José Tomás cortó cuatro orejas en Jerez. A ver qué pasa en Barcelona, por fin, una plaza de primera, aunque no sea tan seria como deseamos muchos, algo es algo.
Aunque nos frecuentamos poco, Santi es uno de los amigos que tengo en la lista dorada. Nos conocimos por su devoción a José Tomás, pero sólo fue un primer paso.
Hasta dormimos la siesta es un sitio de tapas que tiene una gradas con la maleta de un lado a otros. Vamos, ni Juncal.
La noche fue para recordar también. Nos encontramos con Kiko Pantoja. Juro que no es broma. Por poco terminamos en su reservado al más puro estilo Marujita Díaz.