04 Jul 2008
El dia del orgullo
¿Cómo es que me encontraba en plena fiesta del orgullo? Pues es una pregunta cojonuda que todavía me estoy haciendo. Y no entraré en detalles aburridos, pero básicamente os diré que estaba implicada Huracán. Digamos que no me pude negar a “pasar la tarde con ella”. Y lo que en un principio era “tomar una caña por el centro, tranquilamente” se convirtió en encontrarme en el epicentro de un terremoto. Con Huracán. Y no creo que pueda salir nada bueno de un terremoto y un Huracán.
Había mucha gente. Aquello parecía la celebración de la Eurocopa, excepto por pequeños detalles… para empezar no creo que a los allí reunidos les gustara mucho el fútbol y, bueno, en lugar de banderas de España, rojas y amarillas, todo estaba plagado de banderas color arco iris. Y había mucho cuero. Sabéis a lo que me refiero.
Había un escenario, mucha gente, la música a tope, mucha gente, banderitas de colores, empujones, cuero, mucha gente y algún que otro pisotón. Una discoteca a cielo abierto. Huracán me gritó al oído que fuéramos hacia un determinado lugar, donde se celebraba la famosa carrera de los tacones y tomarnos algo mientras esperábamos que tan famoso acontecimiento tuviera lugar (y lo de “famoso” es irónico, porque aunque siéndolo, yo era la primera vez que lo oía en mi vida).
Así que nos quedamos en una barra improvisada en la calle justo al borde de la pista de carreras, con un mini de sangría en la mano y, yo, un poco tenso. No es por nada, vamos, no es que creyera que me iban a abordar y me iban a hacer nada… pero digamos que no me encontraba demasiado a gusto. Yo no soy de macrofiestas… aunque sean heterosexuales…
A nuestro lado en la barra improvisada había un chavalín de veintipocos. Muy delgado y todo brazos, moreno pero blanco de piel. Se presentó a Huracán y se pusieron a hablar. Como había mucho ruido no escuchaba lo que hablaban pero no digamos que si Huracán estuviera saliendo conmigo no me habría puesto celoso. No parecía del tipo de tíos que miran el escote de Huracán con ojos de deseo. Ya sabéis a lo que me refiero. El caso es que, después de un rato, Huracán me agarró del brazo emocionada y me dijo:
- ¡Tenemos que ir al bar donde trabaja este chico!
- ¿Cuándo y por qué?
- Esta noche
- ¿Y no puede ser otro día? Es que mañana madrugo un montón… y se supone que esto iba a ser una cañita tranquila, no ir a bares de copas…
- Pero es que me va a presentar a Yurena…
- ¿A quién?
- ¿No sabes quien es Yurena?
- Pues no, la verdad…
- La de “No cambié no cambié”
- Paso. Yo me voy a dormir... que te lo pases bien…
Huracán cambió el gesto y el chavalín intervino, diciendo que podía ser otro día, que la tal Yurena estaba en su bar todos los días. “Pues espero que tenga un sillón bien cómodo, para que me espere sentada”, pensé.
En eso se nos acercó otro tipo. ¿Cómo definirlo? Físicamente era como… no sé, pero lo cierto es que el sistema de mote automático sacó un solo nombre: “Sara Montiel”. Pero con bigote, o un gran rastro de él. Así que Saro Montielo se unió a la conversación entre Huracán y el chico flaquillo, con tal naturalidad que pensé que era amigo de este último. Yo me mantuve un poco retirado (todo lo retirado que se puede estar en una macrofiesta multitudinaria), aferrado al mini de sangría.
Saro Montielo cambió el sentido de la conversación y nos contó que él le daba a pelo y a pluma y habló con orgullo sobre el tamaño de su pene, usando el sistema métrico decimal. Aunque sacó un aro de goma del bolsillo para ilustrar sus palabras. Y luego continuó con el discurso, haciendo hincapié en que él, y otros muchos, preferían acostarse con hombres con pinta de hombres, “como nosotros tres”. Yo le miré a él, miré al flaquillo y me miré a mí y descarté la idea de decir nada… porque yo “hombres cos pinta de hombres” sólo estaba viendo uno. Y Saro Montielo me espetó a quemarropa:
- ¿Tú entiendes?
- ¿De qué?
- Te está preguntando si te gustan lo hombres – me ayudó Huracán
- No. Soy adicto a las chicas…
- Una pena – añadió Saro Montielo - ¿Sabes? Yo me he acostado con montones de padres de familia, casados y todo… ¿Vosotros estáis juntos?
- Somos amigos – Dijo Huracán
- ¿Pero cómo de amigos? – siguió preguntando
- Mucho – dije en tono cortante y que yo esperaba que fuera determinante. Y lo fue, pero no por mi tono, sino porque empezó la famosa carrera de los tacones.
Esto es… unos tipos se ponen una peluca de colores, se pintan la cara y se calzan unos tacones y corren calle abajo… algo cuando menos peculiar (por decir algo). Todo fue muy rápido y caótico. Pero vi pasar a varios tipos sorprendentemente veloces para llevar tacones y ser un suelo irregular… por cómo gritaba la gente debió de ser divertido. Al terminar la carrera Saro Montielo se marchó, no sin antes agarrarme con fuerza y arrearme dos besos en las mejillas y uno en la frente… a modo de despedida.
Al chavalín flaquillo le voy a llamar Virgilio. Porque como su homónimo hizo con Dante en los diferentes niveles del purgatorio, nuestro Virgilio de largos brazos nos condujo por el caos de la fiesta presentándonos a gente… y cuando digo gente quiero decir a tipos muy grandes subidos a zapatos altos y vestidos de mujer, maquillados para parecer hombres maquillados de mujer y, uno de ellos, con unas enormes alas de mariposa de color rosa. Nunca antes había saludado a tantos hombres sin estrechar ninguna mano. Ya sabéis a lo que me refiero.
El tipo de las alas de mariposa tamaño familiar se subió al escenario (en un alarde de habilidad manejando las plataformas) y empezó un monólogo bastante gracioso en el que terminó hablando sobre el tamaño de los penes de los senegaleses, comparándolos con “bates de béisbol”… y diciendo que acostarse con un negro es como la “Fuerza de la guerra de las galaxias”: Nadie regresa del lado oscuro. Luego preguntó si había alguien “activo”, a lo que cinco o seis personas levantaron las manos. Huracán me dijo que la levantara yo también, porque “activo” significaba “Heterosexual”, así que la levanté. Pero no estoy seguro de que eso significara lo que ella decía porque de empezó a descojonar de risa.
A ver, yo no estoy en contra de los Drag Queen, de hecho me dan igual que me dan lo mismo. Pero no entiendo por qué gustan tanto, o por qué lo consideran divertido. Para mí es un tío vestido de mujer, encima de unas plataformas, haciendo playback. Vale que subirse a unas plataformas tiene su mérito… pero… joder, lo encuentro absurdo. Así que cuando empezó la actuación yo ya tenía muchas ganas de marcharme. Pero Huracán estaba disfrutando tanto… y reconozco que había tema para escribir, así que aguanté toda la actuación.
Pero llegó la hora límite que me había marcado para quedarme y estábamos con dos chicas que eran novias entre sí, Virgilio y otro tío que no me fue presentado pero que tenía los brazos igualmente largos, y yo sólo hacía que calcular el tiempo que tardaría en llegar al coche, y del coche a casa. Y pensaba sobre todo en que a las seis y media de la mañana me tendría que levantar (como así ha sido). Y que ya había visto todo lo que tenía que ver y no quería que me liaran para ir al bar de la tal Yurena. Así que me despedí de Huracán y de Virgilio, no sin antes decirle a este último que “esperaba dejarla en buenas manos. Pero como le pasara algo a la niña, le buscaría y le haría mucho daño”. Y me marché.
Un día lleno de experiencias…
Por cierto: ya estando dormido, como a la una o así de la mañana, me llamó Huracán por teléfono. Había conocido a la mujer esa y quería contármelo… sin comentarios.
Sobre este blog
Memorias de un gusano de seda
Señor CapulloYo soy un tipo normal. Ni alto, ni bajo. Ni guapo ni feo. Ni gordo ni flaco. Ni listo ni tonto. Un tipo del montón. Del montón de los tipos normales. Si cogieran a alguien al azar como representativo de los tipos normales, me cogerían a mí. Seguro. Todo el mundo tiene un amigo que se me parece. Pero no me interpretéis mal. El hecho de ser un tipo del montón no me convierte en un ser anodino y gris. Es sólo que siempre hay a mí alrededor alguien más alto, más guapo, más inteligente y más gracioso que yo. A veces incluso son el mismo. Y, claro, así pasa… que me cuenta mucho trabajo llamar la atención del bello sexo. Sí amigos… las mujeres.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
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15 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Danny dijo
Muy bien, Lord K. (espero que no airearas tu apodo por ahí, porque eso seguro que te haría irrrrrrrrrresistibleblebleble)... ya sabes que antes de escribir hay que vivir, así que atesorar experiencias sólo puede ser bueno para ti... y de rebote para nosotros, los que te leemos.
Si además echaste un rato con Huracán, viste tu masculinidad elogiada, aprendiste algo de otras culturas (en este caso la senegalesa...) y además saliste ileso... creo que fue una gran tarde-noche. Mirada en perspectiva, eso sí.
Pero como te digo una cosa te digo la otra. Lo de perderte el conocer a... a la cantante ésa famosa... imperdonable, imperdonable. Nopuesé, nopuesé...
Señor Capullo dijo
Entre tú y yo, Escocés... ¿No te parecería muy pero que muy rebuscado terminar un post en el bar de esa mujer, compartiendo tragos con semejante personaje? Quiero decir... sería un giro argumental tan, tan rebuscado que sería increíble... a no ser que aportara documentación gráfica... y, la verdad... No quiero tener una foto en Internet con Tamara. A lo mejor un día de estos me hago famoso y no querría que navegando por ahí los del Tomate (o su equivalente) descubran eso en mi pasado...
¿No?
En cuanto a lo de que hay que vivir para escribir, de acuerdo... aunque, en fin... no era como yo esperaba haber pasado la tarde del jueves.
Abrazo
MaríaJosé GH dijo
jeje, pues estoy de acuerdo en que hay que vivir para contarla, pero sólo si se está a gusto y si merece la pena la experiencia personal. Como experiencia, por lo que leo, sería cuanto menos extraña, pero si no hubieras ido quizás ahora estarías preguntándote qué habría pasado en caso de... A veces pasan cosas tan surrealistas que superan la ficción... Y bueno, es la primera vez que escucho lo de la "carrera de tacones"! Seguro que a pesar de todo, mereció la pena la tarde del jueves, verdad? Pues eso, que un beso! :)
Señor Capullo dijo
La verdad? Todavía estoy intentando sacar qué es lo que aportó esta experiencia a mi vida. aparte de un post que no pasará a la historia de los post como de los más interesantes... quizá habría hecho bien en ir a nadar, como cada jueves... lo que me recuerda que entre el gentío vi a uno de lo que nadan en mi calle...
Un beso guapa.
Daniel MacGill dijo
Bueno bueno buenoooooooo, si creías que lo del espantajo ese perpetrador de canciones era un embolao, atiende a esto: te toca pensar en seis cosas que te hagan feliz... Casi ná.
Pincha aquí para saber por qué y a quién tienes que ponerle dos velas negras...
Minea dijo
Jejejje, unas cuantas fiestas del orgullo he visto... La verdad es que me molan un montón, yo me lo paso bien pero este año no he ido, qué lástima.
Un beso , Sr, Ka.
Minea.
Víctor dijo
Si te soy sincero, creo que yo hubiera desistido mucho antes que tú, y más levantándome a esa hora para ir a trabajar (yo me levanto un pelín más tarde).
Así que elogio tu estoicidad
Un abrazo.
Víctor.
Patita de Goma dijo
jjejeje ,a ver.............que no has disfrutao, se te nota desde el título del post..........pero yo creo que es porque ibas con prejuicios (jijij, sicología de oferta) y mira que allí es donde menos peligro podrías correr que te celaras con alguien............ahora, me tienes que hacer un favor muyyyyyyyyy muyyyyyyyyy grande, le puedes decir a huracan que le pida un autografo a Yurena pa mi?????????? jajajaja.......
Bueno, supongo que no todo lo que "por narices tiene que ser divertido", es divertido.
Besazo!!!!!!
johnny-salomon dijo
La verdad es que Huracán te trae a mal traer. Ainssss, las cosas que se hacen por amor, aunque sean de tiempos remotos. Un apretón de manos. Jajajaja.
blasftome dijo
Señor Capullo:
Realmente no sé cómo te da tiempo a todo. Escribir.....
Primero: vivirlo, sufrirlo, contarlo y, luego, escribirlo. Creo que necesitarás más horas al día.
Eres un crak.
Un placer leerte.
Bloody dijo
Jooo, qué bien te lo pasaste!!!! Se te nota!!!
Y nosotros aquí, viendo "Los soprano"... si es que como dice el Escocés, nopuéser... jejeje.
Qué bien lo cuentas todo, hijo. Estoy con Blas, eres un crak.
Un besazo.
Señor Capullo dijo
Escocés... ya tengo deberes, me temo. Un abrazo.
Minea, estando allí pensé una cosa... que si todos los que estaban allí (menos, yo, claro) estaban orgullosos... explicaría la baja natalidad del país. Así que me imagino que muchos éramos meros espectadores... supongo. Y espectáculo había mucho... un beso.
Victor, yo tengo mucho aguante... a veces pienso que demasiado... y lo de madrugar me está matando... pero bueno. Un abrazo compañero.
Patita, con prejuicios no. Se supone que soy un tipo liberal y creo que cada cual puede hacer lo que quiera... aunque creo que hay mucho espectáculo con esto... y en eso tienes razón, no había "riesgo" de que nadie me "la quitara"... por cierto, le dije el sábado a Huracán que le pidiera el autógrafo ese... ¿A nombre de quien lo pone (es que si le digo "Patita de goma lo mismo suena raro)?
Johnny, en condiciones normales me habría negado a ir, y más a semejante tinglado (es que no me gustan las grandes aglomeraciones), pero es que Huracán está "pachucha"... y sabe qué decir y como... otro apretón de manos, pero uno fuerte.
Blas, es sencillo. Esta semana estoy de guardia... lo que quiere decir que entro condenadamente temprano a trabajar, a pesar de que el baile no empieza hasta el medio día... así que, en lugar de dormir (como hacen otros compañeros), escribo... así da tiempo a todo. Pero sí, necesito al menos un par de horas más... un abrazo.
Bloody, creo que he hecho mucho hincapié en la parte negativa... pero pasaron cosas buenas, como por ejemplo... eh... en fin, seguro que algo bueno sí que pasó... besillo.
un-espanol-mas dijo
... Me he reido un monton, seguro que mas que tu!!! Te veia encima del escenario haciendo un monologo sobre sexo (buen argumento) , y despues .... pues imaginate jejejejee. Menudo 'huracan' de tarde. Un abrazo ... de esos que se dan con la mano.
Señor Capullo dijo
No era un monólogo sobre sexo... era un monólogo sobre sexo homo contado por un drag el día del orgullo... es que eso lo cambia todo... ¿Sabes? Huracán es lo que tiene... vivir cosas como esta muy a menudo... para lo bueno y para lo malo... ojo.
pablo angel dijo
eso esta bacan ksm
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