"Días extraños"
En su día (1995) hubo muchas esperanzas depositadas en la realizadora Kathryn Bigelow, autora de factura tan adrenalítica como sus colegas masculinos de profesión en los grandes estudios, pero con esta producción empezó a cavar su tumba artística (que no necesariamente económica), aunque en una provisional primera lectura, en la que le beneficiaba la pantalla grande de las salas de cine y su espectacular sonido, se pudo pensar que salía airosa del reto de su producción más ambiciosa. A ello t...





