Cogida de Valverde en Las Ventas
No quiso irse dejando que sólo se hablase de Diego Urdiales. Javier Valverde sabía lo que se jugaba en Madrid y no quiso dejarse ganar la pelea.
Una encina como esta de Salamanca, renunció a sus principios. Dicho, claro está con todos los matices del mundo y con la intención de echarle una flor porque no es lógico que un torero de los más clásicos y poderosos del escalafón, de los que torea lo que pocos entienden sin perder las formas y el gusto, no suele dar una larga de rodilla, ni mucho menos empezar así una faena.
Cogida de Valverde en Las Ventas from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
La entrega sin reservas le llevó a atropellar la razón y dar un buen susto en la plaza. Al salir de la enfermería, Cucho, siempre atento, me invitaba a subirme a la furgo y comprobarlo yo misma.
- Joer, Cucho, que yo no me monto en un coche de cuadrillas ni en broma.
- Pero bueno, que no es eso, que es que mires como le ha dejado la chaquetilla. No veas la suerte que ha tenido.
El tufo a after shave del sobrero de Julio de la Puerta también colaboró en dejar el parte facultativo en un montón de varetazos, contusiones y sustos varios.
Aunque me queda más por contar de la corrida de hoy (si no estuviera tan tan liada os ponía los vídeos antes) sí quiero lanza una reflexión. ¿Por qué se queda la sensación de que toreros como Valverde y Urdiales quieren caldo y toman dos tazas? Si son felices así, me alegro, pero se corroboran muchas injusticias de este escalafón.
¿Sirve de algo todo esto?
Parte médico de Javier Valverde: "Corrida celebrada en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid el 24 de mayo de 2009. A la finalización del sexto toro acude a la enfermería el matador de toros Javier Valverde. Tras la exploración oportuna se le encuentra un puntazo en la axila y hemotorax izquierdo. Un puntazo en el tercio superior cara anterior del muslo derecho, así como contusiones múltiples por todo el cuerpo. Pronóstico reservado. Javier Valverde se traslada a un hospital para un más profundo estudio radiológico".

Es cierto que hoy se esperaba más de él, que había mucho paisano y que se le trató con especial cariño, porque Madrid no olvida. No es menos cierto que la corrida de hoy no fue de "samueles", sino de "samulos". Unos inválidos, otros mansos, todos sin codicia, con una cuestionable presentación. No todo van a ser pitones.