¿Cedes tu asiento en el Metro de Madrid aunque no lo quieran?
- Señora, ¿quiere sentarse? - No, no, gracias. - Señora, de verdad, siéntese. - Que no, que no. - Se lo digo en serio, que se siente. - Que no hace falta, muchas gracias. - He dicho que se siente y no hay más que hablar. Pero bueno, ¿quién se ha creído que es esa venerable anciana para rechazar mi asiento? Faltaría más. - Que conste que me siento para no disgustarle, joven. Joven, me ha llamado joven. La abuelita díscola se ha portado. Ya sabía yo que una buena acción lleva sie...





