05 Jun 2007
Primer post
A estas horas de la noche ( son las 11.30 ) sólo me queda comenzar este blog comentando qué es lo que quiero hacer con él.
Ser profesor hoy en día, en España, no es solamente tener mucho tiempo libre y muchas vacaciones. No es solamente trabajar de mañana y tener la tarde para ir al gimnasio, ir de compras y tomarte una cerveza ( hay quienes las dedicamos a otros menesteres menos prosaicos ). Es mucho más que eso.
Es tener en tus manos a chiquillos que inician su vida, en todos los aspectos, y que dependen de tí para que les eduques en una asignatura que la mayoría de las veces no les interesa. Es tener que aguantar comportamientos que, en tus tiempos, serían de expulsión directa. Es tener como director a una persona para quien lo primero es que el inspector no le eche una bronca, aunque eso suponga perjudicar a sus profesores. Es tener horarios intempestivos, a veces, días que entras a las 8.30 y tienes una clase y luego ya no tienes otra hasta la 1.45. Es pasarte el día haciendo papeleos para la Inspección, ya que el papeleo es la principal tarea que ejecuta un docente hoy en día ( programaciones, adaptaciones curriculares, planes de fomento de la lectura, informe de cómo van los planes de fomento de la lectura, memorias de departamento, informe para los suspensos, informe para Servicios Sociales...).
También es mucho más que eso.
Es ver cómo se les iluminan los ojos cuando les cuentas por qué Keynes es un economista muy importante, y lo asocian con lo que han estudiado en Historia sobre la 1ª Guerra Mundial. Es ver cómo te traen una revista que han leído en casa-que un alumno lea hoy en día, aunque sea una revista, es digno de elogio y encomio-en la que han leído algo referente a lo que tú les explicaste el otro día. Es verles ansiosos porque les expliques cómo eran los supermercados de la extinta Unión Soviética antes de 1989, tras ver "Good Bye Lenin" . Es verles cómo te piden, por favor seño, que repitas la lección sobre ING Direct porque quiere explicárselo a su padre.
Todo eso y mucho más es ser profesor hoy en día, en cualquier centro de España. Y sobre eso quiero escribir. Sobre eso y sobre Economía, claro, que es lo que enseño.
Mañana más.
Sobre este blog
Y Keynes cogió la tiza
laeconomistaSer profesor, hoy en día, es una profesión de riesgo. No hace falta que las televisiones metan cámaras ocultas en los centros, o que se cuelguen en internet vídeos grabados con el móvil. Simplemente cualquiera de los que trabajamos en un centro educativo sabemos que nuestra integridad, no ya física sino personal y profesional, se halla en un barquito pequeño surcando los mares de esta zozobrante sociedad. Con este blog pretendo contar, desde dentro, lo que es ejercer la profesión de docente hoy en día.
Soy economista y a eso me dedico, a enseñar Economía en Bachillerato.
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6 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Pau dijo
No sabes hasta qué punto entiendo lo que dices... soy profesora de lengua en la ESO y a pesar de las miles de horas de trabajo compensa cuando uno, aunque sea sólo un alumno, por ejemplo, de primero, te mira muy atento en una clase y al día siguiente se compra un libro que no es del temario (y mira que se quejan porque les mandas muchos libros -3 por curso-) del que tú les has hablado en clase...
Ese trabajo que consiste en: preparar clases, corregir exámenes, rellenar papeles, quedarse sin dormir porque fulanito no te aprueba, colaborar en el periódico del cole, preocuparse por las cuitas de "tus niños" dar clases y con los dos o tres segundos que te sobran tener una vida... y aún así compensa ¡qué cosas da la vida!
Es mi primer año con adolescentes (he pasado seis años enseñando ele a adultos) y he tenido muchísimos momentos de duda en este año... no sé si será por la proximidad de las vacaciones pero a día de hoy tengo que decir que me encanta lo que hago...
laeconomista dijo
Normal que hayas tenido dudas, yo también venía de adultos y, además, mi primer año fue en un nocturno, así que hasta el segundo año no entré de lleno en el proceloso mar de la adolescencia metida con calzador en un IES.
Se pasa mal...
Un saludo y gracias por tu comentario.
Ramón dijo
Noto cierto grado de pesimismo y eso no es del todo bueno en el mundo docente. Como dice Savater, los educadores no podemos ser pesimistas, nuestra obligación es ser justamente lo contrario, optimistas y creer en nuestr@s alumn@s. En caso contrario ¿qué nos queda? Yo también enseño Economía en un IES; hay otras opiniones, la mía: se pasa bien, muy bien y merece la pena.
Miguel dijo
Mucha suerte con el blog.
Pau dijo
Hombre Ramón, no DEBEMOS ser pesimistas... pero por poder XDDDD
La cuestión es que creo que el problema (cuando lo hay que no es lo normal) no está en los niños sino en el hecho de que hemos perdido mucho apoyo en casa... Hay niños que no toleran bien la frustración porque en sus casas no se les da la oportunidad de experimentarla y eso lo llevan a las aulas, lógicamente.
Ramón dijo
Veamos Pau, si te preocupas por ese niño tienes muchas posibilidades de que salga hacia adelante y esto lo puede hacer bien en notas, bien en ganancias de otro tipo que muchas veces somos incapaces de ver. Hay alumn@s que, efectivamente, lo tienen muy difícil y seguramente sigan suspendiendo pero nuestro deber es hacerles ver que tienen otras cualidades, que pueden estar socializados y llevar una vida normal y tener un trabajo normal aunque en la escuela les haya ido mal. La sensación de frustración se puede cambiar también desde el colegio si te mojas, claro. Si pasas y te conviertes en instructor y transmisor de conocimientos que ya están en los manuales que otros han escrito pues solamente llegas a los que aprueban. A mí eso no me vale aunque sé que a otr@s es lo único que les preocupa. Estoy harto de ver alumn@s desmotivad@s, frustrad@s porque no hacen otra cosa que oír eso de "no vales para nada" o "tú, a podar".
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