El sábado, además de disfrutar de un momento de comida típica en el campo y folklore sin artificios, tuvimos una pequeña tienta en la ganadería de Rego Botelho a cargo de Ángel Gómez Escorial. Después de torear todo lo bien que pudo a pesar del viento, y de que los más valientes del lugar demostraran su buen hacer y sobre todo valentía con la muleta, tocaba meter la vaca al corral.
El torero se fue a buscar el animal que estaba cerca del caballo. Devolvió la vaca a toriles con un vistoso quite: "La Mariposa". Lo ideó y popularizó Marcial Lalanca (toco madera). Tiempo después, Luis Franciso Esplá volvió a hacerlo, pero no terminaba de perfeccionarlo. Algo fallaba en la manera de coger el capote y Marcial le enseñó a hacerlo.
Este quite apenas se ha visto en las plazas. Gómez Escorial, de variado repetorio y notable conocimiento de las suertes del toreo, quiso hacerlo también. De pequeño veraneaba en Alicante, donde el padre de Esplá tiene una placita que hasta contó con escuela taurina. Allí se dirigió Ángel Gómez Escorial, el último torero de la parte seria del Bombero Torero, para aprender la ejecución de esta suerte.
En plaza no se suele hacer no sólo por su dificultad, sino también por lo que produce. Si es a un toro propio, mal. Si es del compañero, se le hace una putada y uno se arriesga hasta a llevarse unos cuantos palos. ¿El motivo? Muy sencillo. Se le tocan las orejas al animal y termina resabiado, buscando...
En el primer toro parece que a la cuadrilla no le hizo demasiada gracia que José Tomás no perdonase una. En el segundo se fue directamente con la "bata de cola" para dar gaoneras -al lorito con como mete la punta del capote, así tiene menos superficie-. Atropellaba la razón aunque el toro las tragase, y se salvó. Un tropiezo final dejó a José Tomás a merced del toro y fue El Fundi, el que le quitó su toro de encima.
Lo de Morante con el capote es casi norma, de ahí que se le perdonen muchas otras cosas. Tengo un amigo que dice que un día teníamos que amordazar al mozo de espadas, a su primo pelirrojo, para que no pudiese darle la muleta y no tener más remedio que cuajar el toro de principio a fin con el capote. Dio unas chicuelinas de bonita ejecución. Se agradece que siempre, después de su toro no desprecie el último quite.
La réplica por parte de Cayetano no fue, al principio buena, sí en la intención, pero no en la ejecución. Las gaones terminaron en un lío con la capa de batman haciendo prácticas. Mejoró cuando se puso directamente la bata de cola para ejecutar la suerte de moda. Se agradecen los quites, pero ¿y la variedad? Ah, claro, que es el torero de moda...
Cayetano podría haber invitado a Manzanares, pero quiso aprovechar el toro para sí. Es natural. Manzanares, junto con El Juli, pueden considerarse las dos figuras que peor paradas salen de la feria.