18 Dic 2008

Nobel de la Paz para Don Francisco

Escrito por: Patricio Araya González el 18 Dic 2008 - URL Permanente

Patricio Araya G.

Periodista y Lic. en Comunicación Social

Si existiera otro chileno vivo que yo pudiera proponer para el Premio Nobel de la Paz, lo haría. Pero, no hay otro. No existe en Chile otro hombre que haya conseguido aunar voluntades y reducir rencores durante tres décadas como lo ha hecho Mario Kreutzberger, Don Francisco. Nadie más que él ha sido capaz de estrechar la distancia que separa a los adversarios de todo tipo. Él fue quien desarticuló nuestro miedo nacional cuando el peligro de una guerra inminente con Argentina nos paralizaba, y nos convocó a una tarea que ni siquiera sospechábamos que nos correspondía: hacernos cargo de nuestros desvalidos.

Desde aquel lejano 1978, nadie mejor que él ha logrado entrar y transitar por el alma criolla con la impronta de un hombre señalado por la vida como un misionero entre nosotros. Su obra no sólo se circunscribe a la construcción de diez centros de rehabilitación infantil y las consecuentes terapias reparadoras que le devolvieron la luz a las lúgubres vidas de tantos olvidados, también se puso de pie para ayudar a miles de damnificados de cuanta desgracia natural azotó a este terruño. Fue él quien nos alertó de una fundación precaria que funcionaba en un altillo de calle Huérfanos, atendiendo –en la medida de sus posibilidades– a unos niños que nacían y vivían en medio del dolor y la discriminación. Él ha sido el arquitecto de una empresa que llegó para quedarse entre nosotros: la Teletón.

Este descomunal comunicador social nunca necesitó ir a la universidad para llenarse de pergaminos, y desde allí, alzarse con una sabiduría aprendida de otros para ayudar a los demás. Su conciencia social fue su motor para moverse por el mundo exhibiendo las historias desgarradoras de unos niños que nos necesitaban y que éramos incapaces de ver.

Don Francisco fue quien nos hizo transitar de la dictadura a la democracia sin que lo notáramos. Fue capaz de sembrar esperanzas en la tempestad de unos años horrendos y luego en la calma de una democracia en construcción. Cada noviembre o diciembre de estos treinta años hizo que nos miráramos a la cara y nos abrazáramos durante casi dos días en torno a una idea solidaria, a la que hoy reconocemos su seriedad y prestigio, y la que se ha instalado en nuestra cultura cívica como un producto de exportación no tradicional. Sólo él nos conmovió. Él nos empujó al banco a depositar algo más que nuestra limosna. Él modificó la geografía de calles y veredas y nos enseñó a respetar la cruz de San Andrés. Él nos demostró que ser lisiado no es patrimonio de la pobreza. Y que ser pobre y lisiado, no es sinónimo de incapacidad, sino de falta de oportunidades. Él nos emocionó con sus niños rehabilitados, y de paso, les demostró a los desconfiados de siempre, que sus monedas estaban bien invertidas.

Este hombre nacido en el sur de nuestro país siempre supo lo que es el dolor que produce la discriminación. Ser hijo de inmigrantes judíos le dificultó sus primeros pasos. Tal vez por ello se conectó desde muy temprana edad con la adversidad. Traspasar a tantos otros su idea de juntar dinero para rehabilitar a unos lisiados anónimos, no debe haber sido nada de fácil. De los que le pusieron palos en el camino no vale la pena ocuparse. En estos treinta años, en cambio, ha cosechado amigos, admiradores, benefactores y gente común y corriente –como el suscrito–, que perciben que la paz se construye desde la conciencia. Propongo crear un gran movimiento social para postular a Mario Kreutzberger, Don Francisco, al Premio Nobel de la Paz.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

… desde esta ventana, respiro

Avatar de Patricio Araya González

desde el fin del mundo...

El 5 de octubre de 1988 los chilenos nos pronunciamos en las urnas y le dijimos NO a la continuidad de la dictadura del general Pinochet. Al año siguiente tuvimos ocasión de elegir el primer gobierno democrático en 17 años. A contar de entonces hemos tenido cuatro gobiernos del mismo conglomerado político: la Concertación de Partidos por la Democracia (integrada por los partidos Socialista, Radical Socialdemócrata, Por la Democracia y Demócrata Cristiano). Desde 1990 se han sucedido en el poder los presidentes Patricio Aylwin Azócar (PDC), Eduardo Frei Ruiz-Tagle (PDC), Ricardo Lagos Escobar (PS) y Michelle Bachelet Jeria (PS).

No obstante la democracia existente, los espacios de participación ciudadana aún no logran consolidarse del todo; ello, en gran medida, por la enorme conjunción de intereses políticos y económicos entre gobierno y capitalistas. De lo anterior se colige que los periodistas independientes carecemos de espacios de expresión adecuados en los medios de comunicación tradicionales, aun cuando gracias a los medios digitales hemos ido accediendo a una extraordinaria oportunidad de hacernos escuchar.

Mi propósito es utilizar esta ventana que me ofrece La Comunidad del PAÍS.COM para entregarles mis opiniones a sus lectores respecto al quehacer nacional chileno.

ver perfil »

Amigos

Fans

  • tucho
  • cauci66
  • elenterradordeeres

Ídolos

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Biografía

Patricio Araya González, nació en Valparaíso (Chile) en 1961. Es Periodista y Licenciado en Comunicación Social (Universidad de Santiago de Chile), y Director Productor de Televisión. Estudió Derecho. Realizó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional. Está casado y es padre de tres hijos.

Durante diez años trabajó como Visitador Médico en tres laboratorios farmacéuticos (Recalcine, Labomed, Shering-Plough). Con anterioridad fue representante de ventas en compañías de equipos de oficina (Olimpya Chile S.A.) y de telefonía celular (Cidcom). En el plano profesional ha desempañado funciones en UCV-TV (Reportajes especiales y Prensa) y en la subgerencia regional de TVN (Proyectos regionales). Ha sido colaborador del semanario La Firme y editor general del periódico comunal El Cerro de la Municipalidad de Cerro Navia y Encargado de Comunicaciones del mismo municipio. También ha ejercido como periodista en la Dirección de Comunicaciones Estratégicas de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile.

Ha participado en concursos literarios de la revista PAULA, en "Santiago en cien palabras", del Metro y en el Concurso de la Revista de Libros de El Mercurio (2007 y 2008).

En la actualidad trabaja de manera independiente en asesorías comunicacionales.

A contar de abril de 2009 Magíster (C) en Comunicación Política (Universidad de Chile).