Sobre los toros de Cuadri
Al llegar a la plaza, cuando Beatriz Tablada cumplía con su ritual de darme al mismo tiempo el programa de mano y una sonrisa que le cierra los ojillos, me encontré con un aficionado fetén indignado.
Pronto me contó los motivos: resultaba que sólo habían pasado cuatro toros de Cuadri, pero que uno había sido rescatado para no tener que devolver el importe de la entrada a los aficionados.
La afición ponía a Florito en el punto de mira por algo relacionado con las ya famosas fundas que muchos ganaderos ponen a los pitones para que no se estropeen y por las labores de veedor que supuestamente desarolla para la empresa el mayoral de Las Ventas.
Sin quitar un ápice de crédito a las palabras del aficionado me costaba creerlo porque la labor de Florito, oficialmente, es de mayoral. ¿Qué pintaría él poniendo y quitando fundas cuando es un funcionario de la Comunidad de Madrid? ¿Sería compatible su labor pública con la de veedor de la empresa? ¿Puede tener tanto poder como para decidir quién lidia y quién no? En todo caso, ¿cómo podría facturar por esos servicios si es un funcionario?
Al momento me encontré con "Manolito Chopera", empresario de la plaza, que iba para el callejón. Aprovechando que no nos hemos saludado en lo que va de temporada me decido a preguntarle por el tema. Contestación: "No sé, con el lío que tenemos con toda la feria no sé lo que pasa en los corrales. Para eso tenemos gente dedicada a ello y mis labores son otras". Medio me mosqueo: "Joer, Manolito, que estoy de servicio". Pasa de mi y me termina diciendo que si me he fijado en los bonitos que están los bares de la plaza y que en San Sebastián hay una calle con más de cuarenta bares. Que no quiere largar, vamos...
Como por arte de magia aparece Rafa , conocedor de lo que se cuece en el campo como pocos, le pregunto y me dice que se han pegado los toros y no valían.
Pasadas las diez de la noche llamé al ganadero para ver qué había de cierto en todo esto. Me confirmó que "no ha habido nada raro en los corrales. Hace un mes teníamos diez toros para Madrid y sólo hemos podido lidiar cuatro". Al parecer los cuadris salieron pegones esta camada y en el campo quedaron dos, uno con un flemón que le impedía girar el cuello y otro que perdió bastante peso. De los que vinieron ya a Madrid, uno estaba escobillado y otro con una nube en el ojo. De los seis restantes, dos más se escobillaron y finalmente se rescató uno que también tenía un "pajazo" en el ojo izquierdo para poder lidiar cuatro toros.
Me temo que lo que más le dolía, dentro de la situación, era no poder lidiar el número 18 en el que tenía puestas bastantes esperanzas.
Fernando Cuadri, a pesar de todo lo acontecido lo tenía muy claro: "A nuestros toros no les ponemos fundas, ni las vamos a poner".
A lo largo de la mañana he recibido varios mensajes al móvil en los que se denuncia un boicot a la ganadería de Fernando Cuadri. No sé si es tanto como un boicot, pero es evidente que en primer lugar su ganadería no está en el mejor momento, su limpieza está a prueba de toda duda y que algo turbio hay en todo este asunto.
