Pilar y Félix, felices en Colmenar Viejo
Estas pancartas me recuerdan cada vez más al túnel de salida de Coslada.
¿Estamos pamplonizando la fiesta? ¿Las plazas de toros son cada vez más un lugar festivo, un sitio para divertirse y menos un templo para emocionarse?

Parece que esa es la tendencia. Parece que los taurinos no les importa. Poco interesa la tradición y la liturgia, porque tampoco interesan demasiado los valores.
