Peregrinación a Vilnius
Una pequeña congregación pastoral catalana —de entre los que se contaban devotos de Terrassa, y de otras diócesis del área metropolitana de Barcelona— viajaron a la capital de Lituania durante los tres días más importantes para el cristianismo, los que cierran la Cuaresma, comprendidos entre la pasión, muerte y resurrección de Cristo (Triduum). Bajo una temperatura del todo primaveral (12ºC), entre vagón de tren y tubo de tranvía (en el retrato perfecto del viajero-trolley), después d...






