Despellejando animales vivos
Este post es un acto de contrición y arrepentimiento previos a la realización de un trabajo periodístico inmoral que ya no estoy a tiempo de rechazar. Pido disculpas al mundo, a los animales torturados y despellejados vivos y, más que a nadie, a mí mismo y a mi gatita, que no pinta nada en todo esto pero que fue un animalito maltratado en su día. Confieso no haber tenido estómago suficiente (ni narices, ni huevos, ni ganas ni nada) para ver ni una quinta parte de este vídeo de la organizac...





