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  <title>La Comunidad &gt; Tags &gt; Bd</title>
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    <title>Prueba para c&#xF3;mic.</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/pieldetopo/2008/2/4/prueba-comic-</id>
    <updated>2008-02-04T16:25:02+01:00</updated>
    <published>2008-02-04T15:53:54+01:00</published>
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    <author>
      <name>Rafael Mac&#xED;as Ca&#xF1;izares</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/rafamc</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;&lt;img src="http://img253.imageshack.us/img253/8165/pruebashambalana6fw1.jpg" id="img_0" height="549" width="549"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prueba de dibujo, entintado y color con la Wacom. Uno intenta tener proyectos personales, pero siempre acaban quedandose en una niebla pasajera. Me gustar&#xED;a que por una vez saliese algo serio y profesional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deber&#xED;a darme verg&#xFC;enza. Tengo abandonad&#xED;simo este blog...
&lt;/p&gt;
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    <title>Las olivas negras 1: &#xBF;Por qu&#xE9; esta noche es diferente de otras noches?</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/comicteca/2007/9/14/las-olivas-negras-1-por-esta-noche-es-diferente-otras</id>
    <updated>2007-11-01T18:33:05+01:00</updated>
    <published>2007-09-14T11:03:44+02:00</published>
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    <author>
      <name>Sergio Morales Garc&#xED;a</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/cletuskasady</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;&lt;img src="http://bp0.blogger.com/_pPc1pN1jOkQ/RtsoxYhO2qI/AAAAAAAABM4/oqN-1a33Osc/s400/LasOlivasNegras1.jpg" vspace="5"&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;LAS OLIVAS NEGRAS 1&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Joann Sfar y Emmanuel Guibert&lt;br&gt;Ediciones Kraken&lt;br&gt;Carton&#xE9;. 48 p&#xE1;g. Color. 12,90 &#x20AC;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&#xBF;Por qu&#xE9; esta noche es diferente de otras noches? Porque es la primera que el peque&#xF1;o Gamaliel pasa sin su padre, apresado por el ej&#xE9;rcito de ocupaci&#xF3;n romano. Porque es la primera que est&#xE1; fuera de casa, oculto en una comuna celota. Porque los &#xFA;nicos que parecen estar tan en apuros como &#xE9;l son dos mercenarios galos, desertores de las legiones romanas, que est&#xE1;n m&#xE1;s preocupados en ligarse a la joven mercader Tsiporah y en no morir en el intento. Esta noche de Pessach (Pascua jud&#xED;a) es, sin ninguna duda, muy diferente a las dem&#xE1;s noches que ha vivido Gamaliel, hijo de un pastor de Judea, hu&#xE9;rfano de madre, que da sus primeros pasos en la fe jud&#xED;a y que, como ni&#xF1;o, las preguntas son una constante en sus labios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;center&gt;&lt;img src="http://bp3.blogger.com/_pPc1pN1jOkQ/RtspbIhO2tI/AAAAAAAABNQ/ngM_rjrdicQ/s400/OlivasNegras-pag1-peq.jpg" vspace="5"&gt;&lt;/center&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Las olivas negras&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; no es un &lt;em&gt;p&#xE9;plum&lt;/em&gt; al uso, repleto de batallas &#xE9;picas y h&#xE9;roes por doquier. En lugar de ello, en este &#xE1;lbum nos tropezamos con una historia moderna que combina la relaci&#xF3;n de un padre con su hijo, la resistencia de un grupo de rebeldes contra el ej&#xE9;rcito opresor, y el papel de una mujer liberada que es criticada por los suyos precisamente por su comportamiento nada ortodoxo. Y, como contrapartida humor&#xED;stica, las vicisitudes de dos galos que son un par de s&#xE1;tiros, cuyo desconocimiento de las lenguas y las tradiciones de la regi&#xF3;n dar&#xE1;n lugar a varios episodios hilarantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay manique&#xED;smos ni estereotipos aborrecibles en esta obra, sino una aproximaci&#xF3;n inusualmente realista y unos personajes psicol&#xF3;gicamente complejos, aturdidos a pesar de la aparente determinaci&#xF3;n que muestran algunos de ellos. Tanto da la ambientaci&#xF3;n que escoja &lt;strong&gt;Joann Sfar&lt;/strong&gt; para sus relatos: siempre podemos contar con que nos brindar&#xE1; un nuevo ejercicio de reflexi&#xF3;n, atemporal y universal, bajo un envoltorio f&#xE1;cil de digerir. A esto ayuda el anacronismo de algunos di&#xE1;logos, en su mayor parte los mantenidos por los soldados galos (sosias del propio &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; y de su amigo y tambi&#xE9;n dibujante &lt;strong&gt;Christophe Blain&lt;/strong&gt;), que deja bien patente la modernidad de las historias del prol&#xED;fico autor franc&#xE9;s as&#xED; como su canallesco sentido del humor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;center&gt;&lt;img src="http://bp0.blogger.com/_pPc1pN1jOkQ/RtsppYhO2uI/AAAAAAAABNY/OmbVOd6rLC0/s400/OlivasNegras-pag2-peq.jpg" vspace="5"&gt;&lt;/center&gt;&lt;br&gt;En perfecta sinton&#xED;a se encuentra &lt;strong&gt;Emmanuel Guibert&lt;/strong&gt;, quien, con una inconfundible l&#xED;nea clara, limpia la suciedad del polvoriento desierto y nos presenta una Judea de contraste entre claros y oscuros. &lt;strong&gt;Guibert&lt;/strong&gt; consigue aqu&#xED; con sobriedad un resultado espectacularmente efectivo. Frente a la luminosidad del d&#xED;a se encuentra la penetrante noche, escenarios ambos impolutos y sin m&#xE1;cula, blandos y tiernos, que encarnan la inocencia de un ni&#xF1;o que pronto se ve truncada ante la suciedad del resto del plantel protagonista. Es definitivamente sorprendente la habilidad de este autor para mimetizar su estilo y adecuarlo al esp&#xED;ritu de la obra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sencillo, en fin, en su planteamiento y en su presentaci&#xF3;n, pero complejo en su interior, este &#xE1;lbum destaca de entre las novedades presentes en las librer&#xED;as. En un discurrir &#xE1;gil de la historia y una puesta en escena de la p&#xE1;gina en una parrilla de 6 vi&#xF1;etas transcurre esta cautivadora primera entrega de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Las olivas negras&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, ilustrativo pr&#xF3;logo de esta saga en cuatro partes que atestigua la universalidad de los temores y los anhelos humanos.
&lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;</content>
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    <title>La mala gente</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/comicteca/2007/7/10/la-mala-gente</id>
    <updated>2007-07-10T16:02:40+02:00</updated>
    <published>2007-07-10T16:02:40+02:00</published>
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    <author>
      <name>Sergio Morales Garc&#xED;a</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/cletuskasady</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/37/124728372_61d78e1025_o.jpg" vspace="5"&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;La mala gente&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&#xC9;tienne Davodeau&lt;br&gt;Ponent Mon&lt;br&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estamos en los Mauges de la postguerra, una regi&#xF3;n del sudoeste de Francia tradicionalmente conservadora y cat&#xF3;lica, de donde proceden los padres del autor &lt;strong&gt;&#xC9;tienne Davodeau&lt;/strong&gt;. &lt;em&gt;La mala gente&lt;/em&gt; es la historia de sus padres, de su lucha sindical por un trabajo y una situaci&#xF3;n digna ante un poder clasista y anquilosado, pero sobre todo es un homenaje a la memoria colectiva de aquella Francia en proceso de reestructuraci&#xF3;n pol&#xED;tica. Ser&#xED;a en los 60 cuando las reclamaciones de toda una comunidad ser&#xED;an seriamente escuchadas. A partir de los recuerdos de sus padres, &lt;strong&gt;Marie-Jo&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Maurice&lt;/strong&gt;, el autor rinde homenaje a aquellos insatisfechos, inc&#xF3;modos con su forma de vida, que no tuvieron otra alternativa que protestar ante una situaci&#xF3;n intolerable. &lt;strong&gt;Davodeau&lt;/strong&gt; no escatima esfuerzos en mostrarnos esta historia en toda su amplitud. En un momento dado, a su padre, que afirma que "no hemos hecho nada m&#xE1;s que los dem&#xE1;s", el autor sentencia: "Precisamente. Todos vuestros amigos militantes han tenido trayectorias bastante parecidas a las vuestras... Contar la vuestra es evocar la suya".&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el abandono del campo para ingresar en la cadena de montaje hasta la aficilaci&#xF3;n sindical, lo que nos encontramos aqu&#xED; es un pedazo del patrimonio franc&#xE9;s. Por eso, no es de extra&#xF1;ar que el lector m&#xE1;s joven se pueda llegar a sentir apartado. La situaci&#xF3;n es bien distinta: estamos ante la vida de unos obreros en una &#xE9;poca (treinta a&#xF1;os desde el final de la guerra) y en una regi&#xF3;n muy particulares del pa&#xED;s vecino. El contexto, no obstante, no es demasiado diferente a nuestro pasado reciente, y por ello no deja de ser clarificador de todo lo que se gener&#xF3; alrededor del mayo parisino del 68, el cambio pol&#xED;tico inmediatamente posterior y, en definitiva, el estado de la situaci&#xF3;n laboral actual. El antagonismo entre la Iglesia (con may&#xFA;scula) y la f&#xE9;rrea patronal contra la clase obrera, esa simetr&#xED;a que se muestra ya en la portada, es perfectamente trasladable a nuestro pasado m&#xE1;s cercano. Tampoco hace falta que pensemos en nuestro pa&#xED;s, s&#xF3;lo cabe recordar a nuestros emigrantes en tierras galas por aquel entonces. Francia fue un punto referente para muchos inconformistas del statu quo, y sus cambios repercutieron en demasiados gobiernos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Narrado como un documental gr&#xE1;fico, &lt;em&gt;La mala gente&lt;/em&gt; ha conseguido ser uno de los &#xE1;lbumes m&#xE1;s laureados en Francia de los &#xFA;ltimos tiempos. Premio al mejor gui&#xF3;n en el festival de Angoul&#xEA;me, premio del p&#xFA;blico en el mismo festival, premio de la cr&#xED;tica y premio France-Info al mejor c&#xF3;mic de actualidad son los galardones que avalan esta obra que se acaba de publicar en Espa&#xF1;a de la mano de Ponent Mon. Un reconocimiento un&#xE1;nime que no deja lugar a dudas de la calidad que trae consigo. En &lt;em&gt;La mala gente&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;Davodeau&lt;/strong&gt; nos mueve del pasado al presente con mano certera, a trav&#xE9;s de las palabras de sus progenitores, contrastando la actualidad con la recreaci&#xF3;n de unas memorias v&#xED;vidas. No nos encontramos simplemente ante un reportaje, sino ante un di&#xE1;logo descrito en sobrias im&#xE1;genes que flirtea con la autobiograf&#xED;a, en un episodio de tributo a unas gentes que no hac&#xED;an honor a su mote.&lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;</content>
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    <title>Los complots nocturnos</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/comicteca/2007/6/27/los-complots-nocturnos</id>
    <updated>2007-06-27T22:03:21+02:00</updated>
    <published>2007-06-27T22:03:21+02:00</published>
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    <author>
      <name>Sergio Morales Garc&#xED;a</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/cletuskasady</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;Ideal para las noches sin luna...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://photos1.blogger.com/blogger/1324/435/1600/LosComplotsNocturnos.jpg" vspace="5"&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;Los complots nocturnos&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;David B.&lt;br&gt;Ponent Mon&lt;br&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 1992, &lt;strong&gt;David B.&lt;/strong&gt; public&#xF3; en L'Association el libro &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Le cheval bl&#xEA;me&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, una recopilaci&#xF3;n en forma de historieta de varios de los sue&#xF1;os que protagonizaron muchas de las noches del autor. Una d&#xE9;cada y media despu&#xE9;s, podemos leer en castellano &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Los complots nocturnos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, el c&#xF3;mic que supone el regreso del autor franc&#xE9;s a un mundo on&#xED;rico que nunca ha abandonado por completo. Este libro recopila 19 de sus sue&#xF1;os entre diciembre de 1979 y septiembre de 1994, pasajes extirpados del subconsciente de un &lt;strong&gt;David B.&lt;/strong&gt; en estado de gracia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La imaginaci&#xF3;n deja paso al ca&#xF3;tico y aparentemente sin sentido mundo de los sue&#xF1;os, donde todo es posible e incongruente, nada tiene un orden l&#xF3;gico ni una relaci&#xF3;n de causa-efecto palpable, pero s&#xED; un halo de &lt;em&gt;dej&#xE0; vu&lt;/em&gt; omnipresente que despierta cierta inquietud al descubrirse un fuerte lazo que integra todos los relatos en un universo metaf&#xED;sico com&#xFA;n. Es la constante aparici&#xF3;n de gestos y personajes, de obsesiones que embriagan a un &lt;strong&gt;David B.&lt;/strong&gt; quijotesco. La paranoia invade al autor en sus sue&#xF1;os, una demencia que esculpe y da vida a criaturas improbables que pueblan las calles y los edificios de unas ciudades geogr&#xE1;ficamente imposibles. Es una locura desatada sobre la almohada que, una vez en el pincel, es cuadriculada y aprisionada por la mente despierta del dibujante. All&#xED; encontramos sus miedos reales, los m&#xE1;s recurrentes, los m&#xE1;s instintivos, y que vemos asiduamente en su obra: ej&#xE9;rcitos de la Gestapo, centurias romanas, el profeta velado, el gato de Giacometti, libros de Roland Topor, terroristas...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una espesa bruma azul se cierne sobre un &lt;strong&gt;David B.&lt;/strong&gt; proscrito, h&#xE9;roe, esp&#xED;a... protagonista de un seguido de aventuras siempre bajo el manto de una noche cerrada. Un aire oscuro y denso impregna las distintas secuencias surgidas del inconsciente subversivo, con una est&#xE9;tica que evoca con fuerza las series polic&#xED;acas de los a&#xF1;os 30. Azul, negro y blanco son los ingredientes de esta atm&#xF3;sfera na&#xEF;f. Los colores se tocan pero no se mezclan; las superficies se definen con la exactitud que se sugiere en los espacios entre vi&#xF1;etas. Todos estos elementos conforman una suerte de entorno cubista para desatar el mundo surrealista que el autor alberga en su interior.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mucho m&#xE1;s que las guerras, la hambruna y el desasosiego presente en los distintos sue&#xF1;os relatados, da aut&#xE9;ntico miedo cerrar el libro y despertar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;em&gt;P&#xE1;ginas interiores:&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/299431347/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/106/299431347_5221aaa4e8_m.jpg" alt="complots01" height="240" hspace="5" vspace="5" width="169"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/299431349/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/101/299431349_a4ccbe591e_m.jpg" alt="complots02" height="240" hspace="5" vspace="5" width="168"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/299431351/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/117/299431351_f669ae5bd2_m.jpg" alt="complots03" height="240" hspace="5" vspace="5" width="169"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/299431355/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/119/299431355_4c01706c48_m.jpg" alt="complots04" height="240" hspace="5" vspace="5" width="171"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;</content>
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    <title>La maldici&#xF3;n del paraguas</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/comicteca/2007/6/27/la-maldicion-del-paraguas</id>
    <updated>2007-06-27T00:34:46+02:00</updated>
    <published>2007-06-27T00:34:46+02:00</published>
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    <author>
      <name>Sergio Morales Garc&#xED;a</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/cletuskasady</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;La publicaci&#xF3;n de una obra de &lt;strong&gt;Lewis Trondheim&lt;/strong&gt; es sin&#xF3;nimo de divertimento asegurado. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La maldici&#xF3;n del paraguas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es un vivo ejemplo del humor autopar&#xF3;dico de uno de los grandes nombres de la escena de la &lt;em&gt;nouvelle BD&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://bp1.blogger.com/_pPc1pN1jOkQ/RkDTbk1BzoI/AAAAAAAAAvA/4qZ525vwQg0/s400/LaMaldicionDelParaguas.jpg" vspace="5"&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;La maldici&#xF3;n del paraguas&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Lewis Trondheim&lt;br&gt;Ediciones Sins entido&lt;br&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/55/125955506_e60382c38e_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La maldici&#xF3;n del paraguas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es un compendio de historietas de una sola p&#xE1;gina que est&#xE1;n extra&#xED;das directamente de la vida de &lt;strong&gt;Lewis Trondheim&lt;/strong&gt;, por su pu&#xF1;o y letra. En ellas leemos su asistencia al Festival de Angoul&#xEA;me en el que recibi&#xF3; el gran premio y su viaje de documentaci&#xF3;n para &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La isla de Borb&#xF3;n 1730&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, en el &#xE1;mbito profesional, o la adopci&#xF3;n de unos gatitos y otros episodios hogare&#xF1;os que nos presentan a la persona que hay detr&#xE1;s de su inmensa obra. Publicadas inicialmente en su &lt;em&gt;blog&lt;/em&gt;, estos breves retazos autobiogr&#xE1;ficos a&#xFA;nan el humor t&#xED;pico del autor y la sinceridad de quien se ve como un loco de atar y no pretende ocultarlo. Una visi&#xF3;n propia en tercera persona que nos entrega en bandeja de plata a un Trondheim-personaje para que nos cebemos en su rid&#xED;culo y que acaba por convertirse en alguien entra&#xF1;ablemente cercano. Una maniobra curiosa de distanciamiento y humillaci&#xF3;n con la que parad&#xF3;jicamente consigue acercarnos con cari&#xF1;o y cierto gui&#xF1;o de complicidad a una caricatura y sus extravagancias. &#xC9;stas son las peque&#xF1;as tonter&#xED;as de cada d&#xED;a que se nos van acumulando y, cuando nos queremos dar cuenta, han pasado, no a formar parte tangencial de nuestro paso por estas tierras, sino a ser precisamente los elementos que nos pueden definir a la perfecci&#xF3;n. Los tics, las neuras, los comentarios jocosos, los miedos y nuestro trato con nuestra familia y amigos, todo ello supone nuestro d&#xED;a a d&#xED;a y tan s&#xF3;lo de nosotros depende c&#xF3;mo afrontemos cada ma&#xF1;ana. &lt;strong&gt;Lewis Trondheim&lt;/strong&gt; lo tiene claro. Si en &lt;a href="http://tirafrutas.blogspot.com/2005/04/lecturas-semana-del-11-al-17-de-abril.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Mis circunstancias&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; se confesaba como una persona intratable, asocial y neur&#xF3;tica, en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La maldici&#xF3;n del paraguas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; nos obsequia con los peque&#xF1;os episodios cotidianos que ponen la salsa a un d&#xED;a perfecto (o no). Como la mejor defensa es un buen ataque, no se me ocurre mejor t&#xE1;ctica a emplear para re&#xED;rse de uno mismo. Los cortos cap&#xED;tulos de este libro vienen a mostrarnos la otra faceta del autor galo: a&#xFA;n un tanto borde y paranoico, revela su lado m&#xE1;s mordaz, bromista y entra&#xF1;able. A sus cuarenta a&#xF1;os bien cargados en sus espaldas todav&#xED;a es capaz de jugar con un sable l&#xE1;ser de juguete y no tener la verg&#xFC;enza de ocultarlo. O enga&#xF1;ar a un grupo de personas que esperan ansiosos la firma de su dibujante favorito y alejarse de all&#xED; con una sonrisa maliciosa en los labios. Incluso arrastra consigo a algunos de sus amigos, como &lt;strong&gt;Joann Sfar&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Christophe Blain&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Manu Larcenet&lt;/strong&gt;, unos artistas de mucho cuidado cuyas travesuras no tienen nada que envidiar a las del protagonista. Y lo que es peor: con todo, arranca con certera intenci&#xF3;n de nuestra memoria alg&#xFA;n recuerdo un tanto sonrojante. As&#xED; claro que no nos vamos a re&#xED;r de &#xE9;l, sino con &#xE9;l... &#xA1;Nos la ha vuelto a jugar!&lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;</content>
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    <title>Pascin</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/comicteca/2007/6/25/pascin</id>
    <updated>2007-06-25T21:16:08+02:00</updated>
    <published>2007-06-25T21:14:24+02:00</published>
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    <author>
      <name>Sergio Morales Garc&#xED;a</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/cletuskasady</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;Hay obras de apariencia sencilla que encierran detr&#xE1;s una complejidad y un torrente de creatividad inusitadas. Es el caso de la mentirosa biograf&#xED;a de &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; que hizo &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; y que nos presenta Ponent Mon.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://photos1.blogger.com/blogger/1324/435/1600/Pascin.jpg" vspace="5"&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Joann Sfar&lt;br&gt;Ponent Mon&lt;br&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/55/125955506_e60382c38e_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Julius Mordec&#xE4;i Pincas&lt;/strong&gt;, nacido en la ciudad b&#xFA;lgara de Vidin en 1885, curs&#xF3; sus estudios de artes en Viena y pronto se estableci&#xF3; en M&#xFA;nich, donde su escandaloso ritmo de vida y su trabajo de caricaturista con tintes er&#xF3;ticos le llev&#xF3; a cambiar de nombre por el de &lt;strong&gt;Jules Pascin&lt;/strong&gt; para "salvaguardar" el buen nombre de su familia de ricos marchantes. Criado en el seno de una estricta familia de jud&#xED;os sefarditas, abraz&#xF3; pues con rapidez la libertad que le ofrec&#xED;a la vida en el extranjero. De Alemania pas&#xF3; a Francia, el Reino Unido, Estados Unidos (donde se nacionaliz&#xF3; estadounidense) y Cuba, para finalmente regresar a Francia. En Par&#xED;s, sus acuarelas de modelos femeninos le reportaron fama entre cr&#xED;ticos internacionales y una muy buena consideraci&#xF3;n en su c&#xED;rculo de amistades m&#xE1;s cercanas. &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; formaba parte de la Escuela de Par&#xED;s, un movimiento que agrupaba a los artistas extranjeros llegados a la capital gala en busca de libertad y reconocimiento. All&#xED; se suicid&#xF3; el 2 de junio de 1930.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La turbulenta y s&#xF3;rdida vida que llev&#xF3; junto con sus compa&#xF1;eros y amigos le sirvi&#xF3; para ganarse el afectivo sobrenombre de "Pr&#xED;ncipe de Montparnasse". El artista organizaba continuamente fiestas con tal de no encontrarse solo y &#xE9;sta es la excusa que utiliza &lt;strong&gt;Joann Sfar&lt;/strong&gt; para presentarnos una suerte de imaginada (y muy libre) biograf&#xED;a del artista b&#xFA;lgaro. &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; nos propone a trav&#xE9;s de varios episodios de la vida de &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; una visi&#xF3;n de un Par&#xED;s de &#xE9;poca, com&#xFA;nmente asociada a los relatos de &lt;strong&gt;Hemingway&lt;/strong&gt;; recrea un Par&#xED;s bohemio y sucio, pero a la vez bullicioso y vivaz. Los burdeles y los caf&#xE9;s se dan la mano en un ambiente donde el libertinaje se consuma en festejos privados precedidos de inteligentes y mordaces di&#xE1;logos, la danza de apareamiento dial&#xE9;ctica que acaba por despojar de hip&#xF3;critas y superficiales poses de clase y etiqueta para mostrar la humanidad con toda su crudeza. Nombres que figuran en los libros de arte como el propio &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Soutine&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Chagall&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Kokoschka&lt;/strong&gt; son despose&#xED;dos de su condici&#xF3;n de firmas abstractas para adquirir una humanidad deprimente y cercana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las palabras que salen de los labios de &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; son aquellas con las que &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; nos quiere hablar de la soledad, del amor y de la sexualidad sin tab&#xFA;s, pero tambi&#xE9;n sin caer ni en sentimentalismos facilones ni en la pornograf&#xED;a obscena. Con la naturalidad con la que deja un trazo en un lienzo, y en muchas ocasiones con una vulgaridad rayante en la ofensa, &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; habla de arte pero tambi&#xE9;n habla de la vida y de las mujeres. Para &#xE9;l, es la pintura la aut&#xE9;ntica fuerza vital, la encarnaci&#xF3;n de los impulsos que nos empujan por una vida que nos desborda y nos supera. Es el sexo su origen, y al mismo tiempo son las palabras y los actos imputados por &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; a &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; los que confieren aut&#xE9;ntica vida a este tergiversado personaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; y sus cercanos debaten sobre sus pinturas, sus actos y el g&#xE9;nero femenino, &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; aprovecha para hacer nuevos ejercicios, para experimentar distintas soluciones a lo largo de los cap&#xED;tulos que componen la biograf&#xED;a. Acaba por construir un recital caleidosc&#xF3;pico, una coral de t&#xE9;cnicas y velocidades que se van amoldando a las peque&#xF1;as y err&#xE1;ticas citas sobre el personaje de &lt;strong&gt;Pascin&lt;/strong&gt; y su mundo. Era la Escuela de Par&#xED;s un movimiento sin cohesi&#xF3;n art&#xED;stica, un grupo que dej&#xF3; un legado de estilos heterog&#xE9;neo que &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; ha heredado en esta obra. Las distintas situaciones que nos va presentando, atemporales y escogidas al azar, vienen ataviadas cada una con un envoltorio gr&#xE1;fico distinto. &lt;strong&gt;Sfar&lt;/strong&gt; se muestra inquieto y por ello no confiere una unidad a un libro que ni siquiera lo necesita. Resulta, entonces, un muestrario de la capacidad narrativa y creadora de un autor que no improvisa, sino que trabaja a golpe de inspiraci&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es consecuencia tambi&#xE9;n, qu&#xE9; duda cabe, de la serializaci&#xF3;n de esta obra. &lt;em&gt;Pascin&lt;/em&gt; fue apareciendo de 1997 a 2002 en la revista &lt;em&gt;Lapin&lt;/em&gt;, para ser recopilada en 6 vol&#xFA;menes publicados por L'Association. Finalmente, fue editada en un &#xFA;nico volumen, versi&#xF3;n que Ponent Mon ha escogido para traer esta obra a Espa&#xF1;a. La misma editorial ha publicado una suerte de ep&#xED;logo, &lt;em&gt;La java bleue&lt;/em&gt;, colorida guinda a una excelente obra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;em&gt;P&#xE1;ginas interiores:&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/173139000/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/76/173139000_9e39b8f649_m.jpg" alt="pascin 1" height="240" hspace="5" vspace="5" width="165"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/173139001/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/47/173139001_7a8552ba47_m.jpg" alt="pascin 2" height="240" hspace="5" vspace="5" width="165"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/173139002/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/74/173139002_a4020c56df_m.jpg" alt="pascin 3" height="240" hspace="5" vspace="5" width="165"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/173139003/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://static.flickr.com/54/173139003_fbdac7cdb8_m.jpg" alt="pascin 4" height="240" hspace="5" vspace="5" width="165"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;</content>
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    <title>Tres destellos blancos</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/comicteca/2007/6/14/tres-destellos-blancos</id>
    <updated>2007-06-14T20:55:24+02:00</updated>
    <published>2007-06-14T20:54:38+02:00</published>
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    <author>
      <name>Sergio Morales Garc&#xED;a</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/cletuskasady</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;Parece que est&#xE1; pasando totalmente desapercibido un t&#xED;tulo que ha llegado a las librer&#xED;as en total silencio. &lt;strong&gt;Bruno Le Floc'h&lt;/strong&gt; rubrica con su segundo &#xE1;lbum, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tres destellos blancos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, una bella historia de valor, amor y amistad en un escenario indomable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://bp0.blogger.com/_pPc1pN1jOkQ/RdLhrhimozI/AAAAAAAAAQo/Ht_RBzyDm0s/s400/Destellos_Tapa.jpg" vspace="5"&gt;&lt;br&gt;&lt;strong&gt;Tres destellos blancos&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Bruno Le Floc'h&lt;br&gt;Ponent Mon&lt;br&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/33/47112515_fe35209c18_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/55/125955506_e60382c38e_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;img class="puntuacion" src="http://static.flickr.com/28/47112513_3d44443d10_o.gif"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es la primavera de 1911 y el clima no pod&#xED;a ser un reflejo m&#xE1;s fiel a la acogida que le concede el an&#xF3;nimo pueblo bret&#xF3;n al reci&#xE9;n llegado ingeniero parisino. La indiferencia de quienes apenas siquiera hablan su lengua, duras palabras de desaprobaci&#xF3;n y largas caras es lo que se encuentra el joven que acaba de instalarse. Su misi&#xF3;n: dirigir el proyecto de construcci&#xF3;n de un faro que, en definitiva, servir&#xE1; como ayuda a los marineros que tan poco amablemente le han recibido y que incluso rechazan, en primera instancia, ayudarle en el trabajo. No obstante, este primer escollo no ser&#xE1; el &#xFA;nico, pues se sumar&#xE1;n enseguida las adversidades de un mar embravecido que no concede m&#xE1;s tregua que 20 d&#xED;as al a&#xF1;o para poder acercarse y trabajar con seguridad en el peque&#xF1;o islote donde se yerguer&#xE1; el faro. La paciente tenacidad, no la resignaci&#xF3;n, se premiar&#xE1; como una virtud. Tres destellos blancos cada doce segundos ser&#xE1; la se&#xF1;al que emitir&#xE1; esta gran estructura; ser&#xE1; la se&#xF1;al de la llegada de la civilizaci&#xF3;n a un pueblo receloso y aferrado a sus costumbres marinas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tres destellos blancos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; remite a la verdadera construcci&#xF3;n del faro de Armen, que tuvo lugar entre 1867 y 1881. Un episodio marcado por la tragedia y la constante lucha de unos hombres que desafiaron con las pocas herramientas a su alcance los implacables antojos de un mar atroz y juguet&#xF3;n. Este &#xE1;lbum es el rendido homenaje que hace &lt;strong&gt;Bruno Le Floc'h&lt;/strong&gt; a unas gentes entregadas al trabajo y a sus familias y que le sirvi&#xF3; para conseguir el premio Ren&#xE9; Goscinny en 2004, el cual se concede al mejor debut.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El autor nacido en Pont l'Abb&#xE9; ten&#xED;a a sus espaldas, antes de firmar este &#xE1;lbum, una larga trayectoria en el campo de la animaci&#xF3;n. La lectura de la obra de &lt;strong&gt;Hugo Pratt&lt;/strong&gt; lo llevar&#xED;a a embarcarse en la aventura de la BD, fiel al movimiento de la l&#xED;nea clara y al esp&#xED;ritu libre del artista italiano. Sobrio tanto en el dibujo como en la econom&#xED;a de los di&#xE1;logos, al servicio de historias nada atrevidas pero cautivadoras, tr&#xE1;gicas y sentimentales, que abrazan como la fr&#xED;a y espesa brisa marina. &lt;strong&gt;Le Floc'h&lt;/strong&gt; firma un gui&#xF3;n sutil y sin digresiones que puede pecar en algunos momentos de simplista o previsible, defectos comprensiblemente achacables a la ingenuidad del debutante. Tambi&#xE9;n incorpora una dimensi&#xF3;n sentimental que la obra no necesitaba. No obstante, sabe c&#xF3;mo no caer en lo pusil&#xE1;nime y los clich&#xE9;s, y nos presenta una historia que basa su atractivo en lo extraordinario de la sencillez. Avaro en detalles y profuso en las elipsis, marca un ritmo de lectura tranquilo y pausado que nos va atrapando paulatinamente en los l&#xED;mites del pueblo bret&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La luminosidad y unos colores, como la historia, nada abigarrados nos recuerdan que estamos ante un nuevo ejemplo de la reivindicada l&#xED;nea clara que est&#xE1; teniendo lugar en los &#xFA;ltimos a&#xF1;os. &lt;strong&gt;Hugo Pratt&lt;/strong&gt; es el claro referente, aunque tambi&#xE9;n hay que recordar un ejemplo m&#xE1;s cercano como &lt;strong&gt;Pere Joan&lt;/strong&gt;. Una paleta delicada y limpia aporta una luz c&#xE1;lida para recrear con sumo cuidado paisajes, costumbres y escenarios estudiados hasta el m&#xED;nimo detalle, en un ejercicio de eficacia sublime. Algunas composiciones evocan a los &#xF3;leos de &lt;strong&gt;Jean-Julien Lemordant&lt;/strong&gt; en su representaci&#xF3;n de las costas y los pueblos pesqueros normandos, de las partidas a alta mar y las despedidas llenas de esperanza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Bruno Le Floc'h&lt;/strong&gt; es bret&#xF3;n y su pasi&#xF3;n por la mar (permitidme la licencia po&#xE9;tica) y su tierra natal la transmite con cari&#xF1;o y profundo respeto, en la tradici&#xF3;n de los textos y las piezas de &lt;strong&gt;Fran&#xE7;ois-Marie Luzel&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Anatole Le Braz&lt;/strong&gt;, y el amor que profesa por su pueblo lo lleva a reflejar esta regi&#xF3;n como un territorio habitado por h&#xE9;roes cotidianos. Ya en su anterior &#xE1;lbum, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Au bord du monde&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, sac&#xF3; a relucir lo que se ha convertido en el tema preferido a la hora de ambientar sus relatos. El pueblo bret&#xF3;n es el gran protagonista en sus p&#xE1;ginas. La relaci&#xF3;n entre sus hombres y la mar es aqu&#xE9;lla en la que la segunda proporciona sustento pero al momento arrebata la vida de los seres queridos del primero. La mar es due&#xF1;a del destino de todo un pueblo, es cruel y despiadada, pero a la vez tambi&#xE9;n es ben&#xE9;vola. Salom&#xF3;nica como ninguna otra fuerza de la naturaleza, lo que da por un lado lo quita por otro. El bret&#xF3;n, por su parte, rudo y testarudo, combate la furia de quien azota sus costas en los d&#xED;as de tormenta. Sus d&#xED;as pasan al son que marca las caprichosas mareas y el clima. Este pueblo eterniza una lucha contra los elementos que bien sabe que no podr&#xE1; ganar nunca, pero con la cual en sus breves y diarias victorias obtendr&#xE1; el bendito premio de una vida reconfortante y feliz, alimentada a base de la amistad forjada en alta mar y disfrutada en el calor del hogar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La poes&#xED;a de lo cotidiano es el gran aval de un &#xE1;lbum que recoge el af&#xE1;n de superaci&#xF3;n que contagia un pueblo a un joven ingeniero de ciudad. El aire salino parece llenarle los pulmones de vigoroso valor. No importan las adversidades clim&#xE1;ticas, ni tampoco la torpe burocracia para la que trabaja. Su meta es construir un faro en un terreno inh&#xF3;spito y abrupto y as&#xED; lo conseguir&#xE1;. Y mientras tanto, se transforma en un aut&#xE9;ntico bret&#xF3;n, no s&#xF3;lo por el ferviente enfrentamiento contra las idas y venidas de un mar indomable, sino por el afectuoso acogimiento de las gentes del pueblo. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tres destellos blancos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es la historia del burgu&#xE9;s que se torna marino, de su liberaci&#xF3;n. La historia de la derrota de la m&#xE1;quina civilizadora y colonialista ante las arraigadas tradiciones, la fraternidad y el coraje de la comunidad pesquera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;br&gt;&lt;em&gt;P&#xE1;ginas interiores:&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/425905910/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/179/425905910_968188ff9e_m.jpg" alt="3DestellosBlancos1" height="240" hspace="5" vspace="5" width="170"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/425905916/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/168/425905916_d4bdfafae8_m.jpg" alt="3DestellosBlancos2" height="240" hspace="5" vspace="5" width="170"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/425905917/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/149/425905917_02c0b9113d_m.jpg" alt="3DestellosBlancos3" height="240" hspace="5" vspace="5" width="170"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a target="_blank" href="http://www.flickr.com/photos/tirafrutas/425905945/" title="Photo Sharing"&gt;&lt;img src="http://farm1.static.flickr.com/158/425905945_ffcb8b4274_m.jpg" alt="3DestellosBlancos4" height="240" hspace="5" vspace="5" width="170"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;&lt;/br&gt;</content>
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