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  <title>Segunda Naturaleza</title>
  <updated>2008-09-04T01:35:00+02:00</updated>
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    <name>Jorge Ignacio</name>
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    <title>Hay otros Gorki</title>
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    <updated>2008-09-04T01:37:14+02:00</updated>
    <published>2008-09-04T01:37:14+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;p&gt;&lt;IMG class=imgcen id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/179985_Gorki2.jpg"&gt;Solo de pasada a todo tren por el blog de mi querida Ivis, me doy cuenta de que no soy el &#xFA;nico contrariado con las noticias sobre Cuba. Un cicl&#xF3;n con nombre de pintor austriaco y un m&#xFA;sico punk con apelativo de novelista ruso forman un c&#xF3;ctel demasiado postmoderno. El primero trazando una ruta que conocemos los caribe&#xF1;os, m&#xE1;s o menos grados a la izquierda o a la derecha, y dejando como siempre inundaciones y corte de luz y tel&#xE9;fono a su paso, para que los que nos fuimos del pa&#xED;s estemos a&#xFA;n m&#xE1;s incomunicados con nuestros familiares. Y el gobierno, a trav&#xE9;s de la Defensa Civil, demostrando su capacidad movilizativa y poco reparadora en estos casos. Porque no debemos olvidar que, cada a&#xF1;o, el meteoro de turno destartala m&#xE1;s la isla y as&#xED; se queda para la posteridad.&lt;br /&gt;
Paralelamente, el mundillo de Internet, del cual formo parte a mi manera, haciendo zafra con la noticia de la detenci&#xF3;n del Gorki &#xC1;guila, crey&#xE9;ndose salvador por la pujanza de estos medios electr&#xF3;nicos a d&#xED;a de hoy. No nos equivoquemos: a Gorki lo liberaron porque no conviene retenerlo demasiado tiempo, porque la &#xE9;poca es diferente a aquellos duros a&#xF1;os 80 y 90 en los que los artistas y librepensadores con temeridad absoluta iban a la c&#xE1;rcel y nadie dec&#xED;a nada p&#xFA;blicamente, ni este que escribe.&lt;br /&gt;
Hubo un aspecto en las declaraciones que hizo el propio Gorki cuando lo &#x201C;soltaron&#x201D;. Dijo algo as&#xED; como que sus palabras, su discurso reivindicativo y, en fin, las criticonas letras de sus canciones pertenecen solo a su pensamiento. Y as&#xED; exculp&#xF3; de conjura a todos los dem&#xE1;s cubanos. Habr&#xED;a que comenzar por decir que esas letras expresan el pensar del 90 por ciento de la poblaci&#xF3;n. Pero, claro, todav&#xED;a no es posible explayarse.&lt;br /&gt;
Quiero decir que, mientras la dinast&#xED;a de los Castro est&#xE9; en el poder, ser&#xED;a una especie de suicidio colectivo. Nadie, ni siquiera un servidor, est&#xE1; o estuvo dispuesto a ofrecer la primera gota de sangre. Ni siquiera Gorki, que s&#xED; brind&#xF3; un poco de sal y saliva al asunto.&lt;br /&gt;
El motivo de estas l&#xED;neas apuradas, escritas desde el ordenador de mi tienda en el horario de almuerzo &#x2013; o comida, en una parte de Espa&#xF1;a- es recordar que antes de Gorki otros artistas se plantaron cuando el terreno estaba mucho m&#xE1;s &#xE1;rido y verde a la vez. Aqu&#xED; no vale la met&#xE1;fora porque me refiero concretamente al color del uniforme de la dictadura.&lt;br /&gt;
Recuerdo especialmente en estos d&#xED;as la triste historia de dos hermanos muy talentosos que tocaban la guitarra cl&#xE1;sica como dioses, de o&#xED;do, a los que llamaban M&#xED;sters Acordes. Hac&#xED;an verdaderas virguer&#xED;as con las manos.&lt;br /&gt;
Un d&#xED;a decidieron sentarse pac&#xED;ficamente frente a la Plaza de la Revoluci&#xF3;n, para significar su desacuerdo con el gobierno. Luego de varias horas, los retiraron a la fuerza. Entonces se marcharon a casa con una advertencia de castigo. Y el castigo les lleg&#xF3; a los pocos d&#xED;as, pues un operativo policial los secuestr&#xF3; en su barriada del Cerro, cerca del preuniversitario de ese municipio.&lt;br /&gt;
Fueron a parar a la c&#xE1;rcel acusados m&#xE1;s o menos de lo mismo que acusaron a Gorki. En la prisi&#xF3;n pasaron varios a&#xF1;os. Uno de los hermanos enferm&#xF3; y muri&#xF3; entre rejas. El otro sali&#xF3; a la calle al cabo de un tiempo largo y enloqueci&#xF3;.&lt;br /&gt;
No es para menos.&lt;br /&gt;
No recuerdo sus nombres, y creo que podr&#xED;a encontrarlos en Google.&lt;br /&gt;
Por favor, si alguien que lee estas cr&#xF3;nicas lo sabe, agradecer&#xED;a enormemente el detalle de la informaci&#xF3;n para completar mis condolencias en absoluta intimidad durante estos d&#xED;as de septiembre.&lt;br /&gt;
Como hab&#xED;a dicho antes, tengo en la tienda una brigada de obreros cubanos haciendo reformas generales. Estamos abiertos al p&#xFA;blico mientras tanto, porque el due&#xF1;o de la empresa decidi&#xF3; que, solo vendiendo unas pilas para radios, est&#xE1;bamos ganando algo. En estos precisos instantes, los veo colgados de una escalera. En cuanto ponga el punto final, me acercar&#xE9; a los compatriotas para preguntarles si conocen la triste historia de los hermanos M&#xED;sters Acordes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;Nota: no puede esperarme, y al llegar a casa busqu&#xE9; algo sobre la vida de estos m&#xFA;sicos. La historia es bastante amarga. Se puede leer en la p&#xE1;gina:&lt;/STRONG&gt;&lt;br /&gt;
&lt;A href="http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&amp;amp;friendid=320185047"&gt;&lt;FONT color=#776644&gt;http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&amp;amp;friendid=320185047&lt;/FONT&gt;&lt;/A&gt; &lt;/p&gt;
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    <title>Adela:cara y cruz</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/8/28/adela-cara-y-cruz</id>
    <updated>2008-08-28T17:32:17+02:00</updated>
    <published>2008-08-28T13:34:07+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgcen id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/Bernarda.jpg"&gt;El universo lorquiano me obliga a interrumpir la serie estival propuesta en estas &#x201C;p&#xE1;ginas&#x201D;. &#xBF;Qu&#xE9; mejor pretexto para realizar un par&#xE9;ntesis dentro de la venta al detalle de electrodom&#xE9;sticos?&lt;br /&gt;
La vasta obra de Federico transcurre casi toda en el oscuro espacio de la Espa&#xF1;a m&#xE1;s dura y m&#xE1;s cruel, la m&#xE1;s tradicional y la m&#xE1;s arcaica. Nada que ver, pues, con los aparatitos hiperc&#xF3;modos que hoy nos &#x201C;endulzan&#x201D; la vida, desde el entretenimiento puramente l&#xFA;dico hasta la terapia ocupacional m&#xE1;s b&#xE1;sica que pudiera ser un afeitado correcto, una depilaci&#xF3;n general o un masaje exfoliante en tardes de fiestas. Y, con estos cacharros intergal&#xE1;cticos, as&#xED; y todo, ocurren cr&#xED;menes pasionales porque no basta la corriente el&#xE9;ctrica para entretener un alma desesperada. Volver a Lorca siempre es volver a sentir lo que por primera vez notamos en sus textos: el fr&#xED;o de una noche eterna en la que transcurre toda una vida; una vida, eso s&#xED;, desbordada de pasi&#xF3;n.&lt;br /&gt;
Cada vez que pienso y escribo el nombre del poeta me viene a la cabeza una directora cubana de escena que se llama Berta Mart&#xED;nez. Ella se apasion&#xF3; con el repertorio lorquiano y, desde la insularidad caribe&#xF1;a, lo entendi&#xF3; y lo adapt&#xF3; a unas tablas que sufren mucho el paso de los a&#xF1;os. Lo ilumin&#xF3; con escasos focos y muchas velas para lograr una estampa realista de una &#xE9;poca llena de prejuicios; en fin, un terreno anquilosado. Y no es otro que el que hoy se conoce como La Espa&#xF1;a Profunda.&lt;br /&gt;
Lorca visto desde Espa&#xF1;a ofrece otra perspectiva. Ya no es la rigurosa Berta Mart&#xED;nez quien nos lleva de la mano, sino el sentido de la propia atm&#xF3;sfera que respiramos en la idiosincrasia de este pa&#xED;s de pa&#xED;ses; pero no es menos cierto que Lorca se refer&#xED;a a la aridez, por ejemplo, de Extremadura, o a la noche andaluza en la que ladran los perros sin parar. Y ese es m&#xE1;s o menos el decir de los telediarios de hoy, con sus bodas de sangre interminables, por un lado, y sus eventos de cocina mediterr&#xE1;nea por otro. En el medio del gran mural electr&#xF3;nico, tal vez, aparece una hermosa mujer depil&#xE1;ndose las piernas con un aparatito inal&#xE1;mbrico y dotado de un rayo ultravioleta.&lt;br /&gt;
La modernidad es una camisa de fuerza que nos obliga a ser originales incluso sin perder las tradiciones. Anoche lo viv&#xED; en el teatro Romea, cuyo escenario es un tipo de oasis en el coraz&#xF3;n del Raval. Volv&#xED; a Lorca, a la Casa de Bernarda Alba, a Adela y sus hermanas, al campo, al claustro y al hecho de sangre, al teatro y a la danza. El espect&#xE1;culo, que concluye este fin de semana, es uno de los m&#xE1;s logrados que he visto; en una hora y veinte minutos se pasea por la casa de Bernarda, y eso es muy dif&#xED;cil de conseguir. La compa&#xF1;&#xED;a Metros Angar, con la direcci&#xF3;n y coreograf&#xED;a de Ram&#xF3;n Oller, me ha dejado el preciso sabor que uno busca como ciudadano de este mundo nuestro. Es muy reconfortante que funcione la comunicaci&#xF3;n y que el tiempo no te aniquile con excesos de pretensiones. La puesta en escena est&#xE1; ajustad&#xED;sima al espacio lorquiano y es un bello regalo para los ojos. Hay austeridad y elegancia a la vez, estilo, sin desbordar el patio andaluz, pues se trata de danza contempor&#xE1;nea. Hay espect&#xE1;culos que se quedan en la memoria para toda la vida, y no exagero si digo que este ser&#xE1; uno ellos, porque no sobra nada, ni el tiempo, ese metraje que traiciona tan a menudo a los directores. La escena del suicidio de Adela es fundamental&#xED;sima: nos tuvo en un hilo de nervios y nos sac&#xF3; la sal por los ojos. Amo la sencillez, el buen gusto. No dejo de ser consciente de que estas dos posibilidades est&#xE9;ticas son tan relativas como que est&#xE1;bamos en el entorno del Raval, barrio duro, dif&#xED;cil, oscuro. El alma de aquella Espa&#xF1;a que Lorca se empe&#xF1;&#xF3; en retratar hasta la saciedad, pasa volando, dibujada o desdibujada por un trazo distinto. Un pretexto para no olvidar aquel pasado reciente que no hubi&#xE9;ramos escogido jam&#xE1;s.&lt;/DIV&gt;
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    <title>Cualquiera resbala y cae</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/7/8/cualquiera-resbala-y-cae</id>
    <updated>2008-08-07T19:41:48+02:00</updated>
    <published>2008-07-08T17:37:17+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgizqda id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/cualquieraresbala2.jpg"&gt;Entre los egresados que he seguido de la "academia" Operaci&#xF3;n Triunfo est&#xE1; Manu Tenorio. Siempre confi&#xE9; en &#xE9;l, porque se desmarcaba de toda la parafernalia televisiva que trivializa el canto en s&#xED; mimo. En lo visual, su estilo me resultaba interesante, y en lo interpretativo, a pesar de contar con una peque&#xF1;ita voz, entregaba, o entrega, un &#x201C;color&#x201D; especial. Tenorio era el rompecorazones de las mujeres maduras, el caballero seductor que destacaba por su prestancia en medio de una pl&#xE9;yade de chiquillos locos por la fama. Y era &#x2013;es-, adem&#xE1;s, el sevillano discreto que estaba faltando en el panorama art&#xED;stico espa&#xF1;ol, a mitad de camino entre el flamenco y el pop.&lt;br /&gt;
Su disco de boleros &lt;STRONG&gt;Con tres palabras&lt;/STRONG&gt; desplaz&#xF3; r&#xE1;pidamente un viejo archivo en mi apartito reproductor de m&#xFA;sica en formato comprimido, el cacharro diminuto que viaja en el metro con este servidor, en esos trayectos largos de la l&#xED;nea 5 que me sirven para leer o ponerme al d&#xED;a con las novedades musicales, porque, como a la mayor&#xED;a de la gente, el tiempo no me alcanza.&lt;br /&gt;
Mi escucha de &lt;STRONG&gt;Con tres palabras&lt;/STRONG&gt; ha resultado una decepci&#xF3;n. Creo que los productores se equivocaron con Manu Tenorio. Si bien se le puede aceptar en un par de boleros, ese no es un g&#xE9;nero que le vaya como anillo al dedo. Lo prefiero en las baladas, en las baladas intimistas rodeado de ese halo misterioso de la discreci&#xF3;n. El bolero requiere de un amplio espectro de registros, incluso necesita de la grandilocuencia interpretativa, aun cuando los compases sean lentos. Hay que tener una voz potente para interpretar ciertos temas antol&#xF3;gicos, y Manu los deja muy mal parados. Tambi&#xE9;n me decepcionaron las orquestaciones y la ejecuci&#xF3;n de &#xE9;stas. O sea, lo que se conoce como acompa&#xF1;amiento. (&#xA1;Esa versi&#xF3;n de &lt;STRONG&gt;Gracias a la vida&lt;/STRONG&gt;, que termina en una salsita, es de orquestas escolares!)&lt;br /&gt;
Supongo que con Tenorio quisieron fabricar otro Luis Miguel, con la misma f&#xF3;rmula de revisar en el pentagrama tradicional, vestirlo elegante, al int&#xE9;rprete, y tirar p&#x2019;lante a ver qu&#xE9; pasa. Luego &#x2013;lo peor, a mi juicio-, lo subieron a un autom&#xF3;vil viejo de esos tuneados que todav&#xED;a ruedan por La Habana, y lo pasearon por all&#xED; como antes pasearon a Compay Segundo, como una reina del carnaval. Lleno de t&#xF3;picos ese &lt;A href="http://www.youtube.com/watch?v=jUsnu_PTZuI&amp;amp;feature=related//"&gt;&lt;FONT color=#776644&gt;video clip &lt;/FONT&gt;&lt;/A&gt;de &lt;STRONG&gt;Toda una vida&lt;/STRONG&gt;, aquella c&#xE1;mara que pasa en travelling por las paredes descascaradas, los graffitis populistas del Ch&#xE9; y la Revoluci&#xF3;n, la gente negra, como siempre, haciendo olas, y, en fin, todo lo siempre visto en las fotograf&#xED;as en blanco y negro de la capital de Cuba. Rodar en mi querida isla, si se consiguen los permisos oficiales, resulta barat&#xED;simo, porque los escenarios vetustos no hay que fabricarlos, est&#xE1;n all&#xED; como parte de la vida, y la gente se presta sola para lo que haga falta; al menos eso fue lo que dej&#xE9; hace unos siete a&#xF1;os.&lt;br /&gt;
Acabo de recordar que yo tambi&#xE9;n ca&#xED; en los t&#xF3;picos cubanos cuando regres&#xE9; a La Habana con mi mujer, quien no conoc&#xED;a el &#x201C;escenario&#x201D;, porque es &#x201C;gallega&#x201D;; o sea, catalana. Y, a la saz&#xF3;n, escrib&#xED; una cr&#xF3;nica inspirada en los &lt;A href="http://queridobob.blogspot.com/2007/06/almendras-o-el-danzn-rodante.html"&gt;&lt;FONT color=#776644&gt;almendrones&lt;/FONT&gt;&lt;/A&gt; (1).&lt;/p&gt;
&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;STRONG&gt;Notas: (1) Se les denomina as&#xED; a los coches antiguos.&lt;/STRONG&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV style="CLEAR: both"&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV class=post-footer&gt;&lt;/DIV&gt;
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    <title>Salsita del barrio</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/7/3/salsita-del-barrio</id>
    <updated>2008-07-03T17:28:42+02:00</updated>
    <published>2008-07-03T17:28:42+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    </author>
    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgcen id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/antilla.jpg"&gt;Sin lugar a dudas, la sala de baile tropical m&#xE1;s referenciada en Barcelona se llama Antilla. All&#xED; me llevaron enseguida los anfitriones emergentes que ten&#xED;a a mano hace siete a&#xF1;os, cuando llegu&#xE9; con una maleta peque&#xF1;a debajo del brazo. En ese lugar bail&#xE9; hasta el amanecer y dej&#xE9; parte de mi exigua cuenta corriente, e, incluso, desde Antilla sal&#xED; un amanecer directo al trabajo, con el alcohol todav&#xED;a en las venas y las piernas tambaleantes.&lt;br /&gt;
Digamos que descubr&#xED; una parte de Barcelona desde una sala de baile; que me reencontr&#xE9; con gente de la isla (1) a la que hab&#xED;a perdido de vista, y adem&#xE1;s debo confesar que, junto con la inocencia t&#xED;pica de un advenedizo, bailar salsa funcion&#xF3; como una maravillosa v&#xE1;lvula de escape. El tiempo &#x2013;ese que arregla o desconchinfla todo-, se encarg&#xF3; de alejarme de all&#xED; cuando ya supe a ciencia cierta todo lo que hab&#xED;a que hacer para sobrevivir como emigrante y, sobre todo, ponerme al d&#xED;a en otros asuntos menos l&#xFA;dicos. Comprend&#xED; que Antilla &#x2013;o todo lo que se parezca- deber&#xED;a quedar como una opci&#xF3;n, como una fuga, y no como un objetivo. De hecho, a&#xFA;n no he llevado a mi mujer por ese local cuasi sicod&#xE9;lico de la calle Arag&#xF3;n.&lt;br /&gt;
El domingo pasado, sin buscarlo, nos pusieron en las manos un par de invitaciones para la gran fiesta de celebraci&#xF3;n de los quince a&#xF1;os de vida de Antilla. Y fuimos, medio hechos polvo por el cansancio acumulado durante la semana. Nos citaron para una sala de espect&#xE1;culos de la avenida Paral&#x2019;lel, detr&#xE1;s del Teatro Apolo, y eso nos ol&#xED;a a glamour. Mi mujer no sab&#xED;a c&#xF3;mo vestirse. Le dije, pues, que se tirara cualquier trapo por encima, que el ambiente de Antilla suele ser ecl&#xE9;ctico. En efecto: la portada era glamurosa, con limusina alquilada por los organizadores(2), pero en el interior encontramos de todo. A pesar del insoportable calor del antiguo teatro, aguantamos casi toda la noche, multiplicando &#x2013;sin exageraciones- todo lo que mi mujer y este que escribe realizamos en casa, en materia de danza.&lt;br /&gt;
Para ser sinceros: los teloneros, el grupo mestizo La Sucursal SA, nos gust&#xF3; m&#xE1;s que Africando, una alineaci&#xF3;n bastante famosa de m&#xFA;sicos subsaharianos que viajaron por primera vez a Espa&#xF1;a para este cumplea&#xF1;os.&lt;br /&gt;
La Sucursal SA, seg&#xFA;n me han dicho los veteranos, surgi&#xF3; a la sombra del &#x201C;movimiento&#x201D; salsero de Barcelona, con integrantes espa&#xF1;oles y de Latinoam&#xE9;rica, y esto demuestra que la m&#xFA;sica es un lenguaje, adem&#xE1;s de abstracto, universal, desprejuiciado.&lt;br /&gt;
Con el segundo tema de los Africando nos marchamos a conseguir un taxi en el Paral&#x2019;lel, misi&#xF3;n bastante complicada en esa zona de ambiente, la misma noche en que este pa&#xED;s viv&#xED;a la fiebre de haber conquistado horas antes la copa europea de f&#xFA;tbol.&lt;br /&gt;
Agradezco a Antilla(3) &#x2013;a todo su envoltorio, incluyendo sus rostros fugaces y la alegr&#xED;a de seres, como yo, &lt;STRONG&gt;medio tiempo&lt;/STRONG&gt;-, agradezco la oportunidad de recapitular mentalmente una &#xE9;poca de inocencia en la que no fui tan feliz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;STRONG&gt;Notas: &lt;/STRONG&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;STRONG&gt;(1) Seguimos refiri&#xE9;ndonos a Cuba como una isla, y esto tiene mucho sentido si se mira su sistema pol&#xED;tico, arcaico. Pero no hay que olvidar que nuestro querido pa&#xED;s es un archipi&#xE9;lago.&lt;br /&gt;
(2) Mi tel&#xE9;fono m&#xF3;vil, con 2 megap&#xED;xeles de resoluci&#xF3;n, captur&#xF3; la imagen a las puertas de la sala de baile Apolo.&lt;br /&gt;
(3) Antilla comenz&#xF3; en una peque&#xF1;a estancia de la calle Muntaner. En 1998 se traslad&#xF3; a la actual sede de Arag&#xF3;n. Con motivo de su 15 cumplea&#xF1;os, seg&#xFA;n leo en Antilla News, revista propia, convoca a un concurso literario, de relato breve, cuyo primer premio est&#xE1; dotado de mil euros en met&#xE1;lico y un billete de ida y vuelta a Cuba. La publicaci&#xF3;n, quiz&#xE1; para demostrar que no se anda con noticias peque&#xF1;as, le dedic&#xF3; su pen&#xFA;ltima portada al presidente militar Hugo Ch&#xE1;vez. Para mayor informaci&#xF3;n, y para ampliar la promoci&#xF3;n no remunerada de este bloggers, puede usted dirigirse a &lt;/STRONG&gt;&lt;A href="http://www.antillasalsa.com/"&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;FONT color=#956839&gt;http://www.antillasalsa.com/&lt;/FONT&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/A&gt;&lt;/DIV&gt;
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    <title>Los pla&#xF1;ideros del flamenco</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/6/18/los-planideros-del-flamenco</id>
    <updated>2008-06-18T16:40:01+02:00</updated>
    <published>2008-06-18T15:58:56+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgizqda id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/pla&#xF1;ideros....jpg"&gt;Se ve&#xED;a venir una saga de &lt;STRONG&gt;L&#xE1;grimas Negras&lt;/STRONG&gt;, el disco que por fin legitim&#xF3; la concordancia entre el flamenco y el son. Hay quien piensa que la rumba catalana &#x2013;frase o especie hecha por un grupo de gitanos de los barrios de Gracia y cercan&#xEC;as del Mercado de San Antonio, en Barcelona-, es similar a la rumba afro-cubana, mientras, en realidad, a lo que se parece es al son. Lo que habr&#xED;a que buscar, estudiar, si no lo han hecho ya, es cu&#xE1;l de los dos fen&#xF3;menos musicales surgi&#xF3; primero, o si surgieron en paralelo.&lt;br /&gt;
Tuve una novia muy flamenca, una morenaza, como se conoce en el argot popular a este tipo de mujer altiva, generalmente de cabello negro largo, derivaci&#xF3;n de lo morisco pero aderezada con acento andaluz. La primera vez que bailamos un son, nos entendimos tan bien que la chica dijo, al final, emocionada:&lt;br /&gt;
-&#xA1;Pero si es lo mismo!&lt;br /&gt;
Y en realidad es lo mismo, aunque interpretado de otra manera y con otros instrumentos o parte de un grupo de instrumentos. Ya se ha demostrado que, para clasificar un tipo de manera de hacer, en esa mara&#xF1;a de m&#xFA;sica que es la isla de Cuba, hay que ir al formato. Arsenio Rodr&#xED;guez, El Cieguito Maravilloso, se puso las botas con sus innovaciones al agregarle un piano y un par de tumbadoras a su septeto Bellamar. Dio lugar, sin querer, al formato de Conjunto. Y lo hizo porque era ciego, y buscaba un sitio en su grupo para su hermano/lazarillo, que era tumbador. La adici&#xF3;n del piano, sin lugar a dudas, tuvo m&#xE1;s que ver con su cosmos musical, ampl&#xED;simo y desbordado para el uso de los primeros a&#xF1;os 30. Hasta que encontr&#xF3; a un guantanamero llamado Luis Mart&#xED;nez Gri&#xF1;&#xE1;n, Lil&#xED; -con sobrenombre de mujer-, que fue el definitivo golpe de suerte para llegar a lo que hoy se conoce como &lt;EM&gt;tumbao&lt;/EM&gt;, en la gen&#xE9;rica salsa.&lt;br /&gt;
Muchos a&#xF1;os despu&#xE9;s, ocurre un fen&#xF3;meno natural tan necesario como &#xE9;ste que est&#xE1; llevando a cabo El Cigala. Desde que descubri&#xF3; la flexibilidad del piano y su ampl&#xED;simo espectro arm&#xF3;nico lo llev&#xF3; al flamenco, al cante gitano de su estirpe, y no lo suelta.&lt;br /&gt;
En una entrevista que public&#xF3; ayer la CNN espa&#xF1;ola, confes&#xF3; que le hab&#xED;a pedido permiso a Bebo Vald&#xE9;s para buscar otro tecladista de raza, porque el viejo est&#xE1; cansado. Y lo hall&#xF3; en Alemania, a Guillermo Rubalcaba, otro cubano, otro anciano l&#xFA;cido y activo. Otra gloria de nuestra m&#xFA;sica agregada a la di&#xE1;spora nacional.&lt;br /&gt;
&lt;STRONG&gt;Dos l&#xE1;grimas&lt;/STRONG&gt;, la reciente entrega, es m&#xE1;s de lo mismo. Esto significa m&#xE1;s fusi&#xF3;n coplera/sonera/boler&#xED;stica. El Cigala tambi&#xE9;n confes&#xF3; haber quedado boquiabierto con un disco de Rolando Laserie que alguien le suministr&#xF3; en Cuba. Descubri&#xF3;, o corrobor&#xF3;, que se trata de lo mismo que hab&#xED;a bebido, pero, en lugar de por buler&#xED;as o por sole&#xE1;, por boleros, por guaguanc&#xF3;, por danz&#xF3;n. Letras desgarradas, sufridas, y alguna que otra desagradable. Quiz&#xE1; por eso haya incorporado a su m&#xE1;s reciente &#xE1;lbum un tema tan repelente como &lt;STRONG&gt;Bravo&lt;/STRONG&gt;, arriesgada letra que, entre otros despechos, dice &#x201C;&#x2026;te odio tanto&#x201D;. Desde mi humilde opini&#xF3;n, &lt;STRONG&gt;Dos l&#xE1;grimas&lt;/STRONG&gt;, teniendo un antecedente tan fuerte como &lt;STRONG&gt;L&#xE1;grimas negras&lt;/STRONG&gt;, no ser&#xED;a &#x201C;nada del otro mundo&#x201D; si no incluyera dos curiosidades: la fabulosa versi&#xF3;n en tiempo de guaguanc&#xF3; de &lt;STRONG&gt;Dos gardenias&lt;/STRONG&gt; &#x2013;un t&#xED;tulo que aqu&#xED; en Espa&#xF1;a el pueblo atribuye a Mach&#xED;n, pero es de Isolina Carrillo-, y la tanguera de &lt;STRONG&gt;Caruso&lt;/STRONG&gt;, con bandone&#xF3;n incluido.&lt;br /&gt;
Tambi&#xE9;n sirvi&#xF3; para decirle adi&#xF3;s a un legendario percusionista, Tata G&#xFC;ines, a quien tenemos como virtuoso tres o cuatro generaciones de cubanos, precisamente desde la &#xE9;poca en la que el cieguito Arsenio, en los a&#xF1;os 40, lo puso a tocar en sus estrellas juveniles, un conjunto paralelo que protegi&#xF3; y difundi&#xF3; como una especie de benefactor.&lt;br /&gt;
TataG&#xFC;ines, a pesar de su &#x201C;mala vida&#x201D;, dur&#xF3; m&#xE1;s de lo esperado, y El Cigala lo aprovech&#xF3;; creo que lo quiso, pues se le atragant&#xF3; la palabra al mencionarlo en la entrevista televisiva. Solamente con &lt;A href="http://es.youtube.com/watch?v=xJMyfw8ThEo"&gt;&lt;FONT color=#956839&gt;esta versi&#xF3;n &lt;/FONT&gt;&lt;/A&gt;de &lt;STRONG&gt;Dos gardenias&lt;/STRONG&gt; me basta para comprimir los once surcos del &#xE1;lbum en mi MP3. Hacia la mitad del &#x201C;metraje&#x201D; en la versi&#xF3;n particular de El Cigala, luego de un floreo medio flamenco medio jazz&#xED;stico de la guitarra de El Morao, surge un poco la &lt;EM&gt;gozadera&lt;/EM&gt;, el &lt;EM&gt;tumbao&lt;/EM&gt; perverso y retoz&#xF3;n de ese jolgorio extrovertido que se conoce como &lt;EM&gt;cubaneo&lt;/EM&gt;.&lt;br /&gt;
Es una l&#xE1;stima que la larga entrevista que incluye el disco, texto de Juan Cruz, no haya sido bien revisada. Adem&#xE1;s de su enrevesada redacci&#xF3;n en las primeras p&#xE1;ginas, se cuela un error imperdonable. &#x201C;Beni Moret&#x201D;, (por Benny Mor&#xE9;), un apellido que, tal y como est&#xE1; escrito, a los que vivimos cerca de los Pirineos nos suena catal&#xE1;n.&lt;br /&gt;
Diego, El Cigala, est&#xE1; feliz. Se vio as&#xED; en la tele. Las cien mil copias fabricadas para vender el diario de la propia plataforma donde escribo, El Pa&#xED;s, se agotaron en menos de una semana. Porque la &#xFA;nica manera de adquirir el soporte musical, legalmente, era comprando este peri&#xF3;dico. Un raro experimento para lanzar un disco que advierte la no muy lejana extinci&#xF3;n de la prensa impresa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;Nota: A ella no le gust&#xF3; esta foto, no s&#xE9; por qu&#xE9;. Aprovecho la oportunidad para, como se dice en el &lt;/STRONG&gt;cubaneo&lt;STRONG&gt;, publicar su foto en la prensa. Sin su permiso, pero con respeto. Hace mucho tiempo que no s&#xE9; nada de su vida.&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
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    <title>Perdidos</title>
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    <updated>2008-06-15T23:25:04+02:00</updated>
    <published>2008-06-15T21:54:26+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgizqda id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/152241_perdidos.jpg"&gt;Cuando sal&#xED; de La Habana (1) todav&#xED;a pensaba que al llegar aqu&#xED;, y establecerme, un d&#xED;a me iba a encontrar por la calle a Joan Manuel Serrat. Lo daba por hecho. Su &#xE1;lbum &lt;STRONG&gt;En tr&#xE1;nsito&lt;/STRONG&gt;, de 33 revoluciones, en vinilo, como se le denomina en Espa&#xF1;a al acetato, acompa&#xF1;&#xF3; a mi padre y a m&#xED; en interminables parrafadas en su balc&#xF3;n del Vedado, mirando al Caribe, al Malec&#xF3;n, que en realidad pertenece m&#xE1;s al oc&#xE9;ano Atl&#xE1;ntico que al mar tibio local. Nos beb&#xED;amos los surcos de aquel&lt;STRONG&gt; long play&lt;/STRONG&gt; descifrando al poeta en cada interjecci&#xF3;n y en cada licencia del verbo. Llegamos a adorarlo.&lt;br /&gt;
Muchos a&#xF1;os despu&#xE9;s, supe que esos autores son tan recogidos que apenas salen en televisi&#xF3;n &#x2013;inteligencia viva, porque ser medi&#xE1;tico cuesta caro-, y que de rapsodas les queda poco, porque el tiempo y su obra los han convertido en hombres de negocios.&lt;br /&gt;
En una ciudad de m&#xE1;s de dos millones de habitantes no te vas a encontrar a tus &#xED;dolos tan f&#xE1;cilmente, porque ellos est&#xE1;n y no est&#xE1;n; no suben al metro tan a menudo, o a los autobuses, espacios en los que te puedes crear un cat&#xE1;logo de rostros cotidianos. Tambi&#xE9;n hay que tener en cuenta que los poetas que rozan con la fama suelen ser t&#xED;midos y evitan las multitudes, as&#xED; como los enlaces de estaciones en el transporte p&#xFA;blico. Ha pasado el tiempo y termin&#xE9; por asumir la desaparici&#xF3;n de Serrat junto con los discos negros. En su lugar me llega una serie de versiones de aquella Habana &#x2013;que sigue igual de vieja- en tiempo de son, salsa, timba, guajira, bolero, fusi&#xF3;n afro-hispana-antillana. &lt;STRONG&gt;Cuba le canta a Serrat&lt;/STRONG&gt; (dos vol&#xFA;menes) va conmigo en al aparatito individual que casi todos llevamos enganchados al o&#xED;do, y del que nadie conoce su contenido.&lt;br /&gt;
Tambi&#xE9;n recuerdo al trovador en un concierto en el Teatro Nacional de Cuba, entrados los 90, bastante &lt;STRONG&gt;cabreado&lt;/STRONG&gt; porque el aire acondicionado estaba demasiado fr&#xED;o, al punto de decir, literalmente, que le calaba hasta el culo.&lt;br /&gt;
All&#xE1; esa palabra suena muy mal.&lt;br /&gt;
En las dos Castillas, y hasta en el Mediterr&#xE1;neo catal&#xE1;n, es bastante normalita, pero nosotros no lo sab&#xED;amos.&lt;br /&gt;
Se me derrumb&#xF3; el mito, entonces, y as&#xED; comenc&#xE9; a perderlo de vista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;Notas: (1): &#x201C;Cuando sal&#xED; de La Habana, de nadie me desped&#xED;, solo de un perrito chino, que anda tras de m&#xED;&#x2026;&#x201D;, entona la canci&#xF3;n.&lt;/STRONG&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
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    <title>El tiempo lo cura todo (no siempre)</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/6/13/el-tiempo-cura-todo-no-siempre-</id>
    <updated>2008-06-13T14:45:35+02:00</updated>
    <published>2008-06-13T14:45:35+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgcen id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/151305_el_tiempo_lo_cura_todo1.jpg"&gt;Ahora que ha vuelto Risto Mejide (1) a la pantalla de casa, con su personaje de zorro capcioso tan bien elaborado, he pensado toda la semana sobre lo que estamos dispuestos a aceptar por una ilusi&#xF3;n. Las televisiones se nutren constantemente de la gente joven y no tan joven que ve el fen&#xF3;meno medi&#xE1;tico como un posible camino para el desarrollo personal. Tambi&#xE9;n, por qu&#xE9; no, para ganar dinero, entendiendo tales ingresos como parte del crecimiento individual.&lt;br /&gt;
Por otro lado est&#xE1; la verdadera vocaci&#xF3;n retenida o en ciernes, urgida de un descubridor que a veces, la mayor&#xED;a de las veces, no llega. Y el talento puesto en manos de estos depredadores que son los espect&#xE1;culos de la peque&#xF1;a pantalla. Siempre habr&#xE1; gente dispuesta a pasar por la piedra afilada y seca de esta maquinaria, de la misma manera que hay un p&#xFA;blico esperando por tales propuestas, aburridos o hastiados de trabajar, en el sof&#xE1; como b&#xFA;hos que somos chupando por nuestras pupilas la puesta en escena de turno. Prefabricadas y manejadas por hilos invisibles, con toda la tecnolog&#xED;a de punta a su servicio, pero, puestas en escenas al fin y al cabo, a veces se presentan fisuras.&lt;br /&gt;
Este a&#xF1;o el inexplicable Risto ha tenido una tanda de muchachos respondones, algo que le ha dado m&#xE1;s juego al programa/academia, que de lo segundo ya tiene muy poco. Hemos visto m&#xE1;s atrevimiento en los participantes, y he estado recordando a la mulatica virtuosa y ech&#xE1; p&#x2019;lante que se present&#xF3; en otro reality, el de danza, en otro canal. Los cubanos, lo sabe bien mi mujer, somos demasiado hedonistas como para permitirnos que alguien nos averg&#xFC;ence en p&#xFA;blico, y nos lanzamos contra la pared si es necesario, aun perdiendo el medio juego o el partido completo. Parte de idiosincrasia, mitad de malformaci&#xF3;n revolucionaria que nos ense&#xF1;&#xF3; a mirarnos poco m&#xE1;s lejos del ombligo, lo cierto es que nos cuesta perder la dignidad por el camino, aunque perdamos, a veces, un empleo, un puesto de trabajo.&lt;br /&gt;
La flaquita, que bailaba muy bien &#x2013;todo hay que decirlo-, prefiri&#xF3; encararse a unos de sus compa&#xF1;eros cuando la enviaron a limpiar los ba&#xF1;os de la &#x201C;academia&#x201D;. Limpiar un ba&#xF1;o no es humillaci&#xF3;n si te apetece limpiarlo o si te urge hacerlo en tu casa, o si te toca por programa general en una vivienda de convivencia; lo que s&#xED; es humillante que te toque hacerlo como castigo. Y ella tom&#xF3; los utensilios con mucha fuerza, pues sab&#xED;a lo que se estaba jugando, aunque no permiti&#xF3; la burla. Se plant&#xF3; a uno de sus hom&#xF3;logos y le dijo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;-&#xA1;F&#xED;jate bien, yo soy negra, pero no soy esclava! As&#xED; que te vas pa&#x2019; la pinga!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eso en televisi&#xF3;n, en Cuba, es imposible decirlo, porque todos los programas son diferidos y se trata de una mala palabra mayor. Lo cortan simplemente. Aqu&#xED; pas&#xF3; a la audiencia, que no sab&#xED;a el significado de la frase, pero, as&#xED; y todo, no la perdon&#xF3; por su soberbia y la ech&#xF3; de la competencia a trav&#xE9;s de mensajitos SMS.&lt;br /&gt;
Se llama Massiel y baila muy bien, y tiene la boca sal&#xE1;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;Notas: (1): Publicista devenido en bestia negra de los concursantes de Operaci&#xF3;n Triunfo, el programa surtidor de talentos vocales que a veces entronca con la telebasura. Risto se ha vuelto un personaje medi&#xE1;tico utilizando palabras duras y faltas de respeto. Su presencia en televisi&#xF3;n es un signo agudo del&lt;/STRONG&gt; Todo vale &lt;STRONG&gt;que, por lo menos a quien escribe estas l&#xED;neas, asusta tanto.&lt;br /&gt;
&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
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    <title>Estado (y paseo) de gracia</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/6/9/estado-y-paseo-gracia</id>
    <updated>2008-06-09T00:47:38+02:00</updated>
    <published>2008-06-09T00:47:38+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;p&gt;&lt;IMG class=imgcen id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/estadodegracia.jpg"&gt;Volv&#xED; a desandar las calles de Barcelona de noche, a redescubrir algunos rincones de la &lt;EM&gt;boh&#xEA;me&lt;/EM&gt; tan pl&#xE1;cida o tan ca&#xF1;era, con una botas negras acordonadas con fuerza, y la pisada firme y los pasos perdidos, como alguna vez hice sin saber hacia d&#xF3;nde ir y as&#xED; entr&#xE9; en los bares que cierran a las tres de la madrugada, y de ellos pas&#xE9; a los reductos claroscuros con el humo aun m&#xE1;s trasnochado; lo que ayer sab&#xED;a perfectamente el camino y gozaba de cierta inmunidad; aunque mis venas ya no toleran tanto ni el alcohol ni el tabaco quemado. Vale la pena volver a hacerlo con la distancia c&#xF3;moda que dan los a&#xF1;os, mirar todo con el equilibrio de un artista esc&#xE9;nico que guarda el p&#xE1;nico para las horas posteriores de su actuaci&#xF3;n, y as&#xED; encuentras mejor tu lugar entre copas, filosofando con un amigo sobre las apuestas que hacemos cada d&#xED;a por esta ciudad, para evitar que se nos echen encima los a&#xF1;os y la propia poblaci&#xF3;n, el vulgo, el odio, las zancadillas cotidianas de nuestros compa&#xF1;eros de trabajo. Salimos de todo eso durante una larga jornada, hasta que se interpuso en nuestra ruta un zapato gigante de mujer anclado en una rotonda, en un obelisco que marca si se quiere todas las vueltas realizadas desde que llegamos aqu&#xED; hace casi siete a&#xF1;os. Y entonces, en la punta del tac&#xF3;n de aguja, nos amaneci&#xF3;. Mi amigo, entre copas, cont&#xF3; sus verdades, y yo las m&#xED;as, abri&#xE9;ndonos como una calabaza en dos mitades perfectas&#x2026;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;Nota: La escultura de la foto est&#xE1; expuesta en la intersecci&#xF3;n del Paseo de Gracia con la avenida Diagonal, con motivo de una jornada art&#xED;stica de Portugal en Barcelona. Ha sido realizada totalmente con cazuelas de metal, de diferentes tama&#xF1;os.&lt;/STRONG&gt;&lt;/p&gt;
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    <title>Pagarse el &#xFA;ltimo billete</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/6/4/pagarse-ultimo-billete</id>
    <updated>2008-06-04T23:14:12+02:00</updated>
    <published>2008-06-04T23:14:12+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgcen id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/pagarse....jpg"&gt;Un sobre de correo tradicional lleg&#xF3; a mi buz&#xF3;n para recordarme que alg&#xFA;n d&#xED;a morir&#xE9;. La misiva, con el membrete de &#x201C;la Caixa&#x201D;, mi banco, se atrev&#xED;a a ofrecerme una p&#xF3;liza de seguro de repatriaci&#xF3;n post mortem, por el m&#xF3;dico precio de seis euros mensuales. &#x201C;Aseg&#xFA;rese el regreso a su tierra, junto a los suyos&#x201D;, se titula el folleto promocional, adjunto a una carta est&#xE1;ndar firmada por el director de la oficina bancaria, que est&#xE1; ubicada en la propia manzana donde resido.&lt;br /&gt;
Desde que dej&#xE9; de cuidar ancianos a domicilio, hace cerca de un a&#xF1;o, ya no pienso en la muerte. Y creo que es lo m&#xE1;s normal, o al menos lo m&#xE1;s aconsejable. Antes s&#xED;, porque trabajaba cotidianamente en la zona de declive de las personas. Varias veces me encontr&#xE9; en la necesidad de&lt;A href="http://queridobob.blogspot.com/2007/08/altramuces.html"&gt;&lt;FONT color=#956839&gt; escribir &lt;/FONT&gt;&lt;/A&gt;sobre el deceso o el pre-deceso de alguien; me pose&#xED;a la impotencia de no poder hacer nada y de tener que trabajar en algo que no eleg&#xED; por vocaci&#xF3;n, sino por necesidad. La senectud fue mi compa&#xF1;era durante mucho tiempo, y por ella supe, de primera mano, hacia d&#xF3;nde vamos y c&#xF3;mo sembrar mejor en el transcurso de los a&#xF1;os mozos.&lt;br /&gt;
Pasado un per&#xED;odo &#x201C;geri&#xE1;trico&#x201D; no s&#xE9; si necesario aunque s&#xED; fortalecedor, cambi&#xE9; de camino en cuanto pude. Reorganic&#xE9; las energ&#xED;as y descubr&#xED; todo un mundo de cosas por hacer y unas fuerzas incre&#xED;bles en las piernas. Ya no miro atr&#xE1;s, salvo contadas ocasiones. Ahora busco un estudio que me permita optimizar el tiempo para intentar ponerme al d&#xED;a; quiero decir: aprovechar mis potencialidades ocultas para encontrar mi lugar m&#xE1;s all&#xE1; de la emigraci&#xF3;n, de los gobiernos planetarios y de mi propia base familiar. Uno se puede encontrar dentro de s&#xED; mismo, m&#xE1;s si cuenta con la buena circunstancia de gozar de ciertas libertades, y no me refiero al dinero.&lt;br /&gt;
Por supuesto, no responder&#xE9; a la invitaci&#xF3;n de &#x201C;la Caixa&#x201D;. Gracias, banqueros, pero, en todo caso, preferir&#xED;a regresar definitivamente a mi pa&#xED;s vivo.&lt;br /&gt;
Seg&#xFA;n como est&#xE1;n todav&#xED;a las cosas, el futuro cercano en Cuba pinta negro y con pespuntes grises. S&#xE9; que los m&#xED;os me entender&#xE1;n si no retorno por el momento. &lt;/p&gt;
&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;Nota: Es totalmente azaroso que ayer hablara de natalidad y hoy de todo lo contrario. Una de cal y otra de arena, dir&#xED;a el sabio refr&#xE1;n popular...&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
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    <title>Somos mucho m&#xE1;s que dos</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/segunda-naturaleza/2008/6/3/somos-mucho-mas-dos</id>
    <updated>2008-06-03T00:54:04+02:00</updated>
    <published>2008-06-03T00:54:04+02:00</published>
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      <name>Jorge Ignacio</name>
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    </author>
    <content type="html">&lt;DIV&gt;&lt;IMG class=imgizqda id=img_0 src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/segunda-naturaleza/somos....jpg"&gt;Un d&#xED;a estabas jugando a los escondidos entre las piedras de un r&#xED;o de monta&#xF1;a; tropezaste con una roca y ca&#xED;ste al suelo con la barriga apuntando hacia las nubes, con las rodillas raspadas y el ardor a flor de piel. Quedaste rendida unos instantes, perdida entre la intimidad que sugiere una pradera como aquella. Mientras tus padres te buscaban, guardaste silencio unos minutos para imaginar c&#xF3;mo ser&#xED;a la vida cuando hubieran pasado los a&#xF1;os y de tu cuerpo brotara una mujer; de qu&#xE9; largo tendr&#xED;as el pelo; de qu&#xE9; tama&#xF1;o los ojos; y c&#xF3;mo ser&#xED;an tus pies con otros zapatos, y c&#xF3;mo se dibujar&#xED;an tus manos colocando el calzado. Y vislumbraste un t&#xFA;nel de alta velocidad con salidas laterales para el reposo, pero un t&#xFA;nel al fin y al cabo. Era tu trayectoria, clara como el agua del r&#xED;o en las alturas, acompa&#xF1;ada del rumor de las corrientes. Te viste entrando en los algodones &#x2013;con permiso del poeta-, humedeci&#xE9;ndolos con las aguas rotas, con las aguas que no contin&#xFA;an su curso y se detienen para envolver a otra persona. Entonces, te hallaste con una criatura envuelta en mantas acabada de nacer de tu propio vientre. No te lo explicabas, solamente lo ve&#xED;as como parte &#xED;ntima y secreta de tu juego, perdida en senderos casi v&#xED;rgenes, muy lejos de los deberes de la escuela.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;DIV&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;Para mi cu&#xF1;ada, que acaba de dar a luz un ni&#xF1;o en un hospital de Barcelona. Para Jorge Puente, brillante ginec&#xF3;logo y obstetra cubano, de mi generaci&#xF3;n, de quien no pude despedirme y no s&#xE9; d&#xF3;nde andar&#xE1;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/DIV&gt;
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