¿Afición o negocio?
Fuimos a primera hora de la tarde a la plaza con intención de comprar unos carteles como recuerdo.
No había manera. Ni había tienda, ni carteles por ahí.
Más tarde, Luis Corrales nos explicó que era cosa de José Tomás que no quería que se hiciese negocio con ellos. La tirada de carteles es corta pero sin ánimo de lucro.
Esto no impedía que Faricle los vendiese al módico precio de dos euros.
Nada más acercarnos a la plaza nos encontramos a gente acampando junto a la taquilla para tratar de conseguir las escasas entradas que salgan este domingo a la venta.
La cuestión es que además de estar allí con los aparejos de camping no se cortaban a la hora de tratar de vender entradas. Imagino que en la tele saldrán como fanáticos que pasan la noche al raso por un ídolo. No creo que todos pertenezcan a esa tribu.





