Consagración de un mito
¿Se le puede acusar a un torero de ser infiel a sí mismo? Es la sensación que me llevo. La variedad, el repertorio, la posibilidad de hacer algo diferente tiene que salir de uno. Con José Tomás dio sensación de ser "los deberes". Se agradece la voluntad pero no más largas cambiadas de rodillas, que va a tener algo en común con gente como ¿Padilla? Puf, qué miedo. Si tiene algo que ver que sea porque mata las mismas gayumbadas pero no por efectismos de cara a la galería.
Cierro el chiringuito por hoy. Mañana más fotos, impresiones, vídeos y demás, cuando llegue a Madrid.
Os dejo con una foto impresionante y una buena primera de EL PAÍS.
