Ruina merecida
De acuerdo, en Cataluña de alguna manera son hostiles oficialmente con los toros pero no sólo hay que, como los borrachos, echar la culpa al empedrado.
La afición de Barcelona, durante años y años, ha sufrido unos carteles indecentes. Combinaciones de toros y toreros que convertían en acto de tortura gastar un domingo en la plaza.
En la Puerta Grande de la Monumental hay dos cartelones de la temporada. Como reclamo aparecen en fotografías aparecen Rivera Ordóñez y Finito de Córdoba, dos toreros que no pasan precisamente por su mejor momento. ¿Pretenden que así vaya a gente a los toros? ¿Con los precios que hay en taquilla?

Llama también la atención que el inmueble no está precisamente bien cuidado. Un poco más de esmero en su limpieza no habría estado de más.
















