¡Los toros han muerto! ¡Vivan los toros!
No es habitual que la prensa internacional hable de toros, menos aún que lo haga en New York Times, por eso merece destacarse.
Este domingo publicaron un artículo con el título: Los toros han muerto! ¡Vivan los toros!
En el extenso escrito se habla, sobre todo, de José Tomás, de cómo ha comenzado su temporada, de cómo es (o cómo lo ven ellos), relacionándolo con la política y la España actual. Para mi gusto abusa de los tópicos de las chavalas a la antigua usanza, pero ¿quién sabe? Quizá sigamos dando esa imagen.
Michael Kimmelman habla, como no, de Manolete, pero también de los diferentes diestros que despuntan en la actualidad. Me gusta que destaque que para los aficionados los toros no son un deporte. Lo relaciona, de alguna manera, con la forma de entender el jazz.
El periodista, con gran acierto, destaca como muchos aficionados protestan por el escaso trapío de los toros y menciona el afeitado. Es decir, que "un guiri" -dicho con todo el respeto y cariño del mundo- lo nota, lo sabe y lo dice más claro que la mayor parte de la prensa especializada.
No se olvida de las relaciones entre los toros y la Comunidad Europea, o de las encuestas que muestran el cada vez mayor desinterés de las sociedad española por las corridas de toros o la corriente antitaurina que tanta fuerza tiene en Cataluña.
Por cierto, menciona a Luis Corrales, a Salvador Boix y a la Plataforma en Defensa de la Fiesta. También, y con el mismo respeto y profesionalidad a los que no están a favor de los toros.
No os destripo más el artículo para que lo disfruteis. Aparece bastante Cayetano, y se nota que lo documentó muchísimo y le puso contra las cuerdas en muchas de sus preguntas. Al margen del papel del último de los Rivera en el ruedo, como embajador de la Fiesta tiene mucho futuro. Se sabe explicar, habla idiomas y relata bien sus sensaciones; su relato de estudiante en Suiza y Estados Unidos hasta que decidió ser matador resulta interesante para entender "el veneno".
Aunque, haciendo una crítica, se pasa con el papel "mesiánico" de José Tomás.
