Con Victorino vuelve el toro
Menos el segundo y el sexto, que han sido algo peores, me ha gustado la corrida de Victorino. No iba con demasiada ilusión así que me iba a conformar con poco. La suerte de varas, si no se ha hecho del todo bien, al menos se ha intentado.
Ferrera cada vez se me hace más cuesta arriba. De la oreja de Urdiales ni me he enterado pero tampoco me molesta. Le hará bien al torero, le animará y confío en que le sirva. Debo confesar que dejé de grabar a mitad de faena porque veía que no le sacaba más que defectos.
Hay algo que me preocupa de Las Ventas, y es una cada vez más preocupante pérdida de identidad. O algo peor, la aceptación de "la suerte del autobús" también con los matadores. Ayer había mucho, muchísimo extremeño para apoyar a Perera y hoy riojanos para hacer lo propio con Diego Urdiales. No me parece mal por los toreros, pero sí que se baje el listón de la plaza.
Volviendo al tema de Victorino, dice: "Sabemos que tenemos el listón muy alto, se nos exige mucho, pero que nos sigan exigiendo muchos años así" . Toda la razón; en su caso la exigencia va unida a admiración, respeto y reconocimiento.

Diego Urdiales ha justificado la sustitución. Me gusta que sepa torear este tipo de ganado sin atragantones y deformaciones habituales en los que se ganan los contratos con cuentagotas. Veremos cómo se porta el "star system" con él.