Escribir en el papel siempre hace ilusión. Esta semana lo hice hasta tres veces y tiene un "no sé qué" que me encanta. Para la gente con la que trabajo tiene que ser lo más normal del mundo, para mi, tan techie y modernilla tiene un algo transgresor. Además, para qué engañarnos, la gente que va a la plaza suele leer más la edición en papel de EL PAÍS, que esta web.
En la edición de este sábado sale una noticia firmada por mi en la que se confirma lo que nos olíamos, que José Tomás no va a Bilbao .
El inconveniente del papel es que no cabe todo... la edición inicial era un poquito más extensa. (Os lo pongo aquí debajo).
La temporada taurina tiene cuatro pilares fundamentales: San Isidro en Las Ventas, la feria de Abril de Sevilla, los sanfermines de Pamplona y la Semana Grande de Bilbao. Son las ferias en las que las figuras y aspirantes quieren anunciarse; José Tomás estará ausente en todas estas plaza.
El 5 de julio en Barcelona José Tomás toreará una corrida en solitario. Lo hará de manera desinteresada y es el único gesto destacado de esta temporada.
Una vez asumida la ausencia de José Tomás en las tres primeras parecía que Bilbao sí contaría con él. El acuerdo no ha sido posible. En esta ocasión por el dinero. Salvador Boix apoderado del diestro se ha limitado a confirmar a EL PAÍS que no estará en la 'Aste Nagusia': "El torero quería pero no ha sido posible. Me niego a comentar los motivos".
Luis Díaz de Lezana, presidente de la comisión de la plaza de toros de Vista Alegre, se mostraba muy contrariado por la última decisión del torero: "Llevamos negociando tres meses. Accedimos que viniera con los toros que quería, el día que escogiera y con los compañeros que mejor le parecen. No quería televisión y conseguimos que así fuese".
La administración de la plaza de toros de Bilbao se lo toma como una ofensa: "Todas las figuras quieren venir a nuestra feria. Con El Juli, Morante, Perera, Castella o Ponce sólo tardamos cinco minutos en ponernos de acuerdo. Para ser una figura de época hay que venir a esta plaza, y a Madrid, y a Sevilla". Luis Díaz de Lezana lamenta la ausencia del torero con una 'bilbaínada': "Necesita más él de Bilbao, que Bilbao de él".
En contra de lo que suele ser norma en el mundo taurino, el responsable de las contrataciones habla abiertamente de cifras: "Llegamos a ofrecer 45 millones de pesetas, después de mucho negociar, nos pidieron 50. Con las últimas cifras del PIB sobre la mesa, en plena deflación, me parece inmoral pagar esa cifra. No la hay ni para José Tomás ni para nadie". "Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar", concluye.
Me supo mal la actitud de Salvador Boix, sólo me dijo que era cierto que no iban y que el torero quería ir pero que no iba a explicar los motivos. Me parece negativo porque mientras los demás hablan ellos no lo hacen. Si el torero se expresa con su espada y su muleta, lo comprendo pero él está en ese puesto para argumentar, dar una imagen. ¿En qué lugar deja al torero si no explica a la afición los motivos y la negociación? Sinceramente, creo que se confunde en su labor...