03 Mar 2009
"Soy yo porque no trabajo sino porque tengo empleo"
No hará más de dos años cuando vi un garabato de aerosol del tipo masterpiece neoyorquino pero con un significado mucho tan profundo que el "Sous les pavés il y a la plage" (bajo las calles, está la playa) del mayo parisino del 68.
Estaba en un muro de la Alameda de Hércules, al lado del establecimiento donde venden pescaíto frito y donde ahora se encuentra un edificio invisible al peatón habitual de la Alameda, cochambroso y abandonado, pero que no recobró vida hasta que ese muro dejó leer orgulloso el grafito: "Soy yo porque no trabajo"
Vi el texto y vi el edificio que para mí, nunca había existido. El texto y el contexto.
Recuerdo ver pasar el bus 13 y volverme a mirar. Estaba cautivado por ese mensaje en la calle que escondía una playa... ¿Quien soy? ¿Qué hay debajo de la jornada laboral de 4 horas presenciales y la gestión de proyectos como "freelance" -palabro intraducible hace unos años y que ahora es tan natural como la sutil mezcla de "consultor" y "autónomo"?
Siempre había pensado en el trabajo como su propia etimología indica "Tripalio: máquina de tortura romana de tres palos" Una forma de conseguir ingresos para pagar facturas y contar chascarrillos de los que siempre había escuchado, mofándose de los inútiles de sus jefes para compensar la impotencia.
La vida del consultor-ejecutor significaba despertarse temprano y dormir tarde, mezclando semanas de siete días con fines de semanas y vacaciones ad libitum. Imposible compatibilizar una escapada al campo, una salida de cervecitas, un achuchón mañanero con tus allegadas relaciones.
"Soy yo porque no trabajo" irrumpió como una tormenta de arena que te deja ciego pero que, al escampar, deja el cielo tan limpio como azul. No tiene sentido hacer lo que no gusta. Hay que dejar el tripalio y pasar a un acuerdo mutuo de compraventa de tiempo, capacidades y habilidades. Hay que hacer benchmarking de las personas alrededor para que el leitmotiv de esta entrada se disolva como detergente en el cubilete de la lavadora y la ropa salga limpia:
"Soy yo porque no trabajo, tengo empleo"








