Lo dejé subiéndose y me fui casa. A la vuelta de la Victorinada, mientras trasteo con los minivideos, vi que ya estaba listo el de ayer.
Más o menos, así fue la tarde de Perera. Una tarde con más épica que lírica, con más entrega que toreo. Me quedan algunas dudas con respecto a qué quiere ser Perera. En algunas cosas, me recuerda a Miguel Abellán. No por su toreo, sino por sus cambios. Una veces quería ser José Tomás, otras Joselito, otras Ponce...
El ambiente festivo se palpaba en toda la ciudad. Aunque la plaza de Barcelona, administrativamente, se considera de primera categoría, tiene un público demasiado benévolo. No me parece mal dada la situación que viven los aficionados allí.
El sábado los toros se caían, se protestaba un poco pero pronto cambiaban el chip y, nada, a aplaudir que es lo que tocaba.
El cambio en la empresa ha permitido que se puedan tener fines de semana con carteles similares como en este ciclo de la Mercè y que la presión de los antis se queda casi como algo testimonial. Si el año pasado había toda una batukada, este no llegaban a al docena y muy bien controladitos por los mossos al otro lado de la calle de la Marina.
La pregunta del millón: ¿Ha sido de indulto? Es obvio, en Madrid, ni de coña. En Sevilla, tampoco. ¿En Valencia o plaza similar? Quizá, dependerá del grado de tomatosis imperante en la plaza.
La corrida ha sido lo que se espera de una de Núñez del Cuvillo: semiteledirigida. El quinto más aún. Es cierto que el toro entre pase y pase se iba para afuera y permitía al torero volver a colocarse en el sitio marca de la casa. ¿Por qué se iba hacia fuera el toro? ¿Por manso, para buscar el refugio? No, porque repetía y se entregaba, en la medida de sus posibilidades. El toro pasó por el caballo como un trámite, con los dos picotazos que ordena el reglamento y poco más. El torero no lo terminó de someter. Ya no dio aquellos naturales por bajo que sí regaló en Las Ventas. José Tomás llevó al toro dónde y cómo quiso pero sin que arrastrase ni el morro del toro por el suelo ni la bamba de la muleta cómo él sí sabe.
No lo censuro porque no creo que cambie el rumbo de la fiesta. Es un hecho aíslado y si siembra cierta semillita de afición y tolerancia, lo doy por bueno.
No, no tengo un vídeo mío. Casi pierdo el puente aéreo y no vi el sexto toro. A partir del tercero vi la corrida en el vomitorio de un tendido para poder salir pitando. (Serafín del Arco, siento no haberme despedido como mereces) Así que tiramos del de mundotoro.com (que lo ha subido a Vimeo) y del de burladero.com que esta vez lo han subido a dailymotion.
<modo consultoría gratuita on>Los portales de toros tendrían que ir pensando en tener un player propio con posibilidad de que la gente pudiera incrustarlo en sus webs (en lugar de andar trasteando como yo hago). Ganarían no sólo en "marca", sino también en visitas, páginas cargadas, referers, e incluso, metiendo publi en el embebido hasta podrían rentabilizarlo. </modo consultoría off>
Hubiese preferido un mano a mano. Nos han metido a Rivera Ordóñez con calzador y a callar. En mundotoro.com ofrecen estos dos vídeos de los triunfos en Salamanca de El Juli y Miguel Ángel Perera.
Todos conocemos a El Juli desde canijo. Es una de sus fortalezas, fue niño prodigio y en lugar de derivar, como suele ser normal en juguete roto, ha cuajado en un gran profesional.
Lo único curioso es que en lugar de dirigirse a él como El Juli, lo hacen ya como Julián. Claro, a mi ahora me da corte que a mis años se me siga llamando Petezin (en la intimidad, como el catalán de Aznar).
Hoy celebra diez años de alternativa en la misma plaza que la tomó, Nîmes.
En burladero.com han incluido un buen vídeo de sus inicios. Además de gracia, tenía ya grandes conocimientos de la técnica del toreo.
Los toreros, por defecto, suelen echar la culpa al toro. Que si se colaba, que si no obedecía, que si es muy mironcete... A poco que sepas de toros, te das cuenta de que suelen ser excusas para argumentas errores, cambios de terreno, cites a destiempo, mala colocación...
"Ha sido culpa mía, porque he intentado empezar por alto con los pies juntos y la muleta retrasada para podérmelo pasar mas cerca desde el principio, y como todavía estaba sin fijar se me ha venido encima, pero aunque dolorido, estoy contento de mi actuación".