Morante se libera, ¿volverá Morante?
A veces tengo la sensación de que nunca más veremos al Morante que queremos.
La falta de regularidad es parte de su encanto. Cada vez que quiere ser regular termina tirando las tres cartas, rodeado de una vulgaridad que no le pertenece a un torero de excepción como es Morante de la Puebla.
Esta temporada ha sido así, desde el capote de Madrid, poco más, altos y bajos. Arriba y al hoyo, cogidas, vueltas y un final de temporada enfundando siempre el mismo vestido porque no entraba en otro, con la sombra de la depre.
Morante me ilusiona, me gusta su personalidad.
¿Qué le ha llevado a romper con Sánchez Benito ? Supongo que, a pesar de la amistad y confianza que tiene en el ganadero afincado en Salamanca, la necesidad de torear más que otros años, con más responsabilidad y que le quede lo mismo en la cuenta corriente. ¿De qué sirve el esfuerzo?
Los empresarios no perdonan. La temporada anterior Morante apretó las tuercas con el dinero, las ideas y venidas, dejando carteles por cerrar, pasan factura. No en la taquilla, pero sí en la escasa sensibilidad de un sistema montado para beneficio de unos pocos, casualmente con los mismos apellidos, con ganaderías y varias plazas para gestionar.
No hay sitio para los héroes en este sistema.

A ver si me hago con un ejemplar...
Como yo. 