Yo para ser feliz quiero un camión
En Granada hoy no torean ni Manzanares ni el Juli. Les han cambiado el ganado, y el primero alega grastroenteritis. El segundo, lo dice abiertamente, no va porque no pasa el ganado que quería . Como siempre, los malos de la película son los veterinarios. No es nada fuera de lo normal cuando se trata de figuras, pero no tendría que ser así. Parte de su responsabilidad es dar la cara en todas partes, con cualquier tipo de toro.
En Madrid de momento no se ha visto mucho baile de corrales, pero aún no han llegado las figuritas (de mazapán) y por otro lado, me temo, la exigencia ganadera en los reconocimientos es cada vez más suave.
¿Veremos desfilar muchos camiones? Al salir esta tarde me fijaré si hay muchos en la parte donde descargan, detrás del desolladero.

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