instantánea a las 22:23
Esta tarde volví en coche... a medias. Me dejaron en Nuevos Ministerios, y allí, al bajar las escaleras mecánicas me encontré con algo que me parecía mentira para el estreno del blog. Y tenía que compartirlo con todos. Allí, colocado, metido a presión, dejado caer con esfuerzo, encajado en la abertura de hierro, estaba él. El suelo estaba lleno de lágrimas rojas, (de esas que se tiran en los adoquines de Roma...) Y como si de un gran final para un pésimo día se tratara... Ergo, el mejor fina...
Habla de: nuevos, ministerios, cercanias, tren, despedidas, desencuentros, fotos, gente, puertas, portazos, decepcion





