El esfuerzo de Israel Lancho
Ya se sabe, en Madrid siempre nos gusta sentar un pobre a nuestra mesa. Nos lo echan en cara y me temo que no nos importa. Es algo así como "la justicial social" de una plaza con pocos caprichos.
Israel Lancho está muy muy verde. A cada paso este torero con hechuras de jugador de basket deja patente su bisoñez pero también dejó claro que tiene valor y voluntad.
Supo tirar del buen sexto ("Aragonés", de Cuadri)y en algunos momentos aguantar. No era fácil, pero hacía falta. Madrid se fijó en lo que hizo bien y no en lo mucho que le faltaba símplemten para tomar la alternativa. Como dirían los antiguos, "con más voluntad que acierto", pero también con una entrega y disposición que no todo el escalafón expone con tanta inocencia.
