Estoy repasando las fotos del viaje. Con este tiempo, creo que pasaré de Valdemorillo. Me estrenaré directamente el 1 de marzo en el festival de Adrián Gómez en Vistalegre. Además, hace más falta.
Los niños forçados de la plaza de Angra do Heroísmo han vuelto a llamar mi atención.
Juan Carlos Illera es profesor de veterinaria.
Comenzó un estudio hace más de diez años con el ánimo de demostrar que los toros sufrían durante la lidia. A medida que investigaba, los resultados científicos le llevaban la contraria. Alargó aún más el estudio.
Sólo ha ido cuatro veces a los toros. No se muestra a favor, ni en contra. Se limita a hacer su trabajo científico, pero ya se ha convertido en un maldito en su entorno, entre los alumnos y muchos compañeros. En el vídeo relata como le envían amenazas de muerte y le revientan el correo. ¡Viva la tolerancia!
Su exposición, tan extensa como interesante, merece una reflexión.
Víctor Gómez Pin fue, quizá, de todos los asistentes al Congreso de las Azores, el más beligerante, el más comprometido, el que más buscó la unión para defender la fiesta.
Una isla taurina, esa sería mi definición. Nunca pensé que en un lugar en medio del Atlántico se pudiese vivir así la afición a los toros, ni que se criasen. Menos aún que se hiciera con autenticidad, sin estridencias.
A pesar del mal tiempo, fuimos a visitar la ganadería de Rego Botelho, conocimos las expresiones de folklore popular de la isla y Gómez Escorial dio todo en la tienta a pesar del viento.
Sin lugar a dudas, fue el momento más celebrado del Foro Mundial de Cultura Taurina. Una conferencia a cargo de Luis Francisco Esplá para el recuerdo, para traspasar la frontera más allá de lo taurino.
Me falta sólo algo así como un minuto, que es lo que tardé en cambiar la batería durante la conferencia. Los aplausos duraron todavía más de lo que se puede ver en el vídeo.
"Desde Angra do Heroismo, capital de Isla Terceira, los participantes en el Forum Mundial de la Cultura Taurina declaramos nuestro orgullo de sentirnos partícipes del gran patrimonio histórico de la Tauromaquia, un rito milenario que une a millones de personas de ambos lados del Atlántico.
Tras el desarrollo de las tres jornadas del Forum, concluimos que la Tauromaquia es la expresión de las raíces más profundas de la cultura latina, dentro de sus múltiples variedades nacionales y locales. Y también la sublimación de valores fundamentales de la condición humana que han entrado en crisis en la sociedad actual. Y que la cría del toro, elemento básico del espectáculo, se decanta por su natural ecologismo como una gran defensa de los ecosistemas diversos donde se ejerce, tanto en América como en Europa.
Los aficionados a los toros no debemos sentirnos acomplejados ante las agresiones de quienes ahora intentan acabar con este inmenso legado cultural, desarrollado a lo largo de los siglos y que ha servido como escuela de vida para generaciones y generaciones de ciudadanos de bien y como nexo de culturas. Y consideramos que quienes se juegan la vida ante el toro, para expresar y provocar así hondos sentimientos, son intérpretes de un ritual apoyado en normas éticas basadas en el respeto máximo al animal.
Estas tres jornadas de convivencia en las islas Azores, centro geográfico del toreo, han servido para que gentes de todo el mundo reafirmen sus convicciones e intercambien ideas y argumentos políticos, morales y científicos en pro de la defensa de la Fiesta, una actividad cultural que entra en el tercer milenio con vocación se seguir sirviendo de ejemplo y de guía de valores en un mundo globalizado que impone sus criterios contra la diversidad cultural y la libertad de pensamiento.
Que esas ideas y ese espíritu positivo que han surgido de este Forum, y que debemos difundir con entusiasmo, formen una robusta barrera que, como el anticiclón de las Azores, nos proteja de los tempestuosos ataques que recibe la Fiesta. Y que este sentimiento de hermandad universal en torno al toro nos vuelva a unir pronto en estas mismas tierras.
Gracias a todos por seguir manteniendo vivo el viejo rito del toreo".
Sólo me dio tiempo a grabar las versiones francesa y española.
Una de las charlas más esperadas del Fórum de las Azores fue la de la ganadería. Me parece especialmente importante lo que dijeron tanto Victorino Martín como Joaquím Murteira Grave (en portugués, pero se entiende muy bien). Este último, además, se mojó en el tema de las fundas.
Alberto Ramírez Avendaño habló de la cría del toro bravo en Venezuela.
Joaquim Murteira Grave no tuvo pelos en la lengua, con educación y argumentos dijo muchas verdades sobre el momento que atraviesa la ganadería de bravo en Portugal.
Victorino Martín, en representación de España, tuvo un sincero testimonio, comenzando por su propia experiencia vital, para pedir la unidad de la afición.
El de la modernidad ha sido uno de los más importantes, pero al mismo tiempo se ha echado en falta algo más de interacción con la audiencia y detalles que contaré en un post de cierre.
Como no hay web propia de las jornadas, muchos de los debates, fotos y momentos se perderán. Así que, los dejaré por aquí para el recuerdo.
La ponencia de Francis Wolff merece la pena verse.
El sábado, además de disfrutar de un momento de comida típica en el campo y folklore sin artificios, tuvimos una pequeña tienta en la ganadería de Rego Botelho a cargo de Ángel Gómez Escorial. Después de torear todo lo bien que pudo a pesar del viento, y de que los más valientes del lugar demostraran su buen hacer y sobre todo valentía con la muleta, tocaba meter la vaca al corral.
El torero se fue a buscar el animal que estaba cerca del caballo. Devolvió la vaca a toriles con un vistoso quite: "La Mariposa". Lo ideó y popularizó Marcial Lalanca (toco madera). Tiempo después, Luis Franciso Esplá volvió a hacerlo, pero no terminaba de perfeccionarlo. Algo fallaba en la manera de coger el capote y Marcial le enseñó a hacerlo.
Este quite apenas se ha visto en las plazas. Gómez Escorial, de variado repetorio y notable conocimiento de las suertes del toreo, quiso hacerlo también. De pequeño veraneaba en Alicante, donde el padre de Esplá tiene una placita que hasta contó con escuela taurina. Allí se dirigió Ángel Gómez Escorial, el último torero de la parte seria del Bombero Torero, para aprender la ejecución de esta suerte.
En plaza no se suele hacer no sólo por su dificultad, sino también por lo que produce. Si es a un toro propio, mal. Si es del compañero, se le hace una putada y uno se arriesga hasta a llevarse unos cuantos palos. ¿El motivo? Muy sencillo. Se le tocan las orejas al animal y termina resabiado, buscando...