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  <title>La Comunidad - Historia</title>
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    <title>Amar en tiempos revueltos - 15/07/08</title>
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    <updated>2008-10-07T01:54:04+02:00</updated>
    <published>2008-10-07T01:54:04+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Amar en tiempos revueltos - 15/07/08 (HoraSurBPD - YouTube)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(Ver v&#xED;deo):&lt;/p&gt;
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    <title>La bella muerte. Una cierta concepci&#xF3;n del valor (Jean-Pierre Vernant)</title>
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    <updated>2008-10-06T23:48:38+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T23:48:38+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;La bella muerte. Una cierta concepci&#xF3;n del valor (Jean-Pierre Vernant - fce.com.ar)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta ideolog&#xED;a de la muerte heroica y del ultraje al cad&#xE1;ver revela una cierta concepci&#xF3;n del valor. Tambi&#xE9;n aqu&#xED; estoy obligado a decir que, sin formular las cosas de esta manera, he vivido en los a&#xF1;os cuarenta una experiencia an&#xE1;loga en ciertos aspectos. Se hac&#xED;a frente a una situaci&#xF3;n que a nuestros ojos exclu&#xED;a todo t&#xE9;rmino medio, toda escapatoria. Era el todo o nada. Nada de acuerdo, de cosas a medias, de doble juego. De golpe, sin tener ni siquiera el sentimiento de hacer una elecci&#xF3;n, uno se encontraba lanzado a la primera fila.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el curso de los acontecimientos, en lo cotidiano del mundo, entra en juego cualquier cosa que se impone y nos supera. Y el sentido de la vida no puede existir m&#xE1;s que en la medida en que hay cosas que nos sobrepasan; tal vez &#xE9;stas sean ilusorias, pero no discuto sobre ello. Al volver sobre el que fue mi camino, intento comprender el momento en que, el rostro volcado sobre mis textos, reflexiono sobre la vejaci&#xF3;n de los cad&#xE1;veres y la bella muerte; intento descubrir, en realidad, si abro ese camino, si intento revelarlo, c&#xF3;mo expresarlo con la mayor claridad posible; eso es, a la luz de los textos, con la presencia de los j&#xF3;venes que hab&#xED;a visto caer, y el sentimiento de que no hay ninguna raz&#xF3;n para que yo todav&#xED;a est&#xE9; vivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#xE1;s atr&#xE1;s todav&#xED;a, hay momentos en que no se comprende que la vida no es ella misma si algo no sobrepasa eso que se llama simplemente vivir. Reflexiono sobre esto porque las cosas se sostienen, se tejen en conjunto. Cuando se habla de la vejaci&#xF3;n de los cad&#xE1;veres, el tema de la tortura surge igualmente en un segundo plano. La cuesti&#xF3;n de la tortura se consideraba durante la Ocupaci&#xF3;n, y, muy ingenuamente, yo pensaba que se trataba de una actitud t&#xED;picamente nazi de no querer contentarse con matar a los jud&#xED;os o a los resistentes sino desear destruir en ellos todo lo que era humano. En la ideolog&#xED;a racista uno encuentra esta voluntad de deshumanizar radicalmente al que es otro. De la misma manera que la vida no puede ser ella misma si no hay algo que la sobrepase, la hostilidad, la brutalidad y la violencia del racismo se ejercen con la idea de rebajar al otro m&#xE1;s all&#xE1; de lo que es naturalmente, de ponerlo debajo de lo humano en tanto que, de la otra parte, se intenta ubicarlo por encima.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedo ver claramente c&#xF3;mo mi trabajo cient&#xED;fico ha sido ordenado por lo que he vivido durante esos a&#xF1;os dif&#xED;ciles. Pero tambi&#xE9;n puede seguirse un camino inverso. En la medida en que he dejado de ser un actor de la historia -esta expresi&#xF3;n me deja esc&#xE9;ptico-, y puesto que me he convertido en un antrop&#xF3;logo de la Grecia antigua, mi mirada ha cambiado. Si simplemente hubiera ingresado en la Resistencia sin estudiar luego sobre Grecia, no ver&#xED;a en mi rol, en mi acci&#xF3;n, en mi compromiso de resistente lo que veo all&#xED; como historiador ahora que reflexiono sobre lo que los mismos griegos contaban en la Il&#xED;ada. Hab&#xED;a continuas idas y venidas, dudas, de las que no era consciente al principio. M&#xE1;s tarde, al reflexionar y analizarme a m&#xED; mismo como intento analizar los textos o este per&#xED;odo de la Resistencia, percibo toda una serie de relaciones que antes se me hab&#xED;an escapado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando se est&#xE1; en la acci&#xF3;n, en la batalla, se sabe que la muerte est&#xE1; all&#xED;, pero se piensa en ella lo menos posible. Uno se las arregla para que no aparezca en el primer plano de su conciencia de combatiente. Quiz&#xE1; &#xE9;sta es una de las razones de mi sentimiento de culpabilidad. Como muchos otros, siempre tuve tendencia a pensar que me librar&#xED;a de ella. Algunos, quiz&#xE1;, ve&#xED;an las cosas de manera diferente; pero no lo creo. Cada uno de nosotros sab&#xED;a que la muerte estaba all&#xED;, que pod&#xED;a sorprendernos, pero &#xED;bamos hasta all&#xED; y, con un poco de suerte, la esquivar&#xED;amos. Yo discut&#xED;a con los compa&#xF1;eros tolosanos. Brome&#xE1;bamos, pero cada uno la ten&#xED;a en la cabeza. En este punto, para algunos, la creencia no influ&#xED;a. La culpabilidad de la que hablo proviene tambi&#xE9;n del hecho de que, durante todo ese tiempo, cada uno se dec&#xED;a: &#x201C;Voy a librarme de ella&#x201D;. Este pensamiento nos ha ayudado a vivir y a combatir, a afrontar la muerte algunas veces. No obstante, uno siente verg&#xFC;enza de haber tenido ese pensamiento cuando repara en todos los que all&#xED; quedaron; sin embargo, no se pod&#xED;a pensar de otra manera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cierto modo, tambi&#xE9;n Aquiles ha tenido este pensamiento. &#xC9;l lo sab&#xED;a. Sab&#xED;a que su vida ser&#xED;a breve, pero ignoraba en qu&#xE9; momento cesar&#xED;a. Y, adem&#xE1;s, no pod&#xED;a saberlo. Las cosas nunca son tan simples.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#xBF;C&#xF3;mo se&#xF1;alar los lazos entre dos dominios tan diferentes: la interpretaci&#xF3;n de textos muy antiguos y el compromiso con los combates del presente? &#xBF;En qu&#xE9; se vinculan el helenista de hoy y ese joven profesor que asumi&#xF3; la direcci&#xF3;n del Ej&#xE9;rcito Secreto en la regi&#xF3;n tolosana desde su creaci&#xF3;n, en noviembre de 1942? Por &#xFA;ltimo, las cosas se pusieron verdaderamente dif&#xED;ciles: uno se preguntaba a cada paso que hac&#xED;a si &#xE9;se no era el &#xFA;ltimo. Jam&#xE1;s avanz&#xE1;bamos por una calle sin la inquietud de descubrir si el enemigo estaba detr&#xE1;s de nosotros. Los tres &#xFA;ltimos meses fueron terribles. Una terrible prueba psicol&#xF3;gica. Al mismo tiempo, uno est&#xE1; comprometido con los compa&#xF1;eros, en los preparativos de golpes, en la puesta en marcha de acciones, en el seguimiento de los hechos, en la huida, en c&#xF3;mo salvarse algunas veces. &#xC9;se es otro dominio, con proyectos, planes, un futuro por construir. Ese tiempo tiene otra coloraci&#xF3;n distinta de la que a posteriori intent&#xE9; hacer comprender al decir que hab&#xED;a iluminado por debajo mi lectura. Pero, de igual modo, esta peque&#xF1;a luz parpadeaba por debajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(fuente: http://www.fce.com.ar/pdfs/VernantAF.pdf)&lt;/p&gt;
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    <title>Miles de nietos buscan bajo el suelo de Espa&#xF1;a los cuerpos de sus abuelos, enterrados en fosas comunes despu&#xE9;s de haber ca&#xED;do durante la Guerra Civil o asesinados por el franquismo.</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/antoniomarinseg/2008/10/6/miles-nietos-buscan-bajo-suelo-espana-cuerpos-de</id>
    <updated>2008-10-06T23:25:50+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T23:25:50+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%"&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td bgcolor="#ffffff" width="100%"&gt;&lt;font class="content"&gt;&lt;strong&gt;"Me he reencontrado con mi hermana"&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;ESPA&#xD1;A&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;.- Ha esperado por esto durante 71 a&#xF1;os y crey&#xF3; que jam&#xE1;s llegar&#xED;a. Pero lleg&#xF3; y, por eso, con tanta serenidad como alegr&#xED;a, Josefina Alonso Ruiz cuenta que, junto a la fosa, acaba de "reencontrarse" con su hermana, Mar&#xED;a, la que le ense&#xF1;&#xF3; a leer. Y que llevaba a&#xF1;os enterrada en la cuneta, junto a la ruta, desde que, en febrero de 1937, se la llevaron para fusilarla." &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&#xA1;Mira mi mano! &#xBF;Ves el anillo que tengo? Lleva, como piedra, el aro que hac&#xED;a juego con el de mi hermana Mar&#xED;a y que el d&#xED;a que la mataron no pudo ponerse porque ten&#xED;a una oreja mala", dice esta mujer de 89 a&#xF1;os, mientras estira el anular. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;El anillo que la v&#xED;ctima desech&#xF3; por culpa de una oreja infectada y que qued&#xF3; en la casa familiar se convirti&#xF3;, con los a&#xF1;os, en la sortija con que la hermana menor record&#xF3; a la asesinada. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Y hace pocas semanas, cumpli&#xF3; una nueva funci&#xF3;n; la de herramienta vital para la identificaci&#xF3;n en la fosa. Es que, all&#xED;, en el fondo, junto a la calavera de Mar&#xED;a estaba, intacto, el aro solitario que hac&#xED;a juego con el que ella lleva en su dedo. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"Se reencontraron los aros y nos reencontramos y nos reencontramos mi hermana y yo", dice Josefina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;TODA LA INFORMACI&#xD3;N AQU&#xCD;: &lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;font class="option"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;MEMORIA HIST&#xD3;RICA: HERIDAS DE GUERRA&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td colspan="2" bgcolor="#ffffff"&gt;
&lt;table align="center" border="0" width="98%"&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt; &lt;a href="http://www.memoriahistorica.org/modules.php?name=News&amp;amp;new_topic=2"&gt;&lt;img src="http://www.memoriahistorica.org/images/topics/nada.jpg" alt="nada" align="right" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;font class="content"&gt;
&lt;div class="bajada"&gt;&lt;strong&gt;Miles de nietos buscan bajo el suelo de Espa&#xF1;a los cuerpos de sus abuelos, enterrados en fosas comunes despu&#xE9;s de haber ca&#xED;do durante la Guerra Civil o asesinados por el franquismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lanaci&#xF3;n.com (Argentina)/&lt;/strong&gt;5-10-2008&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="http://img257.imageshack.us/img257/8641/901812ma0.jpg" align="right" border="0" height="190" width="280"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;IZAGRE, ESPA&#xD1;A&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;.- Dentro de seis meses se cumplen setenta a&#xF1;os del fin de la Guerra Civil Espa&#xF1;ola (1936-1939), que provoc&#xF3; un horror acallado durante d&#xE9;cadas y que se mide en cientos de miles de muertos. A&#xFA;n hoy no hay cifras ciertas. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;La evocaci&#xF3;n dista mucho de ser de las preferidas en el discurso p&#xFA;blico. Sin embargo, su momento se aproxima con el mar de fondo de una fuerte ola de revisionismo que, si bien empez&#xF3; de forma t&#xED;mida, aumenta en ruido y espectacularidad con el paso de las semanas. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Ya cobr&#xF3; fuerza hace un a&#xF1;o, con la sanci&#xF3;n de la controvertida Ley de Memoria Hist&#xF3;rica, impulsada por el gobierno socialista, que busca reparar los derechos de las v&#xED;ctimas de la guerra civil y del franquismo. Pero gan&#xF3; estruendo hace pocas semanas, con el anuncio de la pr&#xF3;xima exhumaci&#xF3;n del cad&#xE1;ver de Federico Garc&#xED;a Lorca, s&#xED;mbolo colectivo de la represi&#xF3;n de aquellos a&#xF1;os. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;El giro, asociado a una sonora irrupci&#xF3;n del juez Baltasar Garz&#xF3;n, se convertir&#xE1; en la primera intervenci&#xF3;n estatal directa en la tarea de cavar para encontrar a los muertos. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Y, de paso, pondr&#xE1; luz sobre la historia negra que, alimentada en a&#xF1;os de pertinaz resistencia de los Garc&#xED;a Lorca, sostiene que el poeta ya no est&#xE1; en fosa com&#xFA;n. Que habr&#xED;a sido rescatado merced a una secreta negociaci&#xF3;n con el ex dictador Francisco Franco (ver nota aparte). &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Menos conocido es lo que late por debajo y que constituye, tal vez, el m&#xE1;s reciente fen&#xF3;meno social derivado de aquellos a&#xF1;os de contienda: la silenciosa, desordenada e imparable marea de nietos que cava por la pen&#xED;nsula para rescatar del olvido a sus abuelos, asesinados sin testigos y lejos del frente de guerra. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Buscan a hombres y mujeres a los que no conocieron, pero que aprendieron a respetar a trav&#xE9;s de los relatos que de ellos escucharon. "Durante a&#xF1;os, este pa&#xED;s vivi&#xF3; con terror. Fue el terror el que, durante todo este tiempo, impidi&#xF3; no s&#xF3;lo abordar esta cuesti&#xF3;n sino, siquiera, hablarla. Hoy eso no lo sienten los nietos", dice el historiador Juli&#xE1;n Casanovas. &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;En las cunetas&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;
&lt;div&gt;
Indiferentes a lo que, en definitiva, resuelva el juez Garz&#xF3;n; y sordos al discurso pol&#xED;tico que previene contra el temor a que la b&#xFA;squeda reabra "heridas del pasado", que "alimente la venganza" y que "ponga en riesgo el futuro", los nietos cavan por esos familiares. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"En los &#xFA;ltimos ocho a&#xF1;os hemos exhumado 167 fosas y recuperado 4041 cuerpos", dice Emilio Silva, presidente de la Asociaci&#xF3;n Para la Recuperaci&#xF3;n de la Memoria Hist&#xF3;rica (ARMH). &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;La entidad, hoy sumamente activa, naci&#xF3; en octubre de 2000, cuando Silva se propuso rescatar a su abuelo, en cuya identificaci&#xF3;n fue vital una muestra de ADN que viaj&#xF3; desde la Argentina, donde hab&#xED;an emigrado los familiares del extinto. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&#xBF;Cu&#xE1;nto trabajo queda por hacer? Nadie lo sabe. "Creo que hay no menos de 25.000 personas en las cunetas", dice Casanovas, uno de los historiadores que m&#xE1;s ha escrito sobre el tema. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Su estimaci&#xF3;n palidece ante los m&#xE1;s de 130.000 nombres de personas asesinadas que citan documentos presentados a Garz&#xF3;n. (El t&#xE9;rmino excluye a aquellos que fueron fusilados tras juicio sumario o muertos en frente de guerra). &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Palidece, tambi&#xE9;n, ante las "miles de fosas comunes en toda Espa&#xF1;a" de las que, ante LA NACI&#xD3;N, habla Felipe Alonso, de la Asociaci&#xF3;n de Estudios sobre la Represi&#xF3;n en Le&#xF3;n (AERLE). &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;La entidad cuenta con la simpat&#xED;a del padre de Jos&#xE9; Luis Rodr&#xED;guez Zapatero, Juan Rodr&#xED;guez Garc&#xED;a-Lozano. A ella ha dado testimonio sobre el asesinato de Juan Rodr&#xED;guez Lozano, el abuelo republicano citado, en varias ocasiones, por el presidente del gobierno. Su ex prisi&#xF3;n, que fue la de otras 16.000 personas, es hoy, sin embargo, un suntuoso hotel (Ver aparte). &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Queda cerca de aqu&#xED;, de esta peque&#xF1;a localidad leonesa de apenas 80 habitantes, que durante siete d&#xE9;cadas durmi&#xF3; junto a dos fosas y junto al espanto de sus fantasmas. Es el poblado al que lleg&#xF3; LA NACION para acompa&#xF1;ar el proceso de exhumaci&#xF3;n de "represaliados" de la Guerra Civil, el fen&#xF3;meno que lleva a nietos an&#xF3;nimos a cavar por sus abuelos de triste muerte. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&#xBF;C&#xF3;mo es ese pulso de reivindicaci&#xF3;n al que no le importa lo que diga la autoridad ni el juez?&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Entre otras cosas, llam&#xF3; la atenci&#xF3;n la desconcertante naturalidad con que el pueblo asisti&#xF3; a la exhumaci&#xF3;n -la gente llegaba con canasta de s&#xE1;ndwiches y los ni&#xF1;os jugaban con la tierra que remov&#xED;a la excavadora. "Hay quienes no les parece bien esto de las excavaciones, pero la mayor&#xED;a lo ve bien y quiere ayudar", dijo a LA NACION el alcalde, Enrique Santervaz. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;M&#xE1;s a&#xFA;n sorprendi&#xF3; el hecho de que, para localizar el sitio, sirviera de gu&#xED;a la memoria de ancianos que, en el pasado, se hab&#xED;an enfrentado en los dos bandos de la brutal contienda. Y que hoy, juntos, compartieran el tabaco y la charla y se asomaran con sus bastones al pozo del que, juntos, pudieron rescatar los cuerpos de 22 infelices. Y con ellos, una parte de su propio pasado. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"Son seres humanos", se emociona Claudio Puertas. El fue soldado del bando nacional; tiene 91 a&#xF1;os y hace gala de vitalidad y memoria para se&#xF1;alar, con bastante aproximaci&#xF3;n, el sitio en el que -hace siete d&#xE9;cadas- vio enterrar a once personas: diez hombres y una mujer. "&#xA1;Hab&#xED;a que ver lo que hicieron con ellos!", lamenta. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;A su lado se sienta Jos&#xE9; P&#xE9;rez Guayo, de 86 a&#xF1;os. Es uno de los pocos hijos que, entre tanto nieto, busca a un fusilado. En este caso, a su padre, un alba&#xF1;il que era militante sindical. La &#xFA;ltima vez que lo vio con vida fue el 19 de septiembre de 1936. Se lo llevaban en un cami&#xF3;n y a &#xE9;l lo amenazaron si intentaba seguirlos en bicicleta. "Yo quisiera encontrarlo y morirme en paz", dice. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Lo escucha Don Claudio, su ex adversario, mientras la tarde pasa y la vida, junto a la fosa, se anima. Llega m&#xE1;s gente que exprime recuerdos y tira de la historia en un colosal esfuerzo por ordenar las piezas de un puzzle enorme y sangriento. Es lo m&#xE1;s parecido a una reconciliaci&#xF3;n. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;-&#xBF;Este trabajo es posible gracias a la Ley de Memoria Hist&#xF3;rica?,&lt;/strong&gt; pregunta LA NACION. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;-No, &#xA1;qu&#xE9; va! Esto empez&#xF3; mucho antes. Y, en este caso, estamos aqu&#xED; porque el due&#xF1;o del campo nos dio permiso. Y nada m&#xE1;s, contesta Marco Antonio Gonz&#xE1;lez, de la ARMH, uno de los nietos que cavan. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Lo hace a sabiendas de que, con su abuelo, no habr&#xE1; suerte: est&#xE1; en otro sitio, pero, sobre &#xE9;l, hay ahora "una ruta y dos restaurantes", dice. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"Al final, se desenterrar&#xE1;n menos cad&#xE1;veres de los que se buscan, porque muchas de las fosas han desaparecido para siempre, sepultadas por el crecimiento urbano y el paso del tiempo", dice Casanova. No es el caso de este campo, donde no hay nada que ayude a identificar un entierro. &lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;"Aqu&#xED; hay algo"&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;
&lt;div&gt;
La pala avanza, pero no pasa nada. Huele a tierra h&#xFA;meda. El due&#xF1;o del campo no es del pueblo, se llama Juan Antonio P&#xE9;rez y lo arrienda desde hace quince a&#xF1;os. "En todo este tiempo, nadie me habl&#xF3; jam&#xE1;s de la fosa com&#xFA;n, hasta que vino esta gente, pidi&#xF3; permiso y, por supuesto, les dije que s&#xED;", cuenta. "Jam&#xE1;s nada me hizo sospechar", a&#xF1;ade. Y habla as&#xED; del espanto bajo esa tierra en la que hoy, con subsidios de la Uni&#xF3;n Europa, &#xE9;l trabaja cereales y un girasol que, este a&#xF1;o, viene mustio. No hay m&#xE1;s autoridad ni funcionarios junto a la m&#xE1;quina excavadora. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Por la noche, todo queda solo, con la misma quietud de entonces. La excavaci&#xF3;n lleva ya tres d&#xED;as y 200 metros de zanja sin que nada aparezca. Y, sin que nadie se atreva a sincerarlo, late el temor de que all&#xED; no haya nada. "O, peor a&#xFA;n, de que estemos sentados sobre ellos y no podamos verlos", dice otro, con un escalofr&#xED;o, que hace ponerse de pie. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"&#xA1;Aqu&#xED; hay algo!", grita la arque&#xF3;loga. Todo se paraliza y es silencio, salvo el viento, que trae el mismo olor de la tierra mojada. El "algo" resulta ser un par de anteojos, la evidencia de que all&#xED; mismo est&#xE1;n los cuerpos. A partir de ahora, no m&#xE1;s m&#xE1;quina: todo el trabajo ser&#xE1; manual y muy lento, acariciando la tierra que todo lo vuelve marr&#xF3;n, como una arcilla para que cobre forma la historia de los muertos. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Explota una mezcla de emociones: hay quien llora, quien se alivia, quien r&#xED;e. "Es lo que suele ocurrir en situaciones de duelo retardado", dice Ra&#xFA;l de la Fuente, de Sic&#xF3;logos Sin Fronteras. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Para los familiares que all&#xED; esperan llega, por fin, el adi&#xF3;s debido. Un adi&#xF3;s por el que esperaron 70 a&#xF1;os. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Por Silvia Pisani &lt;/strong&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;"Me he reencontrado con mi hermana"&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;ESPA&#xD1;A&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;.- Ha esperado por esto durante 71 a&#xF1;os y crey&#xF3; que jam&#xE1;s llegar&#xED;a. Pero lleg&#xF3; y, por eso, con tanta serenidad como alegr&#xED;a, Josefina Alonso Ruiz cuenta que, junto a la fosa, acaba de "reencontrarse" con su hermana, Mar&#xED;a, la que le ense&#xF1;&#xF3; a leer. Y que llevaba a&#xF1;os enterrada en la cuneta, junto a la ruta, desde que, en febrero de 1937, se la llevaron para fusilarla." &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&#xA1;Mira mi mano! &#xBF;Ves el anillo que tengo? Lleva, como piedra, el aro que hac&#xED;a juego con el de mi hermana Mar&#xED;a y que el d&#xED;a que la mataron no pudo ponerse porque ten&#xED;a una oreja mala", dice esta mujer de 89 a&#xF1;os, mientras estira el anular. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;El anillo que la v&#xED;ctima desech&#xF3; por culpa de una oreja infectada y que qued&#xF3; en la casa familiar se convirti&#xF3;, con los a&#xF1;os, en la sortija con que la hermana menor record&#xF3; a la asesinada. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Y hace pocas semanas, cumpli&#xF3; una nueva funci&#xF3;n; la de herramienta vital para la identificaci&#xF3;n en la fosa. Es que, all&#xED;, en el fondo, junto a la calavera de Mar&#xED;a estaba, intacto, el aro solitario que hac&#xED;a juego con el que ella lleva en su dedo. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"Se reencontraron los aros y nos reencontramos y nos reencontramos mi hermana y yo", dice Josefina. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;-&#xBF;Es un d&#xED;a triste? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;-No, es un d&#xED;a feliz. La pena es que no haya podido verlo mi madre, que muri&#xF3; en 1963 suspirando por tener a la hija de cualquier modo, contesta. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;La historia de la familia Alonso Ru&#xED;z, oriunda de Le&#xF3;n, parece un drama de los que el cine espa&#xF1;ol cont&#xF3; muchos antes de que la verdad aflorara: los nacionales se llevaron a Mar&#xED;a, a Josefina y a su madre a la c&#xE1;rcel como presi&#xF3;n para que apareciera Ignacio, el &#xFA;nico hijo var&#xF3;n que, en realidad, no hab&#xED;a escapado sino que estaba escondido en el caser&#xF3;n familiar. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;"Como mi hermano no aparec&#xED;a, los guardias dijeron a mi madre que eligiera una hija y que se fuera. Ella me eligi&#xF3; por ser la menor. A Mar&#xED;a, que era lista, que le&#xED;a mucho y que militaba en Izquierda Republicana, la mataron. Mi hermano Ignacio, que era de las juventudes socialistas, estuvo cinco a&#xF1;os m&#xE1;s escondido en casa hasta que, cansado, se entreg&#xF3;. Los amigos ayudaron y no fue fusilado. Muri&#xF3; hace poco, con la pena de tener a Mar&#xED;a en la cuneta", dice Josefina. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;-&#xBF;C&#xF3;mo ha vivido su familia todo esto? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;-Es extra&#xF1;o. Hubo sobrinos que no quer&#xED;an saber nada. Pero yo me impuse, Mar&#xED;a no pod&#xED;a seguir en la cuneta. Luego, con la gente del pueblo, es curioso, porque me preguntan qu&#xE9; tal ha ido mi operaci&#xF3;n de cataratas. Me preguntan por la operaci&#xF3;n, pero no me dicen nada de mi hermana. No s&#xE9; por qu&#xE9;. &lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Un hotel de lujo en donde estuvo preso el abuelo de Zapatero&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;LE&#xD3;N, ESPA&#xD1;A&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;.- "Paz, perd&#xF3;n y justicia", suele evocar el presidente Jos&#xE9; Lu&#xED;s Rodr&#xED;guez Zapatero al hablar del influjo que en &#xE9;l tiene la figura de su abuelo paterno, el capit&#xE1;n Juan Rodr&#xED;guez Lozano, ejecutado en 1936 tras juicio sumar&#xED;simo, por los sublevados en la Guerra Civil. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;El abuelo del presidente pas&#xF3; los momentos previos a su fusilamiento en la c&#xE1;rcel de San Marcos, un colosal edificio que fue campo de concentraci&#xF3;n para 16.000 personas y que hoy, con el nombre de San Marcos, es un suntuoso hotel de la cadena "Paradores", el buque insignia del turismo espa&#xF1;ol. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Una noche all&#xED; cuesta 200 euros, m&#xE1;s otros 30 por el desayuno. Tiene 236 habitaciones habilitadas y, en la misma puerta por la que sal&#xED;an los condenados, luce ahora un cartel que da la bienvenida en siete idiomas. "No hay nada hoy que indique d&#xF3;nde estaban las celdas", dice el jefe de conserjes a LA NACI&#xD3;N. &lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;</content>
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    <title>La bella muerte. La resistencia (Jean-Pierre Vernant)</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/horasur/2008/10/6/la-bella-muerte-resistencia</id>
    <updated>2008-10-06T23:20:38+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T23:17:34+02:00</published>
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    <author>
      <name>horasur</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/horasur</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;La bella muerte. La resistencia (Jean-Pierre Vernant - fce.com.ar)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hace mucho tiempo, Fran&#xE7;ois Hartog me pregunt&#xF3; si, al escribir sobre la &#x201C;bella muerte&#x201D;, no ten&#xED;a por detr&#xE1;s el recuerdo de mi experiencia en la Resistencia. Deb&#xED; demorarme un poco en responderle, y luego me di cuenta de que ten&#xED;a raz&#xF3;n. Simplemente, yo no lo sab&#xED;a. Fue preciso encarar la complejidad y la ambig&#xFC;edad de los v&#xED;nculos entre un trabajo de investigaci&#xF3;n cient&#xED;fica -que tiene su campo, sus reglas, sus lecturas obligatorias- y una experiencia personal de vida. Cuando se est&#xE1; sumergido en el trabajo, se piensa que hay, por un lado, el s&#xED; mismo, el sujeto, y enfrente, los textos. Lo que se olvida es que lo que llamo el &#x201C;s&#xED; mismo&#x201D; no es irrelevante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando lee un anciano que siempre ha vivido de manera apacible al amparo de bibliotecas, entre el olor de viejos libros, no tiene el mismo &#x201C;yo&#x201D; que un hombre que en su juventud ha pasado cuatro a&#xF1;os en la Resistencia. &#xBF;D&#xF3;nde est&#xE1; el v&#xED;nculo? &#xBF;Por qu&#xE9; le he dado tanta importancia a la indicaci&#xF3;n de Hartog? A&#xFA;n hoy me lo pregunto. Cuando le&#xED;a la Il&#xED;ada, &#xBF;qu&#xE9; es lo que ten&#xED;a en la cabeza, por detr&#xE1;s de mi cabeza? Muchas cosas, sin duda. En primer lugar ten&#xED;a, en efecto, la juventud. Hay personas que murieron en la Resistencia, que murieron en la guerra. Y la guerra, para m&#xED;, era la Resistencia. Eran j&#xF3;venes. Y cuando se sale de ella, hay siempre un sentimiento de culpabilidad: la culpa de estar todav&#xED;a all&#xED;. En 1940, yo ten&#xED;a 26 a&#xF1;os. Muchos de los que hab&#xED;a conocido entonces ten&#xED;an esa edad e incluso menos. Algunos no ten&#xED;an m&#xE1;s que 17 a&#xF1;os, antiguos alumnos, que murieron fusilados, masacrados. Uno se siente culpable: &#x201C;&#xBF;Qu&#xE9; he hecho mal para haberme escapado? Y los que han ca&#xED;do, &#xBF;por qu&#xE9;?&#x201D;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aquiles se dirige a Agamen&#xF3;n en la contienda que los enfrenta. Agamen&#xF3;n es el rey de reyes, el mayor rey de todos. Cuando le arrebata a Briseida, esa joven con la que Aquiles est&#xE1; vinculado, que le ha sido entregada como prenda de honor en reconocimiento por su valor excepcional, es la dimensi&#xF3;n heroica del hijo de Peleo la que est&#xE1; herida. &#xBF;Qu&#xE9; replica al rey el combatiente modelo? Aunque seas rey, quiz&#xE1; no sepas lo que es arriesgar la vida a todo o nada de manera permanente, en el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, en primera l&#xED;nea. Aqu&#xED; interviene algo m&#xE1;s: cierta filosof&#xED;a de la existencia. En los reproches que le dirige a Agamen&#xF3;n, Aquiles le dice que es bueno ser el soberano, pero que &#xE9;l no sabe lo que es salir de las filas para lanzarse, atacar, arriesgar todo en cada oportunidad, su vida, su existencia, a s&#xED; mismo. Uno encuentra una indicaci&#xF3;n an&#xE1;loga en otro pasaje de la Il&#xED;ada, cuando Sarped&#xF3;n declara que hay dos clases de bienes. Por un lado, el ganado, poco o mucho, las mujeres, los esclavos, los tr&#xED;podes, las tierras f&#xE9;rtiles; todo eso se puede tener, se puede tomar, recuperar despu&#xE9;s de haberlo perdido. Son bienes de nuestro mundo, valores mundanos que se ganan o se pierden, que se intercambian. Hay un solo valor que no se intercambia: la propia vida. La vida del joven combatiente que padece en la primera fila. Cuando la psych&#xE9;, la vida, ha traspuesto la barrera de los dientes, no retorna jam&#xE1;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la conciencia heroica, para que la vida merezca ser vivida, es preciso situarla en un plano diferente al de los valores mundanos, mirar m&#xE1;s all&#xE1; de todas esas utilidades fluctuantes. Uno dir&#xED;a hoy -pero no en los t&#xE9;rminos en que pensaban los griegos- que el desd&#xE9;n apunta a los valores de mercado que se intercambian, que se mide m&#xE1;s o menos en dinero. Ese m&#xE1;s all&#xE1;, que no se compra, que est&#xE1; completamente aparte, es su propia vida. Y es esta vida la que da su dimensi&#xF3;n heroica a la existencia, la que hace que tenga m&#xE1;s valor vivir poco y caer en pleno combate que vivir por mucho tiempo y morir en su cama sin elevarse m&#xE1;s alto que lo ordinario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(fuente: http://www.fce.com.ar/pdfs/VernantAF.pdf)&lt;/p&gt;
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    <title>A Aguirre y G&#xFC;emes les crecen los enanos</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/perfiles/2008/10/6/a-aguirre-y-guemes-les-crecen-enanos</id>
    <updated>2008-10-06T22:10:13+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T22:10:13+02:00</published>
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    <author>
      <name>Alfonso Valencia Lozano</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/alvallo</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;h3 class="title"&gt;&lt;a href="http://sociopolitica.com/sociedad/sanidad-a-aguirre-y-guemes-le-crecen-los-enanos"&gt;&lt;span&gt;Sanidad: A Aguirre y G&#xFC;emes les crecen los enanos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;  &lt;br&gt;
&lt;div id="vvq48ea6f6fd54ff" class="vvqbox vvqyoutube" style="width: 425px; height: 335px; visibility: visible;"&gt;
&lt;object style="border: 0pt none ; margin: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" data="http://www.youtube.com/v/A1SIcr7smy0" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="335"&gt;
&lt;param  value="transparent" name="wmode"&gt;&lt;/param&gt;
&lt;/object&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt; Cada vez que  Esperanza y su consejero G&#xFC;emes van de visita a un hospital de la Comunidad de Madrid se arma la bronca, son increpados: no nos inventamos nada ya que ponemos el v&#xED;deo como prueba de que eso es as&#xED;. El que da la noticia lo achaca a una especie de contubernio socialista que hace que ambas autoridades sean esperadas, cada vez que cursan una visita, en la puerta y dentro de las instalaciones,  por liberados sindicales-liberados de estar en el tajo-, enfermos quejumbrosos y trabajadores varios en sus distintas categor&#xED;as, desde el eficiente y polivalente celador, administrativos, ayudantes t&#xE9;cnicos sanitarios, m&#xE9;dicos residentes, m&#xE9;dicos de distintas especialidades  hasta alg&#xFA;n que otro jefe de equipo que, casualmente, pasaba por all&#xED;.&lt;br /&gt;
 El que sea el PSOE de Madrid el instigador de las protestas no est&#xE1; demostrado, ni los que, tirando por elevaci&#xF3;n, piensan que Gallard&#xF3;n, al que hoy ha vuelto a poner a parir Losantos, tienen algo que ver en el asunto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Aunque hay m&#xE1;s tem&#xE1;tica, de igual parecido calado, preferimos seguir con este asunto que tanto interesa a los madrile&#xF1;os. Y lo decimos porque otro m&#xE9;dico ,no en ejercicio, ha dejado por un d&#xED;a sus comentarios jocosos de la &lt;a href="http://socialbc.es/" class="alinks_links" onclick="return alinks_click(this);" title="" rel="external"&gt;actualidad&lt;/a&gt; para centrarse en el asunto de la Sanidad para la que reclama que siga siendo un servicio p&#xFA;blico y no un &lt;a href="http://negocios10.com/" class="alinks_links" onclick="return alinks_click(this);" title="" rel="external"&gt;negocio&lt;/a&gt; al querer privatizarla Esperanza Aguirre y su gobierno regional, personificada en  G&#xFC;emes, consejero de Sanidad y miembro de la familia Fabra, aclara en alusi&#xF3;n a su suegro, imputado por varios delitos contra la Hacienda y Administraci&#xF3;n P&#xFA;blicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Pero el &lt;a href="http://favelis.com/" class="alinks_links" onclick="return alinks_click(this);" title="" rel="external"&gt;humorista&lt;/a&gt; no puede dejar de lado su condici&#xF3;n y mezcla la seriedad con el &lt;a href="http://favelis.com/" class="alinks_links" onclick="return alinks_click(this);" title="" rel="external"&gt;humor&lt;/a&gt; cuando le recomienda a G&#xFC;emes:   &#x201C;Si yo estuviera en su lugar ser&#xED;a m&#xE1;s prudente, menos chulo&#x201D;. Aunque lo considera id&#xF3;neo para una maniobra tan grave, cruel e irresponsable como su oleada privatizadora que requiere un perfil como el suyo. &#x201C;Mientras, su jefa se da mechas y sonr&#xED;e el l&#xED;der supremo reparte caramelos a los ni&#xF1;os&#x201D;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;span class="UTWPrimaryTags"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;img src="http://sociopolitica.com/wp-content/themes/redactores/assets/images/icon-mas.gif"&gt;    &lt;a href="http://sociopolitica.com/sociedad/sanidad-a-aguirre-y-guemes-le-crecen-los-enanos#more-515"&gt; &lt;strong&gt;Contin&#xFA;a leyendo...&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;
&lt;/br&gt;&lt;/p&gt;</content>
  </entry>
  <entry>
    <title>Educaci&#xF3;n para la ciudadan&#xED;a en versi&#xF3;n franquista</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/memoria-historica/2008/10/6/educacion-la-ciudadania-version-franquista</id>
    <updated>2008-10-06T22:47:12+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T21:37:44+02:00</published>
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    <author>
      <name>Eduardo Montagut Contreras</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/eduardo-montagut</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;Gim&#xE9;nez Caballero aconsejaba a los ni&#xF1;os espa&#xF1;oles en el a&#xF1;o 1943 en su libro &lt;EM&gt;Espa&#xF1;a nuestra, el libro de las juventudes espa&#xF1;olas, &lt;/EM&gt;lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;"T&#xFA;, ni&#xF1;o espa&#xF1;ol: si alguien se r&#xED;e o insulta el nombre de Dios, o de Espa&#xF1;a o de tu madre, &#xA1;no vaciles! Con tus pu&#xF1;os, con tus dientes y tus pies arremete contra &#xE9;l. Y si no lo haces. &#xA1;cobarde!"&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;/STRONG&gt;Como se puede comprobar, la consigna nada ten&#xED;a que ver con el di&#xE1;logo, con el razonamiento o con la argumentaci&#xF3;n contraria. Ante un insulto no val&#xED;an m&#xE1;s que los pu&#xF1;os, y quien no lo hiciera se convert&#xED;a en un cobarde. En realidad, se trata de inculcar a los ni&#xF1;os las mismas actitudes de determinados adultos. Lamentablemente, hay padres que siguen pensando igual y nos cuesta mucho desde la escuela intentar ense&#xF1;ar a esos alumnos que la violencia nunca es la soluci&#xF3;n ante ninguna agresi&#xF3;n verbal o f&#xED;sica. El poso de las actitudes franquistas y autoritarias, as&#xED; como violentas cal&#xF3; mucho en nuestra sociedad.&lt;/p&gt;
</content>
  </entry>
  <entry>
    <title>La vocaci&#xF3;n de Espa&#xF1;a</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/memoria-historica/2008/10/6/la-vocacion-espana</id>
    <updated>2008-10-06T21:56:10+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T20:33:39+02:00</published>
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    <author>
      <name>Eduardo Montagut Contreras</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/eduardo-montagut</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;En un texto escolar del a&#xF1;o 1958 de Enrique Gonz&#xE1;lez Villanueva, cuyo t&#xED;tulo es &lt;EM&gt;Enciclopedia Escolar Moderna. Grado 1&#xBA;&lt;/EM&gt;, se puede leer el siguiente texto sobre la vocaci&#xF3;n hist&#xF3;rica de Espa&#xF1;a:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;"Vocaci&#xF3;n es la inclinaci&#xF3;n que sentimos a orientar nuestra vida en un sentido determinado. La vocaci&#xF3;n de Espa&#xF1;a es propagar y defender la religi&#xF3;n cat&#xF3;lica. As&#xED; lo ha venido realizando a trav&#xE9;s de su Historia en los pueblos por ella descubiertos y a&#xFA;n luchando contra los enemigos de la Iglesia"&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este texto se observa una nueva muestra del nacionalcatolicismo en la escuela. El valor que se ense&#xF1;a a los alumnos es que su pa&#xED;s tiene una misi&#xF3;n o vocaci&#xF3;n de defensa de la fe cat&#xF3;llica, y que tiene sus ra&#xED;ces hist&#xF3;ricas. No s&#xF3;lo las personas tienen vocaci&#xF3;n sino, al parecer, tambi&#xE9;n los pa&#xED;ses. Este tipo de textos son muy interesantes e instructivos en estos momentos en los que la Iglesia y la derecha espa&#xF1;olas cuestionan la ense&#xF1;anza de valores democr&#xE1;ticos a los alumnos en la escuela. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, hay una visi&#xF3;n euroc&#xE9;ntrica del mundo al hablar de pueblos descubiertos, aunque esta cuesti&#xF3;n no es privativa de la Espa&#xF1;a de entonces, sino de casi toda Europa occidental.&lt;/p&gt;
</content>
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    <title>La intensa memoria hist&#xF3;rica de los cosacos</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/memoria-historica/2008/10/6/la-intensa-memoria-historica-los-cosacos</id>
    <updated>2008-10-06T21:53:32+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T18:23:22+02:00</published>
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    <author>
      <name>Eduardo Montagut Contreras</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/eduardo-montagut</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;Desde el comienzo del siglo XX la historia de los cosacos en Rusia se hace intensa y controvertida, verdugos y v&#xED;ctimas de situaciones distintas, y todo ella marcada por la violencia. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los inicios del siglo eran unos cinco millones de habitantes, y de ellos, 300.000 serv&#xED;an en el ej&#xE9;rcito del Zar. Fueron tropas muy leales durante la Revoluci&#xF3;n de 1905, y se destacaron en la represi&#xF3;n de las manifestaciones obreras y en levantamientos de campesinos. Sus cargas a caballo con espadas y l&#xE1;tigos fueron devastadoras, as&#xED; como las ejecuciones sumarias de detenidos. Adem&#xE1;s, fueron protagonistas de no pocos progromos contra los jud&#xED;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la Revoluci&#xF3;n de 1917 engrosaron las filas de los rusos blancos cuando estall&#xF3; la guerra civil. Segu&#xED;an fieles a su postura anterior y, adem&#xE1;s, porque el Ej&#xE9;rcito Rojo se destac&#xF3; en la persecuci&#xF3;n de los cosacos, como demuestra la matanza que sufrieron los del Don en el a&#xF1;o 1919.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al terminar la guerra, el nuevo estado sovi&#xE9;tico termin&#xF3; con el estatuto de autonom&#xED;a que los cosacos gozaban por concesi&#xF3;n de los zares. En febrero de 1920 se organiz&#xF3; el denominado Congreso de los Cosacos Pobres para que proclamasen que no eran ni un pueblo ni una naci&#xF3;n sino parte del puebo ruso. Sus tierras fueron colectivizadas. Algunos pudieron mantener el atamanato del pasado pero el atam&#xE1;n era nombrado por la autoridad sovi&#xE9;tica. Se prohibi&#xF3; el atuendo cosaco y se persigui&#xF3; con dureza cualquier intento de rebeli&#xF3;n o separatismo. Stalin dispuso que muchas comunidades cosacas fueran deportadas a Siberia. Pero la invasi&#xF3;n nazi provoc&#xF3; un cambio de pol&#xED;tica por parte de Mosc&#xFA;. Ante la necesidad de contar con todos los recursos humanos disponibles, Stalin rehabilit&#xF3; a los cosacos y fueron movilizados en unidades militares propias hasta con sus propios uniformes y condecoraciones del pasado. En caballer&#xED;a fueron, como era tradici&#xF3;n, muy operativos y eficaces. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero no todos los cosacos acudieron en ayuda de la URSS y algunos decidieron engrosar las filas de los ocupantes alemanes. Se cre&#xF3; la divisi&#xF3;n cosaca bajo las &#xF3;rdenes de Von Pannwitz, un ruso blanco exiliado. Estos cosacos combatieron, tambi&#xE9;n en Yugoslavia contra los partisanos, y hubo cosacos en el frente italiano y en Francia. Cuando la guerra iba evolucionando en contra los alemanes, los cosacos se fueron retirando hacia Austria. En el momento de la rendici&#xF3;n lo hicieron a los brit&#xE1;nicos con la esperanza de poder salvar sus vidas, pero fueron entregados a los sovi&#xE9;ticos. Ante una muerte segura muchos decidieron suicidarse con sus familias, ya que los cosacos llevaron a sus familias a los frentes donde eran destinados. Los que no lo hicieron fueron tratados brutalmente y ejecutados, mientras que sus familias fueron deportadas a Siberia.&lt;/p&gt;
</content>
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    <title>La transici&#xF3;n de &#x201C;El Mundo&#x201D; y los Girasoles ciegos</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/antoniomarinseg/2008/10/6/la-transicion-el-mundo-y-girasoles-ciegos-3</id>
    <updated>2008-10-06T13:31:11+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T13:31:11+02:00</published>
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    <author>
      <name>antoniomarinseg</name>
      <uri>http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/antoniomarinseg</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;p class="titulo"&gt;Para los republicanos la Transici&#xF3;n fue una pu&#xF1;alada trapera a la legalidad y a la justicia que se merec&#xED;an los muertos y los vivos. Ahora, me aventuro en mi maldad, a que vendr&#xE1;n a vendernos esa transici&#xF3;n tan conocida por todos, ese modelo que a estas alturas est&#xE1; m&#xE1;s que demostrado que es inservible para asentar bases s&#xF3;lidas para una democracia real. Que sea Victoria Prego la encargada del maquillaje es garant&#xED;a de m&#xE1;s de lo mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p class="titulo"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="titulo"&gt;&lt;strong&gt;La transici&#xF3;n de  &#x201C;El Mundo&#x201D; y los Girasoles ciegos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="normal"&gt;El Mundo se lanza a por la Transici&#xF3;n. Conmemoraciones aparte, debe poner nerviosos a ciertos sectores que los grupos memorialistas se atrevan a hablar sin tapujos de lo que ha supuesto para la recuperaci&#xF3;n de la memoria una transici&#xF3;n hecha a medida por el dictador, en primera instancia, y por los que se reciclaron en dem&#xF3;cratas, en un cursillo de 24 horas hecho por correspondencia. De la noche a la ma&#xF1;ana el franquismo se olvidaba, segu&#xED;a vigente bajo el nombre de monarqu&#xED;a parlamentaria y se atrevieron a llamarle democracia.&lt;/p&gt;
&lt;p class="normal"&gt;&lt;img src="http://www.loquesomos.org/elpalabro/leer/reflexion/imagenesreflexion/Tran1.jpg" align="left" height="290" width="290"&gt;Para los republicanos la Transici&#xF3;n fue una pu&#xF1;alada trapera a la legalidad y a la justicia que se merec&#xED;an los muertos y los vivos. Ahora, me aventuro en mi maldad, a que vendr&#xE1;n a vendernos esa transici&#xF3;n tan conocida por todos, ese modelo que a estas alturas est&#xE1; m&#xE1;s que demostrado que es inservible para asentar bases s&#xF3;lidas para una democracia real. Que sea Victoria Prego la encargada del maquillaje es garant&#xED;a de m&#xE1;s de lo mismo. Los que ya vimos en su d&#xED;a su trabajo sobre esta etapa inacabable, los que masoquistamente vieron su oportuna reposici&#xF3;n hace poco en la televisi&#xF3;n p&#xFA;blica (coincidiendo con un per&#xED;odo poco propicio para la realeza), convendr&#xE1;n en que nos van a contar el cuento de siempre. El cuento de la generosidad, de la reconciliaci&#xF3;n, del buen hacer de ciertos personajes y de un rey que hizo posible una transici&#xF3;n infinita sin visos de resolver asuntos, que a fuerza de querer enterrarlos, han surgido de la tierra. Han surgido como los huesos de los desaparecidos cuyos nombres aparecer&#xE1;n en la Audiencia Nacional de mano del juez Garz&#xF3;n, que esperemos no deje esto a medias como ha pasado con otros casos que han pasado por sus manos. Esos huesos quieren justicia y los que se sienten unidos a ellos tambi&#xE9;n. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Nos toman por masa sin criterio, maleable, piensan que somos como los girasoles ciegos que no ven la luz, los girasoles de Alberto M&#xE9;ndez y de Jos&#xE9; Lu&#xED;s Cuerda, libro y pel&#xED;cula que recomiendo desde aqu&#xED;. El libro por su contenido, por su estructura y por su brillante narraci&#xF3;n. La pel&#xED;cula porque  pasa a ser de las pocas que se han hecho sobre la represi&#xF3;n franquista respetando a los protagonistas de la misma. Tras el fiasco de las 13 rosas, la adaptaci&#xF3;n de Rafael Azcona del libro de M&#xE9;ndez es fiel, traslad&#xE1;ndote a un mundo donde muchos tuvieron que condenarse a la auto privaci&#xF3;n de libertad para salvar la vida y pagaron un precio por la libertad muy alto. Este verano me contaron la historia de un hombre que ante el pavor a que vinieran a buscarlo los fascistas se colg&#xF3; en su casa, era el vecino de un familiar, una v&#xED;ctima del franquismo que nadie computar&#xE1;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Esperemos que pronto podamos ver un trabajo que ponga a la transici&#xF3;n en su sitio, que nos explique las verdades que tenemos derecho a saber, que desmitifique un per&#xED;odo hist&#xF3;rico vergonzoso y que ponga a los personajes que intervinieron en ella en donde corresponde. No me vale una transici&#xF3;n de pelillos a la mar y a partir de ahora somos todos hermanos, sobre todo si hay un pastel econ&#xF3;mico y de poder a repartir, y menos a&#xFA;n si para eso hay que aceptar una corona que nos parasite.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;           &lt;span class="normalnegrita"&gt;&lt;strong&gt;LQSomos. Redacci&#xF3;n. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt; &lt;a href="http://clamorrepublicano.blogspot.com/" class="enlace"&gt;Clamor Republicano&lt;/a&gt;. &lt;span class="normalnegrita"&gt;Octubre  de 2008&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
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    <title>La bella muerte. Un tiempo rebelde (Jean-Pierre Vernant)</title>
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    <updated>2008-10-06T15:31:36+02:00</updated>
    <published>2008-10-06T12:53:05+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;La bella muerte. Un tiempo rebelde (Jean-Pierre Vernant - fce.com.ar)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Escrib&#xED; textos sobre la muerte heroica, sobre la &#x201C;bella muerte&#x201D;, es decir, sobre la concepci&#xF3;n que los griegos ten&#xED;an acerca de la muerte cuando, seg&#xFA;n la Il&#xED;ada y la Odisea, en especial la Il&#xED;ada, se val&#xED;an de esos cantos po&#xE9;ticos para dar un rostro a eso que no lo ten&#xED;a y que no podr&#xED;a afrontarse sin perder el propio y desaparecer para siempre en lo invisible. La muerte ocupaba un lugar particular en su sistema de pensamiento, en sus emociones, en el sentido conferido a la vida. Cuando redact&#xE9; el art&#xED;culo titulado &#x201C;La bella muerte y el cad&#xE1;ver ultrajado&#x201D;, part&#xED; de una reflexi&#xF3;n sobre una pr&#xE1;ctica no ritual sino, por el contrario, escandalosa: el ultraje de los cad&#xE1;veres. &#xBF;Por qu&#xE9;, despu&#xE9;s de su victoria sobre H&#xE9;ctor, Aquiles no se contenta con lo acontecido, con la muerte de su adversario, sino que se ensa&#xF1;a con su cad&#xE1;ver? Lo ata detr&#xE1;s de su carro, lo arrastra por el polvo hasta dejarlo irreconocible. Aquiles pretende destruir para siempre eso que, en el cuerpo de su enemigo, testimoniaba su valor guerrero: juventud, belleza, vigor, agilidad, rapidez. Son precisamente esos valores, cuyo fulgor brilla a los ojos de todos en el cuerpo del combatiente heroico, los que &#xE9;l intenta hacer desaparecer. No le bast&#xF3; con matar a su adversario; lo esencial es infligir a sus despojos una serie tal de ultrajes que lo desfiguren y hagan que no se parezca a nada. &#xBF;De qu&#xE9; modo? Arranc&#xE1;ndole la piel, cort&#xE1;ndole la cabeza y los miembros, dejando que su cad&#xE1;ver se pudra al sol, entreg&#xE1;ndolo como alimento a las bestias salvajes, a los p&#xE1;jaros del cielo, a los peces del r&#xED;o. Destruir en el hombre lo que hoy un fil&#xF3;sofo llamar&#xED;a su ser espiritual. Eso que llamo su ser social, su condici&#xF3;n de h&#xE9;roe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#xED; part&#xED; para intentar comprender el significado de esta voluntad de destruir en el enemigo la individualidad de sus rasgos y, al mismo tiempo, toda huella de humanidad. Era preciso deshumanizarlo, llevarlo al caos, a la nada. El ultraje permit&#xED;a tomar conciencia, por contraste, de lo que era la muerte del guerrero en el esplendor de su belleza juvenil. Aquello que, de golpe, situaba en su iluminaci&#xF3;n exacta el ideal heroico. Volvamos a Aquiles. Se le impuso una elecci&#xF3;n, como punto de partida, entre dos formas de vida. O bien una vida honrosa, apacible, un buen casamiento, envejecer entre sus hijos y nietos, y morir en su cama al t&#xE9;rmino de su edad: la larga vida. Y despu&#xE9;s: nada. No dejar ning&#xFA;n recuerdo. Como si jam&#xE1;s hubiese existido. O bien, por el contrario, la otra opci&#xF3;n: la vida breve, la vida totalmente truncada cuando est&#xE1; en la flor de su aret&#xE9;, de su valor, de su belleza, de su juventud. Elegir la vida breve es aceptar poner en juego sin cesar en el campo de batalla su psych&#xE9;, su soplo vital. Se vive continuamente bajo la modalidad del todo o nada. Tener todo significa haber ganado el acceso a la inmortalidad, seguir estando presente en la vida de todos los hombres futuros de la misma manera que entre sus contempor&#xE1;neos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una sociedad del cara a cara, lo que cuenta no es ni la interioridad de cada uno ni sus estados de &#xE1;nimo, sino lo que se ve de &#xE9;l, el modo de aparecer que su presencia revela frente a los dem&#xE1;s. Para los griegos, la &#xFA;nica manera de escapar de la anonadaci&#xF3;n es, justamente, haber llegado a ser para siempre objeto de lo que ellos llaman kleos &#xE1;phthiton: la &#x201C;gloria imperecedera&#x201D;. Me parec&#xED;a que esos dos aspectos -bella muerte, ultraje del cad&#xE1;ver- eran absolutamente solidarios y reflejaban una misma actitud respecto de la vida, de la identidad, de eso que hoy se llamar&#xED;a la &#x201C;persona&#x201D;. Me ha servido de mucha ayuda el trabajo que Nicole Loraux llevaba a cabo en la misma &#xE9;poca sobre el elogio f&#xFA;nebre en Atenas y sobre lo que los propios griegos llamaban kal&#xF3;s th&#xE1;natos, la &#x201C;bella muerte&#x201D;: la de un hombre mientras conserva su belleza y su juventud, sin que conozca la decrepitud de la edad que amenaza a cada uno de nosotros. Es tan natural ver que el propio cuerpo, la identidad, la persona se degradan en el curso de los a&#xF1;os; es como si nuestro destino de mortales nos llevara a experimentar poco a poco lo que, en el campo de batalla, el ultraje realiza de golpe de manera radical.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(fuente: http://www.fce.com.ar/pdfs/VernantAF.pdf)&lt;/p&gt;
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