Toros feos y de provincias
Mosqueaba que sólo tres toros hubieran pasado el cada vez más laxo reconocimiento veterinario de Madrid y mosqueaban unas hechuras cebúreas, propias de las vacas sagradas que cagurrean a orillas del Ganges. Pero mira por dónde, con todas estas taras, la ganadería de Las Ramblas ha sido la triunfadora de la tarde. De Albacete tenían que venir estos toros, coño. Como Miguel Tendero.
Uno de triunfo para cada coleta. Juan Bautista y El Fandi han sido esta tarde al toreo lo que yo a la historia de la literatura, y Luis Bolívar ha cortado una emocionante e indiscutible oreja a un toro de dos, el sexto, pedazo de toro. No ha estado el colombiano a la altura del animal, pero sí hecho un tío, que las dos cosas son compatibles. Si El Fandi no le hace el torniquete ni me entero de que llevaba cornada: ni un gesto de dolor. Y ha sido más de media faena la que ha soportado el caleño herido. Quizá por eso no cuajó al toro, quizá. Torero macho y recio Bolívar.
La media ración de Marqués de Domecq, podrida.
Moraleja: los toros feos y de provincias también embisten.
Israel Cuchillo
