Últimas tardes de Esplá
Llamadme nostálgica. Tachadme de sentimental. Si lo preferís podeis decirme sensiblera. Hasta tolero que me digais "mala aficionada" pero nunca me taparé por seguir a Esplá. Es casi una debilidad infantil. Las pocas tardes que pueda, haré el esfuerzo para ver a mi torero vestido de luces clavando rehiletes de fantasía. Sé que de ahora en adelante es muy difícil que le pueda ver andar por la cara de ningún animal bravo, ni siquiera vestido de corto.
Así estuvo en Colmenar.
Luis Francisco Esplá en Colmenar Viejo from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.

