EL ARTE DE LEER POR UNA LECTORA
Todo se remonta a cuando yo llevaba dos coletas y tenía bigote. Todas mis amigas tenían un noviete en clase, pero yo era feita y rara y como es obvio, para los chicos, invisible. Un día, leyendo un cuento de príncipes y princesas se abrió una puerta en mi imaginación y creé, lo que se puede denominar, un mundo paralelo: lleno de hadas, duendes, princesas y príncipes que hacían que me olvidara por unas horas que tenía pelillos en el bigote, que era negra como un conguito, y que mis dientes era...
Habla de: personajes, imaginacion, palabras, duendes, hadas, arte





