Escrito por: javiergarcia el 01 May 2012 - URL Permanente
Todo conducía a que Alemania jugara la carta de un modo de guerra revolucionario y desconocido, tanto como arriesgado y rápido. Pesaban sobre ella el recuerdo de la humillante paz de Versalles; la posición geográfica central entre enemigos, con el fantasma de la guerra en dos frentes; la carencia de grandes espacios para efectuar retiradas; la amenaza de un bloqueo marítimo anglo-francés en caso de contienda prolongada, y la propia mentalidad de Hitler, que pensaba en términos de conflictos limitados, rápidos y decisivos contra víctimas aisladas, con una carga mínima sobre los escasos recursos germanos.
Así, pese a que los aliados prohibieron a Alemania la fabricación de carros de combate, se inició la experimentación con ellos en Kazán, en colaboración con el Ejército soviético.
De ahí se pasó a los carros simulados con cañones de madera que acabaron por materializarse en un batallón blindado en 1934.
Con el apoyo de Hitler y a pesar del Alto Mando del Ejército, el general Heinz Guderian, verdadero autor de la "Blitzkrieg", llevó adelante la creación de las divisiones "Panzer".
Una nueva élite de soldados a los que caracterizaba su uniforme y boina negros, su concienzudo adiestramiento, su cooperación inter-armas y con la Luftwaffe, que también tuvo un origen y desarrollo clandestino; sus nuevas tácticas de infiltración veloz y explotación máxima del éxito, y en palabras de su fundador, Guderian, su "fanático deseo de seguir adelante".
Escrito por: javiergarcia el 24 Abr 2012 - URL Permanente
En numerosos oficiales alemanes la imagen que pervivió del hundimiento del frente occidental en 1918 fue la de una masa de 430 carros de combate ingleses que el 8 de agosto perforó su dispositivo de defensa, desorganizándolo en profundidad. Fue el día negro del Ejército del kaiser, en palabras de Luddendorf.
La derrota desembarazó a la Reichswerh -las Fuerzas de la República de Weimar- de armas tácticas obsoletas que conservaron sus confiados adversarios victoriosos.
El advenimiento del nacionalsocialismo convirtió la naciente Wehrmacht en un elemento totalmente renovado.
Los viejos generales del imperio de Guillermo II y el conservador Alto Mando Mayor habrían arrinconado la naciente "Blitzkrieg" -guerra relámpago- de la misma forma que ocurrió en Inglaterra y Francia, de no ser por el entusiasmo que el propio Hitler depositó en las fuerzas "Panzer". "Eso es lo que necesito", exclamó al presenciar un desfile de las recién creadas tropas acorazadas.
Escrito por: javiergarcia el 16 Abr 2012 - URL Permanente
Francia se aisló de las nuevas corrientes, con una sociedad hastiada de las terribles matanzas de la guerra de trincheras y un Ejército replegado sobre sí mismo, alimentándose durante decenios de la victoria obtenida en 1919. El pacifismo reinante, la engañosa tranquilidad que ofrecía la imponente Línea Maginot, la discontinuidad en la política francesa y el estatismo mental de los cuadros rectores del Ejército francés ahogaron voces como las de Estienne, Maistre y De Gaulle, que abogaban por unas unidades profesionalizadas.
El desprecio que sufrieron las ideas innovadoras, pese a las tardías y tímidas reformas iniciadas en 1932, colocó a Francia en 1940 en una desventaja mortal, que pagó bien cara.
Escrito por: javiergarcia el 10 Abr 2012 - URL Permanente
En las primeras cuarenta y ocho horas de la campaña de Polonia, la "Blitzkrieg" -guerra relámpago- había decantado la suerte de la victoria del lado alemán. El uso masivo de carros de combate y aviación iba a concluir con todo intento de resistencia por parte de las tropas polacas. La Luftwaffe destruía comunicaciones y la exigua aviación polaca, anulando, además, la escasa movilidad de sus reservas.
Los blindados alemanes avanzaban encerrando al enemigo en grandes bolsas -kesselschacht- y caían, finalmente, en manos de la Wehrmacht. El avance germano pudo ser aún más rápido, pero el Alto Mando Militar, sometido a la doctrina convencional de no alejar en demasía las unidades motorizadas de las de Infantería, frenaba la velocidad de los carros.
Escrito por: javiergarcia el 15 Mar 2012 - URL Permanente
Interrogado por el periodista, el presidente Roosevelt declaraba, una vez conocida la noticia: "No sólo creo que permaneceremos neutrales, sino que estoy convencido de ello." Una opinión que contrasta con la del general Eisenhower, a quien la noticia de la invasión de Polonia le llegó a través de la radio, estando destinado en Filipinas. En sus Memorias confiesa convencido desde un principio de que los Estados Unidos no podrían permanecer neutrales por mucho tiempo.
Numerosas naciones declararon sus deseos de neutralidad en la contienda. Tal es el caso de España, Holanda, Bélgica o Suecia, entre otros países europeos, y la mayoría de las Repúblicas hispanoamericanas. Algunos de ellos verían cumplidos sus deseos; mientras otros serían arrastrados por la tormenta que se acababa de desatar.
El 1 de septiembre de 1939, al concluir el día, el Alto Estado Mayor alemán redactaba el primer parte de guerra: "Por orden del führer, comandante supremo de las Fuerzas Armadas, la Wehrmacht ha asumido la protección activa del Reich. En cumplimiento de la misión encomendada, para poner freno a la potencia polaca, esta mañana unidades del Ejército alemán han pasado al contraataque en las fronteras entre Alemania y Polonia."
Era el preludio de la Segunda Guerra Mundial, que se iba a cobrar la pavorosa cifra de cerca de cincuenta millones de víctimas.
Escrito por: javiergarcia el 14 Mar 2012 - URL Permanente
El primer ministro inglés, Neville Chamberlain, se dirigía a la Cámara de los Comunes, en la mañana del 1 de septiembre de 1939, para explicar la política de Gran Bretaña ante la nueva agresión alemana:
"No me propongo decir muchas palabras porque ha llegado el momento de la acción y no de los discursos. La responsabilidad de esta terrible catástrofe pesa sobre los hombros de un solo hombre. El canciller alemán no ha vacilado en sumir al mundo en la miseria al objeto de hacer triunfar sus ambiciones insensatas."
Finalmente, Chamberlain declaraba que, a menos que Alemania suspendiera la acción agresiva contra Polonia, Gran Bretaña cumpliría sin vacilaciones los compromisos contraídos con los polacos.
Dos días más tarde, el primer ministro francés, Edouard Daladier, se dirigía por radio a su pueblo la siguiente forma: "Francesas, franceses. La suerte de la paz o de la guerra se hallaba en manos de Hitler y éste ha decidido la guerra. Vamos a luchar para defender la paz, la justicia y la libertad, y triunfaremos."
El domingo 3 de septiembre, Gran Bretaña y Francia declaraban oficialmente la guerra a Alemania con una diferencia horaria: mientras Londres lo hacía a las once de la mañana, París se retrasaba hasta las cuatro y media de la tarde, comenzaba la Segunda Guerra Mundial.
Escrito por: javiergarcia el 13 Mar 2012 - URL Permanente
En la madrugada del 1 de septiembre Hitler ordena el ataque en tres focos distintos: 1) al Norte, desde Prusia oriental, 2) al Oeste, desde Prusia occidental, y 3) por el Sur, desde Checoslovaquia.
La llanura polaca ofrecía facilidades para el empleo de la "Blitzkrieg" -"guerra relámpago"- de los blindados alemanes.
La defensa polaca, por su parte, estaba basada en un plan ofensivo con una ingente reserva preparada para contratacar. En estas condiciones, las tropas polacas eran fácilmente rebasadas por los carros alemanes, mientras la Luftwaffe -Aviación alemana- se hacía con el control del aire. Al finalizar el día, Foerster entregaba a su führer la ciudad de Danzig.