He robado el nombre de mi madre hasta el domingo. Me temo que desde que me han dado los billetes hasta el domingo pasaré a ser Rosa Cano. Además, he perdido la miniguía que tenía de Lisboa, era de esas de Lonely Planet de fin de semana que dieron con El País.
Vine un poquito más tarde de lo previsto, pero no podía decirle que no a nuestro chófer. Me pidió que esperase un cuarto de hora para que llegase Yvonne Yonnet. Los Yonnet son los ganaderos más conocidos de Francia. Nuestro primer encuentro ha sido agradable.
Al llegar a la recepción no nos terminamos de orientar. Sólo sabíamos que a las seis un minibús nos llevaba para tomar el siguiente vuelo junto a tres personas. Como a ellos también les habían cambiado el apellido tuve que pensar un ratillo. Sólo veíamos tres referencias: Sra. Pulido, Sr. Mateo y Sr. García. Mañana a las seis de la mañana, con ojeras galopantes podreis encontrar en recepción a Carmen Tarruella Pulido ("Mimi, la mujer de Esplá), el propio Luis Francisco Esplá Mateo y Victorino Martín García junto a Yvonne y quien firma este blog.
Escribo con el wifi precario del hotel Roma . Desde la ventana, en el noveno piso, veo la última aberración del arquitecto Bofill y un trocito de la plaza de toros de Campo Pequenho. Está algo lluvioso. Si mañana amanece claro, haré alguna foto desde la ventana. Otra opción es que ni siquiera haya amanecido al salir de aquí. A las seis salimos hacia el aeropuerto.