Semana Santa en Madrid
Los domingos de Ramos y Resurrección son clásicos de la temporada venteña, hasta hace poco eran maltratados. En esta ocasión creo que menos.
Ambos días iré a Las Ventas.
La encerrona de Talavante el domingo de Resurrección me interesa. Es un torero capaz de lo mejor y lo peor, con capacidad de sorpresa, pero aún no sé si de aguante y superación. El reto nos lo dirán. La apuesta en sí misma es un punto a su favor. El ganado de Núñez del Cuvillo o es teledirigido -cuando son figuras- o puede tener cierto interés -como aquella corrida de Otoño. Veremos qué envía el ganadero (o qué han escogido entre torero y empresa). En cualquier caso las incógnitas abiertas ante esa fecha me van.
Mañana, Domingo de Ramos, me apetece porque todo el mundo larga bien de la camada de este año del Puerto de San Lorenzo. De cuando en cuando echan un atanasio que pasa de la lidia hasta que se calienta en la muleta. Ojalá mañana sea así.
Uceda Leal nunca molesta; me temo que le falta creer en sí mismo y entregarse un poco más, pero sabe torear con gusto y clasicismo.
Luis Bolívar despuntó el año pasado. Tengo curiosidad por ver cómo ha venido de América, con temporada triunfal, y además, para qué negarlo, le llevo viendo desde que debutó en la Escuela Taurina -entonces, hasta ponía banderillas con su terno rosa palo y oro-.
Juan Bautista es demasiado irregular. A veces, da con la tecla correcta y se convierte en torero poderoso. Me daba un poco igual hasta que en el viaje a las Azores alguien cercano a él me hizo una confesión que despertó mi ternura hacia un torero con fragilidad.
Lo que sí me parece un despropósito es la corrida concurso de ganaderías para empezar harían falta toreros expertos en Santa Coloma y no tres buscadores de oportunidad.
