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    <body>&lt;BIG&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;


 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;IMG src="http://www.tudorplace.com.ar/images/Habsburgs/Austria,Carlos01.jpg"&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#008000&gt;www.tudorplace.com.ar/.../&lt;WBR&gt;Austria,Carlos01.jpg&lt;/FONT&gt;




 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=center&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;&lt;B&gt;Seren&#237;simo y Revoltoso Se&#241;or&lt;/B&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;


 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;El Seren&#237;simo Infante don Carlos de Austria era hijo del rey don Felipe II y de do&#241;a Mar&#237;a de Portugal. Dignidad que pronto dio muestra de no respetar. Hu&#233;rfano de madre&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;SUP&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif" size=1&gt;&lt;A class=sdfootnoteanc href="http://lacomunidad.elpais.com/trunk/wysiwyg.html#sdfootnote1sym" name=sdfootnote1anc&gt;&lt;SUP&gt;1&lt;/SUP&gt;&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SUP&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt; y con un padre casi siempre ausente o embebido en tareas de gobierno gozaba del triste privilegio de una elevada consanguinidad. Desde su primera infancia pudo apreciarse su constituci&#243;n enfermiza, Una deforme cabeza se acompa&#241;aba de una muy amplia frente. La naturaleza fue mezquina con sus rasgos f&#237;sicos. A cambio exhibi&#243; generosidad en la falta de lucidez intelectual. A estas alteraciones de aparici&#243;n muy temprana, se agreg&#243; la fiebre pal&#250;dica. Desde su ni&#241;ez hab&#237;a dejado ver una naturaleza d&#237;scola y violenta acompa&#241;a del desinter&#233;s en los estudios. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Tampoco le ayudaron las decisiones pol&#237;ticas sobre su persona. Siendo un ni&#241;o de ocho a&#241;os pensaron en casarle con Isabel de Valois. Seis a&#241;os despu&#233;s el lugar del novio lo ocup&#243; su padre quedando don Carlos relegado al papel de padrino de la boda. Un padrino adolescente consumido por las fiebres, p&#225;lido, flaco, con un cerebro ocupado por demasiados fantasmas entre otros los de la soberbia y la ira. En la ceremonia&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;SUP&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif" size=1&gt;&lt;A class=sdfootnoteanc href="http://lacomunidad.elpais.com/trunk/wysiwyg.html#sdfootnote2sym" name=sdfootnote2anc&gt;&lt;SUP&gt;2&lt;/SUP&gt;&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SUP&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt; tuvo un altercado con el duque de Alba por un descuido en el besamanos. Lleno de c&#243;lera porque su padre oblig&#243; a dar explicaciones al poderoso duque se retir&#243; a su cuarto. Pensando en futuras venganzas dej&#243; pasar el tiempo dando vueltas al Tois&#243;n de Oro, lucido por primera vez en su vida. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;
&lt;IMG height=742 src="http://ladysarafina.home.att.net/isabeldevalois.JPG" width=386&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#008000&gt;ladysarafina.home.att.net/&lt;WBR&gt;isabeldevalois.JPG&lt;/FONT&gt;
 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;No hab&#237;a pasado el disgusto cuando volvi&#243; a lucir el Tois&#243;n en su proclamaci&#243;n como pr&#237;ncipe heredero. Sin tener en cuenta las nuevas responsabilidades adquiridas continu&#243; con su fastidiosa conducta de hacer a caballeros y criados lo que las cuartanas le hac&#237;an a &#233;l, molestar sin conmiseraci&#243;n.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;En la conciencia del padre estaba bien clara la necesidad de cuidar del hijo y la de velar por el heredero. Curs&#243; billetes a Cartagena, despach&#243; cartas a M&#225;laga y se interes&#243; por Alcal&#225; de Henares. Recibi&#243; correos, escuch&#243; ayos y consejeros y con la mejor informaci&#243;n decidi&#243; instalarle en Alcal&#225;, ciudad de ambiente universitario donde se encontraban estudiando los j&#243;venes don Juan de Austria y Farnesio, con un clima seco y fr&#237;o favorable a su salud y cercana a Madrid. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;IMG src="http://tuna.alcala.org/alcala2.gif/alcala2-large.jpg"&gt;
&lt;FONT color=#008000&gt;tuna.alcala.org/alcala2.&lt;WBR&gt;gif/alcala2-large.jpg&lt;/FONT&gt;
 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;El pr&#237;ncipe mejor&#243; su salud, pero las buenas compa&#241;&#237;as influyeron escasamente en &#233;l siempre dispuesto a protagonizar ins&#243;litos incidentes para comentarios escandalizados de la corte. Posiblemente quiso demostrar su virilidad, entrando en galanteos con la hija de un portero de palacio buscando la colaboraci&#243;n clandestina de la noche. Como todos los secretos &#237;ntimos se pregon&#243; en los gabinetes corriendo libre y veloz por pasillos, c&#225;maras, alcobas, jardines, plazas y calles de Alcal&#225; de Henares.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Hubo qui&#233;n vio con buenos ojos estos amor&#237;os pensando en un indudable fortalecimiento de su masculinidad necesaria para la normal sucesi&#243;n din&#225;stica. Otros temieron el agravamiento de su estado general perjudicando la vieja enfermedad. Se formaron dos bandos enredando por igual para poner remedio al desenfreno libidinoso o para alentar libertades lujuriosas que ayudar&#237;an a superar la falta de virilidad. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Fueron m&#225;s all&#225; los de la censura y, sin consideraci&#243;n alguna el cardenal don Garc&#237;a de Toledo, ayo y preceptor principal, orden&#243; clavar la puerta de la vetusta escalera que conduc&#237;a a la alcoba de la libidinosa manceba. De esta manera serv&#237;a a la salud del cuerpo del pr&#237;ncipe y salvaci&#243;n del alma. Pudieron m&#225;s las tenazas en manos de la lujuria que los clavos en las de la castidad. Eliminado el estorbo baj&#243; alocadamente por los viejos escalones esperando amorosos brazos desnudos y dulces besos apasionados, compa&#241;eros de una noche loca. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;La mala fortuna facilit&#243; la rotura de un carcomido escal&#243;n dando al traste con sus pasiones. Su cabeza rebot&#243; en la pared de cal antes de besar el polvo de la astillada madera. Acompa&#241;aron a una brecha en la cabeza distintas magulladuras que si no fueron m&#225;s extensas se debi&#243; al volumen del menguado cuerpo. En tan lamentable estado supuso que se&#241;ores y criados estaban durmiendo o alejados del fat&#237;dico lugar por lo que vociferaba desaforadamente creyendo no importunar a nadie. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;El ruido provocado llam&#243; la atenci&#243;n de los de arriba y de los de abajo. Subieron criados en amplias camisas portando hachas y alabarderos abroch&#225;ndose el cintur&#243;n con las alabardas sujetas en el sobaco por lo que parec&#237;an estar en ristre. Bajaron los caballeros espada en mano y los botones fuera del ojal manchando sus terciopelos con la cal de la pared. El cardenal perdi&#243; el capelo agach&#225;ndose para rescatarlo de las pisadas de los auxiliadores notando en menoscabo de su dignidad como alg&#250;n caballero se apoy&#243; en sus posaderas para no caerse. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Llegada la noticia a don Felipe se tomaron las medidas espirituales de rigor. Prelados y ac&#243;litos, abadesas y priores de toda Espa&#241;a elevaron al cielo sus preces en las mejores plegarias del canto gregoriano. Se celebraron novenas, misas y cuantos ritos religiosos eran pertinentes. La Virgen de Atocha se traslad&#243; en solemne procesi&#243;n desde el santuario a la capilla de palacio. Las escasas leguas existentes entre el alc&#225;zar y Alcal&#225; se recorrieron a u&#241;a de caballo por un atribulado monarca a qui&#233;n Dios dio todo menos un hijo sensato. Con &#233;l viajaban facultativos de la corte entre ellos el cirujano Daza Chac&#243;n, el licenciado Torres y el anatom&#237;sta Vesalio. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;En la antec&#225;mara se reun&#237;an alrededor de una mesa camilla, arropados por sus faldas, m&#233;dicos y preceptores presididos por el rey. Todos emit&#237;an su opini&#243;n sobre las heridas formulando posibles tratamientos dando lugar a pensar en la trepanaci&#243;n. Abierta la cavidad craneal observaron que los sesos eran blancos y la sangre roja. Nada de lo que vieron les pareci&#243; anormal procediendo los cirujanos a suturar en las mejores condiciones. El postoperatorio curs&#243; con lentitud sin acabar de cerrarse la herida. Aparecieron inesperados v&#243;mitos acompa&#241;ados de diarreas aumentando los continuos sobresaltos de sus cuidadores. El pron&#243;stico, ya de por s&#237; grave, se ensombreci&#243; con la par&#225;lisis de uno de sus miembros. La incipiente medicina del Renacimiento no lograba poner fin a tantas calamidades. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;El rey prestando o&#237;dos a otras posibilidades consideradas menos cient&#237;ficas mand&#243; venir desde Valencia a un cirujano morisco llamado Pintorete. Fabricaba unos ung&#252;entos avalados por el gran cr&#233;dito al decir de las gentes tratadas por &#233;l. Alguna mejor&#237;a se observ&#243; con su intervenci&#243;n en especial en lo relacionado con las heridas. Don Felipe era consciente de ello pero el estado general del enfermo era paup&#233;rrimo rozando la agon&#237;a. Desalentado despidi&#243; a Pintorete no sin agradecerle la cicatrizaci&#243;n de la herida. Esto complaci&#243; a m&#233;dicos y cirujanos de la corte recelosos del desconocido de precaria titulaci&#243;n. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Pero el padre comprend&#237;a que no era la ciencia la que iba a lograr la curaci&#243;n. Para ayudar a los f&#237;sicos hizo trasladar a la c&#225;mara el cuerpo de fray Diego de Alcal&#225;, muerto en olor a santidad, coloc&#225;ndolo en la c&#225;mara del ex&#225;nime Seren&#237;simo Se&#241;or. La curaci&#243;n se produjo milagrosamente para los del cardenal y sorprendentemente para los que no cre&#237;an en este tipo de terap&#233;utica. Cesaron las rogativas en todo el reino. La Virgen de Atocha regres&#243; a su Santuario y fray Diego logr&#243; su merecido reposo eterno. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Sin embargo, el pr&#237;ncipe no hab&#237;a quedado bien parado. Notables deficiencias dificultaban su expresi&#243;n oral. A pesar de ello con el tiempo estas molestas secuelas tendieron a su correcci&#243;n. Para su holganza y distracci&#243;n prepar&#243; una representaci&#243;n en su c&#225;mara. En los palacios madrile&#241;os estaba de moda el c&#243;mico Cisneros que cultivaba un g&#233;nero mal aceptado por los preceptores de don Carlos. El presidente del Consejo de Castilla orden&#243; su destierro para evitar la funci&#243;n levantando con esta provisi&#243;n la exasperaci&#243;n del convaleciente. Crecida su bravuconear&#237;a procedi&#243; como si se tratase de conquistar una plaza fuerte. Arm&#243; su mano con un pu&#241;al adornado con metales nobles y rica pedrer&#237;a dirigi&#233;ndose al cardenal. Su virulenta verborrea se ceb&#243; en &#233;l:&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;  &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%; widows: 0; orphans: 0" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;&lt;FONT style="FONT-SIZE: 11pt" size=2&gt;- Curilla, &#191;a m&#237; os&#225;is afrentarme?.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Afortunadamente sujetaron su mano a tiempo. Frustrado el ataque hizo solemne juramento, por vida de su padre, de matarle. El cardenal temeroso del irritado pr&#237;ncipe hizo renuncia irrevocable de sus cargos relacionados con &#233;l. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;La sustituci&#243;n por el pr&#237;ncipe de &#201;boli no mejor&#243; su conducta. La consecuencia de tanta incongruencia fue la duda sembrada sobre la capacidad de don Carlos para regir en su d&#237;a el reino. Su comportamiento comenz&#243; a ser peligroso para el gobierno de su padre cuando concibi&#243; la idea de ir a Flandes contando con el dinero y algunos vestidos que pod&#237;a obtener de sus aduladores. Intent&#243; implicar al de &#201;boli. Su preceptor no mostr&#243; inter&#233;s en la descabellada empresa. Adem&#225;s, avis&#243; al rey. El resultado fue el aumento de vigilancia de sus pasos. En cuanto a lo de Flandes el enredador se sent&#237;a fortalecido ante cualquier adversidad. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;El nuevo destino matrimonial asignado por Europa fue su enlace con Do&#241;a Ana, una prima suya hija de los reyes de Bohemia. Las dudas surgidas sobre su virilidad retrasaron la boda. El novio estaba disgustado con la demora y en ello pudo influir el retorcido pensamiento de atraerse a los personajes m&#225;s importantes de Bohemia al absurdo proyecto. Puesto a buscar las causas del retraso del enlace las encontr&#243; en la mala intenci&#243;n del padre unida a la malquerencia del Presidente del Consejo. Sus torpes entendederas vieron la soluci&#243;n en Alemania. No busc&#243; consejeros ni pidi&#243; licencia para tomar medidas err&#243;neas. Tampoco mantuvo la debida cautela ni atendi&#243; a las m&#237;nimas previsiones, simplemente emiti&#243; mensajeros en busca de ayuda para tan descabellada empresa. Cuando lo juzg&#243; oportuno envi&#243; a un gentilhombre, Garc&#237;a &#193;lvarez de Osorio, a Castilla y Andaluc&#237;a. En su nombre deb&#237;a recoger el dinero solicitado en pr&#233;stamo. Los receptores de la demanda mostraron gran desconfianza ante la petici&#243;n recibiendo m&#225;s disculpas de las esperadas. Los escasos colaboradores agregaban la condici&#243;n del compromiso de no emplear lo solicitado contra el rey o contra la Iglesia. Los de la negativa absoluta llegaron a comentar las novedades con don Felipe. La candidez de don Carlos ofreci&#243; a don Juan de Austria el Reino de N&#225;poles. Los razonamientos de su t&#237;o para que depusiera su actitud fueron juiciosos pero el vencedor de Lepanto perdi&#243; esta batalla estrell&#225;ndose contra el muro de la insensatez. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Garc&#237;a &#193;lvarez regres&#243; de Andaluc&#237;a con cincuenta mil ducados para contento de don Carlos dispuesto a hacer el viaje despreciando los rigores del invierno. No desanimaron al pr&#237;ncipe ni la escasez econ&#243;mica ni la negativa de los poderosos. El fr&#237;o invierno se cebaba en Madrid. Las nubes amenazaban con cubrir la Villa y Corte bajo una capa de nieve. Las posibles hospeder&#237;as del camino apenas pod&#237;an resistir las inclemencias del temporal. Pero tampoco eso le desanim&#243;. El quince de enero pidi&#243; a Raimundo Tassis, Director General de Postas, caballos para la noche siguiente. La contestaci&#243;n fue desfavorable. En ella comunicaba la ausencia de caballos de Madrid por encontrarse sirviendo en la carrera. No contento hizo algo m&#225;s, puso en conocimiento del rey la nueva intriga proyectada y en v&#237;as de llevarse a cabo. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;La noche de un s&#225;bado de clima hostil atraves&#243; Madrid embozado en su capa para ir a los Jer&#243;nimos esperando obtener un jubileo. En la confesi&#243;n manifest&#243; la intenci&#243;n de matar un hombre. El confesor le advirti&#243; la necesidad de renunciar a esa necedad. Se neg&#243; a ello planteando un problema b&#225;sico al sacramento. Si no hab&#237;a prop&#243;sito de la enmienda no habr&#237;a absoluci&#243;n. No hubo acuerdo en el acto penitencial por lo que el pr&#237;ncipe busc&#243; otro sacerdote con el mismo resultado. Su insensatez lleg&#243; al grado de solicitar a los frailes la comuni&#243;n con una sagrada forma sin consagrar. Se alborot&#243; el convento. La obligada discreci&#243;n de los confesores fue desvelada por la impertinencia de un pr&#237;ncipe iracundo. No se recataba de comunicar por los pasillos la pr&#243;xima muerte de qui&#233;n no anunci&#243; el nombre hasta perder su poca paciencia voceando el t&#237;tulo de su padre don Felipe. Aprovech&#243; la ocasi&#243;n para quejarse de la falta de comprensi&#243;n de los religiosos emboz&#243; la capa y sali&#243; airado hacia palacio. Los frailes temerosos de las amenazas pronunciadas fuera de la confesi&#243;n acudieron consternados a palacio. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;La misa del dieciocho de enero fue solemne por ser domingo. La corte se encontraba en fiestas para celebrar el santo patr&#243;n del rey don Sebasti&#225;n de Portugal, muy querido de don Felipe. En el amplio sal&#243;n estaba lo principal de Europa animada por los pr&#237;ncipes de Hungr&#237;a y Bohemia. Don Felipe rodeado de grandes de Espa&#241;a contemplaba complacido las evoluciones del sarao desarrollado entre paredes cubiertas por ricos lienzos que recordaban numerosas de batallas. Advirti&#243; la temprana retirada de su hijo con la cabeza baja y los ojos tristes. No le dio m&#225;s importancia. La triste figura parec&#237;a una sombra acompa&#241;ada de un cuerpo. Levant&#243; la compasi&#243;n de don Juan de Austria que acudi&#243; a su lado para aliviar su soledad. La visita en la c&#225;mara privada se convirti&#243; en un interrogatorio. Don Juan hablaba de su conversaci&#243;n con el rey sobre negocios de galeras. El sobrino insist&#237;a en creer que hab&#237;a asuntos tratados que sobre &#233;l. La conversaci&#243;n fue subiendo de tono. Don Juan vio el brillo de la espada en manos de don Carlos. Desenvain&#243; la suya y con energ&#237;a requiri&#243; un comportamiento m&#225;s pac&#237;fico. En la discusi&#243;n don Carlos hizo un comentario despectivo del origen humilde de la madre de don Juan. Pareciendo calmarle el exabrupto retir&#243; el arma. Su t&#237;o admiti&#243; este extremo y mientras envainaba la espada contest&#243;:&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;IMG src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/4c/Don_Juan_D_Austria.jpg/300px-Don_Juan_D_Austria.jpg"&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#008000&gt;upload.wikimedia.org/&lt;WBR&gt;wikipedia/commons/thumb/...&lt;/FONT&gt;



 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;- Pero habr&#233;is de reconocer que mi padre es m&#225;s importante que el vuestro. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;M&#225;s tarde un extra&#241;o desfile recorr&#237;a los pasillos del alc&#225;zar. Abr&#237;a la comitiva don Felipe, sin que se asomaran a sus ojos los pensamientos instalados en su cerebro, acompa&#241;ado del duque de Feria alumbrando con un farol y mirando con tristeza el suelo como si presintiera una tragedia. Les segu&#237;an el pr&#237;ncipe de &#201;boli desconsolado por el pesar de su fracaso, el Prior de San Juan, recordando los continuos esc&#225;ndalos protagonizados por el heredero a pesar de sus continuas plegarias y don Luis Quijada cuyo afable car&#225;cter hab&#237;a ganado el afecto del pr&#237;ncipe pero sin poder modificar el rebelde comportamiento del revoltoso Se&#241;or. Detr&#225;s de ellos unos camareros llevaban clavos y martillos pensativos por la labor a realizar a esas horas. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;&lt;IMG src="http://www.elpais.com/recorte/20071106elpepuint_18/XLCO/Ies/Comienza_curso_politico_Reino_Unido.jpg"&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#551a8b&gt;&lt;IMG height=5 alt="" width=1 border=0&gt;
&lt;/FONT&gt;&lt;FONT color=#008000&gt;www.elpais.com/recorte/&lt;WBR&gt;20071106elpepuint_18/X...&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Cerraban el paso unos adormitados alabarderos pensando en las dulzuras amorosas de &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;noches sin guardia. En la antec&#225;mara se encontraban, sentados en sillones frailunos, dando cabezadas el conde de Lerma y don Rodrigo de Mendoza. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Al llegar el s&#233;quito se pusieron en pie haciendo venias al rey acompa&#241;&#225;ndole al dormitorio. Dentro de la alcoba, acostado bajo el dosel de su lecho reposaba don Carlos. Dorm&#237;a con placidez despu&#233;s de un d&#237;a saturado de protagonismo en tantos incidentes. Reposaba con la seguridad de no ser molestado gracias a un ingenioso mecanismo que le hab&#237;a construido un h&#225;bil artesano. Nadie podr&#237;a turbar su descanso sin que el artificio avisara presencias inoportunas. Con previsi&#243;n hab&#237;a colocado en la cabecera de la cama armas blancas y de fuego. Un buen conspirador debe pensar en todo. No calcul&#243; en la posibilidad de un fallo en el artilugio unido a la acci&#243;n r&#225;pida de inoportunos intrusos. El defecto del artificio favoreci&#243; la requisa de armas. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Despert&#243; el infortunado buscando defensas donde solo quedaban almohadas sobre sabanas. Vio la severa figura de su padre d&#225;ndole la oportunidad de suponer las situaciones derivadas de su presencia a esas horas. Pens&#243; descubiertos sus enredos y como consecuencia se encontraba ante los encargados de ejecutar el castigo. Hasta temi&#243; por su vida. Don Felipe no descompuso sus ademanes. Sus palabras comedidas y cari&#241;osas parec&#237;an aumentar la irritaci&#243;n de su hijo. El hijo no entend&#237;a los deseos pac&#237;ficos del padre y menos a&#250;n que dijese hacerlo todo por su bien y remedio. Comenz&#243; una gran actividad en la alcoba. Entraron en acci&#243;n clavos y martillos sellando puertas y ventanas. Abrieron bargue&#241;os, arcas y cajones. Recogieron escritos y documentos almacenados por el pr&#237;ncipe. Apagaron el fuego de la chimenea y salieron todos del dormitorio. Los &#250;ltimos fueron el duque de Feria con su farol y las llaves encontradas escoltando a un rey entristecido por tener que comportarse como soberano por encima de sus sentimientos de padre. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Desde primeras horas del d&#237;a aparecieron disposiciones adicionales destinadas a proteger la seguridad personal de don Carlos. No pod&#237;an entrar en la c&#225;mara instrumentos cortantes o punzantes, la comida deb&#237;a servirse previamente trinchada, las conversaciones deb&#237;an ser escuchadas por todos los presentes, las visitas necesitaban autorizaci&#243;n previa y la puerta deb&#237;a permanecer siempre abierta. En la covachuela de palacio trabajaron duramente exhumando viejos papeles referidos al proceso del pr&#237;ncipe de Viana. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;La primera comida le caus&#243; llanto y dio en morderse los dedos. Transcurrieron unos d&#237;as entre el aburrimiento y las protestas. Pero pronto empez&#243; a animarse la escena. A la falta de instrumentos precisos para atentar contra su vida se un&#237;a la sobra de vigilantes pendientes de sus movimientos, adem&#225;s de cumplir con todos los deseos dentro de lo permitido en las restricciones a las que estaba sometido. No encontrando otra soluci&#243;n ide&#243; dejar de comer. Esta situaci&#243;n se mantuvo durante cincuenta horas tras las cuales intervino don Felipe consiguiendo el abandono del ayuno. La aparente docilidad de don Carlos solo sirvi&#243; para tranquilizar al padre. Si tampoco pod&#237;a poner fin a sus d&#237;as ni con lo que despu&#233;s se ha llamado huelga de hambre ten&#237;a la posibilidad de morir de un empacho. Comenz&#243; a comer con gran voracidad. Con la llegada de los primeros calores exig&#237;a abundante agua helada bebida en exceso y derramada por el suelo. Con la sobrante humedec&#237;a el lecho. Los paseos por la habitaci&#243;n eran constantes con los pies descalzos y en absoluta desnudez para sorpresa de los forzados asistentes. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;IMG src="http://www.spain-tour.net/images/spain_ElEscorial_view.jpg"&gt;
&lt;FONT color=#008000&gt;www.spain-tour.net/.../&lt;WBR&gt;spain_ElEscorial_view.jpg&lt;/FONT&gt;


 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Como el calor arreciaba cambiaron su residencia a El Escorial. Su aspecto era deplorable. Presentaba una cara arrugada con los ojos hundidos bajo los que se hinchaban levemente los p&#225;rpados mostrando un tenue color viol&#225;ceo. Se pod&#237;an contar las costillas resaltando en la espalda la espina dorsal. Las esc&#225;pulas parec&#237;an un esbozo incipiente de alas. A esto un&#237;a la delgadez de brazos y piernas. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;Entre los frecuentes ayunos intercalaba comidas copiosas. A mediados de julio, despu&#233;s de una generosa introducci&#243;n le sirvieron una empanada de cuatro perdices bien aderezadas. Las especias le produjeron una intensa sed. Pronto hicieron su aparici&#243;n copiosas diarreas acompa&#241;adas de pertinaces v&#243;mitos resistentes al tratamiento del doctor Olivares. Su mal estado general aconsej&#243; al m&#233;dico comunicar la extrema gravedad al rey. Por su parte el enfermo no colaboraba en su curaci&#243;n. Con los d&#237;as contados se hicieron necesarios los auxilios espirituales. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;&lt;FONT color=#ffd320&gt;&lt;FONT face="Arial, sans-serif"&gt;El rey estuvo presente en la extremaunci&#243;n. Aconsejado por el confesor se escondi&#243;, para no ser visto por el agonizante, detr&#225;s del pr&#237;ncipe de &#201;boli y del Prior de San Juan. En el momento de administrar el sacramento sac&#243; con timidez entre ellos la mano para bendecir a su hijo. Tres d&#237;as despu&#233;s fallec&#237;a, en la madrugada del veinticuatro de julio de mil quinientos sesenta y ocho, aquel Infante destinado a regir todo un mundo privado por la naturaleza de la salud necesaria para cumplir con los fines a los que su nacimiento le hab&#237;a hecho acreedor.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;


 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;


 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;


 &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm; TEXT-INDENT: 2cm; LINE-HEIGHT: 150%" align=justify&gt;


 &lt;DIV id=sdfootnote1&gt; &lt;P class=sdfootnote style="LINE-HEIGHT: 0.42cm" align=justify&gt;&lt;FONT size=2&gt;&lt;A class=sdfootnotesym href="http://lacomunidad.elpais.com/trunk/wysiwyg.html#sdfootnote1anc" name=sdfootnote1sym&gt;1&lt;/A&gt; Se presentaron las temidas fiebres puerperales atribuidas a haber sido mal fajada, haber comido mel&#243;n o a los malos cuidados de las comadronas. En todas las muertes siempre hay un culpable Aqu&#237; fueron las comadronas, las damas de compa&#241;&#237;a ausentadas para asistir a un acto inquisitorial de ejecuci&#243;n de herejes sin que quede constancia y la actuaci&#243;n de un m&#233;dico portugu&#233;s contrahecho. &lt;/FONT&gt;











&lt;/DIV&gt; &lt;DIV id=sdfootnote2&gt; &lt;P class=sdfootnote style="LINE-HEIGHT: 0.42cm" align=justify&gt;&lt;FONT size=2&gt;&lt;A class=sdfootnotesym href="http://lacomunidad.elpais.com/trunk/wysiwyg.html#sdfootnote2anc" name=sdfootnote2sym&gt;2&lt;/A&gt; Esta boda se celebr&#243; en Toledo contando la novia solamente trece a&#241;os. La reinecita enferm&#243; de viruelas guardando una molesta cuarentena. Bajo sus ventanas se celebraban torneos y justas a diario. Acabaron, para suerte de los caballeros, con la cuaresma. Por aquellos d&#237;as don Felipe decidi&#243; acabar con una corte itinerante pensando en instalarla permanentemente en Toledo. Do&#241;a Isabel llor&#243; desconsolada recordando su cuarentena. El rey le ofreci&#243; Madrid, que es capital de Espa&#241;a, probablemente, por causa de las viruelas de Do&#241;a Isabel de Valois. Peque&#241;as causas pueden producir grandes efectos.&lt;/FONT&gt;











&lt;/DIV&gt;&lt;/BIG&gt;</body>
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