Sobre la corrida picassiana de Telecinco
La capacidad para sorprenderme a mi misma es ilimitada.
Me pongo a ver la televisión. Aún no ha comenzado la corrida y me estoy pensando apagar el televisor.
Para empezar el cartel no está al nivel del artista malagueño. Sólo se salva Castella, torero cuya gestión mediática está ligada al mismo que retransmite la corrida.
Antes de comenzar hablaban de los reventas, pero no se veía lleno. Mucha gente guapa en el palco, mucho topicazo y autobombo, pero poco contenido por ahora. Roban la foto de Enrique Meneses de Picasso con Luis Miguel y un dálmata .
Ah, bastante amarillismo en un cuestionario previo a la corrida a los toreros...
Lo único puntual en este país, los toros, comienzan tarde...
Acaba de salir el primer toro. De presentación más que dudosa (aparente en cuanto a pitones pero con indicios de escofina), flojo, da una voltereta. Se oyen de fondo protestas que en la tele se silencian. Todavía me pregunto cómo soy aficionada a estas cosas. Se llama igual, pero no es lo mismo que buscamos muchos aficionados.
Me niego a apoyar un espectáculo en el que el toro sale ya dominado de los chiqueros.
Convierten en hecho histórico "la primera corrida picassiana de la historia", ¡qué culpa tendrá Picasso!
Telecinco vuelve a su senda en la retransmisiones de toros: petardeo, famoseo y sospechas de escofina. Como hace tantos años. Como cuando se cargaron la corrida de los banderilleros, como cuando Jesulín coleccionaba bragas en Aranjuez.
Ya tenemos una nuevo teatrillo: La corrida de Ronda 2.0.
