Escrito por prodriguez
20 Jun 2008 - Enlace
Un titiritero retenido en Miami
Todo aquel que haya viajado a Estados Unidos ha sufrido la apatía de los trámites de inmigración. Da igual que seas estudiante, turista o que simplemente estés de paso para tomar otro avión. Afortunadamente los expedicionarios españoles vuelan directo a Panamá pero la prensa y algunos miembros de la organización hacemos escala en Miami. La espera se nos antoja larga, aún más larga si cabe porque han retenido a uno de los titiriteros, Juan Antonio Sanz. También a dos periodistas.
El malestar que en ocasiones puede causar la prensa es bien conocido aunque los peligros derivados de la cobertura de la Ruta Quetzal BBVA parecen más que cuestionables. Pero, ¿a un titiritero? Suena irrisorio. Son los músicos de la Ruta, los artistas que cada mañana despiertan a los jóvenes haciendo sonar sus instrumentos, las personas de la sonrisa incondicional. Es imposible imaginar a un titiritero detenido.
Sin noticias de nuestros tres compañeros, empezábamos a temer que perdieran la conexión a Ciudad de Panamá. Eran las cinco de la tarde y estaba previsto que comenzara el embarque, aunque entonces nos sabíamos que retrasarían el vuelo hasta las nueve y media de la noche. Después de un par de horas regresaron. Los dejaron marchar sin más. El mal rato pasado desapareció en segundos y renació el espíritu que acompaña a la expedición.
La causa de la retención de Juan Antonio Sanz nunca la llegamos a descubrir. Tampoco los dos periodistas, Eduardo Cruz y Chusa López, supieron por qué les llevaron "al cuartito".
Patricia R. Blanco

Los cordones están bien atados. En la mochila, lo imprescindible, y en el bolsillo un billete con destino Panamá. Ruta Quetzal no deja de resonar en nuestras mentes. Es sinónimo de aventura, sinónimo de reto y de desafío. Lo intuyen los expedicionarios, que han preparado cuidadosamente cada detalle del viaje y son, sin duda alguna, los protagonistas del periplo.