Viernes 13 con José Tomás
Muchos de los que no comulgan con el torero de Galapagar le acusan de provocar más el "uy" que el "olé" en los tendidos.
Muchos de los que no comulgan con el torero de Galapagar le acusan de provocar más el "uy" que el "olé" en los tendidos.
Quiénes me conocen saben que no soy especialmente entusiasta del toreo de José Tomás. No le resto ni un ápice de mérito, al contrario, considero necesario su actitud y la capacidad que tiene para crear faenas emocionantes. El problema de su toreo no es precisamente él, sino el toro que le hace falta. De hecho, creo que no hay nadie capaz de hacer lo mismo que él ayer.
Esta vez no hubo los abusos de provincias ni nada que se le parezca, hubo toreo. Agradezco que no tirase de manoletinas para que la plaza se volviese loca, bastaron los naturales. Mejor así.
José Tomás es un torero "corto", me refiero en cuanto a repertorio.
Nunca lo veremos con Rachido, el fiero toro de Palha al que plantó cara Luis Bolívar, ni falta que nos hace. Sería lo peor que le podría ocurrir al toro y al torero.
José Tomás necesita cierto tipo de toro para hacer lo que los demás sólo pueden soñar.
En mi caso es una simple cuestión de gustos. José Tomás es un torero grandioso, diferente y con un dominio increíble de sí mismo y de la plaza, capaz de torear al toro con la palma de la mano porque la muleta se la estaba llevando el viento.
En el primero se nos fue la mano con el premio, pero la plaza andaba ansiosa.
¿Qué me ocurre con José Tomás? Que en muchos momentos me pone nerviosa porque siento que atropella la razón, que pasa de la lidia de los terrenos o de los avisos, que en lugar de someter por bajo comienza a torear tal cual (y encima se convierte en moda). ¿Qué le voy a hacer si me tira más la línea de Domingo Ortega?
Que mi "escuela" de entender el toreo, es de otra manera, es más la de la disección de la bravura, la cata de las condiciones del toro y la resolución de problemas para dar la lidia apropiada. No digo que él no lo haga, pero sí repite una serie de recursos que con toros de un comportamiento concreto dan como resultado dejar la plaza del revés.
Y si me pongo muy muy purista pues decimos lo de los avisos, y otra vez los terrenos donde intenta concretar la faena (es decir un poquito para cada tendido de la plaza), o saber hasta qué momento se puede torear (el sexto se rajó)...
Y aún así, puso la plaza como yo nunca antes la había visto.
Por lo demás, si sigue en esta línea en el resto de las plazas, Chapeau!
José Tomás con Dakar from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
José Tómas con Comunero from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
Pd.: Dicho todo esto, ahora os dejo los comentarios libres para que os pregunteis por qué me gusta Morante.Yo tampoco termino de explicármelo. ![]()
Ppd.: Carmela, felicidades .
En la primera oportunidad que tuvo para hacer un quite, empezó con "la bata de cola" por gaoneras, marca de la casa. La segunda, por chicuelinas. ¿Con cuál te quedas?
Estamos todos locos. ¿Cómo me voy a levantar de mi sitio si hay 20.000 zumbaos como yo bajo plásticos aguantando el chaparrón? Dirán los detractores de Madrid lo que les dé la gana pero creo que no hay plaza con más afición que esta, ni con más aguante, ni con más ganas de que pasen cosas.
La corrida ha tenido interés con dos toros mejores, cuarto y quinto.
En general muy mal la lidia, sobre todo en el derriba. Manda narices que tengan más valor y ahínco los monosabios que los propios toreros.
A Manzanares no es que le haya dado un aire y este "p'allá", es que creo que no se encuentra. Quiere, pero no tiene qué contar. Es como si tuviese un folio en blanco y lo llenase con palabras bonitas. Abusó demasiado de torear en línea y pa'fuera.
A El Juli lo he visto más flojito que otros años (y pasando de quites). Creo que no se gusta o que quiere ser lo que no es. Es un gran torero, puede serlo muy poderoso, pero no un estilista. Mientras no se reconozca, lo lleva claro. Me sentí incómoda con su colocación en la faena del quinto, demasiado encima y fuera de cacho. No vale la excusa de ligar porque el toro tenía motor como para someterlo y torearlo de verdad. Casi me arranco los pelos al descubrir que torea con el automático puesto porque no tiene explicación que pinché tres veces matando a recibir ¡en la suerte contraria! ¿Cómo podía esperar que así le ayudase el toro?
Las faenas de Morante me saben a almendras garrapiñadas, a los algodones rosas de azúcar que venden en las ferias ambulantes. Se pasó de faena, se confío tanto con el animal que no quería que aquello tuviese fin. Lo de los dos avisos no debería repetirlo. No se lo censuro pero prefiero las faenas de pocos pases, en un terreno concreto y con dominio. Claro, que si hiciese todo eso nos iban a faltar las camisas de fuerza en la capital y las plazas en Ciempozuelos.
A eso de las 9 y pico de la noche, todos éramos una sopa, pero chorreando emoción, intercambio de opiniones y pareceres. Mañana, bueno, mañana igual no se pueden dar los rejones (ni pensaba ir, la verdad), pero que se preparen las farmacias de guardia y los servicios de urgencias de la sanidad de Espe (avisada queda). Van a llover las cistitis, reumas, resfriados, costipados y demás dolencias menores. ¿Qué más da mientras toreros como Morante alimenten el corazón?
Las imágenes están grabadas a la "remanguillé-manuela", como buenamente pude con el poncho, paraguas, bolso, Lore comentando, zapatillas y pantalón hechos una sopa, la batería moribunda... ¡Bendita afición!
El mundo de la tauromaquia visto por la blogger Rosa Jiménez Cano, periodista, entusiasta de los toros y la blogosfera.
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