17 Abr 2008

La guerra del agua (1)

Escrito por: arco el 17 Abr 2008 - URL Permanente

Vivimos en un planeta en el que la inmensa mayoría de su superficie está ocupada por el agua, es el compuesto natural más abundante en la naturaleza. En la composición de los seres vivos, plantas y animales, el agua forma parte de sus organismos en una proporción que varía entre un 50 y un 90% (en el ser humano el 75%). Con estos datos queda de manifiesto la importancia que para nosotros –y para la vida en general– tiene su abundancia y su distribución por la superficie de la Tierra

Desde los orígenes de la civilización el agua ha marcado el proceso de la civilización. Las primeras sociedades complejas, que dieron lugar a la formación de estados, surgieron en relación con el agua – Egipto, el Nilo y sus crecidas; Sumeria, el delta del Tigris y el Eufrates; el Hoang-ho en China; Mohenjo Daro en el Indo…–. Es más, la formación de estados fue en buena parte la respuesta a la necesidad de controlar y utilizar el agua. Antes de esas civilizaciones, seguramente la escasez de agua por la aparición de un periodo cálido al terminar la última glaciación estimuló la inventiva de nuestros ancestros que en el afán de asegurar su pitanza dieron con los medios para controlar el ciclo vital de algunos vegetales, inventando la agricultura, por tierras de la actual Palestina. Algunas culturas deben su final a un colapso ecológico, generado a medias por sus prácticas económicas y el cambio climático, que redujo sus recursos de agua drásticamente: es lo que aseguran muchos arqueólogos que ocurrió con los mayas en Mesoamérica hace unos mil años. Curiosamente no tanto su abundancia como su escasez o la dificultad para utilizarla es lo que generó avances tecnológicos y, a la postre, progreso social y político; es el mecanismo del desafío y la respuesta, del que hablara Toymbee en su monumental A study of history.

En el ámbito del Mediterráneo el déficit de agua es histórico –mejor habría que decir geográfico porque es parte de su naturaleza–. La ausencia de lluvias en verano y la irregularidad son sus dos características esenciales. Para el mantenimiento de la agricultura y para el abastecimiento de las ciudades siempre fue necesario el ingenio y el esfuerzo. La preocupación y la lucha por el agua ha sido una constante histórica. En la España mediterránea se ha desarrollado con el transcurrir de los siglos una cultura del agua, o de su escasez, que se manifiesta en una multitud de facetas. También unos usos y costumbres, transformados en leyes e instituciones que han permitido su utilización manteniendo la paz social, naturalmente dentro de ámbitos locales o comarcales que era donde se generaban los problemas.

Hoy el crecimiento demográfico en toda la costa, la expansión de una agricultura intensiva forzada, la explotación turística y el crecimiento de las grandes ciudades ha disparado la demanda de agua y ha convertido el problema en problema de Estado. Ni se puede frenar o desviar el crecimiento de la población, ni coviene renunciar a la agricultura más avanzada y productiva de Europa, que es la del Mediterráneo español, ni mucho menos al turismo. Desgraciadamente la fachada mediterránea está repartida entre varias comunidades autónomas y todas ellas dependen en mayor o menor medida de aportes de otras comunidades del interior que, en cambio, no se benefician del desarrollo de las actividades citadas. Los elementos para la disputa están servidos.

No voy a negar que los gobiernos, de cualquier signo, han hecho esfuerzos por aportar soluciones, si bien es verdad que sólo los han intensificado cuando se ha planteado una crisis hídrica, como ocurre ahora, y las soluciones o propuestas han sido vacilantes y no han alcanzado un consenso aceptable. Pero también hay que decir que, sobre todo, han recurrido a la demagogia y al populismo de modo desvergonzado (véanse las declaraciones de Camps y el consejero del ramo de la Generalitat Valenciá). Las soluciones no son fáciles y hay muchos intereses contradictorios, ¿por qué añadir las contradicciones partidistas? ¿Tan poca altura de miras o tan baja catadura moral tienen estos políticos?

No exculpo a nadie, con el controvertido trasvase del Ebro el PSOE y el PP han intercambiado posiciones según estaban o no en el gobierno, pero la actitud de los responsables de la comunidad valenciana estos días supera todo lo visto hasta ahora. Los ciudadanos nos merecemos otra cosa, y, desde luego, que llueva.

_____________________________

Ilustración de El Roto

Otros datos sobre el agua:

Porcentaje de la superficie del Planeta compuesta por agua

70

Porcentaje de esa agua que es salina

97.5

Agua dulce en el Planeta (millones de km3)

25

Porcentaje del agua dulce congelada en bancos de hielo, glaciares y nieves perpetuas

68.9

Porcentaje de agua dulce que se almacena en aguas subterráneas:

30.8

Porcentaje de agua dulce localizada en lagos, lagunas, ríos y humedales:

0.3

Porcentaje del agua dulce del Mundo que está disponible para uso humano y el mantenimiento de los ecosistemas naturales.

<1

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Marcos Dantón dijo

Hay que decir también que la agricultura se lleva el 80% del caudal de agua española, que el riego a manta está obsoleto, que en los viales y acequias se pierde mucha agua y que hay nuevas técnicas de riego mucho más baratas que inundar cada cierto tiempo la parcela a regar y que el resultado final es cuanto menos, igual.

Saludos.

f-menorca dijo

La demagogia triunfa estos dias en la prensa. Lo que me apena es la cantidad de ciudadanos que no se saben defender de ésta plaga. Personas como Camps no deberian ser aceptadas en ningun partido politico serio. Y no hablemos de otros como Fabra y demás. Vergonzoso.

arco dijo

Marcos, llevas razón, hay mucho que mejorar en las técnicas para evitar el despilfarro.
Gracias. Un saludo.

arco dijo

f-menorca, el recurso a la demagogia me irrita especialmente y el descaro con que se está haciendo es sorprendente. Espero que tenga algún coste para ellos.
Un saludo.

Nilium

Nilium dijo

El agua siempre fue un problema, sin agua no hay vida ni desarrollo social y cuando escasea no hay mas que dos soluciones: Sacar en procesión alguna Virgen, o ponerse a trabajar y buscar soluciones viables.
Como bien dices, el hecho de que en este planeta haya tanta agua y nosotros andemos a la greña por ella, no parece razonable. Al menos en un mundo donde la ciencia y la tecnología son más que suficientes para sacarla de cualquier sitio, hoy ya también del mar.
Pero hay que pensar, y hay que hacer grandes inversiones, y montar gigantescas infraestructuras. A veces pienso que la próxima generación, o la siguiente, tendrá que controlar una red nacional de distribución de aguas como la actual red eléctrica. ¡Sería lo razonable!

En la última conferencia sobre el cambio climático a la que he asistido parece estar ya muy claro que la corriente en chorro que nos llega desde las Américas, y que nos traía esas lluvias que entraban por Galicia y se desplazaban al resto, se está desviando ya ostensiblemente hacia el norte. Con esto nos quedamos en un terreno que será cada vez más seco. Y esto sará para los próximos nadie-sabe-cuantos-decenios o centenios.
Así que, conociendo a nuestros políticos, me sumo a tu petición:
¡Que llueva! ¡Que llueva! La virgen de la cueva, ¡Que sí, que no, que caiga un chaparrón!

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono