Taquilla solitaria
Si la fiesta de los toros estuviera de otra manera, es decir, mucho mejor, esta imagen no se daría.
Hizo la broma Cuchillo, como de coña, pero tiene más sentido del que parece: "Mira, hay gente durmiendo para conseguir entradas para mañana".
La taquilla abre a las diez y guarda un cupo para para ese mismo día. Si hubiese expectación habría ya reventas y aficionados pasando la noche al raso. Pero Juan Bautista, Perera y Talavante, tres diestros que ya han salido como matadores por la Puerta Grande, no tienen tirón suficiente.
El ganado de Valdefresno tampoco invita a hacer el esfuerzo.
Para la próxima de Morante, 5 de junio, que además es la despedida de Esplá, tanto Cuchillo como quien suscribe piensan llevarse la silla de camping y esperar que levanten la persiana de la taquilla. La ocasión lo merece.

