Sentar un pobre a la mesa, un vicio de Madrid
Cada año se repite, aunque no tan pronto. Nos da la cosa tonta esa de la pena y bajamos el listón. Lo de esta primera de feria ha sido de escándalo. Vale que cada año nos dé por sentar un pobre a nuestra
Emilio de Justo, que estuvo bien, pero no para cortar un trofeo, por momentos me recordó a Joselito. Después a Javier Conde con los pasitos de "pitiminí". Lo emborronó con enganchones, pero qué más daba. A la mitad de la plaza le habían regalado la entrada y querían pasarlo bien. Querían borrar una corrida floja, con dos sobreros, con un tercero impresentable y con descaste generalizado.
¿Cómo olvidarlo? Premiando al menos conocido del cartel y con mejor concepto, al que puso ganas e ilusión, entrega y por momentos ligazón. Le faltó colocación, algo de temple.
No está mal premiar al que nada tiene, al que expone y muestra buen concepto, pero... ¿qué le vamos a dar al que medio consiga torear? Hay que tener un criterio claro. Y sobre todo no convertir la feria de San Isidro en Operación Triunfo .
Emilio de Justo, primera oreja de San Isidro 2009 from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
Ojalá me confunda pero, en el mejor de los casos, le servirá para coger una sustitución y devolver la oreja.
