12 Jun 2008
LA BURBUJA PETROLERA
¿Hay una burbuja petrolera a punto de estallar?, se pregunta este miércoles The Wall Street Journal citando a las “voces más influyentes” de Wall Street que predicen que el precio del crudo pronto empezará a caer si el dólar se fortalece y la demanda se debilita en algunos mercados clave. No obstante, persisten otros ejes detonantes de la escalada del crudo, como la especulación y el temor a estallidos de conflictos geopolíticos y militares en zonas productoras claves, que podrían impulsar los precios a techos impensables.

Existen razones que explican el incremento de los precios en los últimos años. Entre el 2003 y el 2006, durante cuatro años consecutivos, se produjo el mayor crecimiento económico global que se haya registrado. A ese crecimiento contribuyó el auge económico en China y en la India, además de una expansión generalizada tanto en el mundo desarrollado como en el llamado Tercer Mundo. Esto generó una inmensa demanda de petróleo en momentos en que existían restricciones por el lado de la oferta debido a incertidumbres geopolíticas en Irán, Irak, Nigeria y Venezuela, así como circunstancias de carácter natural tales como el huracán Katrina. El resultado fue un aumento en los precios.
No obstante, a partir del tercer trimestre del 2007 la economía de Estados Unidos ha experimentado serios problemas que se originaron en su sector hipotecario y que están arrastrando a ese país a una recesión económica que podría afectar a muchas naciones que prosperan gracias a sus exportaciones al gigante norteamericano, incluyendo China e India. Europa está perdiendo competitividad con la revaluación del euro y se están revisando a la baja las economías en desarrollo. El crecimiento global luce amenazado.

Una menor expansión económica debería incidir en una disminución en los precios del petróleo. Sin embargo, no ha ocurrido así. A lo largo del último año los precios del petróleo se han duplicado, a pesar de que de acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos la oferta petrolera mundial de los dos últimos años ha superado el crecimiento de la demanda. El resultado es que los inventarios actuales son los más altos en casi una década. Incluso, se estima que en dos años la oferta petrolera podría superar en al menos tres millones de b/d a la demanda del producto. Entonces, ¿cómo se explica ahora el aumento del precio?

Pues bien, la recesión estadounidense ha provocado agudas oscilaciones y caídas en los mercados bursátiles, además de una devaluación del dólar. Para protegerse, importantes inversionistas tales como los fondos de pensiones, hedge funds, instituciones financieras y muchos otros actores relevantes han adquirido fuertes posiciones en petróleo para entrega a futuro. Están especulando con el petróleo, en un mercado que carece de regulaciones y controles.
No es la demanda la que está moviendo el precio. De ser así, "el perro estaría moviendo la cola". Pero en este caso "es la cola la que mueve al perro"; es decir, es la especulación la que está provocando el aumento del precio. Lo que está creciendo son los contratos de petróleo a futuro, mucho más que la demanda real del producto. En realidad, el mercado no sabe distinguir entre un barril demandado por un consumidor y un barril demandado por un especulador.

Pero además del desabastecimiento, un importante conjunto de analistas especializados explican las causas de la subida en la feroz especulación financiera con las acciones petroleras que sirven de refugio ante la crisis y caída de los mercados financieros.
Al respecto, el libio Abdalá El Badri, secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) advirtió a fines de abril que es “Es necesario tomar medidas para frenar el impacto que adquiere la especulación financiera, como la de los fondos de cobertura (poco convencionales, de estrategias arriesgadas) y los bancos de inversión, con su creciente participación en el mercado petrolero”.

Junto con la especulación en los mercados de futuros, “el debilitamiento del dólar estadounidense, tensiones geopolíticas y limitaciones en el sistema de refino de Estados Unidos marcan la escalada de precios”, sostuvo El Badri.
Según The Wall Street Journal, Lehman Brothers compara el auge del crudo con el de las empresas puntocom a fines de los años 90.
Los analistas elevan sus previsiones una y otra vez a medida que los precios del crudo se disparan, desatando nuevas inversiones, que a su vez llevan los precios a niveles más altos y obligan a los analistas a volver a revisar al alza sus proyecciones.

Lehman percibe los “ingredientes clásicos de una burbuja de activos”, donde los inversionistas financieros son presa de un “instinto de manada”, subraya el Journal.
“En estos momentos estamos experimentando el estallido de una burbuja inmobiliaria (en Estados Unidos) y, al mismo tiempo, el ascenso del crudo y otras materias primas que tienen algunas características de burbuja”,señaló el inversionista (especulador) George Soros el martes ante el Senado estadounidense. Soros, sin embargo, aseveró que un colapso en los mercados petroleros no es “inminente”.
Las fuerzas que mueven este mercado son los bancos de inversión como Morgan Stanley y Goldman Sachs, que basándose en un estudio de Arjun Murti -suerte de gurú en materia de precios petroleros- predicen que éstos podrían llegar a 200 dólares por barril.

Miles de millones de dólares se han invertido en contratos de petróleo para entrega a futuro. Esto ha creado una burbuja en los precios petroleros que no está vinculada con la demanda real del producto. Tal opinión es la que sostiene la OPEP, que hasta ahora se ha opuesto a incrementar la producción para frenar el auge de los precios, alegando que el mercado está suficientemente abastecido.
Teme quizás la OPEP que un incremento en los niveles de producción podría trastocar el mercado, provocando ventas masivas de posiciones a futuro por parte de los especuladores. Si eso ocurriera, los precios petroleros podrían derrumbarse.
Ali al-Naimi, ministro de Petróleo de Arabia Saudita -el mayor productor mundial- no ha declarado en relación con el nivel al cual podrían caer los precios; sin embargo opina no deberían caer por debajo de los 60 o 70 dólares el barril, porque ese es el precio requerido para el desarrollo de los biocombustibles o de las arenas bituminosas de Canadá. Reconocidos especialistas, entre ellos William Engdhal, consideran que hasta el 60% del precio de cada barril podría ser pura especulación.
En un mercado tan inestable y dominado por los especuladores, se corre el riesgo de que surja una aguja que reviente la burbuja y "puff"...
Sobre este blog
SIDRYVE
Sibylla Orsini MonmorencyCon mis amigos Drya y Verdatù aportaremos aquello que hemos descubierto dejàndonos llevar por nuestra curiosidad. Así que este es un blog de tres personas: DRYA: CATALANA, RESIDE EN BARCELONA VERDATU: GATO MADRILEÑO, VIVE EN LONDRES POR TRABAJO SIBYLLA: VIVO EN MADRID Y UN POCO EN VARIOS SITIOS
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