Creo que sí. Lo tengo además bastante claro. No porque haya visto medio arrancar la cabeza al Campeño en mi infancia; tampoco porque tengamos grabadas en la cabeza las imágenes de Paquirri o las fotos del Yiyo con "los ojos vueltos", ni me sirve como excusa el ver por televisión la cornada mortal de Manolo Montoliú, sino porque es algo implícito. Los aficionados a los toros tenemos asumido que la muerte, aunque remota es una posibilidad a barajar siempre que hay un animal bravo.
¿Su familia va a comprar el periódico? No lo creo. Tampoco se va a poner ahora mismo a ver la televisión. Cuando aún no se sabía quién era el joven fallecido las autoridades de Pamplona fueron las primeras en difundir las imágenes
No creo haya una muerte en la intimidad cuando estamos en un espectáculo público. Morir en la intimidad es una elección y se respeta, pero no si uno muerte en un encierro que, además da la casualidad, es en uno de los festejos más conocidos a nivel mundial.
Al margen de este revuelo creo que los aficionados a los toros estamos bastante acostumbrados a este tipo de imágenes. Sin ir más lejos, hace un ratito he recibido estas fotos de la cura de El Cid. Resultó cogido en Pamplona y Toromedia, su agencia de comunicación, ha difundido a los medios estas imágenes de Arjona. No me parece tan rato.
Antonio Lorca analiza con cierto reposo la tarde de José Tomás en Barcelona.
En mi opinión, a José Tomás no le importa demasiado ya su cuenta corriente. No se trata de que pueda cobrar menos si no va a los sitios. Tampoco creo que le falte algo para ser líder, porque ya lo es. Sí creo que los aficionados pensamos en un líder como otra cosa, que acepte más retos y menos comodidad.
De todo esto sí me hace gracia que se gaste tanta tinta en José Tomás, no por Lorca, sino en general, y se diga tan poquito sobre los supuestos toreros grandiosos que iban a salvar la fiesta en ausencia de José Tomás. ¿Qué ha sido de Serafín Marín? ¿Cuándo hará Castella faenas más lógicos? ¿Qué pasa con El Juli? ¿Por qué está falto de ánimo El Cid? ¿Qué intenciones tiene Perera para este año?
Puestos a criticar... ¿no nos acordamos de la tarde de Perera con seis toros en Madrid? Ese día estuvo extremadamente valiente, pundonoroso, pero poco conocedor de los toros. ¿Mejorará este aspecto?
Os dejo con el vídeo de la tarde en Barcelona en versión "incrustable" por si alguien lo quiere meter en su blog.
Por cierto, iba a hablar de otro apoderado. De Corbelle. Pero se me revuelven las tripas. Si trabajo me cuesta comulgar con la falta de señorío, no se imaginan lo que me repugna la mentira. Y no diré más que esto: Joao Folque, ganadero de Palha, SÍ fue a la enfermería a visitar a Israel Lancho. Servidora le entrevistó en la puerta. Aunque, ahora que lo pienso, quizá tampoco esté bien visto hacer entrevistas mientras en la enfermería se opera a un torero.
Hoy sólo me gustó en el primero Tendero. Cuando todos entraron en "panic mode on", él resolvió la papeleta con profesionalidad, entereza y hasta cierta gracia en los remates. No me lo esperaba de alguien que se estrenaba y no me hubiera importado que le hubiese caído una oreja.
En ocasiones me preocupa que la plaza no sepa entender una lidia, una manera de resolver problemas. Sería importante que entendiesen que hay vida más allá del natural y el derechazo.
La corrida ha sido una basura ganadera. No me creo que no haya mejor en la cabaña brava, pero tampoco lo encuentran. No sé cuánto tiempo durará esto pero dan ganas de borrarse.
El Cid anda fuera. Necesita sentarse, tomar aire, reflexionar, renovar las ilusiones, qué sé yo... Los pases de Castella me aburren. Lamento llevar la contraria a la plaza cuando le aplaude tanto pero me parece un pegapases que cuando hace falta se da un atragantón.
Cuando se pone así la plaza es como si estuviésemos en Benidorm (dicho con todo el respeto a los verdaderos aficionados a los toros de esa ciudad turística).
Sólo una vez he cruzado palabra con él. Fue durante una excursión a la ganadería de Palha. Iba con la gente de la Asociación El Toro y quisieron hacerle entrega de un boletín editado por los aficionados. Lo rechazó.
Lo respeto, aunque en aquel momento me pareció un feo detalle. Ahora mismo, importa poco. Que piense como quiera mientras sea capaz de cumplir con labor con el decoro y la eficacia con que lo hace siempre que se viste de luces. Incluso cuando, como ayer, se viste de "Lagarto Juancho" y plata.
La lidia del segundo Victorino fue un espejismo de verdadera emoción. Quizá el único de toda la tarde. El resto fue una faena de Urdiales en el primero en la que toda la plaza se unió pero no fue más allá. Apenas hubo toro. También hubo compasión con Fandiño. Pero no emoción de la que buscamos los aficionados cuando vamos a la plaza.
Parecía un derribo "válido", hasta que en el segundo encuentro descubrimos que era cosa del caballo "yonki".
Me gustó cómo se lo llevó El Cid, cómo Durán, al más puro estilo Obélix tira del rabo y desplaza al toro, y cómo la cuadrilla en general mantiene el orden.
La corrida de Adolfo decepcionó, no voy a gastar mucho más tiempo en ello. No se protestó demasiado por respeto al hierro, supongo, pero no era para callarse.
Frascuelo quería pero no pudo.
Rafaelillo porfió sin demasiada suerte.
Valverde sólo lució con la estocada al tercero.
Luis Carlos Aranda se llevó por méritos propio la ovación de la tarde. Se la regaló a su padre.
La corrida de hoy, sin El Fundi, podría haber quedado en mano a mano entre El Cid y Diego Urdiales. Finalmente, pusieron a Iván Fandiño. Ojalá me confunda, pero me parece una oportunidad envenenada.
No entraba en los parámetros. En el planteamiento de la feria seguro que entraba "una light" y la de los Victorinos que es un chute de casta en vena. Más o menos brava, pero siempre con sentido y aprendiendo de los errores.
Imagino que el torero, en días como el de ayer, viene con otro "chip" y se encontró algo fuera de guión. Se le dio bastante, para lo que era la corrida, en el caballo. En el segundo puyazo, Aguafría, que es como se llama el aspirante a toro de la feria, metió la cara abajo en el peto y apretó.
En banderilla "El Alcalareño" calentó el ambiente. El Boni también puso de su parte. Ya estaba la plaza a punto de caramelo cuando el torero que descubrió Madrid en tantas tardes de verano, no pudo.
A todos les pasará. Suben y después bajan, pero no tan precipitado. Todos los toreros tienen curvas en su carrera, hasta baches. Saben que no pueden estar siempre a "revienta calderas". La diferencia es que aprenden, desarrollan un estilo propio y se nota menos. Terminan por hacer del defecto virtud, y las carencias de parecerlo.
El Cid, oh gran error, no estuvo a la altura . Vulgar, en línea, sin cruzarse, con un toro que exigía.
Para mi, la desilusión llegó entre el minuto 2:17 y 2:30 del vídeo, cuando quita la pierna y se puede tomar verdadera medida de cómo está el torero.
Después de casi diez días de feria, llegan las figuras. Adiós a este preludio pagado con el abono para entrar de verdad en lo que tendría que ser San Isidro.
Corrida de la deseada ganadería de Núñez del Cuvillo para tres figuras.
El Cid "se descubrió" en Madrid. Cuenta con el favor de Sevilla pero su izquierda se reconoce muchísimo en Las Ventas. Gusta más con victorinos, pero se espera su capacidad para demostrar gusto y empaque también con ganado relativamente más fácil. Luce menos, por supuesto, pero se le permite este supuesto alivio.
El Juli suele levantar cierta controversia, pero da lo mejor de sí mismo.
Perera, después de su gesta en Otoño, reaparece en Madrid. Puede que artísticamente no fuese la mejor actuación pero dio todo de sí.