<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<posts>
  <post>
    <IP type="integer">88.28.40.182</IP>
    <author-id type="integer">46306</author-id>
    <blog-id type="integer">22131</blog-id>
    <body>&lt;div style="text-align: center;"&gt;

&lt;img src="http://lh5.ggpht.com/_XEcQn0ksucU/StX1OQOKnVI/AAAAAAAAB00/myN299EtDWE/s400/miret2.jpg"&gt;


&lt;p style="text-align: justify;"&gt;
Llegu&#233; a Miret cuando me encontraba en un campo de batalla teol&#243;gico: terreno pantanoso en que cada d&#237;a dirim&#237;a mis diferencias con los fantasmas que me hab&#237;a legado mi educaci&#243;n cat&#243;lica en la primera infancia, rematada por varios a&#241;os de seminario, que ir&#243;nicamente me condujo al lugar contrario al que deb&#237;a encaminarme. Los art&#237;culos de Miret fueron serenando mi esp&#237;ritu y aquel Dios col&#233;rico al que me enfrentaba a diario se fue difuminando hasta convertirse en un concepto filos&#243;fico. As&#237;, con las aportaciones de Miret y Plat&#243;n, recib&#237; la suficiente serenidad para lograr que mi Todopoderoso creciese hasta perder de vista los rasgos de su terrible rostro y terminara por convertirse en un Prototipo m&#225;s. Cesaron mis temores, mi lucha, mis noches en vela, mi desamor a todo lo sagrado. Desde entonces, mir&#233; cara a cara a aquel Dios que ya estaba entronizado como ente filos&#243;fico en el territorio de la inexistencia, junto a los prototipos del Amor, de la Vida, de la Naturaleza, de la Verdad, de la Belleza y de la Justicia. Curiosamente, el Demonio no se desfigur&#243; ni se transform&#243;, simplemente despareci&#243; sin dejar ni olor a azufre. Quiz&#225;s esa iniciaci&#243;n a la niebla logr&#243; que m&#225;s adelante no me resultaran del todo extra&#241;os los paisajes de Samuel Becquet o Giorgio Manganelli.





&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Hab&#237;a le&#237;do mi primer art&#237;culo de Enrique Miret Magdalena cuando yo ten&#237;a diecisiete a&#241;os de edad. Debi&#243; ocurrir hacia el mes de febrero de 1970. Sus ideas y su prosa me atraparon y ya no supe ni pude dejar de leerlo. Quiz&#225;s ese art&#237;culo, que trataba sobre una comunidad agn&#243;stica en Estados Unidos, fue el que me impuls&#243; a suscribirme a una revista con un t&#237;tulo tan atractivo: Triunfo. El ejemplar lo hab&#237;a comprado por casualidad en una peque&#241;a librer&#237;a (a&#241;os m&#225;s tarde, supe que su due&#241;o, Sixto, no la ten&#237;a tan "casualmente" a la venta). Luego, durante varios a&#241;os, la publicaci&#243;n me lleg&#243; por correo de forma irregular al remoto pueblo donde yo viv&#237;a, en una isla donde el diablo dio las tres voces y nadie pudo o&#237;rlas, como dicen los cubanos; sin embargo, llegaron todas los n&#250;meros publicados, incluso aqu&#233;llos que la censura de don Fraga y adl&#225;teres requisaba antes de ver la luz en los quioscos. Me averg&#252;enza reconocer que tard&#233; mucho tiempo en darme cuenta de que aquella revista era un &#243;rgano de expresi&#243;n de los comunistas espa&#241;oles. Yo pagaba la suscripci&#243;n &#250;nicamente porque la encontraba atractiva y sus columnistas escrib&#237;an de forma diferente a los de Semana o del Readers Digest a que estaba suscrito mi t&#237;o.
Tan pronto Triunfo llegaba a mis manos, me abalanzaba sobre los art&#237;culos de dos autores: 1. Eduardo Haro Tecglen: un aut&#233;ntico laberinto ideol&#243;gico y sint&#225;ctico que desafiaba mi comprensi&#243;n l&#237;nea a l&#237;nea (al principio, llegaba a leerlo media docena de veces sin enterarme de nada) y 2. Enrique Miret Magdalena: un torrente de flamante filosof&#237;a (&#191;no era la teolog&#237;a en Miret una disculpa para filosofar hacia y desde el coraz&#243;n del imperio?) para un muchacho que hab&#237;a abandonado el seminario y renunciado voluntariamente a la salvaci&#243;n eterna, en franca rebeld&#237;a contra todo lo que oliera a dogmatismo irracional, es decir, el autoritarismo filos&#243;fico, religioso, pol&#237;tico y conductual tan en boga por aquellos a&#241;os.
Si alguien duda de que esto no puede producirse en la cabeza de un adolescente es que no ha pasado algunos a&#241;os estudiando en un seminario cat&#243;lico. Cr&#233;anme:casi todos los que salimos de all&#237; lo hemos hecho con el sentimiento de haber traicionado a Dios, porque &#233;sa es la idea que nos hab&#237;an inculcado nuestros educadores, poni&#233;ndonos como ejemplo de condenados al fuego infernal a quienes hab&#237;an abandonado la carrera sacerdotal antes que nosotros. Una vez fuera del seminario, sobreviene un drama psicol&#243;gico de dimensiones considerables: unos tratan de redimirse someti&#233;ndose en cuerpo y alma a las normas y a los oficiales de la Iglesia, mientras otros optan por enfrentarse a ella en todos los terrenos. Ambas posturas causan innumerables sufrimientos a los j&#243;venes "traidores". Por este motivo, es importante encontrar lo m&#225;s r&#225;pido posible una salida teol&#243;gica y filos&#243;fica que permita vivir en paz, sin renunciar a las aut&#233;nticas convicciones de cada cual. A m&#237;, como antes he indicado, esta salida me la se&#241;al&#243; don Enrique Miret Magdalena, este se&#241;or que acaba de morir.
Como yo no era comunista ni lo fui despu&#233;s (quiz&#225;s porque nunca he logrado encajar en un Prototipo seductor a Lenin, Stalin, Mao, Fidel, Hugo Ch&#225;vez o a cuantos comunistas y socialistas reales he ido conociendo a lo largo de mi vida: ansiosos del poder perpetuo o esclavos del poder perpetuo), la revista en que escrib&#237;a Miret Magdalena me influy&#243; de manera muy diferente a como pudo hacerlo con los lectores afiliados en los partidos pol&#237;ticos marxistas leninistas. Mientras Tecglen, Miret o el propio Luis Carandell con su Celtiberia me fascinaban, nunca sent&#237; simpat&#237;as hacia plumas como la de Manuel V&#225;zquez Montalb&#225;n, cuyas opiniones pocas veces compart&#237;a, a pesar de que su prosa era tan legible como contundente: siempre me pareci&#243; (tambi&#233;n en sus novelas)- un escritor poco tolerante, chauvinista e incapaz de aceptar una corriente pensamiento, o una generaci&#243;n, que no fuese copia exacta de la suya. Sus h&#233;roes, calcos de su propia personalidad, tampoco me han gustado nunca: tan alejados del humanismo que transpiraban las palabras de Miret o de Tecglen.
Ciertamente, nunca perd&#237; de vista a Miret Magdalena. Le&#237; varios libros suyos y tuve la ocasi&#243;n de saludarlo en una librer&#237;a de Tenerife durante una visita que hizo con Haro Tecglen para impartir unas conferencias. Consciente de las batallitas que se ven obligados a escuchar los escritores, s&#243;lo cruc&#233; con &#233;l unas breves palabras. La prudencia me impidi&#243; contarle lo que hoy (muerto ya mi admirado fil&#243;sofo) estoy contando a manera de modesto e &#237;ntimo exergo.



&lt;/div&gt;</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">1</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-10-14T16:04:37Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-10-14T15:48:00Z</date>
    <id type="integer">391493</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-10-14T16:15:33Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>mi-don-enrique-miret-magdalena</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-10-14T16:06:02Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Mi don Enrique Miret Magdalena</title>
    <updated-at type="datetime">2009-10-18T22:07:14Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">47590</author-id>
    <blog-id type="integer">22617</blog-id>
    <body>&lt;h1&gt;Ponencia de Juan Masi&#225; Clavel: Las religiones y la paz.-ESCUELA DE TEOLOG&#205;A &#171;KARL RAHNER-HANS U. BALTHASAR&#187; JUDA&#205;SMO, CRISTIANISMO E ISLAM: TRES RELIGIONES EN DI&#193;LOGO.&lt;/h1&gt;


(Duraci&#243;n: 51 minutos)



&lt;object style="border: 0pt none ; margin: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: border; -moz-background-origin: padding; -moz-background-inline-policy: continuous;" width="425" height="344"&gt;&lt;param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/LOHvRDtB4nA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param  name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param  name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed  src="http://www.youtube.com/v/LOHvRDtB4nA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;













&lt;a href="http://s30.sitemeter.com/stats.asp?site=s30romi183" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s30.sitemeter.com/meter.asp?site=s30romi183" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;




&lt;a href="http://www.ignchurch.info/masiasp/?page_id=115"&gt;&lt;strong&gt; LEE AQU&#205; LA PONENCIA ESCRITA&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;

&lt;a href="http://s24.sitemeter.com/stats.asp?site=s24blogjmc" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s24.sitemeter.com/meter.asp?site=s24blogjmc" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;
</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">28</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-09-08T09:14:42Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-09-08T16:30:00Z</date>
    <id type="integer">373140</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-09-10T15:13:06Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>las-religiones-y-paz-video-la-ponencia-juan-masia-en</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-09-08T09:14:41Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Las religiones y la paz (Video de la ponencia de Juan Masi&#225; en el Aula de Teolog&#237;a de los cursos de la UIMP)</title>
    <updated-at type="datetime">2009-09-11T08:27:20Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">47590</author-id>
    <blog-id type="integer">22617</blog-id>
    <body>Nishida (1870-1945) est&#225; considedrado como el principal fil&#243;sofo japon&#233;s del siglo XX . Con el t&#237;tulo de Pensar desde la Nada, se han presentado al p&#250;blico de habla hisp&#225;nica, tres ensayos selectos representativos de su manera de concebir la L&#243;gica, la Est&#233;tica y la Filosof&#237;a de la Religi&#243;n.[13] El t&#237;tulo de esta recopilaci&#243;n est&#225; inspirado en la misma idea central que sirve de hilo conductor al presente ensayo: salir de la estrechez del propio ego y abrirse a la amplitud y profundidad sugeridas por esas nociones orientales tan ricas de contenido, como son la Nada y el Vac&#237;o. Al decir esto, hay que apresurarse a prevenir al p&#250;blico occidental: no se trata, ni mucho menos, de nihilismos, todo lo contrario. Nada y Vac&#237;o son las nociones m&#225;s cercanas -homeom&#243;rficamente, dir&#237;a Panniker- a las manejadas por el pensamiento occidental cuando habla de Ser, Realidad y Absoluto.

El primero de estos ensayos, titulado &#8220;Una explicaci&#243;n sobre la belleza&#8221;, fue escrito por Nishida en 1900. En &#233;l presenta el pensador japon&#233;s compendiosamente su concepci&#243;n de la experiencia est&#233;tica. El segundo, escrito poco antes de morir, es una breve p&#225;gina que refleja su esfuerzo, durante toda una vida filos&#243;fica, por buscar un nuevo modo de pensar, otra l&#243;gica m&#225;s all&#225; de la l&#243;gica habitual. Lleva por t&#237;tulo &#8220;Sobre mi modo de pensar&#8221;. El tercero resume su Filosof&#237;a de la Religi&#243;n, tal como la conceb&#237;a en el &#250;ltimo a&#241;o de su vida, cuando trataba de conjugar la l&#243;gica que &#233;l llamaba del &#8220;lugar de la Nada&#8221; y la propia de las &#8220;cosmovisiones religiosas&#8221;. En el momento presente de la filosof&#237;a occidental &#8211;incertidumbres postmodernas y tanteos a ciegas m&#225;s all&#225; de las postmodernidades-, volver la vista hacia un cl&#225;sico de la modernidad oriental es, sin duda, un buen m&#233;todo catalizador para desencadenar nuevos modos de pensar de cara al futuro.

No es de extra&#241;ar que, en un pensador situado en la encrucijada entre dos mundos, la ambivalencia ante lo europeo, tanto en su actuaci&#243;n intelectual como en su vida cotidiana, sea notable. Nishida estuvo a caballo entre lo europeo y lo japon&#233;s, entre lo filos&#243;fico y lo religioso, entre lo cristiano y lo budista. Reconoc&#237;a, por ejemplo, que los que juzgasen su exposici&#243;n de la filosof&#237;a religiosa desde un punto de vista occidental, ya sea de l&#243;gica aristot&#233;lica o hegeliana, pondr&#237;an la etiqueta de m&#237;stica pante&#237;sta a las paradojas que &#233;l, siguiendo la inspiraci&#243;n budista, encontraba en lo Absoluto.[14] Sin embargo, se cre&#237;a obligado a objetar contra esa interpretaci&#243;n inexacta de su pensamiento. Insist&#237;a en situarse en un marco completamente distinto, en el que la &#8220;identidad de las contradicciones&#8221; juega el papel de una especie de teolog&#237;a negativa.

Mientras me implicaba en esta traducci&#243;n de Nishida, repens&#233; lo que hab&#237;a reflexionado con ocasi&#243;n de la de Watsuji. A Watsuji le atrajo de Husserl su ideal de ecumene y de logos. Un ideal de ecumene, como convergencia europea de pueblos m&#225;s all&#225; de las propias fronteras y un ideal de logos, como convergencia de pareceres en un marco de di&#225;logo razonado y razonable. Pero &#233;l tem&#237;a que el ideal de ecumene se quedase en cosmopolitismo superficial y que el ideal de logos se quedase en olvido del pathos, del cuerpo y del paisaje. Watsuji suspira por la Europa del logos y la ecumene, pero teme perder ra&#237;ces orientales de contacto con el cuerpo, con el paisaje, con la tierra o con el Todo. Su propia ambivalencia ante Europa, as&#237; como la de tantos colegas suyos japoneses, va unida a la propuesta que hizo repetidas veces en favor de una complementaridad de las culturas.[15] Propone que la tarea europea de b&#250;squeda de logos y ecumene se conjugue con la tarea oriental de recuperar los v&#237;nculos con el cuerpo, el paisaje y el Todo.

Prolongando esas sugerencias, la lectura tanto de Watsuji como de Nishida me sugiere resumir en dos preguntas una propuesta de di&#225;logo intercultural Oriente-Occidente:

1. &#191;Qu&#233; puede aprender el &#8220;yo claro&#8221; europeo del &#8220;yo difuminado&#8221; de las tradiciones orientales?

2. &#191;Qu&#233; puede aprender el &#8220;yo difuminado&#8221; oriental del &#8220;yo claro&#8221; europeo?

La experiencia de la traducci&#243;n, al colocarnos entre estos dos mundos, nos hace redescubrir ambos dentro de uno mismo, nos muestra una tercera situaci&#243;n conflictiva de confrontaci&#243;n de ambos mundos dentro de uno mismo y nos conduce hacia la recreaci&#243;n de la propia identidad en una &#8220;cuarta v&#237;a&#8221;[16] nunca plenamente conclu&#237;da.

Como pautas de respuesta sugiero las siguientes, tal como las he ido formulando al hilo de la labor de traducir a dichos autores:

1. El &#8220;yo claro&#8221; europeo puede aprender del &#8220;yo difuminado&#8221; oriental:

a) Sentido de receptividad, escucha, silencio y contemplaci&#243;n, para liberarse del activismo dominador y de la tendencia a absolutizar las relaciones meramente t&#233;cnicas, burocr&#225;ticas o de inter&#233;s.

b) Sentido de totalidad y unidad, para liberarse de muchas patolog&#237;as dualistas.

c) Sentido de la inseparabilidad cuerpo-esp&#237;ritu, para liberarse de excesivos logocentrismos, racionalismos y espiritualismos.

d) Sentido de la naturalidad en los v&#237;nculos comunitarios, para liberarse del excesivo individualismo, fanatismo y agresividad.

Por su parte, el &#8220;yo difuminado&#8221; oriental podr&#237;a aprender del &#8220;yo claro&#8221; europeo:

a) Sentido de claridad en el proyectar metas, saber ad&#243;nde se quiere ir y planear el futuro, para contrarrestar as&#237; deficiencias en creatividad o falta de metas a largo plazo.

b) Sentido del arte de distinguir y discernir, para contrarrestar la tendencia a lo ambiguo y confuso.

c) Sentido de la expresi&#243;n y del arte de articular y formular el pensamiento, para contrarrestar la tendencia a escudarse en el pretexto de lo no-dicho.

d) Sentido de la responsabilidad para definirse y comprometerse, con el fin de contrarrestar la tendencia a diluir colectivamente las responsabilidades.

&#191;Cu&#225;ntos siglos tardar&#225; en completarse este encuentro de Oriente y Occidente en el que ambos, mutuamente transformados, crezcan juntos hacia una humanidad m&#225;s rica, plural y unida?&#8230;

[13] Kitar&#244; NISHIDA, Pensar desde la Nada. Ensayos de Filosof&#237;a Oriental, S&#237;gueme, Salamanca, 2006

[14] Traducir intencionadamente con el sintagma &#8220;lo Absoluto&#8221;, en vez de &#8220;el Absoluto&#8221;, ser&#225; recibido con sospecha por mentes occidentales temerosas de caer en monismos, pero ser&#225; m&#225;s comprensible para mentes orientales al&#233;rgicas al excesivo antropomorfismo occidental.

[15] Antropolog&#237;a del paisaje, p.148

[16] No &#8220;tercera v&#237;a&#8221; de s&#237;ntesis, sino &#8220;cuarta v&#237;a&#8221;, cuya meta nunca se alcanza del todo: en el camino hermen&#233;utico, ni se renuncia a subir, ni se presume nunca de haber llegado a la cima.


&lt;a href="http://s30.sitemeter.com/stats.asp?site=s30romi183" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s30.sitemeter.com/meter.asp?site=s30romi183" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;


&lt;a href="http://s24.sitemeter.com/stats.asp?site=s24blogjmc" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s24.sitemeter.com/meter.asp?site=s24blogjmc" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;

</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">3</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-08-22T09:49:43Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-08-25T15:35:00Z</date>
    <id type="integer">365595</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-09-28T19:09:23Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>traducir-da-pensar-k-nishida-filosofia-la-religion</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-08-25T15:36:17Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>TRADUCIR DA QU&#201; PENSAR (K. Nishida: una Filosof&#237;a de la Religi&#243;n pensada desde la Nada)</title>
    <updated-at type="datetime">2009-09-28T19:09:23Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">32725</author-id>
    <blog-id type="integer">22617</blog-id>
    <body>&lt;meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CRosa%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CUsers%5CRosa%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CUsers%5CRosa%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;  Un manual de espiritualidad del budismo Tendai, obra del monje chino Chih-I puede ser lectura refrescante en estos calores de agosto. Est&#225; publicado en la editorial S&#237;gueme con el t&#237;tulo de &lt;em&gt;Pararse a contemplar. &lt;/em&gt;&lt;a name="more184316"&gt;&lt;/a&gt;

  "Detente un poco, p&#225;rate a respirar; haz una pausa para ver las cosas como son, sin darles m&#225;s importancia de la que tienen. P&#225;rate a contemplar&#8221;

  As&#237; aconsejaba hace catorce siglos este monje, poniendo dos ejes de espiritualidad: pausa y receptividad, respirar y contemplar.

  Bebi&#243; en la tradici&#243;n espiritual india, resumida en dos palabras: calma y lucidez, parada y mirada, pausa y contemplaci&#243;n. Son dos ideogramas chinos: &lt;em&gt;chih-kuan &lt;/em&gt;( en japon&#233;s, &lt;em&gt;shi-kan&lt;/em&gt;). El primero significa: pararse a respirar, concentraci&#243;n receptiva. El segundo: mirar de otro modo, contemplaci&#243;n sapiencial.

  Con otras palabras, saborear y saber. Sin respirar bien no hay sabidur&#237;a. Sin sabidur&#237;a, sabe a poco el respirar. Ni el saber de excesivas palabras satisface, ni el silencio ignorante apaciente el esp&#237;ritu.

  Buena lecci&#243;n para la cura de silencio que requiere la teolog&#237;a dogm&#225;tica occidental...



&lt;a href="http://s30.sitemeter.com/stats.asp?site=s30romi183" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s30.sitemeter.com/meter.asp?site=s30romi183" alt="Site Meter" border="0"/&gt;&lt;/a&gt;



  
&lt;a href="http://s24.sitemeter.com/stats.asp?site=s24blogjmc" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s24.sitemeter.com/meter.asp?site=s24blogjmc" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;

</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">1</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-08-03T16:32:39Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-08-09T16:30:00Z</date>
    <id type="integer">358541</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-08-09T18:17:45Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>sutras-verano-teologia-refrescante-6-</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-08-09T16:30:07Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Sutras de verano, teolog&#237;a refrescante (6)</title>
    <updated-at type="datetime">2009-09-16T16:11:47Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">32725</author-id>
    <blog-id type="integer">22617</blog-id>
    <body>&lt;meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CRosa%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CUsers%5CRosa%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CUsers%5CRosa%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;  Como respiro teol&#243;gico para d&#237;as de asueto, una antolog&#237;a del Sutra del Loto. En vez de debates est&#233;riles sobre minucias eclesi&#225;sticas celtib&#233;ricas, canonj&#237;as, ortodoxias, s&#237;ndromes persecutorios o programaciones pseudo-evang&#233;licas, con o sin morbo,... &lt;strong&gt;en vez de toda esa morralla medi&#225;tica, descansemos en vacaciones &lt;/strong&gt;con la espiritualidad intercultural, refrescante como lluvia de verano:unos p&#225;rrafos del &lt;em&gt;Sutra del Loto. &lt;/em&gt;&lt;a name="more175038"&gt;&lt;/a&gt;

  K&#226;syapa, dijo el Buda, imagina la flora variopinta de zonas monta&#241;osas o fluviales, en un &#225;rea incalculablemente mayor que nuestro mundo. Una densa nube se cierne hasta cubrir el conjunto m&#250;ltiple del mundo; cae una lluvia uniforme, cuya humedad fertiliza por doquier hierbas y &#225;rboles, arbustos y forestas; raicillas, peque&#241;os troncos, ramas y hojas peque&#241;as: &#225;rboles grandes y peque&#241;os, todos la reciben. Con la &lt;strong&gt;lluvia de una sola nube &lt;/strong&gt;lograr&#225;n, conforme a su naturaleza original, crecer, florecer y dar frutos. Nacidos en un mismo suelo y fertilizados con una misma lluvia, plantas y &#225;rboles son &lt;strong&gt;todos diferentes.&lt;/strong&gt;

  Lo mismo ocurre con &lt;strong&gt;el Buda: el As&#237;-Siempre-Presente:&lt;/strong&gt; aparece en el mundo, como surgi&#243; la gran nube; &#233;l gu&#237;a con su gran voz a la totalidad, lo mismo que la gran nube cubre por completo las tierras del mundo entero. En el seno de la muchedumbre, proclama estas palabras: &#171;Yo soy el As&#237;-Siempre-Presente. Una vez que lo hayan o&#237;do, se desprender&#225;n de los obst&#225;culos y, en el seno de las diversas ense&#241;anzas, seg&#250;n su capacidad lo permita, entrar&#225;n paulatinamente por el Camino. 

  As&#237; es el&lt;strong&gt; Dharma &lt;/strong&gt;que predica el As&#237;-Siempre-Presente: tiene &lt;strong&gt;un &#250;nico aspecto &lt;/strong&gt;pacificador y &lt;strong&gt;un &#250;nico sabor&lt;/strong&gt;: de liberaci&#243;n. Su ense&#241;anza se predica acoplada a las disposiciones de quienes escuchan.&lt;strong&gt; Los recipientes son plurales y el mensaje es &#250;nico.&lt;/strong&gt;

  Y lo repiti&#243; en versos diciendo:
 &#171;Yo soy el As&#237;-Siempre-Presente,
 supremo entre los vivientes;
 revelado al mundo como una gran nube,
 fertilizo plenamente todo.
 A seres mustios y marchitos, les permito
 despegarse del dolor,
 obtener el gozo del alivio,
 sanaci&#243;n del mundo, dicha del Nirvana.
 Todo lo abarco en abrazo universal,
 igual para todo viviente.
 Sin preferir a nadie,
 sin pensamiento alguno de elecci&#243;n o rechazo;
 sin apego desorientado,
 sin l&#237;mites, ni obst&#225;culos.
 Al mundo entero proclamo
 la ense&#241;anza por igual.

  &lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;

  (Del cap. 5 del &lt;em&gt;Sutra del Loto&lt;/em&gt;, comentado por J. Masi&#225; y K. Suzuki, en &lt;em&gt;El Dharma y el Esp&#237;ritu&lt;/em&gt;, PPC, 2008).

&lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;&lt;m:dispdef&gt;&lt;m:lmargin m:val="0"&gt;&lt;m:rmargin m:val="0"&gt;&lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;&lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;&lt;m:dispdef&gt;&lt;m:lmargin m:val="0"&gt;&lt;m:rmargin m:val="0"&gt;&lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;


&lt;a href="http://s30.sitemeter.com/stats.asp?site=s30romi183" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s30.sitemeter.com/meter.asp?site=s30romi183" alt="Site Meter" border="0"/&gt;&lt;/a&gt;



&lt;a href="http://s24.sitemeter.com/stats.asp?site=s24blogjmc" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s24.sitemeter.com/meter.asp?site=s24blogjmc" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;

</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">9</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-08-03T16:08:49Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-08-04T16:05:00Z</date>
    <id type="integer">358513</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-08-05T15:37:22Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>sutras-vacaciones-teologia-verano</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-08-04T16:05:06Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Sutras para vacaciones, teolog&#237;a de verano</title>
    <updated-at type="datetime">2009-09-16T16:21:37Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">12645</author-id>
    <blog-id type="integer">8808</blog-id>
    <body>El Deus Absconditus en Lutero: Aportes a una Teolog&#237;a del Pluralismo Religioso (David Montealegre - serviciokoinonia.org)

&#8220;Zeus es el aire, Zeus es la tierra,
Zeus es el cielo; Zeus es todas las cosas,
y, sin embargo, est&#225; m&#225;s all&#225; de todas las cosas&#8221;
(Esquilo en la Heliades)

En el presente trabajo haremos un an&#225;lisis de la obra de Lutero el &#8220;Deus absconditus, Dios oculto&#8221;, texto presente en su obra &#8220;De servo arbitrio, La voluntad determinada&#8221;. Seguiremos la traducci&#243;n de Erich Sexauer en la edici&#243;n hecha por Paid&#243;s de las obras de Mart&#237;n Lutero.

Para el lector experto en Lutero el t&#237;tulo de esta investigaci&#243;n podr&#237;a sonar ambicioso y anacr&#243;nico teniendo en cuenta el contexto de la obra del reformador y sus contenidos teol&#243;gicos; no obstante, no pretendemos hacer decir o leer en Lutero a un te&#243;logo pluralista ni poner su teolog&#237;a dentro de este encuadre, que a decir verdad, es medianamente nuevo. Nuestra tarea consistir&#225; en reconocer, dentro de la teolog&#237;a del Deus absconditus (en adelante DA) de Lutero, elementos que nos puedan servir hoy como aportes a una teolog&#237;a pluralista de las religiones. De esta forma, nuestro inter&#233;s en el an&#225;lisis de la obra ya mencionada se detendr&#225; &#250;nicamente sobre aspectos en los que puntualmente se involucre y desarrolle el tema.

Conseguir esta empresa requiere una puesta en contexto del concepto del DA antes de Lutero y, por supuesto, la observaci&#243;n detenida del desarrollo de esta teolog&#237;a por parte del reformador, de la que en &#250;ltima instancia esperamos salgan los aportes a la teolog&#237;a del pluralismo religioso.

Teniendo en cuenta todo lo anterior seguiremos el siguiente orden: empezaremos con la b&#250;squeda del DA antes de la formulaci&#243;n luterana; analizaremos luego el desarrollo de la teolog&#237;a del DA en Lutero; continuaremos pregunt&#225;ndonos por los aportes que pude ofrecer hoy dicha teolog&#237;a a la teolog&#237;a pluralista de las religiones, y finalmente intentaremos hacer una propuesta que concrete estos aportes en el terreno de las relaciones interreligiosas.

Con este desarrollo no pretendemos agotar contenidos ni establecer reglas de interpretaci&#243;n; por el contrario, buscamos sumar una mirada m&#225;s sobre la teolog&#237;a de Lutero, quien en gran medida nos ha permitido configurar mucho de lo que somos como cristianos protestantes.

1. El Deus Absconditus antes de la formulaci&#243;n luterana.

Ubicar la menci&#243;n m&#225;s antigua de &#233;ste concepto no es tarea f&#225;cil, pues tenemos de &#233;l m&#250;ltiples referencias en varias tradiciones; budismo[1], hinduismo, filosof&#237;a griega, gnosticismo, cristianismo...; por tanto, buscando mayor precisi&#243;n y cercan&#237;a con el tema que nos involucra, optaremos por la formulaci&#243;n del DA antes de la formulaci&#243;n luterana en el interior del cristianismo.

Aclarado esto notamos que aunque haya algunas alusiones en el marco cristianismo, espec&#237;ficamente en los textos b&#237;blicos y los escritos de los primeros cristianos, que corresponden al DA en tanto y en cuanto Dios que se oculta, hay otras que corresponden al Dios que no se puede conocer y al cual no podemos acceder, ya que al hacerlo entramos en el terreno de lo fenomenol&#243;gicamente denominado &#8220;misterio de lo sagrado&#8221;.

Estas dos posibilidades nos ponen frente a un problema: &#191;podemos entender de la misma forma el Dios que se oculta y el Dios que no podemos conocer en plenitud?, es decir, &#191;podr&#237;amos establecer una relaci&#243;n directa entre el Dios que se percibe a trav&#233;s de experiencias metaf&#237;sicas o de la naturaleza, y el Dios que no se deja conocer? La respuesta es s&#237;. Como veremos, tanto el Dios que se oculta como el Dios que no podemos conocer forman una unidad; por tanto, la teolog&#237;a del DA es a la vez la del Dios que se oculta y la del Dios que no podemos conocer.

De la unidad anterior dan testimonio m&#250;ltiples textos de la antig&#252;edad. Podemos citar &#201;xodo 33, 18-22:

&#8220;&#161;D&#233;jame ver tu gloria! suplic&#243; Mois&#233;s. Pero el Se&#241;or contest&#243;: Voy a hacer pasar toda mi bondad delante de ti, y delante de ti pronunciar&#233; mi nombre. Tendr&#233; misericordia de quien yo quiera, y tendr&#233; compasi&#243;n tambi&#233;n de quien yo quiera. Pero no podr&#225;s ver mi rostro, porque ning&#250;n hombre podr&#225; verme y seguir viviendo. Dijo tambi&#233;n el Se&#241;or: Mira, aqu&#237; junto a m&#237; hay un lugar. Ponte de pie sobre la roca. Cuando pase mi gloria, te pondr&#233; en un hueco de la roca y te cubrir&#233; con mi mano hasta que yo haya pasado. Despu&#233;s quitar&#233; mi mano, y podr&#225;s ver mis espaldas; pero mi rostro no debe ser visto&#8221;[2].

La petici&#243;n hecha por Mois&#233;s en el Sina&#237; -a la que Dios accede con una advertencia, no podr&#225;s ver mi rostro, porque ning&#250;n hombre podr&#225; verme y seguir viviendo[3]-puede parecernos genuina, dadas las diferencias entre la divinidad y su creaci&#243;n; sin embargo, reconociendo que este tipo de relato se ubica dentro de la categor&#237;a de mito -no como algo falso sino como la explicaci&#243;n de una realidad social o cultural determinante para la identidad de un pueblo o grupo social-, vemos dentro de su polisemia de sentido la presentaci&#243;n de una caracter&#237;stica propia de la divinidad: se muestra y a la vez se oculta. Es un misterio que no puede ser desvelado en su totalidad; est&#225; m&#225;s all&#225; de nuestras posibilidades y se ubica en un terreno al que no podemos acceder por medios naturales; su conocimiento es dado en la medida en que la divinidad decida mostrarse (autorevelaci&#243;n[4]).

Este ejemplo, junto con el texto de Isa&#237;as 45,15: &#8220;Verdaderamente t&#250; eres Dios que te ocultas, Dios de Israel, que salvas[5]&#8221;, da cuenta del mismo fen&#243;meno[6]. No ignoramos el contexto del pasaje se&#241;alado, sin embargo, es clara la referencia al ocultamiento de Dios y a sus designios absolutamente aut&#243;nomos. Dios se presenta en este pasaje como aquel en quien est&#225; puesta la confianza de Israel para su salvaci&#243;n, el Dios trascendente. Evidentemente, por causa de su salvaci&#243;n ofrecida.

Otra evidencia importante del DA antes de Lutero la tenemos en el testimonio de Dionisio Aeropagita[7] quien formul&#243; junto a otros &#8220;m&#237;sticos&#8221;[8] lo que se conoce con el nombre de teolog&#237;a negativa.

La teolog&#237;a negativa afirma que Dios es mejor conocido a trav&#233;s de una negativa o teolog&#237;a apof&#225;tica, que no hace positivas declaraciones acerca de Dios. Es la teolog&#237;a opuesta a un conocimiento racional de Dios. El &#250;nico conocimiento sobre Dios es el que se obtiene por v&#237;a de la negaci&#243;n de los &#8220;nombres divinos&#8221;. Seg&#250;n Clemente de Alejandr&#237;a (ca. 140/150-215), no &#8220;conocemos lo que es, sino lo que no es&#8221; (Stromateis, V, 71,3). La expresi&#243;n, sin embargo, como hemos dicho, es de Dionisio Areopagita, en De divinis nominibus (Sobre los nombres de Dios[9]).

[&#8230;] como norma general, nadie se atrever&#225; a hablar de la Deidad supraesencial en t&#233;rminos o ideas que no hayan sido divinamente revelados en las sagradas Escrituras. Efectivamente, cualquier palabra o concepto resultan inadecuados para expresar lo desconocido de la supraesencia, que esta muy por encima de todo ser (DN, I, 1, 588 A).

&#191;C&#243;mo, pues, podemos hablar de los nombres de Dios? &#191;C&#243;mo puede ser esto si el Trascendente sobrepasa todo discurso y todo conocimiento, si su morada no est&#225; al alcance de ning&#250;n ser ni entendimiento, si &#201;l comprende, encierra, es antes y despu&#233;s que todas las cosas, mientras que escapa a toda percepci&#243;n, imaginaci&#243;n, opini&#243;n, nombre, discurso, aprehensi&#243;n, o entender? &#191;C&#243;mo nos atrevemos a intentarlo si la Deidad est&#225; m&#225;s all&#225; de todo ser, es inefable, ning&#250;n nombre la puede definir? (DN, I, 5, 593 A-593 B).

Dionisio Areopagita desarrolla el concepto de la &#8220;teolog&#237;a negativa[10]&#8221; (apophatik&#233; theologia), a partir de dos ideas fundamentales: la de &#8220;negaci&#243;n&#8221; (ouk) y la de &#8220;super&#8221; (hyper). Puesto que Dios es esencialmente ininteligible, lo &#250;nico que podemos comprender de &#233;l es la negaci&#243;n del sentido de las perfecciones finitas, atribuy&#233;ndolas a un ser en grado superlativo de perfecci&#243;n, no inteligible por la mente humana; Dios es, por eso, &#8220;superininteligible&#8221; (hyperagnostos). La teolog&#237;a negativa apunta hacia un conocimiento m&#237;stico de Dios, como &#250;nico posible, y se distingue de la v&#237;a m&#225;s tradicional de la teolog&#237;a cristiana, que admite un conocimiento racional por medio de la abstracci&#243;n y de la analog&#237;a.

De esta forma el m&#225;ximo conocimiento es el no-saber m&#237;stico, ya que para comprender a Dios es preciso prescindir de toda determinaci&#243;n. El camino del conocimiento de Dios es doble: por una parte comienza con la v&#237;a positiva, que consiste en predicar de &#201;l las perfecciones simples de las criaturas; pero, por otra parte, acaba con la v&#237;a negativa, que consiste en negarlas, pero no privativamente, sino en sentido trascendente. En esta segunda v&#237;a la negaci&#243;n es como una super-afirmaci&#243;n, que da lugar a la llamada via eminentiae o via excellentiae de los escol&#225;sticos. Dios est&#225; m&#225;s all&#225; de todo concepto, ya que es supra-ser, supra-esp&#237;ritu, supra-sustancia y supra-bondad.

Los escultores esculpen las estatuas, quitando todo aquello que a modo de envoltura impide ver claramente la forma encubierta. Basta este simple despojo para que se manifieste la oculta y genuina belleza.

Conviene, pues, a mi entender, alabar la negaci&#243;n de modo muy diferente a la afirmaci&#243;n. Afirmar es ir poniendo cosas a partir de los principios, bajando por los medios y llegar hasta los &#250;ltimos extremos. Por la negaci&#243;n, en cambio, es ir quit&#225;ndolas desde los &#250;ltimos extremos y subir a los principios. Quitamos todo aquello que impide conocer desnudamente al Incognoscible, conocido solamente a trav&#233;s de las cosas que lo envuelven (MT, II, 1025 B[11]).

Juan Escoto Eri&#250;gena, en su obra Periph&#253;seon, propugna tambi&#233;n la misma v&#237;a negativa del conocimiento de la naturaleza de Dios y sostiene que las afirmaciones de la Sagrada Escritura al respecto no son sino metaf&#243;ricas.

Tambi&#233;n Maim&#243;nides, uno de los principales representantes de la filosof&#237;a jud&#237;a, se muestra reacio a admitir alg&#250;n conocimiento positivo de los atributos divinos, a excepci&#243;n de la definici&#243;n aristot&#233;lica de Dios como &#8220;pensamiento del pensamiento&#8221;.

La teolog&#237;a del Areopagita es una clara muestra de la concepci&#243;n del DA en medio del cristianismo primitivo. La cercan&#237;a de esta teolog&#237;a m&#237;stica con el neoplatonismo es total y se hace evidente en las casi transliteraciones que se dan en su obra, de la teolog&#237;a del comentario del Parm&#233;nides realizado por Proclo.

No obstante, la originalidad de Dionisio en relaci&#243;n con la tradici&#243;n neoplat&#243;nica es la de haber unificado las dos primeras hip&#243;tesis del Parm&#233;nides concernientes al &#8220;Uno que es uno&#8221; y al &#8220;Uno que es&#8221; refiri&#233;ndolos a un Dios &#250;nico, el Dios de la revelaci&#243;n judeo-cristiana, y reduci&#233;ndolos as&#237; a dos modos de discurso sobre Dios, la teolog&#237;a afirmativa y la teolog&#237;a negativa. La primera hip&#243;tesis corresponde a la teolog&#237;a negativa y al remontar por v&#237;a de conversi&#243;n de lo m&#250;ltiple hacia lo Uno; la segunda, a la teolog&#237;a afirmativa y a la procesi&#243;n de los seres y de los nombres a partir de la Causa trascendente que es Dios, procesi&#243;n del Uno hacia lo m&#250;ltiple[12].

Podemos considerar como testimonio tambi&#233;n lo presentado al respecto por Guillermo de Occam[13]. Su noci&#243;n de Dios no se establece por experiencia evidente o por razonamiento evidente. Todo lo que sabemos sobre Dios es a trav&#233;s de la revelaci&#243;n. El fundamento de toda la teolog&#237;a es, por tanto, la fe. Se debe hacer notar que, mientras otros podr&#237;an aplicar la &#8220;navaja de Occam&#8221; para eliminar el mundo espiritual por completo, Occam no aplic&#243; el principio de parsimonia a cuestiones de fe.

En cuanto a la relaci&#243;n entre la raz&#243;n y la fe, Occam es el m&#225;ximo exponente de la tendencia a la separaci&#243;n de ambos campos en esta &#233;poca. La filosof&#237;a se deslinda de la teolog&#237;a ya que Occam no quiere limitar la omnipotencia y la libertad divinas (siguiendo en esto la l&#237;nea agustinista de Duns Escoto), eliminando las ideas ejemplares de la mente divina y dejando los atributos y la misma existencia de Dios como competencia exclusiva de la fe. Asimismo, Occam convierte la moral en algo puramente arbitrario, fruto de la voluntad divina. Los preceptos morales no son racionales, como quer&#237;a Santo Tom&#225;s, sino convencionales, &#8220;pues Dios lo ha querido as&#237;&#8221;, pero podr&#237;a haberlo querido de otra manera. De esta forma Dios contin&#250;a siendo en DA uno que est&#225; oculto, a quien s&#243;lo podemos acceder por medio de la fe.

Para finalizar en este breve rastreo presentamos a Nicol&#225;s de Cusa[14], autor del concepto de la docta ignorancia. Se trata de un concepto muy complejo, encuadrado dentro de la tendencia socr&#225;tica del &#8220;s&#243;lo s&#233; que nada s&#233;&#8221;. Igual que S&#243;crates, Nicol&#225;s de Cusa censura a los que creen saber muchas cosas que en realidad no saben: el primer paso para llegar a una verdadera sabidur&#237;a es el saberse y confesarse nesciente.

La docta ignorancia, en efecto, es al mismo tiempo una formula de Teolog&#237;a Negativa: Dios no puede fundamentalmente ser alcanzado por nuestro entendimiento, es &#8220;inatingibilis&#8221;. Es, pues, algo as&#237; como una gnoseolog&#237;a o justificaci&#243;n cr&#237;tica de la trascendencia. Y esa trascendencia -en min&#250;scula ahora- se da tambi&#233;n en alg&#250;n grado en las cosas vivientes o inanimadas, creadas en general, ya que tampoco todo este mundo de seres puede ser aprehendido por nosotros de inmediato en su esencia. Ante esta trascendencia que hay en alg&#250;n grado, en la intimidad del ser de todo lo que nos rodea, la actitud prudente es la de la docta ignorancia, que no tiene nada que ver con el escepticismo, pues encierra una actitud esencialmente din&#225;mica, no est&#225;tica.

La dimensi&#243;n m&#225;s importante del concepto de la Docta Ignorancia, es que ella nos traza un &#8220;camino infinito en el conocer&#8221;. &#8220;Nada en este mundo es tan exacto que no pueda concebirse con mayor exactitud; nada tan recto que no pueda ser m&#225;s recto; nada tan verdadero que no pueda ser aun m&#225;s verdadero&#8221; (Idiota de Sap., II, p&#225;g. 32, Meiner). Y el mismo tema constituye el leit-motiv del libro De Coniecturis: el proceso del conocer es un camino infinito, un camino de conjeturas.

La Teolog&#237;a Negativa ya lo hab&#237;a dicho respecto de nuestro conocimiento de Dios. Nicol&#225;s de Cusa est&#225; sin duda muy influido por el Pseudo-Dionisio y por su concepto de Dios como lo superesencial y supercomprensible, a lo que le suma la uni&#243;n de lo positivo a lo negativo. Si en efecto, sabemos nuestro no-saber de Dios, es porque tambi&#233;n sabemos algo del infinito que es Dios. Es decir, hay en esta actitud dos aspectos: la posesi&#243;n del conocimiento y el saber que este conocimiento nos deja muy distantes a&#250;n de lo que es la realidad.

La gnoseolog&#237;a de Nicol&#225;s de Cusa toma entonces su base metaf&#237;sica para la soluci&#243;n del problema. En lo que corresponde al conocimiento de Dios, en efecto, y al de las esencias de las cosas, la teor&#237;a de las ideas y los conceptos neoplat&#243;nicos de la participaci&#243;n, permiten una decidida cr&#237;tica y estudio de los l&#237;mites y realidades de nuestro conocimiento, sin caer en ninguna clase de escepticismo. Reconoce realmente que todo queda muy por debajo de la idea, pero que, a&#250;n as&#237;, participa de ella[15].

Como observamos en los tres personajes, Dios es oculto, supersubstancial, inalcanzable, absconditus. Sin embargo, hay cierto lugar para su conocimiento.

Nicol&#225;s de Cusa encontr&#243; en Dionisio un gran predecesor y un aliado en su b&#250;squeda metaf&#237;sica y m&#237;stica. Dionisio es neoplat&#243;nico y Dios es Uno; &#233;se es su mejor nombre. Dios es Uno y trasciende la multiplicidad y la diversidad de los seres creados. Pero Dionisio tambi&#233;n es cristiano y Dios es Hip&#243;stasis. Su b&#250;squeda se puede resumir en: &#191;c&#243;mo unir el Uno con la Trinidad? La gran pregunta de Nicol&#225;s es tambi&#233;n el Uno y c&#243;mo explicar y expresar la fe cristiana dentro del marco de esta unidad. Cristo es la soluci&#243;n porque es el Universal contracto. El m&#233;todo ser&#225; la docta ignorancia (Nicol&#225;s) o la nube del no saber (Dionisio).

Para Nicol&#225;s, Cristo es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia[16], y ambos, Cristo y la Iglesia, llegan a unir el g&#233;nero humano. Cristo es la Luz (Jn 1, 5.9). &#201;l re&#250;ne los opuestos. &#201;l manifiesta la unidad de la multiplicidad. La Iglesia es signo de ello[17].

2. La teolog&#237;a del DA en Lutero.

Como ya dijimos, nos limitaremos al texto de Lutero &#8220;El Dios Oculto&#8221;[18]. Lutero abre su argumentaci&#243;n sobre el DA formulando una pregunta: &#191;por qu&#233; unos son tocados por la ley y otros no son tocados, de modo que aqu&#233;llos aceptan la gracia que se les ofrece, y &#233;stos la desprecian? Para responder a esta pregunta empieza con la distinci&#243;n entre dos elementos: el primero, una misericordia de Dios que es predicada y ofrecida; el segundo, una voluntad de Dios que es venerada y oculta. &#201;sta &#250;ltima, sostiene Lutero, es la encargada de decidir qui&#233;nes y c&#243;mo ser&#225;n aquellos que Dios ha decidido sean susceptibles y part&#237;cipes al primer elemento, a saber, la misericordia predicada y ofrecida.

La argumentaci&#243;n contin&#250;a y Lutero ubica esta voluntad en la categor&#237;a de secreto venerable de Dios. As&#237;, establece categ&#243;ricamente dos tipos de voluntades: la voluntad de Dios que nos es predicada, revelada y ofrecida y a la que rendimos culto, anteriormente llamada misericordia y, el disputar acerca del Dios que no nos es predicado ni revelado ni ofrecido y al que no le rendimos culto; esta &#250;ltima premisa no la identifica como voluntad, sino, como Dios oculto, es decir, Lutero iguala la voluntad oculta de Dios con Dios mismo. F&#243;rmula que empieza a configurar el concepto del DA.

El ocultamiento de Dios hasta aqu&#237; se da como un acto voluntario del &#233;l mismo. Este es un ocultamiento parcial, pues hay una parte revelada y otra ofrecida. La parte oculta pertenece a la esencia de Dios, que &#233;l no quiso dar a conocer.

Lutero avanza en su argumentaci&#243;n y &#8220;pierde inter&#233;s&#8221; en este absconditus de Dios y enfoca toda su atenci&#243;n sobre el revelatus. Revelaci&#243;n posible seg&#250;n el reformador gracias a la palabra, veh&#237;culo usado por Dios para manifestarse y ofrecerse, y del cual predicamos. Su prop&#243;sito es que el pecado sea extirpado y nosotros salvados.

Hasta aqu&#237; parece que la repuesta a la pregunta acerca de &#191;por qu&#233; unos son tocados por la ley y otros no son tocados? es que Dios hace las dos cosas: toca a unos con la ley y les salva, y a otros ni los toca ni les salva.

Para aclarar este planteamiento, Lutero recurre a la soberan&#237;a de Dios sosteniendo que: &#8220;el Dios oculto en su majestad no deplora ni quita la muerte, sino que obra la vida, la muerte y todo en todos. Pues en su actuar como Dios oculto, &#233;l no se auto&#8209;limit&#243; mediante su palabra, sino que se reserv&#243; plena libertad sobre todas las cosas&#8221; (p.165).

Teniendo en cuenta lo anterior, el reformador responde diciendo que es necesario distinguir entre el DA y el Dios predicado, es decir, entre la palabra de Dios y Dios mismo[19].

Dios hace cosas de las que no nos damos cuenta, cosas que no nos muestra mediante su palabra, pues, pertenecen al DA de quien no sabemos. De igual forma mucho es lo que &#201;l quiere sin que en su palabra nos muestre que lo quiere.

Se presenta entonces el argumento completo: Dios es uno que conocemos y otro que no conocemos. No son dos dioses, simplemente son dos caras, una que conocemos mediante su palabra y de la cual sabemos como act&#250;a, y otra que no conocemos y cuya voluntad ignoramos.

El DA entonces, no es fuente para guiar nuestros juicios sino, el Dios predicado. Por tanto, dice Lutero, si por la palabra sabemos que Dios no quiere lo malo, el hombre que se pierde y no alcanza la salvaci&#243;n lo hace por su propia voluntad. De esta forma, no podemos hablar de que es Dios el que no lo salv&#243;, pues el Dios que conocemos salva a todos. Ahora bien, tampoco podemos atribuir el acto de no salvaci&#243;n al DA, ya que de &#233;ste no sabemos nada, su voluntad nos es oculta y s&#243;lo nos resta adorarla con reverencia.

No debemos olvidar que todo este planteamiento se desarrolla dentro de una argumentaci&#243;n a favor de la voluntad como sierva o como determinada hacia el pecado. Lutero sin ignorar que su lector se preguntar&#225; por qu&#233; entonces aquella Majestad no quita o cambia en todos esta culpa de nuestra voluntad, ya que no est&#225; en el poder del hombre hacerlo, o por qu&#233; le atribuye al hombre esa culpa, a pesar de que le es imposible al hombre no incurrir en ella (p.165), responde afirmando que esto no nos es l&#237;cito investigarlo, y que por m&#225;s que se investigue, nunca se podr&#225; descubrir[20].

Como &#225;gil pensador, Lutero llega al final de su argumentaci&#243;n sobre este asunto considerando las objeciones que podr&#237;a poner su lector, en este caso, Erasmo de Roterdam. La principal de ellas es reconocer que sus respuestas pueden verse como evasivas, al recurrir a la temible y venerable voluntad del majestuoso Dios, cada vez que la fuerza de los argumentos en contra lo presionan, imponiendo silencio a su interlocutor. La objeci&#243;n es rebatida por el reformador al formular que no se trata de un invento como el de los astr&#243;logos, sino de una ense&#241;anza atestiguada por las Escrituras[21] y que, por tanto, no es l&#237;cito que el hombre investigue la voluntad de Dios. El que lo haga, dice Lutero, se enfrenta al mismo Dios, y no saldr&#225; conociendo m&#225;s de lo que sabe.

Luego de revisar el texto seg&#250;n lo planteado podemos ver lo que caracteriza al DA de Lutero: el DA es el Dios de quien no conocemos su voluntad, es el Dios que no nos es predicado, ni revelado, ni ofrecido y al que tampoco le rendimos culto. Su ocultamiento pertenece a su esencia, que no quiso dar a conocer. Es el Dios que en su majestad no deplora ni quita la muerte, sino que obra la vida, la muerte y todo en todos, no se auto&#8209;limita mediante su palabra, sino que se reserva plena libertad sobre todas las cosas[22]. En suma, este absconditus es diferente al revelatus, no por que sea otro Dios, sino porque en su ser revelatus no se agota su mismidad presente en su absconditus. El revelatus se revela a trav&#233;s de su palabra; m&#225;s concretamente, dir&#225; Lutero, a trav&#233;s del evangelio, y esto no es otra cosa que Jes&#250;s mismo.

Como vemos, la relaci&#243;n existente entre los planteamientos de Lutero y los te&#243;ricos ya mencionados es evidente. Sin entrar en detalles, ya que no es nuestro inter&#233;s desarrollar las influencias de dichos personajes en el concepto del DA de Lutero, s&#237; es necesario revisar de forma breve las influencias que consideramos significativas.

Vemos que Lutero no designa el DA a trav&#233;s de lo apof&#225;tico, pero s&#237; lo propone como una voluntad soberana imposible de conocer y, por tal raz&#243;n, imposible de nombrar. Observamos tambi&#233;n que para Lutero todo lo que sabemos sobre Dios es a trav&#233;s de la revelaci&#243;n expresada en la Palabra, con su m&#225;xima expresi&#243;n en Cristo, idea completamente af&#237;n a la de su maestro G. Occam. Asimismo, notamos que la concepci&#243;n de la docta ignorancia de Nicol&#225;s de Cusa tambi&#233;n &#233;sta presente en la uni&#243;n de lo positivo y lo negativo: nuestro no-saber de Dios, actitud que evidencia el saber algo del infinito que es Dios, muestra que aunque poseamos alg&#250;n conocimiento, &#233;ste nos deja muy distantes a&#250;n de lo que es Dios en realidad. En Lutero esto puede notarse con la concepci&#243;n de la revelaci&#243;n, aunque no sabemos nada del DA s&#237; sabemos que se revela y su revelaci&#243;n nos limita y s&#243;lo nos permite dar cuenta de lo que no se nos oculta.

Finalmente debemos se&#241;alar que si bien hubo influencias de estos autores sobre Lutero, es propio de &#233;l no haberse quedado especulando sobre ese Dios desconocido, y haber estructurado su teolog&#237;a sobre el Dios revelado en la Palabra, en concreto en Cristo.

3. Aportes del concepto teol&#243;gico luterano del DA a la teolog&#237;a del pluralismo religioso[23] (TPR).

El DA de Lutero aporta de varias maneras a la teolog&#237;a pluralista de las religiones.

El DA es un Dios soberano cuya voluntad no conocemos; es decir, es un Dios que hace cosas que no sabemos y que lleva a cabo &#8220;planes&#8221; que nos son desconocidos. Dentro de su soberan&#237;a establece a qui&#233;nes salva y a qui&#233;nes no. Es un Dios que est&#225; m&#225;s all&#225; de las convenciones humanas: si es absolutamente soberano y no podemos conocerle, &#191;c&#243;mo puede ser posible que conozcamos su &#250;nica revelaci&#243;n, como pretenden algunas religiones?

Podr&#237;a decirse que la pregunta est&#225; mal formulada porque lo que conocemos no es la &#250;nica revelaci&#243;n, sino la revelaci&#243;n de la que tenemos testimonio. Tambi&#233;n podemos decir, que el que se revel&#243; es el Dios revelatus pero no el DA y que por tanto la pregunta sigue estando mal formulada, ya que no conocemos m&#225;s que el Dios revelatus. No obstante, si revisamos mejor la pregunta nos damos cuenta que para que exista algo revelado debe existir algo oculto; pues no hay nada que pueda ser revelado que antes no haya sido escondido u oculto. Entonces nuestra pregunta tiene sentido.

Lutero dice que el DA no se auto-limit&#243; con su palabra, porque el Dios que conocemos es el revelatus, y &#233;ste s&#237; se limit&#243;; sin embargo, esta respuesta no es suficiente teniendo en cuenta que &#8220;no sabemos nada&#8221; de este DA.

Lo que vemos como aporte es, justamente, que siendo un Dios desconocido permite pensar en otras formas en las que haya decidido revelarse al ser humano, otras maneras en las que su revelatio descubra parte del absconditus sin agotarlo y sin dejar de ser por esto v&#225;lida la revelaci&#243;n formulada por Lutero. Es decir, si el DA es desconocido, es posible que as&#237; como &#233;l mismo, sin limitarse, s&#243;lo se mostr&#243; o pudo ser conocido de una determinada manera[24], en un determinado espacio geogr&#225;fico, pueda hacerlo tambi&#233;n de otra manera en otro espacio. Esto es importante, porque establece igualdad en las revelaciones de las religiones y no coloca la revelaci&#243;n de una religi&#243;n espec&#237;fica sobre las dem&#225;s.

Otro aporte importante que ofrece el concepto teol&#243;gico del DA de Lutero es que el DA no nos es predicado, ni revelado, ni ofrecido, y tampoco le rendimos culto. Esta afirmaci&#243;n nos parece supremamente importante sobre todo teniendo en cuenta que establece tres elementos: el discurso, la manifestaci&#243;n, y el ofrecimiento.

Si entendemos bien a Lutero, sabremos que al mencionar que el DA no nos es predicado lo hace porque en realidad para &#233;l no hay nada que nos predique (hable) de &#233;l. Si decimos que la naturaleza nos revela a Dios, Lutero responder&#237;a que no, porque ella muestra al Dios revelatus y no al DA. No obstante, &#233;ste es el aporte del concepto del DA a la teolog&#237;a del pluralismo religioso. El hecho de que no tengamos noticias de este Dios a trav&#233;s del discurso, hace que sea posible reflexionar en una pluralidad de discursos. El no haber un discurso hegem&#243;nico que lo abarque, sugiere la idea de que los diversos discursos que se propongan tal empresa pueden ser reconocidos como expresiones de b&#250;squeda e interpretaciones honestas de este DA. Deidad que todos desconocen, pero que de una u otra forma quieren explicar, sin pretender con esto, agotar el misterio (absconditus).

As&#237;, los diferentes discursos que observamos en las diversas religiones sobre el Dios que no nos es predicado, no deben ser legitimados por una u otra fuente de autoridad, sino que cada uno es leg&#237;timo en tanto y en cuanto sea v&#225;lido para dicha expresi&#243;n religiosa.

Ya hemos mencionado el aporte teniendo en cuenta que el DA no nos es revelado. S&#243;lo nos resta a&#241;adir a esto que la pretensi&#243;n de que una sola religi&#243;n posee la revelaci&#243;n hoy no es vista con &#8220;buenos ojos&#8221;, pues es sin&#243;nimo de violaci&#243;n cultural e irrespeto hacia la creencia de los otros. Como anota Andr&#233;s Torres Queiruga, la idea de revelaci&#243;n que antes era concebida como or&#225;culo divino ligado a una elecci&#243;n, que, frente a la religi&#243;n sobrenatural revelada, llevaba a colocar a las religiones naturales fuera de toda revelaci&#243;n[25], ha sido cuestionada y superada. Aunque el Dios absconditus para Lutero no se revele, este no revelarse da cuenta de que otorgar a la revelaci&#243;n cristiana la categor&#237;a de &#250;nica revelaci&#243;n o revelaci&#243;n universal no es adecuado[26]. La hermen&#233;utica hizo comprender la inevitable mediaci&#243;n humana haciendo que la revelaci&#243;n perdiera su car&#225;cter de proceso aislado, milagroso y arbitrario. Ya no se piensa en un Dios que &#8220;dicta&#8221; a algunos sus verdades; m&#225;s bien la revelaci&#243;n aparece como un caer en la cuenta sobre ese Dios que habla en la cultura, la historia y la vida&#8221;[27].

Con ese horizonte de comprensi&#243;n de la revelaci&#243;n, ya no se puede concebir &#8220;individuo ni cultura&#8221; que vivieran fuera de la revelaci&#243;n. Todas las religiones consisten entonces en la captaci&#243;n y acogida, m&#225;s o menos perfecta, de esa Presencia. Por eso se dice que todas las religiones pueden considerarse con justa raz&#243;n reveladas, y que nuestras resistencias en aceptarlo vienen de nuestro h&#225;bito de hablar de &#171;la&#187; revelaci&#243;n[28].

Para finalizar los aportes que hemos mencionado queremos detenernos sobre el tercer elemento: al DA no le rendimos culto.

Si es un Dios que no conocemos, por supuesto que no podemos rendirle culto. Lutero tiene raz&#243;n al decir que no es posible rendir culto a Dios mismo (Deus ipse). Si rendimos culto a alg&#250;n dios es porque de una u otra manera sabemos algo de &#233;l. Por esto al &#250;nico posible de rendir culto es, seg&#250;n Lutero al Dios revelatus.

En lo anterior est&#225; el aporte a la TPR. Si s&#243;lo podemos rendir culto al Dios que nos es revelado (para Lutero en la Palabra), entonces &#233;sta es una caracter&#237;stica de todas las religiones: ninguna rinde culto al DA. Las religiones rinden culto al Dios revelatus, por tanto, que no se pueda rendir culto al DA es una caracter&#237;stica com&#250;n a las religiones y no establece jerarqu&#237;a entre ellas. Cada una rinde culto al que considera su Deus revelatus, compartiendo entre s&#237; la capacidad de reconocer que el DA[29] est&#225; mas all&#225; de sus posibilidades de conocimiento.

Con nuestra argumentaci&#243;n no pretendemos cerrar el di&#225;logo al respecto, ni dar formulas teol&#243;gicas sino ver c&#243;mo lo que parece un abismo que separa a las religiones, es en realidad un puente.

Para concluir, intentaremos hacer, como dijimos al inicio, una propuesta que concrete estos aportes en el terreno de las relaciones interreligiosas.

Como hemos notado, el concepto del DA de Lutero es &#250;til a la TPR. Creemos que una buena forma de concretar estos aportes ser&#237;a logrando ver en las tradiciones religiosas no cristianas una b&#250;squeda de Dios tan leg&#237;tima y del mismo valor a la cristiana. As&#237;, a la hora de llevar a acabo un di&#225;logo interreligioso o alg&#250;n tipo de relaci&#243;n de este tipo, se deber&#237;a considerar que no se trata de un asunto menor, sino de una actividad donde se ponen en juego los n&#250;cleos de cada expresi&#243;n religiosa y, por ende, la vida de comunidades enteras.

Tal vez pueda parecer que esta propuesta no es muy concreta, sin embargo, hay que detenernos y pensar que las religiones no son entes abstractos, sino creencias que, estructuradas de una determinada manera, dan cuenta de un grupo social adherente y que, por lo tanto, las luchas, dificultades y subvaloraciones entre ellas son luchas entre grupos sociales que no est&#225;n al margen de la comunidad global. As&#237;, todo lo que hacen afecta de diversas formas el entorno del planeta...

- Conclusi&#243;n.

Hay una relaci&#243;n din&#225;mica entre el Dios oculto y el Dios revelado. Uno no puede ser sin el otro. Lutero se acerca al DA con un actitud sincera. No busca m&#225;s all&#225; de lo que puede, no intenta relacionarse con un Dios que no conoce, sus respuestas son honestas y comprenden un campo de reflexi&#243;n amplio en el que no hace falta saber misterios. La situaci&#243;n de su &#233;poca es tal, que nada ser&#237;a m&#225;s desilusionante que un Dios tan superior al que no se sabe ni c&#243;mo nombrar, para acentuar la confusi&#243;n en una &#233;poca que necesita liberaci&#243;n tangible y no reconstrucciones filos&#243;ficas que alejen m&#225;s a la divinidad de su creaci&#243;n.

El DA de Lutero representa el sentimiento de impotencia de generaciones y, a la vez, luz sobre el Dios revelado. Tenemos que decir que la explicaci&#243;n de Lutero, si bien no es completa, fue tal vez la mejor de su &#233;poca. Hoy los tiempos han cambiado y por esto las respuestas del reformador deben repensarse y releerse a luz de los desaf&#237;os de nuestro siglo.

El siglo XXI es un siglo de humanidad: el valor del hombre se eleva por encima de sus ideas. Sin embargo, en ocasiones esto no es m&#225;s que teor&#237;a, porque en la pr&#225;ctica las cosas son distintas y pueden llegar a pesar m&#225;s los intereses de poder que cualquier valor humano.

El DA nos permite una visi&#243;n amplia. Creemos que no debe ser visto hoy como un Dios alejado y no presente, sino que, m&#225;s bien, este DA, luego de una reflexi&#243;n como la presente, nos debe llevar a considerar que es posible establecer relaciones interreligiosas capaces de reconocer que, aunque Dios no cambia, el ser humano s&#237; lo hace, y al hacerlo, su interpretaci&#243;n de la divinidad tambi&#233;n cambia.

Lutero no fue pluralista, eso es claro; tampoco propuso un di&#225;logo interreligioso, ni se interes&#243; por una TPR. &#201;sa no era la tarea que le animaba. No obstante, hoy nos anima saber que a trav&#233;s de un concepto formulado por &#233;l podemos sacar elementos que contribuyan a una relaci&#243;n m&#225;s equilibrada entre las creencias y confesiones religiosas. Y tal como recuerda Hans K&#252;ng: &#8220;no habr&#225; paz entre las naciones, sin paz entre las religiones.

- Bibliograf&#237;a.

De And&#237;a, Ysabel, Neoplatonismo Y Cristianismo en Pseudo-Dionisio Areopagita, Anuario Filos&#243;fico, Villejuif Cedex, Francia, 2000.

Dillenberger, Jhon, God Hidden and Revealed, The interpretation of Luther&#8217;s deus absconditus and its significance for religious thought, Muhlenberg Press, Philadelphia 1953.

Ferrater Mora, Jos&#233;, Diccionario de Filosof&#237;a, Tomo I, Ariel, Barcelona.

Knitter, F. Paul, Introducci&#243;n a al teolog&#237;a de las religiones, Estella, Verbo Divino, 2007.

Ludue&#241;a, E., Teolog&#237;a m&#237;stica y Cristolog&#237;a. El Pseudo Dionisio y Nicol&#225;s de Cusa, en: MACHETTA J.M. - D'AMICO Cl. (eds.), 2001.

Lutero, Mart&#237;n, Comentario de a la carta a los Romanos y al libro de los Salmos, Edici&#243;n digital.

Morat&#243;, Jordi Cort&#233;s y Mart&#237;nez Riu, Antoni, Diccionario de filosof&#237;a, Herder, Barcelona 1999.

Occam, Guilermo, Tratado sobre los principios de la teolog&#237;a, Aguilar, Buenos Aires 1957.

De Francisco, P. Samaranch, Nicol&#225;s De Cusa, De Dios Escondido, de la b&#250;squeda de Dios, Aguilar, Argentina 1977.

Pseudo Dionisio Areopagita, Obras completas, edici&#243;n a cargo de Teodoro H. Mart&#237;n. B. A. C., Madrid, 1990.

Torres Queiruga, Andr&#233;s, Repensar el pluralismo: de la inculturaci&#243;n a la inreligionaci&#243;n, en Concilium 319 (2007) Estella.

Reina Valera Revisada (1995). Sociedades B&#237;blicas Unidas. Miami1998.

Sociedades B&#237;blicas Unidas, &amp;amp; Sociedad B&#237;blica de Espa&#241;a, Dios habla hoy, (2002, 2003), Edici&#243;n interconfesional de estudio (castellano peninsular). Sociedad B&#237;blica de Brasil.

Teolog&#237;a Andina, T. I y II, El tejido diverso de la fe ind&#237;gena, ISEAT, La Paz 2006.

Vigil, Jos&#233; Mar&#237;a, Teolog&#237;a del Pluralismo Religioso, Abya Yala, Ecuador, 2005.

- Notas.

[1] Si bien esta religi&#243;n no se considera te&#237;sta establece una relaci&#243;n entre el conocimiento que podemos conocer y el que nos es oculto.

[2] Dios habla hoy. Sociedades B&#237;blicas Unidas, &amp;amp; Sociedad B&#237;blica de Espa&#241;a (2002; 2003). Edici&#243;n interconfesional de estudio (castellano peninsular). Sociedad B&#237;blica de Brasil.

[3] Las cursiva de este texto y de los siguientes son nuestras.

[4] Esta autorevelaci&#243;n es propia del cristianismo. En otras religiones la revelaci&#243;n no es por parte de la divinidad sino una b&#250;squeda por parte del ser humano quien encuentra a la divinidad y la reconoce.

Ver Hans K&#252;ng., El Islam, Historia, Presente y Futuro y El Juda&#237;smo, Pasado, presente y futuro, Trotta.

[5] Reina Valera Revisada (1995). Sociedades B&#237;blicas Unidas. Miami.1998.

[6] El lector notara que son muy pocas las referencias a textos b&#237;blicos, esto es porque si bien nuestro trabajo contiene evidencias en dichos textos, no buscamos rastrear las veces en que el Dios hebreo o Cristiano aparece como oculto sino, dar cuenta de la presencia del DA como Dios oculto y como Dios que no podemos conocer en su totalidad.

[7] Se crey&#243; durante mucho tiempo que el autor de tales escritos fue disc&#237;pulo de San Pablo. Base de esta creencia fueron las manifestaciones del autor y el haberse identificado con el miembro del Are&#243;pago convertido al cristianismo despu&#233;s de la predicaci&#243;n del Ap&#243;stol (Hechos, 17, 34). Hoy d&#237;a se considera que las obras de referencia fueron redactadas a fines del siglo IV o comienzos del V bajo la influencia neoplat&#243;nica y especialmente a base de fragmentos de Proclo. Por tal motivo suele llamarse a su autor el Pseudo-Dionisio -y a veces Dionisio el m&#237;stico-. Es frecuente asimismo referirse a sus doctrinas con los nombres del Corpus areopagiticum o Corpus dionysianum. Siguiendo el uso m&#225;s generalmente aceptado hoy, nosotros usaremos sin distinci&#243;n el nombre de Pseudo-Dionisio y Dionisio el Areopagita. Cfr. Jos&#233; Ferrater Mora, Diccionario de Filosof&#237;a Tomo I. Ed. Ariel, Barcelona.

[8] Cfr. El Maestro Eckhart y Juan de la Cruz. Maim&#243;nides, San Juan Cris&#243;stomo, San Juan Damasceno.

[9] Pseudo Dionisio Areopagita, Obras completas, B. A. C., Madrid, 1990, edici&#243;n a cargo de Teodoro H. Mart&#237;n.

[10] Jordi Cort&#233;s Morat&#243; y Antoni Mart&#237;nez Riu, Diccionario de filosof&#237;a, Herder, Barcelona 1999.

[11] Dionisio Areopagita, Teolog&#237;a M&#237;stica, cap. II. C&#243;mo debemos unirnos y alabar al autor de todas las cosas, que todo lo trasciende. BAC, Madrid, 1990

[12] De And&#237;a Ysabel, Neoplatonismo Y Cristianismo en Pseudo-Dionisio Areopagita, Anuario Filos&#243;fico, Villejuif Cedex Francia, 2000 (33) p&#225;gs. 363-394

[13] Occam, (u Ockham) Guillermo de (1280-1346/1349), fil&#243;sofo ingl&#233;s, nacido en Ockham, Surrey, una de las figuras m&#225;s representativas de la Escol&#225;stica tard&#237;a, junto con Juan Duns Escoto, de quien depende en muchos aspectos, y principal representante del nominalismo. La filosof&#237;a de Occam se inscribe en la cr&#237;tica que los franciscanos, por obra principalmente de Duns Escoto, dirig&#237;an a la s&#237;ntesis entre cristianismo y aristotelismo, intentada por Tom&#225;s de Aquino. El punto de partida de la nueva propuesta filos&#243;fica de Occam es un empirismo epistemol&#243;gico (notitia experimentalis) que le lleva a ejercer una cr&#237;tica radical a todo elemento innecesario del edificio filos&#243;fico. Esto lo lleva a admitir que es posible conocer intuitivamente lo individual, sin recurso alguno a la abstracci&#243;n y a entidades ocultas, formas o conceptos; entidades todas, a las que aplica el criterio de econom&#237;a del pensamiento, conocido como &#8220;navaja de Occam&#8221;. Cfr. Diccionario de Filosof&#237;a Herder.

[14] Nicol&#225;s de Cusa (1401-1464), jurista, matem&#225;tico, fil&#243;sofo, te&#243;logo, cardenal, obispo de Brixen (Tirol). Fue un hombre influyente en su siglo. Prest&#243; mucha ayuda a varios papas para la reforma de la Iglesia y en la participaci&#243;n de delegaciones diplom&#225;ticas en Alemania, su pa&#237;s de origen, en Grecia y Turqu&#237;a en el momento de la ca&#237;da de Constantinopla. Su escrito m&#225;s conocido es el De Docta Ignorantia. Hoy los estudiosos vuelven a valorar otros de sus libros: el De Visione Dei (o De Icona), el De Beryllo, el De li non aliud, entre otros. Su m&#233;todo, mezcla de metaf&#237;sica y de m&#237;stica fascina a muchos y desconcierta a otros. Nicol&#225;s es un hombre de dos mundos: (1) es hombre de la Edad Media y lo muestra con su esfuerzo teol&#243;gico-cosmol&#243;gico, y (2) ya es hombre del Renacimiento (y del mundo moderno) por su af&#225;n de alabar a la persona con su libertad. Adem&#225;s, es plat&#243;nico en un mundo dominado por el aristotelismo. Cfr. Diccionario de filosof&#237;a Herder.

[15] P. Samaranch de Francisco. Nicol&#225;s De Cusa, De Dios Escondido, De la b&#250;squeda de Dios, Aguilar, Argentina 1977, p&#225;gs. 14-28.

[16] Esta conclusi&#243;n es evidentemente paulina.

[17] Ludue&#241;a, E. Teolog&#237;a m&#237;stica y Cristolog&#237;a. El Pseudo Dionisio y Nicol&#225;s de Cusa, en: MACHETTA J.M. - D'AMICO, Cl. (eds.), o.c, p&#225;gs. 109-117.

[18] Aclaramos que nuestro prop&#243;sito no es rastrear todas las posibles menciones de este absconditus en Lutero, sino revisar dicho concepto desde aqu&#237;. Adem&#225;s este texto es parte de la obra del reformador &#8220;La voluntad Determinada&#8221;, y por tanto no constituye un cuerpo aislado en la argumentaci&#243;n sobre el tema de la voluntad sierva. Si bien el objeto de Lutero es argumentar en contra de una voluntad libre, nosotros rastreamos en medio de su planteamiento el concepto del DA y no el tema de la voluntad, sin embargo, en ocasiones debamos revisarlo por estar estrechamente ligado al DA.

[19] N&#243;tese que aqu&#237; Lutero llama Dios mismo al Deus Absconditus.

[20] Lutero usa el pasaje de Pablo en Romanos 11: &#8220;&#191;Qui&#233;n eres t&#250; para que alterques con Dios?&#8221;. Baste lo dicho para poner en claro el pasaje de Ezequiel; pasemos ahora a los dem&#225;s puntos.

[21] Lutero se apoya en Romanos 11: "&#191;Por qu&#233;, pues, es indagado Dios? &#191;Qui&#233;n puede resistir a su voluntad? Oh hombre, &#191;qui&#233;n eres t&#250; para contender con Dios?, &#191;o no tiene potestad el alfarero...?", y en Isa&#237;as 58: "Por cierto, de d&#237;a en d&#237;a me buscan y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia. Me piden juicios conformes a la justicia y quieren acercarse a Dios".

[22] No ignoramos que Lutero utiliza en otras obras conceptos como, Deus intrinsice, Deus in maiestate y Deus ipse para referirse al mismo concepto, aunque por supuesto interpretado de acuerdo a los contextos donde los enuncia. Sin embargo, es m&#225;s &#250;til para nuestro prop&#243;sito la presentaci&#243;n del concepto en esta obra. Cfr. Comentario de Lutero a la carta a los Romanos y al libro de los Salmos.

[23] La teolog&#237;a del pluralismo religioso (TPR): es simplemente un nuevo nombre para la teolog&#237;a de las religiones (TR), rama de la teolog&#237;a que hace de las religiones el objeto de su reflexi&#243;n. Las religiones son el &#171;objeto material&#187; de la TR, como la Iglesia lo es de la eclesiolog&#237;a. La TR quiere reflexionar sobre el significado de las religiones, su validez salv&#237;fica, cu&#225;les son sus relaciones entre s&#237;, qu&#233; tienen en com&#250;n y qu&#233; tienen de diferente, etc. &#201;ste ser&#237;a el &#8220;objeto formal&#8221; de la TR. Por tanto, la (TPR) es un nuevo nombre, que se impone, porque el &#8220;pluralismo religioso&#8221;, o sea, la pluralidad de religiones, es el gran tema en esta teolog&#237;a. Cfr. Jos&#233; Mar&#237;a Vigil, Teolog&#237;a del Pluralismo Religioso. Ed. Abya Yala, Ecuador 2005, p&#225;g. 49.

[24] Esto seg&#250;n el cristianismo. Hay otras religiones como ya lo mencionamos en las que Dios no se autorevela sino que es conocido y reconocido por su creacion, lo que no invalida que

[25] Andr&#233;s Torres Queiruga, Repensar el pluralismo : de la inculturaci&#243;n a la inreligionaci&#243;n, Concilium 319(2007)120.

[26] Aclaramos que este no ser adecuado no pertenece a la teolog&#237;a de Lutero y que s&#243;lo lo decimos para ilustrar c&#243;mo hoy ha ido repens&#225;ndose el concepto de revelaci&#243;n.

[27] Andr&#233;s Torres Queiruga, Ibid, Concilium 319(2007)121

[28] Cfr. Andr&#233;s Torres Queiruga, Ibid, Concilium 319(2007)122. Al respecto es interesante ver c&#243;mo en Teolog&#237;a Andina, T.I y II, El tejido diverso de la fe ind&#237;gena, ISEAT, La Paz 2006, varios te&#243;logos procuran reconocer las formas de revelaci&#243;n/apertura a Dios que se dan en las religiones andinas, particularmente con el sentimiento religioso andino que considera al cosmos como aparici&#243;n de lo sagrado y la vida comunitaria como tambi&#233;n espacio de presencia de la divinidad.

[29] En el avance de la TPR se ha observado que el Dios revelado de cada religi&#243;n es diferente y que aunque digamos que son revelaciones de un mismo Dios, este Dios seg&#250;n nuestro caso no ser&#237;a otro que el revelado, es por esto que podemos continuar con la idea de que el Dios absconditus s&#237; es com&#250;n a todas las religiones, ya que &#233;l no es el Dios revelado.

(fuente: http://servicioskoinonia.org/relat/384.htm)</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">0</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-07-12T08:48:26Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-07-12T08:45:00Z</date>
    <id type="integer">348944</id>
    <last-comment-date type="datetime"></last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>el-deus-absconditus-lutero-aportes-una-teologia-del</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-07-12T08:48:26Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>El Deus Absconditus en Lutero: Aportes a una Teolog&#237;a del Pluralismo Religioso</title>
    <updated-at type="datetime">2009-07-12T08:48:26Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">42277</author-id>
    <blog-id type="integer">20951</blog-id>
    <body>Un texto brillante e inteligente que me ha hecho las delicias de reirme a carcajadas:


BLOG DE PABLO DE TARSO EN RD

 Pablo de Tarso sinti&#243; celos ante tanta jerarqu&#237;a eclesi&#225;stica en RD y envi&#243; al Director el siguiente post, que JM se apresur&#243; a colgar, fiel a su criterio de pluralismo y libertad. Dec&#237;a as&#237; Pablo:

&#8220;Envi&#243; Dios a su hijo, nacido de mujer (Gal 4,4)... Para que seamos libres nos liber&#243; (Gal 5,1)... Ya no hay m&#225;s jud&#237;o ni griego, esclavo ni libre, var&#243;n o hembra, pues hac&#233;is todos uno mediante Jes&#250;s (Gal 3,28)... A vosotros os han llamado a la libertad (Gal 5, 13)... &#161;Ojal&#225;s se mutilasen del todo los que os soliviantan! (Gal 3,12)... Ubi Spiritus ibi libertas (2Co3,17)...&#8221;

A las siete de la ma&#241;ana ya hab&#237;a los siguientes comentarios:

-Pablo, eres un incr&#233;dulo. Has llamado a Mar&#237;a mujer en vez de virgen. Te denunciar&#233; al Sanedr&#237;n desde la web de Sinagoga en Libertad. (Luis Flipando Puscapante y Clorindo Dorindillo)

-Pablo est&#225; de parte del movimiento gay, no hay derecho, ha dicho que no hay distinci&#243;n de var&#243;n y hembra, hay que llevarlo a un psiqu&#237;atra. (Pruso)

-No os pas&#233;is, hijos m&#237;os. Se puede disentir como yo, me disgusta la man&#237;a que tiene Pablo con eso de la libertad, se parece demasiado al club de las redes (que tanto enredan), pero se lo digo con educaci&#243;n, sin que tengan que bannearme, ni borrarme los zumosoles. (Carmen Kellmer).

.Pues yo me quedo con ley de Mois&#233;s y el Camino de Jos&#233;Mari, en la cat&#243;lica Espa&#241;a y en la cat&#243;lica Murcia y en la supercat&#243;lica pampa. ( Josephus Gilius Y Manolo Ortodoxia).

-Se nota que Pablo no lee a Sto. Tom&#225;s, se merece una excomuni&#243;n. (Ricardo Gentil y Teodoteo Tomoroso).

-Y m&#237; que me gusta el post... (Sebastianus).

-El post es muy bonito
Y vosotros muy tontitos
Que os borre Zumosol
Y os la den con etanol. (Amic&#237;sima de Cirene)

-Sebastianus, eres un asim&#233;trico, atropretorio de Pilatos, que paradigmeas demasiado y no entiendes a Pablo. Y conste que no es que est&#233; en todo de acuerdo, que tambi&#233;n yo disiento de Pablo cuando se pone neoparajord&#225;nico en el atrio de los gentiles. (Sophistina sofisticada).

-Pablo, eres un resentido, te echaron de la Sinagoga y de la Universidad Natillas por profanar el s&#225;bado y porque juegas en ajedrez al &#8220;me en-Rouco&#8221;. Est&#225;s celoso de Tom&#225;s, el mellizo al que le ca&#237;a tan bien Magdalena. Pero ir&#225;s al infierno (Clorindo, en colaboraci&#243;n de nick con Buscapantes y otros congreantes de los &#8220;luises).

-Pablo, qu&#233; verg&#252;enza que seas ap&#243;stol y defiendas el libertinismo. A t&#237; te lo digo, al todav&#237;a sedicente ap&#243;stol, te he denunciado a A&#241;astro y a Borgo Sto. Spirito y a mi amigo Bertone, que si t&#250; eres de Tarso, yo soy metatarso y poli-tarso (Policarpino falsotestimoniante)

-Pablo, no les hagas caso, dejemos los comentarios sin borrar para escarnio de sus autores, ellos ladran pero tu cabalgas, que a t&#237; solamente Jes&#250;s te tir&#243; del caballo. No entres al trapo de esos comentarios. Como dec&#237;an en lat&#237;n macarr&#243;nico: Qui picatur ajos manducat et intellectus apretatus discurrit qui rabiat...! (Johny Mac&#237;as Clavile&#241;o).

A PARTIR DE AQU&#205; VINO EL PRIMO DE ZUMOSOL Y BANNE&#211; A LOS REVIENTABLOGS, POR ESO NO PUDIMOS LEER M&#193;S. Pero pode&#237;s dirigiros directamente a Pablo pidiendo a RD que os de su ID y su mail.

NOTA: CUALQUIER PARECIDO DE ESTE POST CON LA FICCI&#211;N SE DEBE A QUE ES PURA REALIDAD. PERO CUALQUIER SEMEJANZA CON LOS COMENTARISTAS DEL BLOG DE JUAN MASI&#193; ES PURA COINCIDENCIA.

&lt;a href="http://blogs.periodistadigital.com/vivirypensarenlafrontera.php" title="http://blogs.periodistadigital.com/vivirypensarenlafrontera.php" id="link_0"&gt;http://blogs.periodistadigital.com/vivirypensarenlafrontera.php&lt;/a&gt;  


&lt;!-- Site Meter --&gt;
&lt;a href="http://s30.sitemeter.com/stats.asp?site=s30romi183" target="_top"&gt;
&lt;img src="http://s30.sitemeter.com/meter.asp?site=s30romi183" alt="Site Meter" border="0"&gt;&lt;/a&gt;
&lt;!-- Copyright (c)2006 Site Meter --&gt;
</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">0</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-05-06T20:43:24Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-05-06T20:40:00Z</date>
    <id type="integer">318939</id>
    <last-comment-date type="datetime"></last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>juan-masia-responde-con-humor-los-integristas-catolicos</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-05-06T20:43:24Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>JUAN MASI&#193; RESPONDE CON HUMOR A LOS INTEGRISTAS CATOLICOS</title>
    <updated-at type="datetime">2009-05-30T10:07:38Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">29261</author-id>
    <blog-id type="integer">17521</blog-id>
    <body>&lt;big&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160;&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;div&gt;&lt;big&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; Tienen pichilla los &#225;ngeles&#160;&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;div&gt;&lt;big&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; o una sonrisa vertical&#160;&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;big&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; que te invita darle besillos torcidos?&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 255); font-size: 15px;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160; &#160;&lt;big&gt;&#160;&#191;Es tan importante&lt;/big&gt;&#160;que las hadas monten a caballo sentadas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;con las piernas juntas, a un lado o espatarradas como un t&#237;o machote&#160;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(que dir&#237;a mi madre)?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; .&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; &#160;&#191;Las sirenas tienen "sirenos" que les hagan el amor en toda regla&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;(si es que hay reglas en el amor)?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; Pues bueno, &#191;qu&#233; m&#225;s da?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/poeta-en-china/DSC00544.jpg" id="img_0" class="imgcen"&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 11px; "&gt;(es un ni&#241;o o una ni&#241;a, t&#250; qu&#233; crees, &#191;es tan importante?)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160;Hace unos d&#237;as que tenemos en casa un nuevo invitado, un gatito con las piernas rotas. Llora (maya) mucho y yo lo consuelo pues debe sentir mucho dolor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero os voy a decir la verdad:&#160;&lt;big&gt;a&#250;n no s&#233; si es gato o gata&lt;/big&gt;. No os ri&#225;is, se muy bien que hay que hacer para saberlo... pero no lo he hecho. En el fondo &#191;qu&#233; m&#225;s da?
&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&#160;&#160; &#160; &#160;Necesita cari&#241;o, pues ah&#237; lo tiene, &lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;con pichilla o sin ella&lt;/span&gt;!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">22</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-02-19T06:06:50Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-02-19T05:37:00Z</date>
    <id type="integer">282260</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-02-26T00:21:19Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>el-pito-los-angeles</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-02-19T06:10:28Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>el pito de los &#225;ngeles</title>
    <updated-at type="datetime">2009-02-26T00:21:19Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">12645</author-id>
    <blog-id type="integer">8808</blog-id>
    <body>Im&#225;genes de Dios e imitaci&#243;n de Dios: Problemas en torno a la idea de satisfacci&#243;n / expiaci&#243;n (Robert J. Daly, traducci&#243;n de Josep Vives - servicioskoinonia.org)
 
&lt;blockquote&gt;La aplicaci&#243;n rigurosamente l&#243;gica de algunas de las met&#225;foras de Pablo ha originado ciertas teor&#237;as de la expiaci&#243;n o satisfacci&#243;n que, aunque com&#250;nmente aceptadas, reflejan una imagen legal&#237;stica y mercantil de Dios y est&#225;n en abierta contradicci&#243;n con la idea aut&#233;nticamente trinitaria y encarnatoria de la redenci&#243;n. Partiendo del &#233;nfasis de los orientales en la teolog&#237;a apof&#225;tica y en la divinizaci&#243;n, as&#237; como de los m&#233;todos de an&#225;lisis hist&#243;rico-cr&#237;tico cultivados en occidente, pueden hallarse caminos para una nueva comprensi&#243;n de estos temas.

Images of God and the imitation of God: Problems with atonement,

Theological Studies, 68 (2007) 36-51.

&lt;/blockquote&gt;- Una mala teolog&#237;a lleva a una mala moral. 

He ah&#237; una tesis que se inspira en una sentencia de Tom&#225;s de Aquino, quien dec&#237;a que &#8220;una concepci&#243;n equivocada acerca de las criaturas lleva a un falso conocimiento de Dios&#8221; (Contra Gentes, II, 10). Si esto es verdad, lo ser&#225; igualmente la proposici&#243;n inversa: una falsa idea de Dios lleva a errores acerca de las criaturas; y, en el contexto de la concepci&#243;n cristiana tradicional de la imitaci&#243;n de la divinidad, una falsa idea de Dios llevar&#225; a una mala moral. Mi intenci&#243;n es examinar en este art&#237;culo c&#243;mo una idea inadecuada de Dios lleva a una mala teolog&#237;a, particularmente en lo que se refiere a la teolog&#237;a de la redenci&#243;n.

La idea tradicional y popular de un Dios que con gran facilidad condena a muchos a la extrema violencia que es el infierno eterno podr&#237;a explicar, al menos en parte, por qu&#233; los cristianos a lo largo de los siglos han estado tan dispuestos a aceptar e infligir violencia como cosa pr&#225;cticamente indiscutida. Si Dios, al que supuestamente han de imitar los cristianos (cf. Mt 5, 48), es violento, &#191;c&#243;mo podemos esperar que los cristianos no sean violentos?

Por desgracia, no me refiero s&#243;lo a los cristianos del pasado. Muchos cristianos de nuestro tiempo &#8211;quiz&#225;s la mayor&#237;a&#8211; dan por supuesto que la violencia es parte integral de la idea cristiana del mundo. Por ejemplo, aunque la gran mayor&#237;a de la gente en Estados Unidos se profesan cristianos, la pena capital sigue vigente en muchos de los 50 estados. En el llamado occidente cristiano se admite generalmente el apoyo a la guerra, aun m&#225;s all&#225; de lo que podr&#237;a caber dentro de la teor&#237;a de la guerra justa, sin que se vea en ello incompatibilidad con los principios cristianos.

De hecho, son muchos los que, interpretando selectivamente y con estricta literalidad los textos b&#237;blicos, imaginan y aun desean la segunda venida de Cristo en la que ha de arrebatar a las alturas a los elegidos, mientras que a los no cat&#243;licos y dem&#225;s increyentes los arrojar&#225; a los abismos. Para muchos la &#8220;ira de Dios&#8221; no es ninguna met&#225;fora, sino algo real por lo que el justo ora pidiendo que se cierna sobre los injustos.

- Cristianos y violencia.

Ser&#237;a c&#243;modo poder argumentar silog&#237;sticamente partiendo de que &#8220;todos los cristianos creen que la violencia es mala&#8221;. Pero, desgraciadamente, esta premisa no es verdadera. Para aproximarnos a la verdad podr&#237;amos tal vez decir que &#8220;todos los cristianos creen que la violencia innecesaria es mala&#8221;. Y esto, obviamente, deja que los individuos y los grupos puedan definir lo que es necesario y lo que no en cuanto a violencia. Detr&#225;s de todas las justificaciones que los cristianos presentan en pro y en contra de la violencia hay, al menos impl&#237;citamente, una correspondiente imagen violenta o no violenta de Dios.

En otras palabras, detr&#225;s del cesaropapismo de la iglesia posterior a Constantino, detr&#225;s de las cruzadas, detr&#225;s de la inquisici&#243;n y de las quemas de brujas, detr&#225;s de todas las guerras de religi&#243;n, detr&#225;s de las guerras mundiales del siglo XX -surgidas entre naciones nominalmente cristianas-, detr&#225;s de gran parte del imperialismo econ&#243;mico, cultural y militar que caracteriza la actual pax americana, para no hablar de las facciones en lucha en el Oriente Medio..., detr&#225;s de todas esas y otras masivas desviaciones de cualquier sana moral -y en conexi&#243;n inextricable con ellas- se encuentran falsas y equivocadas im&#225;genes de Dios.

- Salvados del sacrificio.

Mientras escrib&#237;a este art&#237;culo tuve el privilegio de leer el manuscrito de la obra de Mark Heim Saved from Sacrifice: A Theology of the Cross (2006). Comparto con Heim la convicci&#243;n de que mucho de lo que los cristianos han pensado tradicionalmente sobre el sacrificio y la teolog&#237;a de la redenci&#243;n es cosa ajena al aut&#233;ntico mensaje cristiano. Realmente, en este sentido, muchos cristianos han de ser &#8220;salvados del sacrificio&#8221;. Los conceptos de &#8220;sacrificio&#8221; y de &#8220;redenci&#243;n&#8221; se hallan actualmente tan &#237;ntimamente relacionados que los problemas que se refieren a la redenci&#243;n acaban siempre siendo problemas acerca del sacrificio y viceversa. Por ello este art&#237;culo podr&#237;a tambi&#233;n titularse: &#8220;Salvados de la expiaci&#243;n&#8221;.

Uno podr&#237;a dividir a los cristianos en dos grupos: los que aceptan la violencia y la consideran como parte integrante de la aut&#233;ntica vida cristiana, y los que no la aceptan; y, paralelamente, los que aceptan la violencia en Dios y en la imagen que tienen de &#233;l, y los que no. Yo me identifico claramente con el segundo grupo. No estoy hablando por hablar, sino que hay te&#243;logos serios y muy respetables que se alinear&#237;an en el primer grupo, por ejemplo, H. Boersma (Violence, Hospitality and the Cross: reappropriating the Atonement Tradition, (2004).

Con todo, la posici&#243;n de Boersma presenta algunos matices. Seg&#250;n &#233;l, se da la paradoja de que &#8220;en la historia todos los actos de benevolencia o acogida participan del car&#225;cter limitado y condicional de la creaci&#243;n, y por ello requieren alg&#250;n grado de violencia... La violencia puede ser redentora, sin que ello implique que los actos en los que se da carecen de todo car&#225;cter de acogida... La acogida de Dios en la cruz implica una violencia redentora de este g&#233;nero; as&#237; como la acogida humana requiere tambi&#233;n alg&#250;n grado de violencia... S&#243;lo en la resurrecci&#243;n escatol&#243;gica de Cristo, en el &#250;ltimo d&#237;a, cesar&#225; esta violencia y Dios ofrecer&#225; su acogida incondicional o absoluta. S&#243;lo el telos de esa resurrecci&#243;n es justificaci&#243;n suficiente de toda buena violencia, divina o humana.&#8221;

Seg&#250;n Boersma, &#8220;todas las conductas acogedoras de la humanidad estar&#237;an parad&#243;jicamente relacionadas con la violencia, pero precisamente para llegar finalmente a superar la violencia&#8221;. Sin embargo, se pregunta: si esto s&#243;lo tiene lugar m&#225;s all&#225; del espacio y del tiempo, &#191;el cese de la violencia no implicar&#237;a el cese de nuestra condici&#243;n humana? &#8220;El telos de la resurrecci&#243;n &#191;no ser&#237;a en definitiva la negaci&#243;n de las estructuras de la creaci&#243;n buena de Dios?&#8221; (obra citada, p. 257).

El enfoque de Boerma quiere ser ecum&#233;nico, evitando la pol&#233;mica. Pero, a mi entender, la principal raz&#243;n de su admisi&#243;n de la violencia en el proceso divino de la redenci&#243;n se halla en su fidelidad a la tradici&#243;n reformada, de la misma manera que mi deseo de excluir la violencia en este proceso puede deberse a mi fidelidad a la tradici&#243;n cat&#243;lica moderadamente progresista. Si esto es as&#237;, &#191;a qu&#233; tradici&#243;n ser&#237;a fiel el protestante Heim? Este interrogante me sugiere que debi&#233;ramos dejar de lado las ra&#237;ces de las que venimos y tratar de examinar la cuesti&#243;n a partir de sus propios t&#233;rminos teol&#243;gicos.

- &#191;A qu&#233; Dios imitar?

Afirmar la relaci&#243;n entre im&#225;genes de Dios y actitudes de fondo violentas es cosa f&#225;cil. Ya no es tan f&#225;cil argumentar razonada y cr&#237;ticamente tal afirmaci&#243;n. Algunas interpretaciones tradicionales acerca de la satisfacci&#243;n podr&#237;an ciertamente venir en apoyo de mi tesis. Se admite generalmente que los cristianos est&#225;n llamados a ser seguidores de Cristo e imitadores de Dios, de manera que se puede decir que la existencia cristiana es una existencia mim&#233;tica. Pero, &#191;qui&#233;n o qu&#233; es el Dios que se supone que los cristianos han de imitar? Si Dios es considerado primariamente como &#8220;el necesitado de sacrificio&#8221;, y Jes&#250;s es considerado como &#8220;el que ha de cargar con el castigo&#8221;, la l&#243;gica llevar&#225; inevitablemente a una concepci&#243;n del mundo en la que la violencia se dar&#225; por supuesta.

Algunas de las teor&#237;as cl&#225;sicas de la satisfacci&#243;n llevan l&#243;gicamente a la imitaci&#243;n de un Dios violento percibido como arbitrario, impotente y enga&#241;oso: arbitrario, porque es un Dios que opta por infligir violencia de una manera que nos parece parcial y sin sentido; impotente, porque aunque Dios puede prever la violencia no es capaz de impedirla; enga&#241;oso, porque aunque Dios promete que la misericordia ir&#225; por delante de la justicia, en realidad no es esto lo que hace.

Por tanto, el concepto de expiaci&#243;n o satisfacci&#243;n presenta problemas muy serios y reales, cargados de consecuencias igualmente problem&#225;ticas. Estos problemas coinciden grandemente con los problemas que presenta la idea de &#8220;sacrificio&#8221;, como han indicado varios estudios recientes, particularmente el ya citado de Mark Heim.

Las teor&#237;as tradicionales sobre la expiaci&#243;n ofrecen aspectos que f&#225;cilmente se entrecruzan y se solapan, cosa que se reflejar&#225; inevitablemente en mi exposici&#243;n. Sin embargo, intentar&#233; atenerme al orden siguiente: 1) Relaci&#243;n entre la encarnaci&#243;n y la expiaci&#243;n. 2) Diferencias &#8211;a veces sorprendentes&#8211; entre las met&#225;foras relativas a la expiaci&#243;n y la genuina doctrina cristiana de la misma. 3) El problema de la violencia en Dios. 4) El sacrificio y el culto. 5) La omnipresencia de conceptos legales y jur&#237;dicos, especialmente en occidente.

- Las teor&#237;as sobre la encarnaci&#243;n y la expiaci&#243;n o satisfacci&#243;n. 

La doctrina de la encarnaci&#243;n de Jesucristo es central en el cristianismo. Expresa el acontecimiento decisivo y la idea esencial de lo que constituye la revelaci&#243;n espec&#237;ficamente cristiana. Si se suprime la encarnaci&#243;n, no queda nada del cristianismo, al menos del cristianismo cl&#225;sico trinitario. En cambio, la doctrina de la expiaci&#243;n o satisfacci&#243;n no es una doctrina tan central: es algo derivado de la encarnaci&#243;n. Adem&#225;s, dado que muchos aspectos de la doctrina de la satisfacci&#243;n tal como se ha desarrollado en occidente parecen claramente incompatibles con una aut&#233;ntica concepci&#243;n cristiana de Dios, ser&#237;a un grave error considerar la doctrina de la satisfacci&#243;n como algo central en el cristianismo, como propugnan algunos.

La insistencia en que la encarnaci&#243;n &#8211;y no la satisfacci&#243;n&#8211; es la doctrina central del cristianismo puede corroborarse simplemente tratando de imaginar qu&#233; resultar&#237;a si se suprimiera una de las dos doctrinas. Si se suprime la encarnaci&#243;n, entendi&#233;ndola en un sentido amplio que incluya por lo menos la existencia de Jes&#250;s, dif&#237;cilmente se podr&#225; mantener la existencia del cristianismo en cualquiera de sus formas. Y, si se entiende en un sentido estricto como expresi&#243;n del hecho de que Dios toma forma humana en la figura de Jesucristo, sin la encarnaci&#243;n apenas podr&#225; explicarse el cristianismo en sus principales formas trinitarias.

En cambio, si uno prescinde de la satisfacci&#243;n o expiaci&#243;n seg&#250;n se han explicado en el occidente cristiano, tendr&#237;amos todav&#237;a la espl&#233;ndida cristiandad oriental, la cual, aunque arraigada en los mismos or&#237;genes b&#237;blicos y patr&#237;sticos que occidente, estableci&#243; su teolog&#237;a de la salvaci&#243;n, plenamente trinitaria y encarnatoria, m&#225;s sobre la base de la divinizaci&#243;n (theosis) que sobre la de la satisfacci&#243;n o expiaci&#243;n.

- La teor&#237;a occidental de la satisfacci&#243;n.

Simplificando, la teor&#237;a occidental de la satisfacci&#243;n incluir&#237;a y se reducir&#237;a a los siguientes elementos: 1) El honor de Dios qued&#243; lesionado por el pecado humano. 2) Dios exigi&#243; una v&#237;ctima sangrienta &#8211;culpable o inocente&#8211; que pagara por el pecado humano. 3) Dios accedi&#243; a alterar su divino veredicto contra la humanidad cuando el Hijo de Dios se ofreci&#243; a cargar con el castigo humano. 4) La muerte del Hijo funcion&#243; como la paga de un rescate y as&#237; fue comprada nuestra salvaci&#243;n.

Si adoptamos una teor&#237;a as&#237;, nos encontraremos con graves problemas en lo que se refiere a nuestra idea de Dios. En efecto, en tal teor&#237;a Dios se convierte en una combinaci&#243;n de juez temible, de se&#241;or ofendido y de esp&#237;ritu rencoroso. Se cuestiona la libertad de Dios, su justicia y hasta su buen sentido. Se presenta una idea de Dios incompatible con la idea b&#237;blica central de un Dios amoroso y compasivo. &#191;C&#243;mo pudo suceder, pues, que tal idea de Dios llegara a ser concebida como cristiana? La explicaci&#243;n puede hallarse, en buena parte, en el corpus de escritos paulinos, aun sin decir que ellos sean propiamente responsables del problema.

- Textos y met&#225;foras de Pablo.

Para Pablo, Cristo es a la vez el &#250;ltimo chivo expiatorio, el precio de nuestro rescate, el Mes&#237;as prometido, la raz&#243;n por la que Dios sigue fiel a los descendientes de Abrah&#225;n y el l&#237;der que ense&#241;a c&#243;mo los hijos han de vivir por el Esp&#237;ritu de Dios. Si preguntamos qu&#233; es lo que nos aporta ese Mes&#237;as-Cristo, la respuesta es: la justificaci&#243;n, la reconciliaci&#243;n, la adopci&#243;n. Si seguimos preguntando acerca de la manera como esto se consigue, las respuestas ser&#237;an: la justificaci&#243;n, por una absoluci&#243;n judicial; la reconciliaci&#243;n, por una compensaci&#243;n contractual; la adopci&#243;n, por un reconocimiento familiar.

Estos procesos fueron vistos por las generaciones subsiguientes como transacciones que &#8211;como pondr&#225;n de manifiesto los desarrollos posteriores&#8211; conllevaban un poso residual de ideas m&#225;gicas arcaicas y se expresaban mediante un rico conglomerado casi selv&#225;tico de met&#225;foras varias. Eso s&#237;, este mundo metaf&#243;rico era construido a partir de las ideas c&#250;lticas, judiciales, sociales, diplom&#225;ticas y familiares del mismo Pablo.

No hemos de olvidar que Pablo no era un te&#243;logo sistem&#225;tico en el sentido que ahora dar&#237;amos al t&#233;rmino. Ni hemos de olvidar tampoco que Pablo intentaba explicar por vez primera el misterio de la salvaci&#243;n cuando recurr&#237;a a un amplio uso de met&#225;foras diversas. Por ello hemos de intentar descubrir las implicaciones de la manera como &#233;l combinaba y articulaba met&#225;foras distintas. Y esta manera sugiere que era bien consciente de que ninguna met&#225;fora concreta, o ninguna limitada selecci&#243;n de ellas, pod&#237;a considerarse como definitiva o normativa. A partir de este an&#225;lisis podemos, pues, descubrir c&#243;mo pudo introducirse una grave deformaci&#243;n cuando los te&#243;logos empezaron a seleccionar s&#243;lo algunas de las met&#225;foras y formularon a partir de ellas sus conclusiones &#8220;teol&#243;gicas&#8221;.

En efecto, algunas de esas conclusiones no s&#243;lo se contradicen entre s&#237;, sino que adem&#225;s est&#225;n en clara contradicci&#243;n con la revelaci&#243;n b&#237;blica central acerca de un Dios amoroso y misericordioso, deseoso de salvar a los hombres, de rescatarlos y de perdonarlos m&#225;s all&#225; de lo que la mente humana a menudo considerar&#237;a apropiado; m&#225;s a&#250;n, muy significativamente, esas conclusiones a menudo no encajan con lo que el mismo Pablo se esforzaba por expresar. Se puede descubrir que una deformaci&#243;n de este g&#233;nero empez&#243; a darse ya muy pronto, en las llamadas ep&#237;stolas pastorales y en las cartas deuteropaulinas, en las que la fidelidad a la recta doctrina es considerada cada vez m&#225;s como un signo de la autenticidad del cristiano.

- Las ense&#241;anzas de Jes&#250;s.

Cada vez m&#225;s el centro del mensaje se fue reduciendo a una interpretaci&#243;n de la crucifixi&#243;n de Jes&#250;s como transacci&#243;n c&#250;ltica, judicial y hasta casi m&#225;gica; y, en cambio, las genuinas ense&#241;anzas de Jes&#250;s, que ten&#237;an muy poco o nada que ver con esa interpretaci&#243;n, se convirtieron en algo m&#225;s bien secundario. Se trataba de una reducci&#243;n de la satisfacci&#243;n a la idea de que Dios quer&#237;a deliberadamente la muerte de Jes&#250;s. Y, como consecuencia, se introdujo un cambio en la manera de hablar acerca de Dios Padre: Jes&#250;s habr&#237;a hablado de Dios no s&#243;lo como de &#8220;mi Padre&#8221;, sino como de &#8220;vuestro Padre&#8221;, como atestiguan todos los evangelios; pero, con el tiempo, se pas&#243; a hablar com&#250;nmente de Dios como del Padre de Jes&#250;s.

Hubo tambi&#233;n una evoluci&#243;n por la que ya no se hablaba de la manera como sol&#237;a hablar Jes&#250;s, cuyo lenguaje era muy libre de todo color cultual, y en cambio se empez&#243; a hablar de Jes&#250;s como de una v&#237;ctima sacrificial, y de su muerte como de una transacci&#243;n cultual. En la ense&#241;anza cristiana, primero en la tradici&#243;n patr&#237;stica com&#250;n y luego, cada vez m&#225;s, en los desarrollos doctrinales elaborados en occidente, la idea de expiaci&#243;n/satisfacci&#243;n se convirti&#243; en el principal veh&#237;culo de informaci&#243;n acerca de la salvaci&#243;n y de la encarnaci&#243;n. Sin embargo, no hay ninguna necesidad de que la doctrina de la encarnaci&#243;n se exprese s&#243;lo a trav&#233;s de la doctrina de la satisfacci&#243;n, enfocada toda ella hacia la crucifixi&#243;n violenta como momento central de una transacci&#243;n. Hablando en positivo: lo que realmente nos salva es la vida de Jes&#250;s, y &#233;sta no puede reducirse s&#243;lo a un largo pr&#243;logo de la crucifixi&#243;n.

- Met&#225;foras y doctrina.

Como indic&#225;bamos, las met&#225;foras de Pablo pueden tener implicaciones &#8220;teol&#243;gicas&#8221; inadmisibles. &#191;Acaso la gracia y el perd&#243;n de Dios han de comprarse? &#191;Acaso la ira de Dios ha de ser apaciguada mediante un sacrificio? &#191;Es Dios un juez que ha de mirar por la retribuci&#243;n y la restituci&#243;n? &#191;Es Dios un se&#241;or ofendido cuyo honor exige ser restituido? Las teor&#237;as de la satisfacci&#243;n generalmente picotean en estas met&#225;foras, pasan por alto su amplitud y su complejidad y no tienen en cuenta lo que implica el hecho de que Pablo va pasando r&#225;pidamente de unas a otras.

Ahora bien, los te&#243;ricos de la satisfacci&#243;n, centrando su atenci&#243;n en algunas de las implicaciones de estas met&#225;foras, pretenden que pueden convertirlas en doctrina; y entonces se olvidan generalmente de la aut&#233;ntica doctrina de Pablo acerca de la misericordia de Dios. Por ejemplo, las met&#225;foras parecen implicar a veces un generoso Mes&#237;as contrapuesto a un Dios que exige retribuci&#243;n; o a veces hablan de un Padre despiadado contrapuesto a un Hijo compasivo. Pero esto son implicaciones, no lo que Pablo directamente ense&#241;a o se esfuerza por comunicar, especialmente cuando, dejando de lado sus esfuerzos de exposici&#243;n &#8220;teol&#243;gica&#8221;, prorrumpe en himnos como los de Rm 11, 33-36 o Fl 2, 6-11.

- Digresi&#243;n: la teolog&#237;a trinitaria.

Si se convierten en doctrina las implicaciones contradictorias de las met&#225;foras de la expiaci&#243;n, se introducir&#225; l&#243;gicamente una tensi&#243;n en el interior de la Trinidad que no podr&#225; ya armonizarse con las posteriores formulaciones de la teolog&#237;a trinitaria m&#225;s desarrollada. Esta tensi&#243;n procede de no haber asimilado la intuici&#243;n de que cuando el Padre env&#237;a al Hijo se est&#225; enviando en realidad tambi&#233;n a s&#237; mismo. A pesar de algunas expresiones ret&#243;ricas de la misma Escritura (por ejemplo: &#8220;&#201;l no perdon&#243; a su propio Hijo, sino que lo entreg&#243; por todos nosotros&#8221;, Rm 8, 32), el Padre no estaba realmente haci&#233;ndole algo al Hijo, sino que estaba d&#225;ndose y entreg&#225;ndose &#233;l mismo. Las semillas de muchas implicaciones inaceptables de la teor&#237;a de la satisfacci&#243;n se plantaron ya muy pronto en la &#233;poca patr&#237;stica, antes de la plena maduraci&#243;n de la teolog&#237;a trinitaria. Pero algunas de estas implicaciones inaceptables quedaron ya superadas en la teolog&#237;a de los Padres Capadocios Gregorio de Nisa y Basilio el Grande, en el siglo IV.

S&#243;lo despu&#233;s del desarrollo teol&#243;gico del siglo IV fue posible articular una teolog&#237;a trinitaria del sacrificio cristiano tal como la expuse, por ejemplo, en el encuentro de la Societas Liturgica, en Dresden (2005): &#8220;En el sacrificio cristiano no se trata de que nosotros hagamos o entreguemos algo. Se trata, sobre todo, de una mutua autoentrega y un acontecimiento profundamente interpersonal. No comienza en nosotros, sino en el autoofrecimiento de Dios Padre en la donaci&#243;n del Hijo. Contin&#250;a con la respuesta de autoofrecimeinto que el Hijo hace al Padre por nosotros en su humanidad y en el poder del Esp&#237;ritu Santo. Y contin&#250;a todav&#237;a -y entonces comienza a ser sacrificio cristiano- cuando nosotros, por el poder del mismo Esp&#237;ritu de Jes&#250;s, pasamos a tener parte en aquella mutua autoentrega, comunic&#225;ndonos mutuamente la relaci&#243;n Padre-Hijo.

Todo se reduce a eso. Lo dem&#225;s son detalles; pero, evidentemente, es en estos detalles de la experiencia concreta de la vida donde se nos manifiesta el amor de Dios haci&#233;ndose real para nosotros. Cuando entramos en estos detalles se nos presentan dos tareas: permanecer fieles a la teolog&#237;a de la Trinidad (que la Iglesia antigua tard&#243; siglos en elaborar) y a la vez -cosa igualmente importante- mantener la conexi&#243;n con la carne y sangre de nuestras vidas y experiencias humanas.&#8221;

- Sensibilidad de Jes&#250;s y de Pablo.

Dicho de otra manera: parece que acerca de Dios y del acceso a la misericordia divina hay en la ense&#241;anza de Jes&#250;s una sensibilidad diferente de la que subyace en las met&#225;foras de Pablo. &#191;Podr&#237;amos acaso decir que el pesimismo de Pablo se explica por su sensibilidad para con el peligro de orgullo y de pecado que permanentemente amenaza al hombre? &#191;Ser&#237;a Pablo tal vez m&#225;s cauto que Jes&#250;s ante la capacidad humana de autoenga&#241;o, y por eso no habla nunca de que los puros de coraz&#243;n tienen acceso libre y abierto a Dios, no fuera que muchos se convencieran falazmente de que son puros? Es innegable que Pablo es sensible a este punto, pero dif&#237;cilmente se podr&#225; arg&#252;ir que lo fuera m&#225;s que Jes&#250;s, que rechazaba todo hedor de hipocres&#237;a, o que el evangelio de Jes&#250;s peque de ingenuidad. Se trata de dos sensibilidades totalmente diferentes en lo que se refiere al acceso a Dios. Jes&#250;s, con una sabidur&#237;a plenamente madura y libre de ilusiones, puede decir que una fe sincera como la de un ni&#241;o es capaz de abrir las puertas de los cielos. Para &#233;l hay gentes hambrientas de verdad, misericordiosas y profundamente sinceras que &#8220;ser&#225;n saciadas..., alcanzar&#225;n misericordia..., y ver&#225;n a Dios&#8221; (Cf. Mt 5, 6-8).

Por lo que se refiere a Pablo, si dejamos de lado las met&#225;foras y atendemos a su ense&#241;anza directa, no vemos que se d&#233; una dura tensi&#243;n entre &#8220;el Padre implacable y el Hijo misericordioso&#8221;. Si nos fijamos en lo que Pablo intenta comunicar en sus textos doctrinales y en sus himnos, y tambi&#233;n en lo que se implica en el conjunto de todas sus met&#225;foras e im&#225;genes, veremos que no se limita a hablar en t&#233;rminos de transacci&#243;n, en met&#225;foras c&#250;lticas, econ&#243;micas y legales, sino que habla tambi&#233;n de una genuina transformaci&#243;n espiritual. Si se me permite dar un salto de mil a&#241;os, hallaremos que Abelardo &#8211;seguramente gracias a su fina percepci&#243;n literaria e imaginativa&#8211; se detiene precisamente en la l&#237;nea de transformaci&#243;n interior propuesta por Pablo, desarrollando con &#233;nfasis las consecuencias morales que de ella se derivan. En cambio Anselmo &#8211;m&#225;s sensible a algunos aspectos de lo &#8220;teol&#243;gico&#8221;&#8211; fija su atenci&#243;n sobre todo en los aspectos transaccionales de las met&#225;foras cultuales, econ&#243;micas y legales.

- La violencia en Dios.

Se ha dicho que el tratado Cur Deus homo? (1098) es &#8220;una pieza maestra sobre la violencia divina&#8221; (W. Bartlett). Aun aquellos que no est&#225;n de acuerdo con esta obra reconocen que seguramente es el texto postb&#237;blico que m&#225;s influencia ha tenido en la doctrina de la expiaci&#243;n. Es significativo que, con la manera como se desarrolla all&#237; la doctrina de la expiaci&#243;n o satisfacci&#243;n, la fuente de violencia contra la humanidad ya no es el demonio (como muchos Padres hab&#237;an pensado), sino el mismo Dios Padre. Lo que se propone, y aun lo que se da por supuesto aqu&#237; y en tantas teor&#237;as occidentales de la satisfacci&#243;n, es como un drama de violencia divina, ciertamente moderado por la divina misericordia; pero una misericordia que no puede evitar pasar por la violencia.

Tenemos ya aqu&#237; el Dios airado y castigador de Calvino, o el Padre siempre severo y el Hijo siempre compasivo de Lutero, o el modelo de los cat&#243;licos devotos afanados por hacer reparaci&#243;n al Sagrado Coraz&#243;n de Jes&#250;s. Con esto lo que se hace es, consciente o inconscientemente, situar la violencia y la negociaci&#243;n violenta en el coraz&#243;n mismo de la divinidad, contra lo que, seg&#250;n dec&#237;amos, parecer&#237;a requerir una sana teolog&#237;a trinitaria.

- Consecuencias monstruosas.

Lo que est&#225; presente en este desarrollo doctrinal es algo que se remonta, por lo menos, a San Agust&#237;n: a saber, la creencia de que la humanidad se halla en estado de condenaci&#243;n. De ah&#237; derivan las doctrinas que postulan que para salvar a la humanidad &#8220;Dios prepar&#243; desde el inicio de los tiempos la muerte de su Hijo&#8221; (Finlan). Este desarrollo fue facilitado por el hecho de que en occidente (en contraste con buena parte de oriente), la idea de la apocatastasis o salvaci&#243;n universal ni siquiera lleg&#243; a discutirse. En cambio, en Occidente se daba generalmente por supuesto que Dios eligi&#243; s&#243;lo a algunos, y aun quiz&#225;s s&#243;lo a muy pocos afortunados, para salvarlos de la condenaci&#243;n. No hab&#237;a esperanza para el que no hab&#237;a tenido la suerte de o&#237;r el evangelio y ser bautizado.

M&#225;s adelante, no fueron s&#243;lo las iglesias de la reforma las que pusieron un &#233;nfasis especial en la maldad absoluta y la culpabilidad universal de toda la humanidad, sino que tambi&#233;n el jansenismo, un fen&#243;meno que surge dentro del catolicismo, manifiesta la misma severidad en este punto. Salvar la humanidad significaba que Dios traspasaba a su Hijo la ira que albergaba contra ella. Ante tales &#8220;ense&#241;anzas monstruosas&#8221; (Finlan), los te&#243;logos han hecho esfuerzos desesperados para intentar descubrir en todo ello alg&#250;n sentido. Pero, en la medida en que permanec&#237;an prisioneros en el marco de las teor&#237;as de la satisfacci&#243;n que sit&#250;an la violencia en el mismo seno de la divinidad, no pod&#237;an romper con el pernicioso supuesto de la presencia de lo violento en todos los niveles humanos o divinos de la existencia. Es as&#237; como una mala teolog&#237;a desemboca en una mala &#8211;es decir, violenta&#8211; moral.

Ren&#233; Girard ya puso en cuesti&#243;n la primac&#237;a otorgada a esta concepci&#243;n, poniendo en evidencia los mecanismos de violencia implicados en el concepto de sacrificio expiatorio, rechazando tales mecanismos y descartando que la idea tradicional de sacrificio como destrucci&#243;n de una victima fuera algo esencial en el cristianismo. Con todo, el sentido teol&#243;gico de las intuiciones de Girard en orden a formular una concepci&#243;n de Dios y de la expiaci&#243;n aut&#233;nticamente cristiana y liberada de connotaciones violentas es algo que requiere ulterior investigaci&#243;n. En este sentido se han hecho aportaciones importantes, como las del P. R. Schwager, S.J., fallecido en 2004. En ellas el P. Schwager explica el concepto de violencia como el de un pecado primordial, es decir, considera que el pecado original es la tendencia humana general a buscar soluciones por medio de la violencia; y, adem&#225;s, sugiere que los hallazgos recientes de las ciencias biol&#243;gicas podr&#237;an corroborar el origen &#8220;natural&#8221; de tal tendencia.

- Doctrina de la satisfacci&#243;n y concepciones m&#225;gicas.

Entre los problemas que deben todav&#237;a investigarse estar&#237;a el de la presencia residual de concepciones m&#225;gicas de intercambio y compensaci&#243;n en la doctrina cristiana de la satisfacci&#243;n (y tambi&#233;n en ciertas concepciones populares de los sacramentos). Por ejemplo, la persistencia de una concepci&#243;n en la que la crucifixi&#243;n es vista como una especie de compensaci&#243;n es algo que viene a cuestionar en definitiva la libertad, la justicia, el buen juicio y aun el poder de un Dios ben&#233;volo.

Se cae en lo mismo cuando se comete la inconsistencia teol&#243;gica de postular que la expiaci&#243;n violenta de Jes&#250;s forma parte de un designio eterno de Dios. Matices semejantes se hallan en la facilidad con que la imaginaci&#243;n se muestra dispuesta a admitir soluciones m&#225;gicas (&#161;bienvenido Harry Potter!), cosa que tal vez no estar&#237;a tan lejos de la propensi&#243;n a creer en milagros. Todo esto estar&#237;a relacionado con la tendencia a pensar en un Dios violento, o, por lo menos, en la existencia de alguna forma de violencia en Dios. Esto entrar&#237;a dentro de la generalizada tendencia humana a buscar chivos expiatorios y a admitir la violencia en los asuntos humanos como la cosa m&#225;s natural.

- No salva el sufrimiento.

Estar&#237;a en relaci&#243;n con todo esto lo que podr&#237;amos llamar la &#8220;absolutizaci&#243;n del sufrimiento&#8221;. Un ejemplo reciente podr&#237;a hallarse en la popularidad que ha alcanzado la pel&#237;cula de Mel Gibson sobre La Pasi&#243;n de Cristo. Es innegable que en la pasi&#243;n de Cristo se da una dimensi&#243;n sacral trascendente. Pero el sufrimiento de Cristo no ha de ser absolutizado incondicionalmente. Porque Cristo no ten&#237;a que sufrir. No se da una absoluta necesidad divina del sufrimiento, sino que lo que se da es (desde el punto de vista que yo pretendo mostrar como el aut&#233;nticamente cristiano) una absoluta necesidad divina del amor con el que Cristo sufre. Porque, en definitiva, no es el sufrimiento lo que salva, sino el amor. En otras palabras, el sufrimiento y la violencia que lo produce no son un medio que une con Dios, sino consecuencia de la uni&#243;n con &#201;l.

- El sacrificio y el culto.

Expiaci&#243;n y sacrificio no son realidades sin&#243;nimas, pero se solapan. Los problemas acerca de la expiaci&#243;n acaban siendo problemas sobre el sacrificio; y, al final, tanto el sacrificio como la expiaci&#243;n acaban consider&#225;ndose generalmente como muestras de violencia divina. Los protestantes, con su &#233;nfasis en que el sacrificio de Cristo fue de una vez para siempre, pueden evitar el problema que tienen los cat&#243;licos para explicar c&#243;mo el sacrificio de la misa, tal como lo defini&#243; el Concilio de Trento, es &#8220;verdadera y propiamente sacrificio&#8221;. Pero el problema que subsiste es que, tanto si se concibe el sacrificio como realizado una &#250;nica vez en el pasado como si se concibe continuado en la celebraci&#243;n lit&#250;rgica, al final tiene que concebirse como un acto de violencia divina previsto por Dios desde un comienzo.

- Despu&#233;s de Pablo.

Cuando Pablo habla de la expiaci&#243;n o satisfacci&#243;n, supone la existencia de modelos c&#250;lticos que eran familiares. En realidad utiliza diversas met&#225;foras c&#250;lticas y da por supuesto que la salvaci&#243;n adviene a trav&#233;s de alg&#250;n acto cultual. Pero los problemas de los que aqu&#237; estoy tratando derivan de lo que sucedi&#243; despu&#233;s de Pablo. En efecto, a medida que se fue desarrollando la reflexi&#243;n cristiana, se fue poniendo un &#233;nfasis cada vez mayor en una amalgama de ideas relacionadas con la sustituci&#243;n penal, de manera que la idea de la muerte como compensaci&#243;n o paga se convirti&#243; en la imagen dominante con la que se expresaba la salvaci&#243;n. Esto aparece con toda claridad en la carta a los Hebreos.

Posteriormente, los Padres combinaron las met&#225;foras de Pablo acerca de la satisfacci&#243;n con la idea de una transacci&#243;n sacrificial y redentora. Esta combinaci&#243;n pareci&#243; proporcionar lo que se estaba buscando. Porque, a pesar de que ya hab&#237;a tenido lugar una espiritualizaci&#243;n del sacrificio que hab&#237;a penetrado -y seguir&#237;a penetrando- en la filosof&#237;a religiosa de los griegos, en el juda&#237;smo tard&#237;o y en el primitivo cristianismo, la antig&#252;edad cristiana sigui&#243; dando por supuesto que hab&#237;a que entender el sacrificio tal como se entend&#237;a en la tradici&#243;n de la historia de las religiones -es decir, como un acto de culto externo que requer&#237;a la destrucci&#243;n de la v&#237;ctima-, y que esto era algo esencial en toda religi&#243;n.

En esta &#233;poca pr&#225;cticamente todo el mundo supon&#237;a que un mediador ten&#237;a que asumir una muerte sacrifical para poder reconciliar con Dios, aplac&#225;ndolo con un sacrificio singular. Y es preciso recordar que esta necesidad de una transacci&#243;n sacrificial redentora era concebida como una necesidad de Dios o, al menos, como una necesidad externa a la que Dios estaba sometido. Parte del problema reside, obviamente, en el hecho de que la escritura parece abonar esta concepci&#243;n (cf. Lc 24, 26: &#8220;&#191;Por ventura no era necesario que el Mes&#237;as padeciese?&#8221;).

Este supuesto acerca de la necesidad del sufrimiento de Cristo era consecuencia de ciertas ideas falsas sobre Dios. Ahora bien, estas ideas falsas sobre Dios, y la falsa moral que de ellas se sigue, resultan inevitables cuando se concibe la muerte expiatoria de Jes&#250;s como un acontecimiento de transacci&#243;n sacrificial necesario y planeado por Dios, que Dios ejecutar&#237;a manipulando las cosas humanas como en un juego de marionetas.

- El enfoque legal y judicial.

Desde los comienzos se utilizaron met&#225;foras judiciales para explicar la salvaci&#243;n; y en los desarrollos posteriores a Pablo se mezclaron ideas penales de sustituci&#243;n con ideas relativas a la muerte como compensaci&#243;n o paga, de manera que la redenci&#243;n se present&#243; predominantemente bajo un signo sacrificial. Entonces, al ser asumidas las met&#225;foras paulinas en la concepci&#243;n de una transacci&#243;n redentora sacrificial, se fue poniendo m&#225;s &#233;nfasis en la l&#243;gica inherente a esta transacci&#243;n y se hizo necesario recurrir a esquemas legales.

Como resultado de todo ello, hacia la &#233;poca de San Agust&#237;n, la teor&#237;a de la redenci&#243;n (con los temas secundarios del rescate, el enga&#241;o o trampa, etc.) se fue elaborando cada vez m&#225;s en esquemas de tipo legal. Gregorio Magno, mezclando motivos legales y sacrificiales, insisti&#243; en la necesidad de un remedio proporcionado y envolvi&#243; definitivamente la teolog&#237;a occidental de la satisfacci&#243;n en t&#233;rminos legalistas. En realidad, es caracter&#237;stica de la teolog&#237;a occidental hasta nuestros d&#237;as la importancia otorgada a la ley, aun en el &#225;mbito de lo divino.

En lo que intento proponer es importante notar por qu&#233; insisto en el t&#233;rmino &#8220;occidental&#8221;: en efecto, es precisamente en el tema que tratamos donde el occidente cristiano empez&#243; a seguir un camino propio (entendiendo el misterio de la salvaci&#243;n como transacci&#243;n legal), mientras que el oriente segu&#237;a otra senda (entendiendo la salvaci&#243;n como theosis o divinizaci&#243;n).

- Teolog&#237;a occidental.

Atendiendo a estas caracter&#237;sticas del desarrollo de la teolog&#237;a de occidente, se explica sin dificultad por qu&#233; la teor&#237;a de San Anselmo se impuso con tanta fuerza y tuvo tanta influencia. Se trataba de una teor&#237;a social fundada en la estructura feudal de su tiempo. Implicaba una forma estructural de venganza/reparaci&#243;n sometida al imperio de la &#8220;ley&#8221;; y este &#233;nfasis en la ley era coherente con la psicolog&#237;a b&#225;sica de la expiaci&#243;n que he intentado describir, basada en la creencia de que nada puede ser gratuito y en el presupuesto de que puede restablecerse el orden mediante actos rituales. &#8220;Ley y orden&#8221; no son tal vez t&#233;rminos sin&#243;nimos, pero resultan inseparables.

Como se&#241;alaba R. Girard, Jes&#250;s denuncia y rechaza los mecanismos de victimizaci&#243;n con los que se cre&#237;a que funcionaba la salvaci&#243;n. Sin embargo, se deja sentir con la misma fuerza de siempre la necesidad que tienen las sociedades de mecanismos sociales adecuados. Si uno prescinde de lo social y de lo legal, simplemente desaparece todo lo que entendemos por cultura.

No podemos prescindir de las formas de pensar legales y jur&#237;dicas que conforman nuestras vidas. Pero proyectar a la divinidad nuestras formas de pensamiento jur&#237;dico, que por ser humanas han de ser inevitablemente defectuosas (o al menos inevitablemente finitas), para elaborar una imagen de Dios seg&#250;n la cual pretender&#237;amos comprender las acciones divinas y la manera como los humanos debi&#233;ramos imitarlas, lleva simplemente a una mala teolog&#237;a y a una mala &#8211;a veces muy mala&#8211; moral.

- Conclusi&#243;n.

&#191;Qu&#233; hacer, pues? &#191;Qui&#233;n nos podr&#225; liberar de este circulo? Son ciertamente pocos los que, como Juliana de Norwich, tienen los dones m&#237;sticos para poder apreciar las limitaciones de la teolog&#237;a de San Anselmo y poder hablar con conocimiento real y con sabidur&#237;a experiencial del Dios todoamoroso y todomisericordioso. La mayor&#237;a de nosotros humildemente -o, al menos, intentando mantenernos humildes, ya que es dif&#237;cil mantener la humildad en medio de la &#8220;alegr&#237;a del mal ajeno&#8221; (Schadenfreude) de indicar los fallos de la teolog&#237;a precedente- s&#243;lo podemos mantenernos atentos a los desarrollos de la tradici&#243;n que parecen apuntar hacia una comprensi&#243;n de la satisfacci&#243;n/expiaci&#243;n m&#225;s aut&#233;nticamente cristiana. Los dos primeros desarrollos que vienen a la mente provienen m&#225;s bien de oriente, y son la teolog&#237;a apof&#225;tica y la theosis.

- Oriente: teolog&#237;a apof&#225;tica y theiosis.

La teolog&#237;a apof&#225;tica nos recuerda que todo lo que proyectamos hacia Dios no son m&#225;s que proyecciones humanas inadecuadas, y que pretender desarrollar una teolog&#237;a a partir de implicaciones de este g&#233;nero puede llevar a errores devastadores.

La theosis nos recuerda que nuestra salvaci&#243;n no se realiza a trav&#233;s de una transacci&#243;n que pueda ser adecuadamente explicada o imaginada en t&#233;rminos humanos. La salvaci&#243;n se realiza por el hecho de comenzar a hacernos uno con el Dios inefable. Una buena teolog&#237;a es la que proclama que lo que realmente acontece en nosotros es esta &#8220;divinizaci&#243;n&#8221;, aunque no tenga medios para poder explicar c&#243;mo se realiza. Al menos en este punto podemos estar muy agradecidos por la convergencia ecum&#233;nica muy significativa que recientemente se ha dado entre muchos autores. Por ejemplo, Hans Boersma y Stephen Finlan, aparentemente de manera independiente, han coincidido en se&#241;alar que probablemente la doctrina de la theosis/deificaci&#243;n es la que m&#225;s puede contribuir a resolver los problemas acerca de la salvaci&#243;n/expiaci&#243;n.

- Occidente: conocimiento y estudios b&#237;blicos e hist&#243;ricos.

Finalmente, se me ocurren dos ideas que pudieran considerarse como la aportaci&#243;n de occidente a este tema. La primera ser&#237;a la convicci&#243;n intelectual propia de occidente sobre la capacidad humana de pensar rectamente y de alcanzar verdadero conocimiento. Sin que, sin embargo, esta capacidad haya de ser exagerada. En realidad, por el lado negativo, ha de combinarse con la apof&#225;tica, cuya principal utilidad es la de eliminar toda forma de mala teolog&#237;a. Pero, en el lado positivo, podemos cautamente esperar que nuestra capacidad para pensar rectamente pueda ser de ayuda apuntando hacia la direcci&#243;n correcta. La segunda aportaci&#243;n de occidente ser&#237;a el desarrollo que han alcanzado modernamente los estudios cr&#237;ticos b&#237;blicos e hist&#243;ricos.

Todas las teor&#237;as defectuosas de la satisfacci&#243;n que se han desarrollado en la tradici&#243;n cristiana hunden sus ra&#237;ces en tal o cual aspecto de la revelaci&#243;n b&#237;blica, pero no en el conjunto total de la misma. Los estudios b&#237;blicos modernos nos abren el acceso a esta totalidad, y proporcionan la posibilidad &#8211;inalcanzable en &#233;pocas precedentes&#8211; de contextualizar las distintas partes del conjunto. Adem&#225;s, pueden ser contextualizadas tambi&#233;n todas las teor&#237;as defectuosas de la satisfacci&#243;n que han surgido a partir de la biblia, de manera que, al ser situadas en el lugar hist&#243;rico, intelectual y cultural en el que se originaron, pierdan su pretensi&#243;n de absolutez.

Resumiendo: 1) He intentado mostrar qu&#233; es la teolog&#237;a de la expiaci&#243;n/satisfacci&#243;n. 2) He se&#241;alado de qu&#233; manera una mala teolog&#237;a lleva a una mala moral, aunque he dejado en gran parte a la imaginaci&#243;n de mis lectores sacar las conclusiones pertinentes. 3) Con todo, he de admitir humildemente que, por lo menos en este art&#237;culo, he dejado casi sin desarrollar la explicaci&#243;n de lo que pudiera ser una correcta teolog&#237;a de la satisfacci&#243;n.

(fuente: http://www.servicioskoinonia.org/relat/383.htm)</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">0</comments-count>
    <created-at type="datetime">2009-01-30T07:20:44Z</created-at>
    <date type="datetime">2009-01-30T07:15:00Z</date>
    <id type="integer">271692</id>
    <last-comment-date type="datetime"></last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>imagenes-dios-e-imitacion-dios-problemas-torno-la</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2009-01-30T07:20:44Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Im&#225;genes de Dios e imitaci&#243;n de Dios: Problemas en torno a la idea de satisfacci&#243;n / expiaci&#243;n</title>
    <updated-at type="datetime">2009-01-30T07:20:44Z</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">243</author-id>
    <blog-id type="integer">247</blog-id>
    <body>&lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;&#191;Qui&#233;n puede aventurarse a asegurar que dios existe o no existe? .- Ya estaba otra vez el incomprendible cerebro de Wiston divagando sobre cosas irrelevantes de esta vida, aquella era una pregunta realmente est&#250;pida, no se daba cuenta de que sea cual sea la respuesta no nos aporta ning&#250;n beneficio. &lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;FONT size="3"&gt;&lt;FONT face="Calibri"&gt;La gente cree porque tiene miedo. &lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/SPAN&gt;Pero no debemos temerle a Dios ni a Dem&#243;n, a quien si debemos temer es a aquellos que hablan en nombre de Dios, sea cual sea el Dios. Pero esto era algo que &#233;l no alcanzaba a comprender. Una vez oy&#243; una historia acerca de una divertida conversaci&#243;n que tuvo lugar en la iglesia de su pueblo. Mar&#237;a Jes&#250;s era una pobre se&#241;ora que sobreviv&#237;a del enga&#241;o y de la persuasi&#243;n y un d&#237;a cruzo todo el pueblo hasta llegar a la iglesia gritando, &lt;I style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&#8220;&#161;Dios me ha hablado!&#161; Dios me ha hablado!&#8221;&lt;/I&gt;, cuando lleg&#243; a su destino busco al p&#225;rroco de la iglesia y le grito enloquecida, &lt;I style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&#8220;&#161;Padre, padre Dios me ha hablado!&#8221;&lt;/I&gt; aquel viejo se&#241;or la pidi&#243; que se serenara. Una vez la anciana mujer de 56 a&#241;os estuvo calmada el buen cura le contesto, &lt;I style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&#8220;hermana m&#237;a, no es posible que usted haya hablado con nuestro se&#241;or, ni t&#250; puedes llegar tan alto, ni Dios puede caer tan bajo&#8221;.&lt;/I&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Hay quien no se atreve a aventurar que hay despu&#233;s de la muerte, hay quienes no creen que haya nada y hay quienes est&#225;n totalmente convencidos de que sigue la eternidad, la reencarnaci&#243;n o sencillamente algo distinto de nada tras esta vida.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; TEXT-INDENT: -18pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;SPAN style="mso-bidi-font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri"&gt;&lt;SPAN style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;-&lt;/FONT&gt;&lt;SPAN style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;          &lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Si creen en la eternidad, la vida es irrelevante, igual que, un bicho es irrelevante comparado con el universo.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; TEXT-INDENT: -18pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;SPAN style="mso-bidi-font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri"&gt;&lt;SPAN style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;-&lt;/FONT&gt;&lt;SPAN style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;          &lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Si no cree en la eternidad, lo que haga aqu&#237; es irrelevante.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; TEXT-INDENT: -18pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;SPAN style="mso-bidi-font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri"&gt;&lt;SPAN style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;-&lt;/FONT&gt;&lt;SPAN style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;          &lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Lo que hag&#225;is aqu&#237; es todo cuanto importa.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoListParagraphCxSpLast" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt 36pt; TEXT-INDENT: -18pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;SPAN style="mso-bidi-font-family: Calibri; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri"&gt;&lt;SPAN style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;-&lt;/FONT&gt;&lt;SPAN style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;          &lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Entonces no importa nada, porque nada tiene consecuencias.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Est&#225; clar&#237;simo que no habr&#225; consecuencias duraderas, la humanidad est&#225; condenada a la extinci&#243;n y ya sabemos que fuera del hombre no hay nada, pero&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;el sentido de la vida no es que algo perdure, sino todo lo contrario y por extra&#241;o que parezca nuestro entusiasta protagonista Wiston lo sab&#237;a, el sentido de la vida, el verdadero sentido es la vida en s&#237; misma, el cumplimiento del ciclo una vez y otra sin importar lo que suceda despu&#233;s. La vida es una sucesi&#243;n de momentos en unos determinados lugares con unas determinadas circunstancias, acabado un momento otro vendr&#225; en otro lugar bajo otras circunstancias, y no hay que a&#241;orar los momentos pasados y desear que lleguen los que aun no lo han echo, disfrutar del momento presente.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;En estos momentos, reflexionando sobres estas tonter&#237;as Wiston no puede evitar que en su ajetreada mente se sucedan pensamientos y recuerdos, en especial estaba recordando aquellas palabras de Alberto V&#225;zquez Figueroa que un d&#237;a ley&#243; en alg&#250;n lugar y que trataban sobre este tema, sobre d&#243;nde esta Dios, c&#250;al es su paradero.&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 28.3pt 10pt 1cm; TEXT-INDENT: 7.05pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;B style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;I style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;FONT size="3"&gt;&lt;FONT face="Calibri"&gt;&#191;D&#243;nde est&#225; entonces&#8230;? Quiso saber el diablo-. &#191;Por qu&#233; no hace acto de presencia y pone fin a los infinitos padecimientos de sus amadas criaturas? Lo que s&#237; puedo asegurarle, es que si continua permitiendo que ocurran tantas desgracias, no por olvido, sino a consciencia, es porque en el fondo es peor que yo, y no estaba en absoluto equivocado cuando me rebel&#233; contra &#233;l.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/I&gt;&lt;/B&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm -0.05pt 10pt 0cm; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;FONT size="3"&gt;&lt;FONT face="Calibri"&gt;Wiston pens&#243; que si &lt;SPAN style="mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri"&gt;suceden tantas desgracias en el mundo, entonces dios no existe y si existe un dios que todo lo sabe y &lt;SPAN style="BACKGROUND: white; mso-shading-themecolor: background1"&gt;todo lo ve&lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN style="BACKGROUND: white; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri; mso-shading-themecolor: background1"&gt;, &#233;ste es inimaginablemente cruel y despiadado y no merece la pena seguir ador&#225;ndole. &lt;/SPAN&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;

 &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm -0.05pt 10pt 0cm; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;SPAN style="BACKGROUND: white; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri; mso-shading-themecolor: background1"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Hay quien dir&#225; que todo es una prueba, Dios nos pone constantemente a prueba porque nos ama. En fin&#8230; mejor que sea por eso que por que nos odia. Pero volvamos al comienzo, la pregunta sigue ah&#237; y aun Wiston no tenia una conclusion clara, queria creer que no existia, todo es mas facil si sabes que no te vigilan, pero en alguna parte de &#233;l, algo le impulsaba a no dejar de creer totalmente.

&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm -0.05pt 10pt 0cm; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;SPAN style="BACKGROUND: white; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri; mso-shading-themecolor: background1"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Llaman a la puerta, la persona a quien esperaba habia llegado, han pasado dos horas desde que se quedo en su sillon absorto en sus pensamientos, Wiston mir&#243; su preciso reloj que con presicion marcaba las diez y cuarto, .- dos horas, dos horas y no he sacado nada en claro, todo sigue igual.- &lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm -0.05pt 10pt 0cm; TEXT-INDENT: 21.3pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;SPAN style="BACKGROUND: white; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri; mso-shading-themecolor: background1"&gt;&lt;FONT face="Calibri" size="3"&gt;Por fin lo hab&#237;a comprendido, ya no le importaba la respuesta a la pregunta porque ahora lo sab&#237;a. La pregunta no es si creemos o no en Dios, sino si dios cree en nosotros porque si dios no cree en nosotros&#8230; &lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN style="BACKGROUND: white; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ascii-font-family: Calibri; mso-hansi-font-family: Calibri; mso-shading-themecolor: background1"&gt;&lt;B style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;SPAN style="FONT-SIZE: 16pt; COLOR: #548dd4; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Informal Roman'; mso-themecolor: text2; mso-themetint: 153"&gt; &lt;DIV style="TEXT-ALIGN: right"&gt; &lt;P class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;B style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;SPAN style="FONT-SIZE: 16pt; COLOR: #548dd4; LINE-HEIGHT: 115%; FONT-FAMILY: 'Informal Roman'; mso-themecolor: text2; mso-themetint: 153"&gt;Versi&#243;n sin corregir&lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;

&lt;/DIV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/B&gt;&lt;/SPAN&gt;

</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">15</comments-count>
    <created-at type="datetime">2008-07-10T12:07:05Z</created-at>
    <date type="datetime">2008-07-10T11:59:00Z</date>
    <id type="integer">173207</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-06-02T14:36:57Z</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>hablemos-dios-solo-poco-</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2008-07-10T12:07:05Z</published-at>
    <site-id type="integer">1</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>HABLEMOS DE DIOS (S&#243;lo un poco)...</title>
    <updated-at type="datetime">2009-06-02T14:36:58Z</updated-at>
  </post>
</posts>
