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    <body>&lt;DIV id=resumen style="FONT-SIZE: medium"&gt;Marco Antonio Karam, presidente y fundador de la Casa T&#237;bet M&#233;xico dice que el ser humano tiene miedo a morir porque tiende a aferrarse a su familia y a las cosas materiales, adem&#225;s de ser un tema del que poco se conoce&lt;/DIV&gt; &lt;DIV style="FONT-SIZE: medium"&gt; &lt;DIV id=texto style="FONT-SIZE: medium"&gt; 

 &lt;DIV id=fotos_t1&gt; &lt;DIV id=foto_0&gt; &lt;DIV id=imagen&gt;&lt;IMG class=img height=250 src="http://www.elmanana.com.mx/upload/foto/7/3/9/08B-01-SJR.jpg" width=370&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;/DIV&gt;NUEVO LAREDO.- Para comprender la muerte, primero es necesario entender la vida.  

 As&#237; aborda Marco Antonio Karam, presidente y fundador de Casa T&#237;bet M&#233;xico, el tema de la muerte desde la perspectiva de la tradici&#243;n budista, una pr&#225;ctica que propone la idea del renacimiento y contempla herramientas para prepararse para recorrer ese camino.

 En entrevista con El Ma&#241;ana, Marco Antonio Karam dijo que la muerte es uno de los temas centrales de la filosof&#237;a budista y el punto nodal en la existencia de los seres humanos.

 A su llegada a esta frontera, en la que imparte el Seminario Muerte, Bardo y Renacimiento. Budismo Tibetano, Karam expuso que el ser humano tiene miedo de morir porque tiende a aferrarse a su familia, amigos, trabajo y a las cosas materiales, adem&#225;s de que es un tema del que poco conoce.

 "Si seguimos las observaciones, no tan s&#243;lo de la tradici&#243;n budista, sino de una buena parte de las tradiciones espirituales del mundo, se afirma que la vida precede a la conformaci&#243;n del cuerpo y subsiste a la desorganizaci&#243;n del mismo, y con base en esto, el reto que todos nosotros tenemos es tratar de vivir nuestras vidas, conscientes de esa dimensi&#243;n espiritual, aprovechando la misma y prepar&#225;ndonos para esa transici&#243;n de morir", coment&#243;.

 Karam imparte este fin de semana en Laredo, Texas, el seminario mediante el cual los asistentes podr&#225;n reflexionar sobre el valor de la existencia y lo fr&#225;gil que es &#233;sta, as&#237; como entender la naturaleza de la vida y de la muerte.

 "Lo primero que se pretende es que las personas ordinarias, como cualquiera de nosotros, seamos capaces de reconocer a la muerte como un suceso natural: el hecho de que todos los seres vivos est&#225;n sujetos y expuestos evidentemente a la transici&#243;n de morir, y a reflexionar en que la muerte no es del todo un hecho que nosotros podamos planificar, que suele naturalmente sorprendernos y que pertenecemos a una condici&#243;n de vida en la que nuestro tiempo de existencia no es uno fijo", propuso.

 &lt;STRONG&gt;"UN CAD&#193;VER NO LLEVA BOLSAS"&lt;/STRONG&gt;

 El representante de Casa T&#237;bet M&#233;xico expone porqu&#233; la gente siente miedo a la muerte.

 "Creo que hay muchas razones por las que una persona convencional teme al morir, una de ellas tiene que ver con el temor a lo desconocido, que no sabemos de qu&#233; trata la muerte, y como culturalmente hemos ido educados y condicionados a identificar a la vida y a la consciencia con nuestro cuerpo, naturalmente tenemos esa sensaci&#243;n", refiri&#243;.

 A&#241;adi&#243; que hay otras, como el aferramiento y el apego a todo lo que se abandona durante la transici&#243;n del morir; el hecho de intuir que, si en efecto existe una continuidad de la vida despu&#233;s de la muerte, &#233;sta estar&#225; ligada al desempe&#241;o vital actual en el que, probablemente, observe muchas deficiencias; y vivir sin un plan de vida en general.

 "Hacer de la muerte un amigo, algo cercano, algo natural; no verlo como un enemigo, como algo artificial; tambi&#233;n, comprender la naturaleza de la muerte; creo que una de las cosas que m&#225;s angustia nos produce es que no sabemos mucho acerca de la muerte, de los procesos que acompa&#241;an al morir.

 "Tememos morir, porque no hemos vivido del todo, porque a pesar de que estamos en el mundo, no estamos l&#250;cidamente en &#233;l, y la vida se pasa tan r&#225;pido como un rel&#225;mpago, y cuando transita con esa vor&#225;gine y vertiginosidad, a menudo uno descubre que ha vivido su vida de forma inconsciente, dominado por h&#225;bitos y tendencias, en piloto autom&#225;tico, ausente de genuina presencia, de voluntad y de consciencia, y que por tanto han sido los acontecimientos de la vida los que han dominado nuestra existencia, en lugar de nuestra voluntad por encima de &#233;stos y de un plan de vida, en general", afirm&#243;.

 Ante la interrogante de c&#243;mo puede una persona com&#250;n y corriente prepararse para morir, Karam dijo que el budismo tibetano ofrece varias posibilidades.

 "Eso es algo que en la tradici&#243;n budista se lleva a cabo a trav&#233;s de diferentes avenidas, preparativos intelectuales, preparativos contemplativos, &#233;ticos y morales, meditativos, todas diferentes sendas que pretenden familiarizar al individuo con la realidad y la inminencia de la muerte, con el valor de la vida y con la importancia de prepararse para poder transitar esa frontera de la mejor manera posible", a&#241;adi&#243;.

 Dijo que el mejor de los candidatos para tener esta preparaci&#243;n, ser&#237;a una persona que cuente con todas sus facultades, que pueda prepararse de manera consciente y que est&#233; dotado de todas las condiciones favorables de la transici&#243;n del morir.

"Hay una expresi&#243;n muy popular en la cultura tibetana que dice que un cad&#225;ver no lleva bolsas", mencion&#243;.  

 Entre las herramientas de preparaci&#243;n para el bien morir que ofrece la tradici&#243;n budista est&#225; el familiarizar al individuo con el objetivo de la muerte, prepararse para la misma, sin tener que ser budista.

 A&#241;adi&#243; que dentro del &#225;mbito de la tradici&#243;n budista existe una costumbre antigua, pero actualmente relevante y eficaz de preparaci&#243;n en un entorno de hospicio, como lo hacen aquellas personas que transitan el morir y que ya se encuentran en una fase terminal, en el caso de los enfermos, que tienen la oportunidad de liberarse de los temores que los acompa&#241;an en esos momentos.

 Hay una pr&#225;ctica de introspecci&#243;n contemplativa, dijo, muy popular dentro del &#225;mbito del budismo tibetano, que se denomina la meditaci&#243;n de las tres ra&#237;ces en torno al morir, en la que se pretende que el individuo se haga consciente de la inminencia de la muerte.

 "Uno de los grandes maestros que trajo el budismo a la India en el siglo octavo dec&#237;a que todos los seres vivos mueren, pero es interesante contemplar c&#243;mo finalmente nadie ha muerto", manifest&#243;.

 &lt;STRONG&gt;CU&#193;NDO S&#205; Y CU&#193;NDO NO UNA MUERTE ASISTIDA&lt;/STRONG&gt;

 Desde la perspectiva budista, Karam expuso que la llamada muerte asistida no es aceptada cuando se trata de una especie de suicidio, pero s&#237; est&#225; de acuerdo cuando tiene que ver con desconectar un aparato que mantiene con vida a alguna persona enferma y en fase terminal.

 "Si por muerte asistida entendemos una especie de suicidio -el hecho de que el individuo tome su propia vida-, la tradici&#243;n budista lo contemplar&#237;a como algo negativo, porque el valor fundamental es el valor de la vida&#8230;

 "No obstante, en lo que la tradici&#243;n budista se contempla como &#233;tico, como moral o edificante, es cuando tambi&#233;n se sostiene o preserva la vida de una forma antinatural, a manera muy prolongada, en detrimento de la calidad de vida de la persona; eso quiere decir que si tenemos a una persona sujeta a un respirador o m&#225;quina de di&#225;lisis para mantener la vida otros dos a&#241;os en coma, ah&#237; s&#237; la tradici&#243;n budista considerar&#237;a como viable, la muerte asistida en el sentido de desconectar a la persona de estos medios artificiales de sustentaci&#243;n de la vida", explic&#243;.

 Habl&#243; tambi&#233;n de la purificaci&#243;n a trav&#233;s de circunstancias en las que personas pasan por momentos dif&#237;ciles de sufrimiento a causa de una enfermedad terminal.

 "En el caso de que nosotros nos veamos obligados a confrontarnos con muy complejas circunstancias de muerte, quiz&#225; una enfermedad terminal que se prolonga de forma indefinida, la p&#233;rdida de nuestras facultades fundamentales, podr&#237;a ser visto como algo negativo, como un proceso que denigra la integridad y el valor de la vida, pero en la tradici&#243;n budista se contempla desde una &#243;ptica muy diferente: se plantea que los potenciales negativos resultantes de las acciones destructivas de mente, de palabra y de cuerpo que en la vida hemos ejecutado, maduran a trav&#233;s de estas enfermedades, y al madurar, estos conflictos vitales tambi&#233;n se purifican", expuso.

 Karam ahond&#243; que hace algunos a&#241;os, nuevos estudios e investigaciones vinculadas a la naturaleza de la consciencia en el estado de coma profunda o muerte vegetativa, han demostrado que hay consciencia a&#250;n en estos estados.

 "Como hemos visto, hay eventos en los que las personas recuperan la consciencia, despu&#233;s de haberse visto en una coma profunda, inconscientes por per&#237;odos prolongados, a veces hasta de d&#233;cadas, pueden mantener una v&#237;a muy primaria de comunicaci&#243;n, a&#250;n sujetos a deterioro cerebral progresivo -quiz&#225; pueden parpadear y tener dominio del parpadeo- y en especial ahora con nuevos instrumentos m&#233;dicos, podemos analizar al cerebro en vivo.

 "Aun las personas que aparentan estar limitadas por la muerte vegetativa, cuando son expuestas a un familiar y les habla de algo que les es conocido, el cerebro reacciona exactamente de la misma manera que lo har&#237;a si la persona estuviera sana y consciente.

 Esto ha llevado a los neur&#243;logos y fisi&#243;logos que existe percepci&#243;n y entendimiento en esos estados, lo cual los obliga a replantear los criterios con base en los cuales se plantea ejercer la eutanasia.

 S&#237; es un tema escabroso, es un tema complejo", expuso.

 &lt;STRONG&gt;&#191;CU&#193;NDO VOY A MORIR?&lt;/STRONG&gt;

 Marco Antonio Karam cree que la gente no desea tener consciencia en el momento de morir, porque piensa que de esta manera puede continuar con una vida inconsciente, en piloto autom&#225;tico, como &#233;l lo llama.

 "Una persona que tiene conocimiento genuino, por ejemplo, de su vulnerabilidad, por ejemplo, una persona que sufre de una enfermedad terminal y sabe que le queda poco tiempo de vida, tiene una ventaja sobre de aquellos que no sabemos que somos mortales. 

 "Una persona de esta naturaleza se ve, por razones evidentes, obligada a replantearse lo que es importante y prioritario para su vida, quiz&#225;, a darse cuenta que muchos de los conflictos en los que invierte su energ&#237;a y su vida, no valen la pena ante la inminencia del morir", dijo.

 En contraste, a&#241;adi&#243;, la mayor&#237;a de la gente vive sujeta a una noci&#243;n fantasiosa, que tiene que ver con la idea de que va a vivir para siempre.

 "Eso nos hace desaprovechar en buena medida nuestras vidas. Yo no ver&#237;a como algo malo el saber cu&#225;ndo vamos a morir, quiz&#225; podr&#237;a obligarnos a vivir, de alguna manera, y no, como dec&#237;a la canci&#243;n de Pink Floyd: "Vivir confortablemente adormecidos", apunt&#243;.

 Mencion&#243; que la tradici&#243;n budista es la que ha desarrollado de manera m&#225;s completa y met&#243;dica la contemplaci&#243;n o meditaci&#243;n, y que &#233;sta ha estado sujeta a investigaciones desde una perspectiva neurofisiol&#243;gica por parte de importantes estudiosos, principalmente desde la d&#233;cada de los a&#241;os 90.

 Mencion&#243; una investigaci&#243;n reciente sobre varios contemplativos tibetanos que moran en la transici&#243;n del morir, a veces por varios d&#237;as, m&#225;ximo semanas, cuando t&#233;cnicamente hayan muerto, y en los que el cuerpo no se descompone y no pierde calor, a pesar de que ya no tienen ritmo card&#237;aco, ni actividad cerebral.

 "Desde hace varios a&#241;os se hab&#237;a contemplado la posibilidad de observar a estos grandes contemplativos, desde una perspectiva cient&#237;fica, el transitar el morir, y con apoyo de la Universidad de Wisconsin y del Laboratorio de Estudios Neurofisiol&#243;gicos del doctor Richard Davidson, se arm&#243; un par de equipos m&#233;dicos en Los Himalayas, que ten&#237;an que estar listos para cuando un yogy de esta envergadura muriese y poderlo observar, con el aval y el apoyo de su Santidad el Dalai Lama", explic&#243;.

 Coment&#243; que esta es la primera vez que se analiza cient&#237;ficamente este suceso que, dijo, valida a trav&#233;s de la ciencia el fen&#243;meno del paso de la vida a la muerte.

 &lt;STRONG&gt;EL DALAI LAMA&lt;/STRONG&gt;

 Marco Antonio Karam, coment&#243; que el Dalai Lama cancel&#243; su visita a M&#233;xico, Estados Unidos, Alemania y a Suiza, como resultado de una crisis de salud que atraves&#243; en los meses de septiembre y octubre y que culmin&#243; en una intervenci&#243;n quir&#250;rgica, en la que se le removieron piedras de la ves&#237;cula.

 "Tenemos la esperanza de que su Santidad el Dalai Lama vuelva a nuestro pa&#237;s en un par de a&#241;os, quiz&#225; en el a&#241;o 2010, pero no hay nada confirmado al respecto, todav&#237;a es muy temprano; ahorita, naturalmente est&#225;n tratando de reorganizar su calendario, despu&#233;s de todo este per&#237;odo un poco dif&#237;cil", manifest&#243;.

 Adelant&#243; que en febrero del pr&#243;ximo a&#241;o, llegar&#225;n a M&#233;xico una exhibici&#243;n titulada "Reliquias del T&#237;bet", que consta de una de las colecciones m&#225;s importantes del mundo.

 Son objetos de veneraci&#243;n asociados a las grandes personas de la tradici&#243;n budista que estar&#225;n en M&#233;xico, y una de las ciudades que las recibir&#225; es Nuevo Laredo.

 Las reliquias tambi&#233;n estar&#225;n en la Ciudad de M&#233;xico, Guadalajara, Monterrey y Quer&#233;taro.

 El a&#241;o pasado, cuando se trajo por primera vez a M&#233;xico, en los cuatro d&#237;as que dur&#243; la exposici&#243;n, fue visitada por m&#225;s de 45 mil personas. En su pr&#243;xima exhibici&#243;n en M&#233;xico, se estima que atraiga a m&#225;s de 70 mil personas.

 "Esperamos que muchas personas tengan la oportunidad de visitar esta exposici&#243;n, y tambi&#233;n, recibir las bendiciones que tradicionalmente acompa&#241;an los restos y las reliquias de la tradici&#243;n budista", exhort&#243; Karam.

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    <body>&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;DIV align=center&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;IMG height=529 src="http://groups.msn.com/isapi/fetch.dll?action=MyPhotos_GetMBPhoto&amp;amp;ImageID=nFAAAAP0GfT1G0yfa2rtnetUD37!LEr*l9uH5KReyK9!z*R1cgCF60g" width=323&gt;&lt;/FONT&gt; &lt;/DIV&gt;&lt;DIV align=center&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;DIV align=center&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;DIV align=center&gt;&lt;P align=center&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;FONT color=#cc9933 size=5&gt;&lt;B&gt;&lt;SPAN&gt;El DORMIR, EL SO&#209;AR &lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;FONT color=#cc9933 size=5&gt;&lt;B&gt;&lt;SPAN&gt;Y LA MUERTE &lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;FONT color=#cc9933 size=5&gt;&lt;B&gt;&lt;SPAN&gt;EN EL BUDHISMO&lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;FONT color=#cc9933 size=5&gt;&lt;B&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;FONT color=#cc9933 size=4&gt;&lt;B&gt;&lt;SPAN&gt;por Lama Gendun Rinpoche&lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;FONT color=#cc9933 size=4&gt;&lt;B&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;El proceso de dormir es muy similar al de morir. Esa es la raz&#243;n por la que es tan importante meditar tanto cuando estamos completamente despiertos como cuando estamos qued&#225;ndonos dormidos. Si practicamos la meditaci&#243;n con un alto nivel de concentraci&#243;n podemos detectar los cambios que ocurren en nuestra mente cuando estamos qued&#225;ndonos dormidos. El elemento blanco masculino fluye desde la parte alta de nuestra cabeza hacia el nivel del coraz&#243;n y el elemento femenino rojo sube hacia el coraz&#243;n desde la parte inferior del cuerpo. Cuando ambos se encuentran ocurre una p&#233;rdida moment&#225;nea del estado consciente ordinario y luego surge una claridad consciente: nuestra mente esta atenta durante el estado del sue&#241;o. La fortaleza de nuestra meditaci&#243;n en el Lama es lo que hace esa consciencia posible. El Lama esta a la altura del coraz&#243;n en la forma pura de Dharmakaya, cuya luz irradia desde su cuerpo. Nuestra mente, que es inseparable de la mente del maestro, se identifica con esa luz. Esto disipa lentamente la inconsciencia del estado ordinario del sue&#241;o. Aunque completamente dormidos, nuestra consciencia se incrementa y nuestra mente se vuelve m&#225;s y m&#225;s clara.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Un signo de esa claridad es que percibimos nuestro propio cuerpo dormido. No lo vemos compuesto de carne como normalmente lo percibimos sino como un objeto transparente brillando con luz radiante viniendo del lama en nuestra mente. Si nuestra mente es bastante estable, nuestra mente dormida percibe nuestro cuerpo tan brillante que puede irradiar luz a todo el cuarto. Aunque dormidos podemos ver el cuarto y los objetos que hay en &#233;l. Podemos ver claramente que no podemos estar seguros de cuando estamos dormidos o despiertos. Esto solo es posible cuando uno tiene una maestr&#237;a completa en la ocurrencia de las tres experiencias de gozo, claridad y no conceptualizaci&#243;n durante la meditaci&#243;n despierta. Una vez estabilizadas, esas experiencias aparecen durante el sue&#241;o en su forma particular. El hecho de poder ver el cuarto donde dormimos esta asociado con la clara luz de un tranquilo estado mental. Este aparece en aquellos que han practicado la meditaci&#243;n shinay. Uno puede ver el cuerpo tan claramente que pareciera que la luz interior es una imagen de destellos de luces de diferentes colores. Y si la meditaci&#243;n es muy estable es posible incluso moverse, la mente se mueve dentro del cuarto e incluso a los lugares adyacentes. Uno puede viajar de un lugar a otro. Esta es una explicaci&#243;n te&#243;rica de las posibles experiencias que uno puede tener mientras dormimos si meditamos lo suficiente durante el d&#237;a. Querer alcanzar estos estados no es suficiente, ellos son el resultado natural de una profunda y frecuente meditaci&#243;n.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Esas experiencias no crean ninguna ansiedad en la mente. La mente descansa en el mismo estado que cuando practicamos una profunda meditaci&#243;n Shinay, esta completamente relajada, muy clara y sin ning&#250;n apego. Esta llena con las tres experiencias de gozo, claridad y no conceptualizaci&#243;n. En ese estado los &#243;rganos sensitivos son muy agudos y claros, lo que significa que podemos ver, o&#237;r, oler, sentir y saborear, esas experiencias contin&#250;an llegando a la mente que duerme, pero a diferencia de lo que sucede cuando estamos despiertos: consideramos todas las sensaciones igualmente, recibi&#233;ndolas felizmente. No consideramos, por ejemplo, que algunos sonidos son muy fuertes o insoportables. A medida que la meditaci&#243;n despierta progresa y nos libramos nosotros mismos de las experiencias shinay y desarrollamos una profunda meditaci&#243;n de sabidur&#237;a primordial, la clara luz del sue&#241;o se hace m&#225;s brillante y se libera a s&#237; misma de estas experiencias. Esto aparece naturalmente. No necesitamos cambiar la t&#233;cnica o practicar otra meditaci&#243;n mientras caemos dormidos. Simplemente necesitamos mantenernos en la practica y orarle al lama antes de dormirnos y por el poder de nuestra meditaci&#243;n despierta la meditaci&#243;n apropiada ocurrir&#225; durante el sue&#241;o.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Este tipo de meditaci&#243;n tambi&#233;n se desarrolla al momento de la muerte. Aquellos que tienen una fuerte experiencia meditativa alcanzan la Budeidad en los segundos que siguen a la muerte y no tienen que experimentar el bardo. Para aquellos que practican regularmente una meditaci&#243;n sin perfeccionarla, la consciencia se establece en un estado similar al de la meditaci&#243;n que practicaba mientras estaba vivo (shinay, lhaktong o mahamudra). Si esto no conduce a la liberaci&#243;n un pensamiento sutil aparecer&#225; en la mente y disparar&#225; en la mente la experiencia del bardo. Es similar al dormir, pero un pensamiento sutil durante el dormir nos conducir&#225; a un sue&#241;o en vez del bardo. Tan pronto como el sue&#241;o aparece, un buen meditador se proyecta a s&#237; mismo como una deidad y aparece como tal en el sue&#241;o, realizando que todo es una ilusi&#243;n y manteniendo ese estado de consciencia mientras dure el sue&#241;o. Cuando hay menos capacidad, uno comienza a so&#241;ar y al cabo de un rato se da cuenta que esta so&#241;ando. Nos damos cuenta del car&#225;cter ilusorio del sue&#241;o creado en nuestra mente. Con esa realizaci&#243;n de la naturaleza del sue&#241;o, nada que suceda en &#233;l puede hacer que el so&#241;ador sufra.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Cuando realizamos que el sue&#241;o no es real y es s&#243;lo una ilusi&#243;n o el juego m&#225;gico de la mente no se crea ning&#250;n apego durante el sue&#241;o. Aprendemos a mantener la mente en la naturaleza &#250;ltima mientras dormimos. No utilizamos el sue&#241;o para tratar de hacer o llevar a cabo algo, ni para encontrarnos con personas en diferentes lugares durante el estado del sue&#241;o. Esa clase de objetivos s&#243;lo ayudan a incrementar la confusi&#243;n del sue&#241;o. Estar conscientes de que estamos so&#241;ando ayuda a comprender la naturaleza del sue&#241;o, la realizaci&#243;n de que es una creaci&#243;n mental de una mente confundida. Esas son solo experiencias y sensaciones que se sienten durante el sue&#241;o y que se purificar&#225;n naturalmente. Ese proceso es el camino de la meditaci&#243;n durante el sue&#241;o.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;De todas las experiencias, aquella que m&#225;s acarrea sufrimiento es la que no se puede evitar: la muerte. S&#243;lo la pr&#225;ctica del Dharma es realmente eficiente al momento de la muerte. Nuestra &#250;nica protecci&#243;n en ese momento viene del lama y de las tres joyas (Buda, Dharma, Sangha). Para un beneficio efectivo en la eliminaci&#243;n del sufrimiento al momento de la muerte es necesario haber realizado suficiente pr&#225;ctica del Dharma en vida y de haber orado regularmente al lama y las tres joyas. En cada circunstancia feliz o infeliz de nuestra vida debemos orarle al lama y a las tres joyas y cuando experimentamos fuertes sufrimientos debemos pedir por protecci&#243;n y refugio. Entonces al momento de la muerte nuestra petici&#243;n por protecci&#243;n y refugio ser&#225; verdaderamente efectiva.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Asimismo, aunque nuestras pesadillas nos asusten y produzcan un intenso sufrimiento, si practicamos y tomamos refugio durante la vigilia, la misma tendencia se manifestar&#225; en el sue&#241;o. Nosotros le oramos al lama y a las tres joyas dentro del sue&#241;o. Nuestra plegaria es escuchada y el sue&#241;o es transformado de modo que la causa del sufrimiento desaparece. Tenemos el mismo resultado cuando meditamos en el vac&#237;o en nuestro sue&#241;o. Mediante la realizaci&#243;n del car&#225;cter ilusorio del sue&#241;o no necesitamos temer, porque vemos que la situaci&#243;n atemorizante y la persona que esta siendo atemorizada son inseparables. No hay una realidad de objeto - sujeto. Esa realizaci&#243;n inmediatamente nos libera de la situaci&#243;n.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;En nuestro estado presente, cualquier pensamiento, idea o sentimiento que experimentamos en nuestra mente, inmediatamente nos captura. Nosotros seguimos el pensamiento, sentimos el sentimiento y actuamos bajo su influencia porque creemos en la realidad de ese pensamiento o sentimiento. Ellos aparecen y estamos convencidos de que son permanentes, concretos y representan la motivaci&#243;n de nuestros actos. Pero esos pensamientos, sean conceptos o emociones, no tienen realidad. Son solo expresiones de la mente -irreales, intangibles, de corta duraci&#243;n- son simplemente un juego de la mente, similares a una ilusi&#243;n o un sue&#241;o. Una vez que desarrollamos esa consciencia no estamos tentados a seguir los pensamientos y emociones que surgen, no somos arrastrados por su influencia y estamos libres de sus trucos. La pr&#225;ctica durante la vigilia permite que la misma reacci&#243;n que aparece en las noches durante el sue&#241;o pueda ocurrir despu&#233;s de la muerte, en el estado del bardo, donde experimentamos varias ilusiones y alucinaciones. Cuando realizamos que son solo un juego de la mente, podemos r&#225;pidamente liberarnos de esas ilusiones. Ese estado mental, libre de todas las nociones de objeto y sujeto, debe ser cultivado durante la vigilia y debemos confiar profundamente en &#233;l.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;&#191;Cu&#225;l es el prop&#243;sito del Dharma? Su prop&#243;sito principal es permitirnos actuar de modo &#250;til al momento de la muerte. Para aquellos que practican las ense&#241;anzas del Buda durante su vida, la experiencia de la muerte no es terrible porque es un evento cuyos pasos y procesos son conocidos. Tales practicantes se mantienen conscientes y confiados durante la experiencia y la aceptan tranquilamente. Gracias a la pr&#225;ctica del Dharma podemos saber que hacer y como evitar las trampas al momento de la muerte. Se pueden utilizar muchos m&#233;todos. El m&#225;s simple consiste en pedir sinceramente un renacimiento en la tierra pura del Buda Amithaba, la tierra del Dewachen. Amithaba expres&#243; fuertes deseos de que cuando se iluminara de su mente apareciera un mundo el cual fuera accesible a todos los seres sin excepci&#243;n. Su deseo fue que cualquiera que confiara en su tierra pura y pidiera profundamente renacer en ella pudiera hacerlo sin dificultad. Cuando alcanz&#243; la iluminaci&#243;n su deseo se hizo realidad y de la mente pura de Amithaba se manifest&#243; un mundo accesible a todos. El Buda Sakyamuni describi&#243; esa tierra pura: el mundo del Dewachen.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;La pr&#225;ctica no es s&#243;lo &#250;til al momento de la muerte; es tambi&#233;n de gran valor en nuestra vida porque puede erradicar el sufrimiento que encontramos. Practicar el Dharma nos permite la transformaci&#243;n de cualquier situaci&#243;n en algo &#250;til. Nos liberamos del sufrimiento y lo transformamos en felicidad. As&#237; que es necesario tener una confianza total en esa cualidad de la pr&#225;ctica de las ense&#241;anzas del Buda.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;La mejor practica para nosotros es la meditaci&#243;n en el Buda Ojos Amorosos, y la repetici&#243;n de su mantra: OM MANI PEME HUNG. Ojos Amorosos es la expresi&#243;n de la compasi&#243;n de todos los Budas la cual aparece simb&#243;licamente bajo esa forma para ser accesible a todos los seres. Esa compasi&#243;n esta siempre vinculada con el vac&#237;o. Si meditamos en Ojos Amorosos y repetimos su mantra, el amor y la compasi&#243;n se desarrollan naturalmente en el flujo de nuestra mente, y la experiencia del vac&#237;o surge lentamente. Se dice en las ense&#241;anzas que si cultivamos la compasi&#243;n y el amor, eventualmente la verdadera realizaci&#243;n del vac&#237;o del Dharmakaya aparecer&#225; en nosotros. Es bueno practicar regularmente esa meditaci&#243;n con gozo y confianza para fortalecer en nosotros el deseo de renacer en el Dewachen. La presencia constante de ese deseo en nuestra mente asegurar&#225; que al momento de la muerte estaremos m&#225;s all&#225; del deseo de vivir una vida en particular en este mundo. Toda nuestra atenci&#243;n estar&#225; focalizada en el deseo de renacer en la Tierra Pura de Dewachen. Si no tenemos dudas y lo deseamos desde el fondo de nuestro coraz&#243;n, es seguro que ocurrir&#225;.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Al momento de la muerte, debemos estar libres de todo temor y no pensar que podemos experimentar sufrimiento. Al contrario, debemos recordar todas las acciones positivas cometidas en nuestra vida y dedicarlas al beneficio de todos los seres vivos. Imaginamos que ellos se benefician de los efectos de nuestro buen karma, que son felices y que ese buen karma los beneficiar&#225; en su camino hacia la iluminaci&#243;n. Ayudar a las personas de esa forma generar&#225; un sentimiento en nosotros de gran alegr&#237;a. Entonces tomamos todo el sufrimiento, enfermedades y obst&#225;culos de todos los seres. Imaginamos que se mezcla con nuestra propia experiencia de muerte y deseamos profundamente aniquilar todo sufrimiento y karma negativo. La mente se estabiliza en un estado libre de toda dualidad y fuertemente desea que luego de la muerte, nuestro cuerpo, habla y mente se unan para beneficiar a todos los seres. Deseamos: "Cada vez que las personas tengan una necesidad, o piensen en algo que deseen, puedan mi cuerpo y mente transformarse en algo que ellos puedan disfrutar". Morir con ese deseo en mente crea un renacimiento con las condiciones favorables para la iluminaci&#243;n. Renaceremos con una mente despierta que en esa nueva vida nos permitir&#225; alcanzar la Budeidad r&#225;pidamente porque estamos beneficiando a otros efectivamente. Renaceremos con muchas cualidades y capacidades f&#237;sicas que nos permitir&#225;n ser de m&#225;xima ayuda a todos los seres. Esa es la raz&#243;n por la cual es tan importante expresar ese deseo al momento de la muerte, y morir con ese estado mental.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Esa actitud puede ser transmitida cuando estamos ayudando a alguien que esta muriendo. Debemos hacer todo lo posible por asegurarnos que la persona esta muriendo con un estado mental positivo. A&#250;n si la persona no conoce las ense&#241;anzas del Buda y por lo tanto no puede practicar los m&#233;todos mencionados anteriormente con determinaci&#243;n, podemos animar a la persona para que muera con una mente tranquila. El estado mental de la persona que esta muriendo es lo m&#225;s importante. La persona experimenta intensas emociones, sufrimiento, esta muy agitada, nerviosa, temerosa y muy d&#233;bil, todo esto desestabiliza la mente. Debemos mostrar siempre gran gentileza en nuestros gestos f&#237;sicos y nuestras palabras, y debemos evitar cualquier acci&#243;n o palabra que cause ira en la persona, o sentimientos de celos u orgullo, o cualquier emoci&#243;n que cause circunstancias desfavorables en la muerte.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Al momento de morir, debemos evitar absolutamente el odio, la rabia, los celos y el orgullo, y debemos asegurarnos que otras personas no experimenten tales emociones al momento de su muerte. Si por nuestra actitud o nuestras palabras inducimos a la rabia a una persona que esta muriendo, la presencia de esa fuerte emoci&#243;n en el momento justo de la muerte crea un karma negativo cuya consecuencia inmediata es un renacimiento en los reinos inferiores. Si nosotros somos la causa de esa emoci&#243;n somos los responsables de ese renacimiento bajo, lo que crea un karma negativo para nosotros mismos. Por lo tanto debemos adoptar modales gentiles y cuidadosos con la persona que esta muriendo y debemos evitar cualquier acci&#243;n o palabra capaz de torturarlos. Si tal actitud positiva es practicada hacia los moribundos, entonces al momento de nuestra muerte evitaremos cualquier emoci&#243;n negativa que nos conduzca a un renacimiento en los reinos inferiores.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;&#191;Por que es tan importante el momento de la muerte?. Ese es el momento donde la mente esta libre de cualquier apego al cuerpo y al mundo. La mente esta perfectamente desnuda, completamente llena de consciencia vac&#237;a y por lo tanto muy poderosa. El m&#225;s peque&#241;o pensamiento en ese estado mental autom&#225;ticamente tiene un enorme impacto. Si ese pensamiento es una emoci&#243;n, la mente es inmediatamente trasladada a un reino basado en esa emoci&#243;n. Mientras estamos vivos no podemos entender lo que ese estado significa porque no experimentamos la mente perfectamente desnuda. Estamos constantemente conceptualizando el mundo y nuestro propio cuerpo, as&#237; que nunca experimentamos la desnudez. Mientras estamos vivos estamos constantemente agitados por pensamientos e ideas. Estamos experimentando tambi&#233;n un flujo constante de distracciones externas. Una parte de esa agitaci&#243;n es placentera, se ajusta a nuestra posici&#243;n actual y no genera ninguna reacci&#243;n negativa en nuestra mente. Pero otras situaciones pueden generar perturbaciones y confundir la mente. Ya sea que disfrutemos o no de una situaci&#243;n es importante no reaccionar con nuestro primer impulso. Debemos aprender a evitar que nuestra mente sea influenciada por las ideas y reacciones que surgen en ella misma. Debemos mejorar nuestra vigilancia. Sea lo que sea que hagamos debemos permanecer totalmente conscientes de lo que sucede en nuestra mente, de modo que no reaccionemos autom&#225;ticamente sin tiempo de pensar cual es la mejor respuesta. Sin esa vigilancia una mente negativa, crea circunstancias negativas que se convierten en reacciones negativas, creando a&#250;n m&#225;s karma negativo. La &#250;nica soluci&#243;n para salir de ese c&#237;rculo vicioso y evitar renacer en una vida llena de sufrimientos es desarrollar una consciencia pura y una vigilancia siempre presente.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Al momento de la muerte, ofrecemos nuestro cuerpo, habla y mente y todas nuestras acciones positivas pasadas a todos los seres, con el deseo de que satisfaga sus necesidades y los ayude a alcanzar la iluminaci&#243;n. Entonces dejamos a la mente descansar en la intenci&#243;n pura de renacer en la tierra de Amithaba. Visualizamos al Buda Amithaba enfrente de nosotros para ayudar a mantener esa idea en la mente. De hecho es el lama ra&#237;z el que aparece bajo la forma de Amithaba. Lo dibujamos muy claramente y desarrollamos una fuerte confianza en su presencia. Le ofrecemos todas las riquezas obtenidas durante nuestras vidas, todas nuestras pertenencias incluyendo nuestro cuerpo, sin guardar nada para nosotros mismos, sin olvidar nada. Estamos conscientes de que nuestros apegos son obst&#225;culos para un renacimiento en la tierra pura de Amithaba. Le ofrecemos todo a Amithaba y nos sentimos libres de cualquier atadura a nuestra vida que acaba de terminar.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Si continuamos experimentando apegos, nuestras antiguas posesiones nos preocuparan despu&#233;s de la muerte. Tendremos visiones de otras personas tomando nuestras posesiones, lo cual producir&#225; celos y nos aturdir&#225;. Esas emociones nos llevar&#225;n hacia reinos bajos de existencia. Urge entonces ofrecer absolutamente todo, incluido nuestro cuerpo, a los Budas para que no exista ning&#250;n obst&#225;culo; de esta forma nada genera apegos y nos aseguramos de seguir nuestro camino a la liberaci&#243;n. As&#237; que al momento de la muerte debemos fijar nuestra mente en el deseo de alcanzar el Dewachen y enfocar nuestra consciencia en ese objeto. Si mantenemos el deseo de renacer en Dewachen, y estamos conscientes de la presencia de Amithaba, nuestra consciencia naturalmente abandonar&#225; nuestro cuerpo, e ir&#225; directamente a la tierra de Amithaba. Nuestro renacimiento ocurre inmediatamente dentro de una flor de loto en la tierra del Dewachen. Esa flor de loto se abre y aparece para nosotros la tierra pura. Nuestro cuerpo no esta hecho de carne y sangre sino de luz. Ese renacimiento instant&#225;neo que podemos llamar milagroso es de hecho f&#225;cil de realizar.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Una vez que renacemos en la tierra pura de Dewachen ning&#250;n esfuerzo es necesario. Todo lo que deseamos o queremos aparece espont&#225;neamente, sin necesidad de trabajar o hacer algo. Si queremos ir a la tierra pura podemos aparecer instant&#225;neamente all&#237; sin necesidad de ning&#250;n sistema de transporte. Viajamos instant&#225;neamente en el cuerpo espiritual. Podemos tambi&#233;n dejar el Dewachen para ayudar a las personas en el bardo, donde van de una vida a otra en un estado de confusi&#243;n, podemos manifestarnos en ese estado intermedio y seguir ayudando a las personas eficientemente. Tambi&#233;n es posible reaparecer en los mundos ordinarios de los reinos vivos para ayudar a los seres. Todas esas experiencias se realizan sin sufrimiento y sin la necesidad de nacer o morir porque estamos m&#225;s all&#225; de esos estados. En la tierra pura del Dewachen constantemente escuchamos, memorizamos y entendemos las ense&#241;anzas directamente del Buda Amithaba. As&#237; autom&#225;tica y espont&#225;neamente nos volvemos Budas y Bodisatvas sin seguir el largo y complejo camino de seguir los pasos uno por uno. Dentro del coraz&#243;n de Amithaba hay una esfera de luz que contiene a Guru Rinpoche. Del coraz&#243;n de Amithaba emergen una cantidad enorme de Guru Rinpoches. Todos ellos act&#250;an para beneficiar a todos los seres en diferentes estados de existencia. De la mano derecha de Amithaba surge una constante cadena de representaciones de Chenrezig que act&#250;an para el beneficio de todos. De su mano izquierda millones de Taras Verdes fluyen para proteger a las personas del temor y liberarlas del sufrimiento.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933 size=4&gt;Debido a que realizamos algunas acciones negativas en nuestras vidas pasadas renacimos en esta vida con un cuerpo hecho de diferentes elementos cuya naturaleza produce sufrimiento. Eso significa que nuestra vida actual es la realizaci&#243;n de la noble verdad del sufrimiento. Nuestra vida humana actual es muy corta comparada con el tiempo que continuaremos en los ciclos de renacimiento hasta que alcancemos la liberaci&#243;n. Desarrollar la motivaci&#243;n de renacer en el Dewachen en el momento de la muerte es la manera m&#225;s efectiva de evitar cualquier posibilidad de renacer en esos estados de sufrimiento. En el momento de la muerte debemos decidir cortar con cualquier apego a esta forma de vida, a este sufrimiento que es nuestro cuerpo y mente, e ir directamente al Dewachen. Eso detendr&#225; completamente el ciclo de existencias y el sufrimiento asociado a el.
Esas explicaciones son un poco como abrir la puerta al Dewachen. Para ir all&#237; uno simplemente necesita seguir las instrucciones que han sido dadas.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face=Verdana color=#000000 size=4&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face=Verdana color=#cc0000 size=4&gt;&#161;&#161;&#161; Sarvam&#226;ngalam !!!&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;SPAN&gt;&lt;FONT face=Verdana color=#cc0000 size=4&gt;( &#161;&#161;&#161; Que todo sea auspicioso !!! )&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;


&lt;/DIV&gt;</body>
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    <title>El Dormir, el So&#241;ar y la Muerte en el Budhismo por Lama Gendun Rinpoche</title>
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&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;FONT face=Verdana size=5&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/STRONG&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;ENTRE LAS RELIGIONES DEL MUNDO, puede decirse que el budismo es &#250;nico, por la importancia que concede a la comprensi&#243;n del nacimiento, la muerte y el paso a la existencia siguiente, o en otras palabras, la reencarnaci&#243;n (&lt;EM&gt;punarbhava&lt;/EM&gt;), como se denomina al conjunto de estos tres fen&#243;menos en la tradici&#243;n. La mayor&#237;a de los occidentales piensan que la reencarnaci&#243;n es una creencia popular asi&#225;tica, seg&#250;n la cual las personas nacen una y otra vez, de acuerdo con la ley del karma. Aunque tal idea es en esencia correcta, pasa por alto otros dos aspectos primordiales de la doctrina: en primer lugar, el hecho de que la reencarnaci&#243;n ocurre entre una y otra vida, pero tambi&#233;n opera constantemente en la vida ordinaria; en segundo lugar, que la reencarnaci&#243;n ocurre de manera distinta en el caso de la gente com&#250;n y en el de los santos. De esta forma, en el presente trabajo examinamos estas importantes dimensiones de la teor&#237;a budista de la reencarnaci&#243;n, a saber, el tr&#225;nsito de una vida a la siguiente entre la gente com&#250;n y en el contexto de la vida ordinaria, y la forma en que ocurre entre los santos. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Es bien sabido que el budismo suele adoptar una actitud pr&#225;ctica frente a los asuntos religiosos, lo cual tambi&#233;n es cierto en el caso de la reencarnaci&#243;n. El budismo no s&#243;lo teoriza sobre estos fen&#243;menos, sino que tambi&#233;n los examina de manera experimental. Esta exploraci&#243;n es posible mediante diversas t&#233;cnicas de meditaci&#243;n que hacen que la mente sea cada vez m&#225;s sensible y ampl&#237;an su capacidad de percepci&#243;n m&#225;s all&#225; de los l&#237;mites de conciencia de una persona normal. Gracias a ello, los meditadores budistas han aprendido e inferido muchas cosas sobre la muerte y el renacimiento que no son asequibles a la medici&#243;n cient&#237;fica y a los tipos de comprobaci&#243;n colectivos y estandarizados que &#233;sta ofrece. En las siguientes p&#225;ginas se examina la experiencia de la reencarnaci&#243;n a partir del saber popular sobre los santos budistas del pasado y el presente. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;El budismo, como otras religiones, se interesa por la muerte y el renacimiento no s&#243;lo para beneficio de los agonizantes y los muertos, sino tambi&#233;n para ayudar a los vivos. Las ense&#241;anzas budistas sobre la muerte y el renacimiento se han aplicado tradicionalmente para instruir a los moribundos, ayudar a que los deudos comprendan y acepten la muerte de la persona amada, e incluso para auxiliar a la persona fallecida en la continuaci&#243;n de su viaje. Asimismo, las ense&#241;anzas incluyen pr&#225;cticas de meditaci&#243;n que la gente debe cultivar a fin de prepararse para su propia muerte, pero tambi&#233;n para investigar los fundamentos mismos de la mente. En el Tibet, por ejemplo, una pr&#225;ctica avanzada consist&#237;a en una meditaci&#243;n que reproduc&#237;a la experiencia de la disoluci&#243;n psicol&#243;gica que ocurre al momento de la muerte. Al atravesar de manera consciente ese territorio desconocido y aterrador, el meditador pod&#237;a ir m&#225;s all&#225; de la conciencia condicionada y entrar en contacto con ese n&#250;cleo incondicionado, radiante y libre de obstrucciones de la mente. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;H2 align=left&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933&gt;Renacimiento ordinario: muerte y reencarnaci&#243;n en vidas sucesivas &lt;/FONT&gt;&lt;/H2&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;De acuerdo con el budismo, cuando el cuerpo f&#237;sico muere, nuestra mente &#8211;que es, de hecho, una forma m&#225;s sutil de la conciencia&#8211; se separa de &#233;l. En vida, la conciencia es modelada y condicionada por las tendencias k&#225;rmicas que la persona ha acumulado a lo largo de incontables vidas y, al morir, la conciencia sutil lleva consigo dichas tendencias, en su tr&#225;nsito hacia el renacimiento. Durante el proceso de la muerte, luego de la extinci&#243;n sucesiva de los sentidos, la conciencia se retira a su lugar de reposo, en el centro del coraz&#243;n. En el caso de una persona com&#250;n, la percepci&#243;n consciente disminuye en forma gradual y al momento de morir le sobreviene una p&#233;rdida de conciencia, similar a la que experimentamos cuando nos quedamos dormidos. Pasado alg&#250;n un tiempo despertamos, pero en un principio no nos percatamos de que hemos muerto, hasta que, seg&#250;n dicen los textos, ciertas experiencias nos revelan lo que ha ocurrido: cuando tratamos de hablar con nuestros familiares o amigos, ellos no perciben nuestra presencia ni escuchan nuestras palabras; si nos paramos frente al sol, no proyectamos sombra alguna; si caminamos sobre la arena, no dejamos huellas. Finalmente, nos damos cuenta de que nos hemos separado de la vida, que hemos muerto. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Entonces sigue un estado posterior a la muerte, que puede ser breve o muy prolongado. Seg&#250;n la tradici&#243;n tibetana, con la muerte se inicia un periodo que dura 49 d&#237;as, durante los cuales existimos en el &lt;EM&gt;bardo&lt;/EM&gt;, el estado intermedio entre la muerte y el renacimiento. Es una existencia puramente mental; la conciencia no tiene sino un cuerpo muy sutil, creado por la mente. En ese estado seguimos teniendo experiencias, pero, al no estar sustentadas en la existencia f&#237;sica, son extraordinariamente v&#237;vidas, extra&#241;as y atemorizantes. La conciencia ordinaria ans&#237;a con desesperaci&#243;n hallar una nueva encarnaci&#243;n f&#237;sica, reafirmar su existencia, para lo cual busca aquello que le es familiar o, en otras palabras, el mismo tipo de situaci&#243;n que ten&#237;a cuando muri&#243;. En t&#233;rminos budistas, intenta ligarse a una situaci&#243;n que coincida con su estado k&#225;rmico al momento de morir. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;En su b&#250;squeda de un cuerpo y un entorno que le sean familiares, la conciencia es atra&#237;da por un hombre y una mujer cuya uni&#243;n pueda ofrecerla la continuidad k&#225;rmica que ans&#237;a. Seg&#250;n el budismo, la concepci&#243;n ocurre cuando, por una parte, una hembra puede quedar embarazada y, por la otra, una conciencia busca la situaci&#243;n k&#225;rmica que surgir&#225; a partir de esa concepci&#243;n. Cuando esas condiciones concurren, la &#8220;fertilizaci&#243;n&#8221; tiene lugar, la mujer queda encinta y la conciencia encuentra un nuevo hogar. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Pero no todos renacen en cuerpos humanos. El karma acumulado de algunas conciencias las conduce a otros reinos de existencia. En el budismo se conocen seis, todos ellos de naturaleza sams&#225;rica y condicionados por el karma, pero diferentes por la cantidad relativa de sufrimiento o felicidad que se vive en cada uno de ellos. Se dividen en tres reinos inferiores: el de los seres infernales, el de los esp&#237;ritus hambrientos y el de los animales, y tres reinos superiores: el de los humanos, el de los semidioses y el de los dioses. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;De los tres inferiores, el m&#225;s bajo es el reino de los infiernos del calor ardiente y el fr&#237;o g&#233;lido (&lt;EM&gt;naraka&lt;/EM&gt;), que se caracteriza por un entorno en extremo agresivo y doloroso. Las conciencias cuyo karma ha sido generado por la ira y agresi&#243;n incontroladas y por el da&#241;o ocasionado a otros seres renacen en el reino de los infiernos, el cual corresponde a ese estado mental. Arriba de &#233;ste se encuentra el reino de los esp&#237;ritus hambrientos (&lt;EM&gt;preta&lt;/EM&gt;), que sufren un sentimiento constante de miseria f&#237;sica y psicol&#243;gica, y padecen una sensaci&#243;n intensa de hambre y sed. El karma que genera una vida basada en el deseo, la avaricia y la ambici&#243;n, y que s&#243;lo ve en los dem&#225;s un medio para lograr sus fines conduce al renacimiento en este lugar. Tambi&#233;n renacen aqu&#237; las conciencias de las personas cuya vida fue interrumpida prematuramente y no pudieron desprenderse de su apego a ella. Estos esp&#237;ritus merodean entre los vivos durante muchos a&#241;os, o incluso siglos, y frecuentan los sitios que conocieron, tratando de ponerse en contacto con los vivos y de saciar su sensaci&#243;n de insatisfacci&#243;n. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;El reino superior de los tres inferiores es el de los animales, caracterizado por la ignorancia y las conductas fijas. Las conciencias que nacen aqu&#237; son aquellas que en otras vidas se comportaron de manera torpe y necia, y que voluntariamente ignoraron todo lo que fuera ajeno a su rutina, con lo que causaron da&#241;o a otros o ignoraron sus necesidades. En los tres reinos inferiores lo que predomina es el sufrimiento, mientras que en los tres superiores hay menos dolor y m&#225;s felicidad. El reino inmediato superior al de los animales es el de los humanos (&lt;EM&gt;manusya&lt;/EM&gt;), en el que se vive un equilibrio relativo de sufrimiento y felicidad. El reino humano es el m&#225;s propicio para lograr la iluminaci&#243;n y s&#243;lo en &#233;l puede alcanzarse el estado de un Buda. La ventaja del reino humano es que en los dos superiores la felicidad es tal que los seres no encuentran la motivaci&#243;n para cambiar su situaci&#243;n, mientras que en los inferiores el sufrimiento es tanto que los seres no son capaces de distanciarse lo suficiente de &#233;l para aprender de sus experiencias y cambiar. S&#243;lo en el reino humano se sufre lo necesario para que surja la motivaci&#243;n de buscar el desarrollo espiritual, pero no a tal punto que las personas sean completamente abatidas por el dolor. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Por arriba del reino humano se encuentran los reinos de los dioses (&lt;EM&gt;deva&lt;/EM&gt;) y de los semidioses (&lt;EM&gt;asura&lt;/EM&gt;), en los que la felicidad es muy grande y el lapso de vida sumamente extenso. Renacer en estos dos reinos superiores es el resultado de la amabilidad y generosidad practicadas en vidas anteriores. Sin embargo, pese a lo positivo de su existencia, los seres de estos dos reinos viven a&#250;n inmersos en el &lt;EM&gt;samsara&lt;/EM&gt;, pues el apego a su situaci&#243;n produce semillas k&#225;rmicas que tarde o temprano los har&#225;n caer. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;H2 align=left&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933&gt;Renacimiento ordinario de un instante al otro, en el lapso de una vida &lt;/FONT&gt;&lt;/H2&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;La doctrina de la reencarnaci&#243;n en cuanto al tr&#225;nsito de una vida a otra est&#225; relacionada con una concepci&#243;n m&#225;s sutil, seg&#250;n la cual la reencarnaci&#243;n tiene lugar dentro de las funciones mismas de la mente. El budismo ense&#241;a que el concepto de un &#8220;yo&#8221; s&#243;lido y continuo no proviene de la realidad, sino que es una idea que imponemos a nuestra experiencia fundamental de transitoriedad y discontinuidad. Sin embargo, nos aferramos a la existencia de un &#8220;yo&#8221; porque ansiamos ser, existir, continuar, ser cada vez m&#225;s, obtener poder y control, nunca cesar, nunca morir. La oposici&#243;n entre nuestro af&#225;n de querer ver un &#8220;yo&#8221; s&#243;lido y el hecho real de que &#233;ste no existe es lo que produce el sufrimiento continuo de la existencia humana. Cuando la realidad no es lo que deseamos y nos empecinamos en que as&#237; sea, lo que resulta es sufrimiento. Mientras m&#225;s negamos lo que en verdad experimentamos, m&#225;s intenso es nuestro dolor; mientras m&#225;s luchamos, m&#225;s egoc&#233;ntricos, neur&#243;ticos, indiferentes a los otros y perversos nos volvemos. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;No obstante, la vivencia de la impermanencia y la discontinuidad que todos experimentamos, por subliminal que sea, revela la percepci&#243;n de una inteligencia excepcionalmente clara. Es esta inteligencia, inherente a todos los seres, la que percibe las cosas tal como &#233;stas son (&lt;EM&gt;yathabhutam&lt;/EM&gt;). Esta percepci&#243;n o inteligencia es anterior al ego y es lo que se llama la naturaleza b&#250;dica (&lt;EM&gt;buddha-gotra&lt;/EM&gt;), fundamental a todo ser humano. Por el contrario, la creencia en un &#8220;yo&#8221; permanente es contingente, incidental y relativamente superficial. Puede velar en mayor o menor grado la naturaleza b&#250;dica, pero no puede destruirla, da&#241;arla o siquiera empa&#241;arla. Por mucho que nos esforcemos en negar lo que es verdad (que no existe un &#8220;yo&#8221;) e insistamos en lo que no lo es (&lt;EM&gt;que existe&lt;/EM&gt;), nunca tendremos &#233;xito del todo. Mientras m&#225;s neur&#243;tica sea nuestra actitud a este respecto, m&#225;s deberemos luchar para defender nuestra ilusi&#243;n y m&#225;s da&#241;o haremos a otros como resultado de ello. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Seg&#250;n el budismo, la concepci&#243;n convencional de la muerte est&#225; inseparablemente ligada a la idea de un &#8220;yo&#8221;, pues presupone la idea de algo que hoy realmente existe y que, en alg&#250;n momento, dejar&#225; de existir. Si bien, para nosotros la muerte significa la extinci&#243;n del &#8220;yo&#8221; que consideramos ser, en realidad eso ocurre de manera constante, en cada momento de la existencia. La idea del &#8220;yo&#8221; (y el &#8220;yo&#8221; no es otra cosa que una idea), como el resto de nuestros conceptos, nace, vive transitoriamente y desaparece. En otras palabras, esa muerte del &#8220;yo&#8221; que tanto tememos es parte integral y constante de nuestra experiencia. Sin embargo, no nos percatamos de ello debido a nuestro miedo a la no existencia, a nuestra obstinada ignorancia, y a la inercia de nuestras estrategias de evasi&#243;n, conocidas como karma, que hemos desarrollado a lo largo de vidas incontables. Pero, como lo mencionamos antes, todos estamos subliminalmente conscientes de la muerte constante del &#8220;yo&#8221;, a cada momento, y es esto lo que nos produce tanto miedo a la muerte f&#237;sica. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;As&#237;, cada instante de vida lleva en s&#237; la muerte de nuestro amado &#8220;yo&#8221;, muerte que es seguida por un renacimiento &#8211;determinado por la ignorancia y las formaciones k&#225;rmicas&#8211;, de otra &#8220;encarnaci&#243;n&#8221;, por as&#237; decirlo, de la idea del &#8220;yo&#8221;. Este proceso continuo de muerte y renacimiento, seg&#250;n el budismo, no difiere en esencia del proceso que ocurre cuando morimos f&#237;sicamente y renacemos. El proceso es exactamente igual, salvo que en la muerte y renacimiento de instante a instante tomamos el mismo organismo f&#237;sico como base de nuestro concepto del &#8220;yo&#8221; (nuestro cuerpo f&#237;sico en esta vida), mientras que, al morir f&#237;sicamente, debemos buscar otro soporte f&#237;sico, otro cuerpo. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Pero, a&#250;n queda una pregunta importante sin responder. &#191;Si no existe un &#8220;yo&#8221; permanente, qu&#233; produce la continuidad de un momento al otro y de una vida a la siguiente? Como es obvio, existe cierto tipo de continuidad: nadie se convierte en una persona completamente distinta a cada momento, y el budismo insiste en la continuidad k&#225;rmica entre las vidas sucesivas. Dicho de manera simple, lo que renace una y otra vez no es otra cosa que una idea, la idea del &#8220;yo&#8221;; es la creencia arraigada que tiene cada persona de que &#233;l o ella es una entidad substancial y continua, la cual persiste al ignorar la realidad de las cosas. Esta ignorancia tiene como base ciertos patrones de evasi&#243;n, que permanecen de un instante al otro y de una vida a la otra. Pero tal permanencia es una ilusi&#243;n, no una realidad substancial. Cada momento de ilusi&#243;n condiciona y da lugar al siguiente momento de ilusi&#243;n, que tendr&#225; la misma estructura. Sin embargo, entre un instante y otro hay una lapso, en el cual la idea ilusoria del yo podr&#237;a ser desterrada. La sucesi&#243;n de esas ideas sobre el yo, discontinuas pero k&#225;rmicamente ligadas, se llama &#8220;flujo de vida&#8221; (&lt;EM&gt;samtana&lt;/EM&gt; en s&#225;nscrito, &lt;EM&gt;gy&#252;&lt;/EM&gt; en tibetano). El flujo de vida lleva consigo todos los efectos de las acciones pasadas y, por la ignorancia, &#233;stas dan lugar a una serie incesante de renacimientos. Cada nacimiento de la conciencia est&#225; condicionado por los nacimientos anteriores y, a su vez, determina las condiciones del siguiente nacimiento. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;No obstante, una vez que el velo de la ignorancia cae tras la experiencia de la iluminaci&#243;n, el flujo de vida cesa. Ciertamente, la persona iluminada seguir&#225; viviendo hasta que la inercia k&#225;rmica de su existencia f&#237;sica se agote, pero una vez que muera no volver&#225; a renacer. La idea del &#8220;yo&#8221;, basada en la ignorancia, se habr&#225; desvanecido con la iluminaci&#243;n y, sin tal idea, no hay renacimiento. Es interesante que, en esas personas, incluso la &#8220;reencarnaci&#243;n&#8221; de instante a instante no opera como lo hace en la gente com&#250;n. Esto lo ilustran las biograf&#237;as de los grandes maestros realizados, en las que suele describ&#237;rseles como imprevisibles y sin esa continuidad de la personalidad que la mayor&#237;a de nosotros atribuye a la individualidad. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;H2 align=left&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif" color=#cc9933&gt;Reencarnaci&#243;n extraordinaria: los tulkus o lamas encarnados &lt;/FONT&gt;&lt;/H2&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;El renacimiento en alguno de los seis reinos por lo general ocurre como resultado de la fuerza ciega del karma, que genera la compulsi&#243;n irrefrenable de recuperar el territorio del ego. Sin embargo, algunas personas renacen en los seis reinos por una motivaci&#243;n diferente. Son individuos que, mediante la pr&#225;ctica espiritual, han logrado una gran realizaci&#243;n. En estas personas la inercia k&#225;rmica que lleva al renacimiento en el &lt;EM&gt;samsara&lt;/EM&gt; se ha agotado total o casi totalmente y, a menos que hubiera alg&#250;n otro motivo, dejar&#237;an de renacer. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;El budismo ense&#241;a que la comprensi&#243;n de la realidad siempre va acompa&#241;ada de la compasi&#243;n. A medida que se vislumbra la sabidur&#237;a, cada vez con m&#225;s claridad, surge un sentimiento m&#225;s profundo de afecto y bondad hacia los otros seres, y el desarrollo de la compasi&#243;n lleva de manera natural a la aspiraci&#243;n de ayudar a los seres sensibles que a&#250;n est&#225;n atrapados en el ciclo del nacimiento y la muerte. Los practicantes del budismo Mahayana obedecen a esta aspiraci&#243;n, al tomar el voto del &lt;EM&gt;bodhisattva&lt;/EM&gt; de continuar renaciendo en el &lt;EM&gt;samsara&lt;/EM&gt; hasta que todos los seres hayan alcanzado la iluminaci&#243;n. En los &lt;EM&gt;bodhisattvas&lt;/EM&gt; m&#225;s avanzados, dicho voto los hace seguir renaciendo en los seis reinos, aun mucho despu&#233;s de que su compulsi&#243;n eg&#243;ica de renacer ha cesado. Dado que el apego a la idea del ego ya no constituye el &#8220;pegamento&#8221; que mantiene unido el &#8220;flujo de vida&#8221; del &lt;EM&gt;bodhisattva&lt;/EM&gt;, debe ser otra fuerza la que cumpla esa funci&#243;n: es la aspiraci&#243;n y el voto del bodhisattva lo que mantiene unida la fuerza de la vida en una continuidad y lo que le permite a &#233;l o ella seguir renaciendo. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Antes de su iluminaci&#243;n, el Buddha Shakyamuni era un &lt;EM&gt;bodhisattva&lt;/EM&gt; con ese alto nivel de realizaci&#243;n y, a partir de &#233;l, ha habido innumerables personas realizadas que tambi&#233;n han decidido renacer motivadas por la compasi&#243;n. Algunas han sido budistas, otras no. Dentro del budismo, los bodhisattvas renacidos han sido a menudo identificados y, en ocasiones, incluso formalmente reconocidos. En la India, por ejemplo, se consideraba que los grandes santos t&#225;ntricos (&lt;EM&gt;siddhas&lt;/EM&gt;) con frecuencia eran este tipo de reencarnaciones (&lt;EM&gt;nirmanakaya&lt;/EM&gt;) y surgi&#243; el concepto de linajes formalmente reconocidos de encarnaciones sucesivas del mismo santo. En otras palabras, el santo mor&#237;a, renac&#237;a y se le reconoc&#237;a como la reencarnaci&#243;n del maestro fallecido. Giuseppe Tucci menciona el caso del gran &lt;EM&gt;siddha&lt;/EM&gt; (gran adepto t&#225;ntrico) Nagarjuna, como ejemplo. El concepto de un linaje reconocido de encarnaciones sucesivas de un santo se desarroll&#243; a&#250;n m&#225;s en el Tibet, en la tradici&#243;n de los &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; o lamas encarnados. Es conveniente examinar esta tradici&#243;n con m&#225;s detalle, pues es un ejemplo primordial del concepto budista de la reencarnaci&#243;n en los santos. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;En la tradici&#243;n Mahayana del Tibet, cuando una persona santa mor&#237;a, se cre&#237;a que, por su voto de &lt;EM&gt;bodhisattva&lt;/EM&gt;, renacer&#237;a en el mismo lugar o cerca del pa&#237;s para seguir trabajando en beneficio de todos los seres sensibles. Despu&#233;s de pasado cierto tiempo de su fallecimiento, iniciaban la b&#250;squeda para encontrar su reencarnaci&#243;n. Una vez encontrado, el ni&#241;o &#8211;en ocasiones de apenas dieciocho meses de edad&#8211; era reconocido oficialmente. Si, como a menudo suced&#237;a, su predecesor hab&#237;a sido abad de un monasterio o grupo de monasterios, se le instalaba de nuevo en su antigua posici&#243;n y se le educaba para que, cuando alcanzara la mayor&#237;a de edad, asumiera plenamente las responsabilidades de su encarnaci&#243;n anterior. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;La palabra tibetana &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; (&lt;EM&gt;drul-ku&lt;/EM&gt;, o &lt;EM&gt;nirmanakaya&lt;/EM&gt; en s&#225;nscrito) est&#225; formada de dos partes: &lt;EM&gt;ku&lt;/EM&gt; (&lt;EM&gt;kaya&lt;/EM&gt; en s&#225;nscrito) y &lt;EM&gt;tul&lt;/EM&gt; (&lt;EM&gt;drul&lt;/EM&gt;; &lt;EM&gt;nirmana&lt;/EM&gt; en s&#225;nscrito). &lt;EM&gt;Ku&lt;/EM&gt; es el t&#233;rmino honor&#237;fico para un &#8220;cuerpo&#8221;, referido no a un cuerpo ordinario, sino a uno puro, libre de ignorancia y neurosis. &lt;EM&gt;Tul&lt;/EM&gt; designa algo que es creado o modelado. As&#237;, el t&#233;rmino &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; o su correspondiente s&#225;nscrito, &lt;EM&gt;nirmanakaya&lt;/EM&gt;, denota un ser f&#237;sico que ha alcanzado la realizaci&#243;n total y, estrictamente hablando, se refiere a la encarnaci&#243;n humana de un buda totalmente iluminado. Por otra parte, la tradici&#243;n tibetana reconoce varios niveles de &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt;. S&#243;lo los pocos que se encuentran en la categor&#237;a m&#225;s alta se considera que han logrado la iluminaci&#243;n (aunque, incluso para ellos, la iluminaci&#243;n c&#243;smica de un buda se encuentra a&#250;n muy lejos). &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;El primer cap&#237;tulo de la vida de un &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; sumamente realizado inicia, de hecho, con la muerte y la existencia despu&#233;s de la muerte de su encarnaci&#243;n anterior. A diferencia de una persona com&#250;n, cuando muere un &lt;EM&gt;bodhisattva&lt;/EM&gt; de gran realizaci&#243;n no pierde la conciencia, sino que permanece en un estado de paz y lucidez, en el cual las experiencias del &lt;EM&gt;bardo&lt;/EM&gt; no se viven como amenazas, sino como manifestaciones de la energ&#237;a del ser. Al no sentir la compulsi&#243;n de renacer por el terror o el deseo, sino llevado por su compasi&#243;n hacia todos los seres sensibles, el &lt;EM&gt;bodhisattva&lt;/EM&gt; de gran realizaci&#243;n puede elegir la situaci&#243;n en la que haya de proseguir su labor de ayudar a todos los seres sintientes. Dado que, en el budismo tibetano, los &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; desempe&#241;an un papel central en la organizaci&#243;n y la vida espiritual de la comunidad mon&#225;stica y de sus relaciones con los laicos, la localizaci&#243;n de su encarnaci&#243;n se considera de capital importancia. El reconocimiento de los &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; se lleva a cabo mediante un proceso multifac&#233;tico. La parte m&#225;s importante de &#233;ste es la intuici&#243;n de un gran &lt;EM&gt;guru&lt;/EM&gt;, un maestro que posee una percepci&#243;n libre de obstrucciones y que, en ocasiones, conoci&#243; a la encarnaci&#243;n anterior, por lo que, con solo mirar al ni&#241;o, puede decir si es la aut&#233;ntica reencarnaci&#243;n. La intuici&#243;n tambi&#233;n puede manifestarse a trav&#233;s de visiones o sue&#241;os. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Algunas veces, los responsables de reconocer a los &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; acuden a lugares sagrados en busca de tales visiones. Uno de estos lugares era el lago Lamoi Lhato, cerca de Lhasa, famoso porque en &#233;l se obten&#237;an diversos tipos de visiones y gu&#237;a espiritual. Por ejemplo, para el reconocimiento de Su Santidad, el decimocuarto Dalai Lama, el regente viaj&#243; a ese lago y, durante su meditaci&#243;n, tuvo una visi&#243;n decisiva, que le permiti&#243; encontrar al nuevo Dalai Lama. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Las intuiciones, sue&#241;os y visiones de los grandes &lt;EM&gt;gurus&lt;/EM&gt; constituyen la parte central del proceso de reconocimiento de las reencarnaciones, pero tambi&#233;n otros factores ofrecen indicios y confirmaciones importantes. En ocasiones, los fen&#243;menos que rodearon la muerte de la encarnaci&#243;n anterior brindan pistas iniciales sobre d&#243;nde buscar a la nueva encarnaci&#243;n; otras veces, la identificaci&#243;n de los &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; es facilitada por las indicaciones que deja un maestro antes de morir. Por ejemplo, entre los m&#225;s altos miembros de la orden principal de encarnaciones de Karmapa, es tradicional que el maestro que va a fallecer deje una carta en la que, a veces, revela informaci&#243;n muy precisa sobre la identidad que tendr&#225; en su pr&#243;xima encarnaci&#243;n y sobre c&#243;mo puede ser hallado. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Asimismo, los padres de una encarnaci&#243;n pueden ofrecer indicios importantes. Se dice que cuando la conciencia de un &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; entra en el vientre de su futura madre ocurren fen&#243;menos inusuales. Por ello, a la madre de un ni&#241;o que se cree puede ser un &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; se le pregunta si experiment&#243; algo excepcional en el momento de la concepci&#243;n de su hijo. As&#237;, por ejemplo, una pastora humilde del este del Tibet, que fue madre de un &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt;, manifest&#243; que el d&#237;a de la concepci&#243;n hab&#237;a so&#241;ado que un ser entraba en su cuerpo, como un rayo de luz. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Tambi&#233;n se dice que cuando un &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; nace ocurren fen&#243;menos inusitados, por lo que los padres, parientes y vecinos de la aldea anotan cualquier suceso extra&#241;o que hayan presenciado durante el nacimiento del posible &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt;. Pueden ocurrir fen&#243;menos como la floraci&#243;n de las plantas fuera de estaci&#243;n, la aparici&#243;n de un arcoiris en el cielo, la transformaci&#243;n de la leche en agua, o que los parientes tengan sue&#241;os inusuales. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;En sus primeros a&#241;os de vida, los peque&#241;os &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; suelen mostrar conductas poco comunes, como reconocer y mostrar afecto por los amigos y disc&#237;pulos de su encarnaci&#243;n anterior; saber, sin haber sido ense&#241;ados, c&#243;mo se realizan ciertos actos rituales y tradicionales; o permanecer sentados y sin hablar durante largos periodos. Quienes deben establecer la autenticidad de un &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; tienen que indagar si hubo ese tipo de fen&#243;menos. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Una vez que existe cierta certeza de que se ha localizado a una encarnaci&#243;n, la persona es sometida a diversas pruebas para determinar si es capaz de identificar correctamente los objetos que pertenec&#237;an a su encarnaci&#243;n anterior. Ch&#246;gyam Trungpa Rinpoch&#233; platicaba la forma en que hab&#237;a sido puesto a prueba, a los dieciocho meses de edad: &#8220;Pusieron frente a m&#237; pares de objetos iguales y, en cada ocasi&#243;n, eleg&#237; el que hab&#237;a pertenecido al d&#233;cimo &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; Trungpa; entre ellos hab&#237;a dos bastones y dos rosarios; tambi&#233;n hab&#237;a peque&#241;os pedazos de papel con nombres escritos en ellos y, cuando me preguntaron en cu&#225;l de ellos estaba escrito su nombre, escog&#237; el correcto.&#8221; &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;De manera similar, al futuro decimocuarto Dalai Lama se le mostraron dos rosarios negros, dos rosarios amarillos, dos tambores rituales y dos bastones. Uno de cada par hab&#237;a pertenecido al Dalai Lama anterior y, sin fallar, el peque&#241;o ni&#241;o eligi&#243; los objetos correctos. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;Una vez reconocido, el nuevo &lt;EM&gt;tulku&lt;/EM&gt; por lo general es llevado a su monasterio, junto con su madre, si es demasiado peque&#241;o. Ah&#237; recibe varios tipos de entrenamiento. Se nos ha dicho que, en el caso de &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; excepcionalmente realizados, el proceso de ense&#241;anza a veces se asemeja m&#225;s a un mero acto de recordar algo ya conocido, que al aprendizaje de algo nuevo. El Dalai Lama nos relat&#243; que, cuando tom&#243; el rosario y el tambor ritual de su encarnaci&#243;n anterior, de inmediato se colg&#243; el rosario en el cuello y empez&#243; a tocar el tambor, haciendo ambas cosas de la manera prescrita. Tambi&#233;n afirma que, en ocasiones, los peque&#241;os &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; son capaces de cantar textos que no hab&#237;an aprendido antes, al menos en su vida presente. Asimismo, Trungpa Rinpoch&#233; relataba que, cuando lleg&#243; el momento de que aprendiera el alfabeto tibetano, pudo dominarlo por completo en una sola lecci&#243;n. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;FONT color=#cc9933&gt;&lt;FONT face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;&lt;STRONG&gt;En el contexto budista, este tipo de fen&#243;menos se consideran manifestaciones naturales de la claridad y conciencia que conservan los &lt;EM&gt;tulkus&lt;/EM&gt; a lo largo de las experiencias de la muerte, el estado intermedio y el renacimiento. La gente com&#250;n podr&#237;a tener recuerdos similares de sus vidas previas, salvo que la muerte y el proceso sucesivo que lleva al renacimiento se experimentan como terror&#237;ficos y traum&#225;ticos, por lo que se bloquea el recuerdo de la existencia anterior. &lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=left&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;FONT face=Verdana color=#000000&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/STRONG&gt;
&lt;P align=left&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;FONT face=Verdana color=#000000&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/STRONG&gt;
&lt;P align=center&gt;&lt;FONT color=#cc0000&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;FONT face=Verdana&gt;&#161;&#161;&#161; Sarvam&#226;ngalam !!!&lt;/FONT&gt;&lt;/STRONG&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;P align=center&gt;&lt;FONT color=#cc0000&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;FONT face=Verdana&gt;( &#161;&#161;&#161; Que todo sea auspicioso !!! )&lt;/FONT&gt;&lt;/STRONG&gt;
&lt;/FONT&gt;
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    <title>El Renacimiento en la Tradici&#243;n Budhista por Reginald Ray</title>
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