Instinto de conservación, ¿para qué?
Hace bastantes años, cuando todavía era novillero, Javier Valverde pasó por la tertulia de la Asociación El Toro de Madrid . Dijo una frase que me vino a la cabezaal ver su espeluznante voltereta: "Cuando vienes a Madrid, dejas el instinto de conservación en casa".
Han pasado los años y lo sigue demostrando. Tanto el San Isidro pasado, como ayer mismo en el sexto de la tarde. No se trata de triunfar por triunfar por la vía del pegapasismo imperante, sino de dejar claro que torear en San Isidro es un privilegio y hacer el paseíllo en Madrid, una responsabilidad.
A ver cuantas lecciones de profesionalidad de este estilo tenemos a lo largo de la feria.
Lo peor de todo, es que no pude verlo en directo. Volvía de Granada, en Montillana se enciende una inoportuna luz en el salpicadero "avería motor, deténgase" y comenzó la clásica película de grúa-taxi-coche de alquiler... No pude ver este vídeo hasta entrada la media noche.








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