01 Oct 2009

La hora de la verdad

Escrito por: arco el 01 Oct 2009 - URL Permanente

Cuánto da que hablar la crisis y cuánto tendremos que oír y decir todavía. Hace mucho tiempo que me cansé del tema, pero, aún así, de vez en cuando cumplo con el ritual. Hoy la cuestión de actualidad es la mini reforma fiscal (subida de impuestos) contenida en los presupuestos generales. La polémica, agrandada artificialmente por la inminencia del debate parlamentario hace difícil aclararse, la mayoría de los ciudadanos recibimos perplejos la lluvia de argumentos, o mejor, de profecías favorables o contrarias. Los que no somos expertos en economía (algunas veces duda uno de que exista esa categoría) buceamos con dificultad entre medidas y opiniones tratando de descubrir alguna verdad, sin mezcla de populismo o de interés político espurio; el resultado es la frustración.

No existe una medida económica que no tenga efectos secundarios nocivos. Con frecuencia el acierto está en la dosis o en el momento, porque en la terapia casi todo el mundo coincide. En general elevar los impuestos y reducir el gasto son medidas contra el déficit, disparado por efecto de la crisis, y nadie duda de su bondad en este sentido, pero claro es una política restrictiva que frena el crecimiento: el plus de capital que se desvía hacía las arcas públicas por la subida impositiva se retira del mercado; si además se reduce la inversión desde los presupuestos, el efecto se incrementa. Entiendo que ningún gobierno emprendería una política así si no estuviera seguro de que la salida de la recesión ha comenzado ya, pero tantas veces se ha criticado a Zapatero de un optimismo fuera de lugar que es casi imposible no pensar si no estaremos otra vez en las mismas.

¿Cuál es la alternativa? Seguramente continuar por algún tiempo con medidas expansivas que estimulen el consumo, al fin y al cabo no existe inflación, sino más bien riesgo de deflación (7 meses consecutivos de bajada de los precios) y el endeudamiento no parece excesivo, además se ha hecho hasta ahora a un interés bajo, consecuencia de la coyuntura; ya habrá tiempo de recomponer el déficit. Sin embargo, se opta por restringir, doctores tiene la Iglesia, me limitaré a aguantar la respiración porque de equivocarse el gobierno el efecto será profundizar y prolongar esta bonita situación.

Hay algo que no puedo criticar: mantener las ayudas sociales e incrementarlas; eso aumenta los gastos corrientes, malo; pero es de justicia, bueno. Mantener un poco de sentido de la justicia social es ético y muy de agradecer. Me parecen contradictorios los discursos que cargan la responsabilidad de la crisis a los comportamientos inmorales de un grupo de capitalistas, como si todo se pudiera arreglar con mandar a la catequesis a los banqueros, y en cambio no aprecian el comportamiento ético del gobierno, que es su obligación, aunque tenga sus costes.

26 Jun 2009

La Renta Básica de Ciudadanía

Escrito por: arco el 26 Jun 2009 - URL Permanente

Hay pobres porque hay ricos; o, lo que es lo mismo, la riqueza necesita de la pobreza para existir. Los ricos lo saben porque no son imbéciles y, cuando lo son, lo presienten; por eso les huele a chamusquina cualquier política de promoción social, por eso son de derechas. Adam Smith, el apóstol del liberalismo, mil veces prostituido por los suyos, calculó con afán científico la cantidad de pobres que se necesitaban para sostener la existencia de un rico propietario: «Cuando hay grandes propiedades hay grandes desigualdades. Por cada hombre muy rico debe haber al menos quinientos pobres» (La riqueza de las naciones, 1776). No sé si la proporción habrá cambiado, pero sí sé que la relación entre los salarios altos (hoy muchos ricos son asalariados) y los bajos rebasan esa cifra de quinientos.

Que la pobreza es una situación de injusticia no necesita argumentos, aunque haya aún algunos apegados a la explicación (muy americana, por cierto) del fracaso personal, del perdedor. No cabe duda tampoco de que los países que en la segunda mitad del siglo pasado construyeron el Estado de bienestar estuvieron más cerca que nunca nadie de erradicarla. Sin embargo, jamás se ha ido más allá de leyes protectoras, de subsidiar determinadas situaciones, de proporcionar servicios básicos gratuitos, etc. Hoy, después de la ridícula debacle del neoliberalismo, necesitamos dar un paso adelante, no ya recuperar el Estado de bienestar, sino algo más. Se trataría de reconocer el derecho de todo ciudadano a percibir una renta incondicional, independiente de su género, estado civil, situación familiar, riqueza o cualquier otra consideración; una renta de subsistencia que, en la máxima situación de desamparo en que pudiera caer, le permita subsistir dignamente. Hay que contemplarla como un derecho, no como un subsidio o una ayuda para pobres o desvalidos de algún tipo, por eso deben percibirla todos sin ninguna condición de edad o de situación socioeconómica.

Existen muchas críticas a esta propuesta, que no es tan nueva como podría creerse (las primeras formulaciones datan del S.XVIII), pero la que más interesa desmontar es la que asegura que es económicamente inviable. Existen varios estudios, uno de ellos el que realizaron en 2005 Arcarons, J., Boso, À., Noguera, J.A. y Raventós, D., a propósito de su viabilidad en Cataluña. Según ellos mediante una reforma en profundidad del IRPF, que establezca un tipo único (57,5%) y la exención de un tramo hasta alcanzar la cuantía de la Renta Básica, se podrían garantizar 5.400 € para los adultos y 2.700 € para los menores, manteniendo un nivel similar de cotización al de hoy salvo para las rentas más altas, que se elevaría algo[i]. Naturalmente la Renta Básica sustituiría a cualquier otra renta, subsidio o pensión pública inferior a ella.

Otra crítica que surge a primera vista, casi de modo automático, es que pocos estarían interesados en trabajar. Conviene cuidar de que no la hacemos desde el prejuicio, no sea que nos ocurra como a Trichet, Ordoñez y tantos altos ejecutivos, que sienten y manifiestan, un día sí y otro también, la necesidad de "flexibilizar" el mercado laboral, desde sus empleos blindados con leyes o millones de euros y sin que se les mueva un músculo de la cara; o como a muchos burgueses decimonónicos que les costaba pensar que subir los salarios a los obreros sirviera para otra cosa que para que pasaran más tiempo en la taberna o el prostíbulo. Lo cierto es que en el Estado de Alaska existe ya, financiada con un fondo soberano que se alimenta de los excedentes de la explotación de hidrocarburos, y no ocurrió nada de eso. De todos modos pienso que seguramente habría que soportar un cierto nivel de holgazanería por algunos individuos, pero nada que no hayamos visto y tolerado desde siempre entre los ricos.

La Renta Básica de Ciudadanía sería el primer intento serio de erradicación de la pobreza desde la dignidad republicana (seguramente también de la riqueza excesiva). En suma, un paso en la dirección de la justicia. No me extenderé en analizar los múltiples beneficios que aportaría, por ejemplo para la autonomía de los jóvenes y las mujeres, por no hacer interminable este post. Os dejo a vosotros la tarea como un buen ejercicio de imaginación solidaria.




[i] Una explicación más detallada aquí.


22 Jun 2009

El capitalismo convaleciente

Escrito por: arco el 22 Jun 2009 - URL Permanente

El capitalismo ha sido el sistema económico capaz de crear más riqueza en la historia de la humanidad. En su forma de capitalismo industrial amenazó con incinerar en el proceso de producción masiva de mercaderías a la ingente masa del proletariado sobre la que se sustentaba. Marx vio que una contradicción tan importante acabaría con él, y si los trabajadores tomaban conciencia y eran capaces de utilizarla en su provecho podrían liderar un cambio de sistema hacia una sociedad igualitaria y justa. La última parte del XIX y la primera del XX ha sido el escenario temporal de esta epopeya. En todos los momentos críticos que se presentaron en esos largos cien años pareció que el capitalismo corría peligro de muerte, la alternativa comunista era una realidad palpable, para muchos aterradora, para otros esperanzadora.

Hoy, otro momento crítico, las cosas se presentan de distinto modo. Nadie pone en cuestión el capitalismo por dos razones básicas: 1) el sistema logró ir superando algunas de sus más peligrosas contradicciones; 2) el comunismo se desprestigio en la delirante experiencia en que desembocó la revolución soviética. La presión del movimiento obrero, la deriva de parte del marxismo hacia el reformismo socialdemócrata y la propia iniciativa y capacidad de supervivencia del capitalismo se combinaron para acabar con la explotación brutal de los trabajadores –incorporándolos al sistema como consumidores además de cómo productores– y crear una sociedad de bienestar, que tuvo momentos de esplendor hace más de una década y que se convirtió en la sociedad más próspera, más justa, democrática y libre que haya existido jamás. Como esta experiencia se ha dado en el ámbito del libre mercado en el momento en que el comunismo agonizaba en medio de un colapso nada heroico, es difícil pensar en una alternativa al sistema hacia esta dirección.

Desde los gobiernos, de derechas o socialistas, las políticas que se están aplicando no difieren gran cosa, todos han optado por modelos keynesianos de intervención y de estimulo de la demanda, procurando no desmantelar lo que queda del estado de bienestar, mermado por la pasada ofensiva neoliberal, que la favorece. Las diferencias están más en el énfasis que se ponga en cada cosa o que a cada uno le interesa mostrar. La derecha española desde la oposición, en cambio, apoyada por algunas instituciones importantes (Banco de España), insiste una y otra vez en la reducción de impuestos y en la reforma del mercado laboral, recetas manidas del liberalismo, que ellos mismos se cuidarían de no aplicar si obtuvieran el gobierno.

Sólo desde la izquierda no parlamentaria, muchas veces procedentes de movimientos ciudadanos sin estructura de partidos, se están planteando propuestas novedosas, valientes y algunas muy atractivas. Me refiero a ATTAC que lleva años proponiendo el desmantelamiento de los paraísos fiscales, recogida en las últimas cumbres mundiales, aunque aún no se han visto acciones concretas, y la aplicación de una tasa mundial sobre las transferencias de capital, en un intento de humanizar la globalización domesticándola. Otra muy interesante, que en España ha sido elevada al Parlamento por IU y ERC, pero que ha surgido en otros movimientos (Red Renta Básica –RRB–, Basic Income Earth Network –BIEN–), es la implantación de una renta básica incondicional para todos y cada uno de los ciudadanos, incluidos los menores, que haría real el ejercicio de la ciudadanía sin que la pobreza lo convierta en una entelequia.

Estas propuestas reciben siempre la crítica de ser utópicas, pero todas ellas están estudiadas con detalle por expertos y la verdad es que tienen pocos flecos por controlar. No hay utopía, sino deseo de cambio y trabajo positivo y eficiente. Solo falta que les prestemos mayor atención. En el próximo post me propongo exponer los fundamentos de la Renta Básica de Ciudadanía.

03 Abr 2009

La tentación proteccionista

Escrito por: arco el 03 Abr 2009 - URL Permanente

Pueden resultar chocantes las permanentes admoniciones contra el proteccionismo ante los debates pasados, en curso y por llegar para salir de la crisis. Al fin y al cabo proteccionismo no es otra cosa que anteponer los intereses nacionales. Ángela Merkel ha dado a entender que es su objetivo prioritario y, cada vez más, es lo que se desprende de la opinión de un sector de la prensa (ayer mismo en el programa de TVE 59 segundos); sin embargo, pienso que las enseñanzas de la historia justifican los temores ante esa posible deriva.

En 1933 tuvo lugar en Londres una conferencia, semejante a la actual, para tratar de buscar acuerdos que permitiera remontar la crisis iniciada con el crack financiero de 1929. El fracaso fue rotundo. En Italia y Alemania se había instalado ya el fascismo y el nazismo, respectivamente, con sus programas ultranacionalistas y autárquicos; con ellos pretendían medrar obteniendo los mercados necesarios (lebensraum o «espacio vital»), manu militari si fuera preciso. La Unión Soviética, aislada del resto, no estaba interesada en la pervivencia del capitalismo y aplicaba sus planes socializadores al margen de cualquier acuerdo internacional. El resto no consiguió los consensos mínimos para romper el ensimismamiento económico y la dinámica proteccionista. Seis años después la lógica del proteccionismo a ultranza y del nacionalismo sumía al mundo en el incendio de la guerra (1939-45). Y no es que no hubiera experiencia.

Diecinueve años antes de la malograda conferencia había comenzado la Gran Guerra (1914-18) en cuyos orígenes encontró Lenin las contradicciones internas del capitalismo imperialista (Imperialismo, fase superior del capitalismo). En efecto, la lucha por los mercados, que Alemania combinaba con un fuerte proteccionismo y el dominio de lo más sustancioso del mercado internacional acaparado por el Reino Unido dentro de su imperio casi universal y sus exigencias de librecambio en el exterior, contenían, como se demostró, la agresividad potencial suficiente como para hacer saltar la precaria convivencia internacional en un conflicto sin precedentes por su magnitud y consecuencias. Sin embargo la guerra se cerró en falso tras la rendición de Alemania y no se pusieron soluciones para las verdaderas causas, que no eran sino económicas: los ciudadanos y sus mandatarios estaban cegados por el espejismo del nacionalismo. La lección no se aprendió.

Hoy la situación es diferente, las dos guerras quedan lejos y hemos aprendido mucho de su análisis, pero la tentación de recurrir al proteccionismo y al nacionalismo, que se vende con facilidad a la opinión pública, está viva. Habría que andar con pies de plomo.

*

P. S. Escribí lo anterior ayer tarde y lo guardé para publicarlo esta mañana, pero la conclusión del G20 en Londres con acuerdos importantes ha resuelto dudas. La tentación proteccionista ha sido rechazada por el momento y la conferencia se ha convertido en un suceso histórico, ya que no tiene precedentes un acuerdo económico de ámbito tan amplio. Hoy está justificado el optimismo, aunque la prudencia nos pida moderación.

31 Mar 2009

Basura financiera a la española

Escrito por: arco el 31 Mar 2009 - URL Permanente

Ya tenemos nuestro primer banco, o caja, intervenido, y eso que teníamos un sistema financiero envidiable, según hemos oído hasta la saciedad. Sin ser experto, sólo por lo que he venido leyendo estos meses, imagino que los problemas de nuestras instituciones financieras son de más lenta aparición que en las grandes corporaciones de las finanzas internacionales, pero, como se ve, existen y van a dejar más huella que la que ya soporta la CCM (Caja de Castilla La Mancha).

Las prácticas del Banco de España parece que han librado a España de los primeros embates de la crisis financiera porque en nuestro caso las libertades de que gozaban los bancos eran menores que en otros lugares y no pudieron emprender aventuras de riesgo excesivo. Afortunadamente las cautelas fueron mayores. Pero también aquí hubo hipotecas basura que, aunque no contaminaron el mercado financiero internacional porque no encontraron una vía de penetración en él como las americanas, están empezando a explotar como bombas de relojería bajo las mesas de despacho de los gestores de las cajas y bancos. La primera víctima es la CCM.

En un ambiente de alegrías económicas y de espectacular crecimiento del mercado inmobiliario se produjeron prácticas, como poco, incorrectas en la contratación de hipotecas, que ahora pasan factura: con un precio del dinero cada vez más bajo, una demanda creciente para las viviendas tanto por las necesidades normales y la evidente ventaja de la compra sobre el alquiler, como por inversión, y, por tanto, con unos precios de mercado crecientes desde hacía muchos años, el afán de negocio de los bancos no se detuvo en minucias.

Tengo leído por ahí que la tasación de los inmuebles sobre los que se solicitaba un préstamo hipotecario se hacía por técnicos, remunerados en función de la cuantía de la tasación, preguntando al propietario y a los vecinos de la zona e informándose de las anteriores valoraciones, que naturalmente se habían hecho con los mismos criterios. Como se ve el procedimiento contribuía por sí mismo a la elevación de los precios, lo que tampoco importaba demasiado porque se contaba con el alza permanente, que además era una garantía para la entidad que otorgaba el préstamo. En otro lugar leo a un empleado de una oficina bancaria que cuenta como cuando algún emigrante acudía a contratar una hipoteca se planteaba el problema de que carecía de avales y, con frecuencia, se solventaba recurriendo a otro demandante que se encontraba en las mismas circunstancias, haciendo que se avalaran mutuamente.

Con tales criterios y ligerezas las cajas y los bancos han empleado ingentes cantidades en financiar operaciones que merecen el calificativo de basura. Ahora, en plena crisis, muchísimas de esas hipotecas se han dejado de pagar y los bancos, o cajas, se han encontrado con que los inmuebles que han caído en sus manos y se tasaron inadecuadamente valen menos que los capitales que se prestaron y, en todo caso, la parálisis del mercado hace casi imposible su venta. Lo raro sería que no tuvieran ya dificultades o que la CCM sea la única. Las cajas se han empleado a fondo en la financiación de proyectos inmobiliarios por su implicación en el desarrollo regional y por eso resultan más vulnerables. Esperamos más sorpresas.

11 Feb 2009

Las reglas de juego

Escrito por: arco el 11 Feb 2009 - URL Permanente

El artículo del profesor Carlos Berzosa en El País de ayer expone dos ideas que, con las limitaciones que cabe imaginar, vienen dándome vueltas en la cabeza desde que se hizo evidente la crisis que padecemos: 1) que al contrario de lo que se dice, muchos economistas venían dando la voz de alarma desde hacía tiempo, no sólo los muy conocidos, por nobelizados, Stiglitz y Krugman; y 2) que por reprobables que hayan sido determinados comportamientos en las finanzas o en otros sectores, la verdadera causa de la crisis está en el agotamiento de un modelo.

¿Por qué se han ignorado las advertencias? Sobre la burbuja inmobiliaria nuestro país ha proporcionado un excelente ejemplo. El auge de esa actividad se convirtió en los últimos años en el motor de nuestra economía. Como es sabido, la construcción genera mucho empleo, lo que permitió atacar el paro estructural, nuestro cáncer histórico. Ha sido una excelente locomotora desarrollando otras muchas actividades auxiliares en la industria y los servicios. El carácter especulativo que adquirió, como es propio de cualquier burbuja, ha permitido acumular capitales como nunca antes había ocurrido en España, al menos desde el tendido de la red ferroviaria en el XIX. Para colmo, a los municipios – donde se genera el suelo–, tan mal financiados, los liberaba de la habitual penuria económica. Los bancos, que sacaban tajada de tanto movimiento de capital, favorecieron el proceso, relajando las condiciones con que trabajaban y contribuyendo al aumento de los precios, que les favorecía, habilitando técnicas y nuevos modos para el caso. Desde el poder se observaba con satisfacción que el crecimiento, por especulativo y falso que fuera, había controbuido decisivamente a liquidar –suceso histórico donde los haya– el déficit presupuestario, había saneado las cuentas de la Seguridad Social, que años antes estuvo en peligro, y los datos macroeconómicos nos empezaban a equiparar con nuestros vecinos, otro suceso histórico. Ninguno, ni los de arriba que toman las decisiones, ni los de abajo que los ponemos arriba, ni los que mueven el cotarro económico, quería despertar.

Es verdad que los que manejaban las altas finanzas han dado el espectáculo, como suele decirse, y que el estallido de su montaje ha servido de detonador de la crisis. Sin embargo, ¿tiene lógica culparlos de la situación por haber sido avariciosos? Es un contrasentido reclamar contención a entidades cuyo objetivo es la maximización de beneficios. La ambición y la avaricia son los motores del mercado; ya decía Smith que el interés particular coincide con el interés general. Abecé del libre mercado.


«Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital de que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común; pero esos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal. (...)»

Adam Smith: La riqueza de las naciones.1776

.

La cuestión es hasta qué punto asumimos esta afirmación y cuanta libertad estamos dispuestos a conceder –en los últimos tiempos cualquier limitación parecía un abuso–, porque debe quedar claro que el problema no está en la catadura moral de los capitalistas sino en las reglas de juego.

Como las posibilidades y modalidades de intervención de cada uno de los actores en el mercado son casi infinitas, se puede decir que después de cada crisis hemos tenido un modelo de mercado distinto. Como todos antes, el modelo actual se ha colapsado. Da la impresión de que de las precedentes sólo se salió con chapuzas y el reciclaje de instrumentos anticuados. Es hora de aplicar correcciones duraderas, hora de replantearse el papel del sector financiero, de liquidar los paraísos fiscales, de poner límites al crecimiento, de globalizar el desarrollo, de poner cerco a la pobreza y el hambre, de poner fin a la degradación del medio y al agotamiento de los recursos. Es hora de recuperar el tiempo perdido en la desregulación de los mercados, de revitalizar las instituciones internacionales –ONU, BM, FMI OIC– saneándolas y democratizándolas. Es hora de reconducir la globalización de modo que no sea más una fiesta para los ricos, sino la esperanza de un futuro mejor para todos.

19 Ene 2009

¡Se acabó la fiesta!

Escrito por: arco el 19 Ene 2009 - URL Permanente

Entre los países de la zona euro, Irlanda y España se habían convertido en modelo y admiración de toda Europa por sus tasas de crecimiento, casi asiáticas. Una y otra mostraban en los foros europeos sus cuentas de resultados con cargante petulancia, amenazando con sobrepasar a las potencias más sólidas del continente. Ayer mismo, alegando estos resultados, pugnaba con insistencia Zapatero por hacerse un sitio en el G8.

Hoy, el zarpazo de la crisis ha dejado a Irlanda a las puertas de la unidad de cuidados intensivos del FMI, y España, noqueada por el impacto empieza a vislumbrar un futuro que se adivina oscuro y difícil por mucho más tiempo (empezamos a hablar de años) de lo que podía imaginarse hace tan solo unos meses. Nadie duda de que sin la cobertura del euro, habría que haber recurrido ya a la devaluación monetaria. Evidentemente la fiesta –aquella en la que usamos el disfraz de nuevos ricos– ha llegado a su fin. Ya sé que los que nos quedamos sin diversión hemos sido todos, el mundo entero, esta es la primera crisis global; pero lo que más me preocupa es nuestra resaca, que, quizá por ser noveles y haberle dado a la bebida sin las debidas precauciones, nos deje sin aliento mucho, mucho tiempo.

Todo es pasajero, también las recesiones; pero cuando ésta haya pasado, ¿en qué situación quedaremos? Imagino lo que ocurrirá en EE.UU., Reino Unido, Alemania...etc.; cuando sus engranajes comiencen de nuevo a rodar, porque sólo se habrán oxidado un poco, seguirán vendiendo equipamiento y servicios a China, India…; hasta es posible que alguna innovación tecnológica permita acelerar el crecimiento y proporcione un complemento de alegría al nuevo proceso. Pero ¿y España? ¿Pondremos de nuevo en marcha las hormigoneras? Me temo que no, la construcción no puede ser otra vez el motor del crecimiento porque se ha llegado a un punto de saturación ¿Qué nos queda? Un equipamiento industrial raquítico, unas tasas de productividad a la cola de Europa, una inversión en innovación tecnológica tercermundista, un sistema escolar con el índice de abandono más alto de nuestros iguales y una eficiencia lamentable. Buena parte de los inmigrantes se habrá marchado, el déficit público sobrepasará el 6%, la Seguridad Social volverá a sentir la amenaza del déficit, el paro andará por los 5 millones…

Ojalá me equivoque pero todos los indicios me hacen pensar que nuestra postración va a ser más duradera que los pasados años de euforia, que tan mal aprovechamos para dotarnos de mayor solidez que el que proporciona el superávit de los dos o tres años pasados y el hormigón que hemos derramado por todos los rincones de nuestro país, como muestra la instalación que celebra la presidencia checa de la UE.

Puede que me tildéis de pesimista; para librarme de esa presunta acusación os recomiendo la lectura de las dos fuentes que he utilizado: la entrevista a Solbes en El País y el artículo de Pierre–Antoine Delhommais, La derrota de la Armada Invencible (La déroute de l’Invincible Armada), en Le Monde, ambos de ayer, 18 de enero.

19 Dic 2008

Bendito Euro

Escrito por: arco el 19 Dic 2008 - URL Permanente

Diez años después de que las monedas nacionales europeas se convirtieran en fracciones del Euro y éste en la moneda única, se ve abocado a la prueba de fuego sobre su viabilidad: la recesión. En el momento de su implantación, Milton Friedman, premio Nobel de economía y uno de los padres del neoliberalismo hoy en ruinas, respondió con cierta retranca a preguntas de los periodistas sobre el futuro del Euro, profetizando que se vería cuando Europa se enfrentara a una recesión. Ya estamos en ella, precisamente por la debacle causada en América por los que siguieron sus tesis ultraliberales, y el Euro se ha convertido en la moneda de referencia porque su salud, al menos de momento, no ha sido afectada en modo alguno.

La peseta sufrió en los últimos años de su historia el ataque de la especulación, muy especialmente en los años noventa, lo que colocó a la moneda y a la economía española en general en situaciones muy difíciles. Los periodos de crisis fueron los más propicios para tales acciones (1973, 1992). La debilidad de nuestra anterior divisa en momentos difíciles derivaba de la economía que la sustentaba, pero como se está viendo en el momento actual ni las grandes potencias escapan a estas situaciones de crisis, conservando la fortaleza de sus monedas.

La FED (Reserva federal), el equivalente americano al BCE en el caso de Europa o al Banco de España en el caso de nuestro país, se ha quedado sin margen de maniobra al rebajar el precio del dinero al 0%, ya sólo le queda el recurso a poner en marcha la máquina de fabricar billetes, tosco procedimiento de reactivación, como es sabido, de nefastas consecuencias; es evidente que la moneda americana no está en su mejor momento. En el Reino Unido las dificultades económicas han afectado gravemente a la Libra, y la situación de ésta empieza a ser un lastre para la recuperación. Otros países de menor entidad, no protegidos por el euro, pasan dificultades enormes: Islandia, técnicamente en bancarrota, ha visto hundirse su moneda a la vez que su envidiable bienestar económico. Lituania, Hungría, y hasta Dinamarca, tienen problemas que se están atajando incluso con la intervención en última istancia del FMI, en algún caso.

En las gráficas anteriores se puede ver la evolución de la relación del euro con el dólar y la libra, en ambos casos es apreciable el fortalecimiento de la moneda europea o, lo que es lo mismo el debilitamiento relativo del dólar y la libra.

No sabemos que nos depará el futuro inmediato a este respecto, pero podemos intuir de lo que hemos escapado por haber logrado la integración en la moneda europea en el momento en que lo hicimos. Los españoles, y todos los europeos, lo reconozcan o no, tenemos motivos para felicitarnos por la construcción de la Unión Europea.

26 Nov 2008

Sin petróleo no hay paraíso

Escrito por: arco el 26 Nov 2008 - URL Permanente

Petróleo sí o petróleo no, esa es la cuestión. Nadie es indiferente a la posibilidad de tener, o al menos controlar, una fuente de energía hoy, seguramente durante mucho tiempo aún, absolutamente imprescindible para nuestra vida doméstica y no digamos para la industria o cualquier actividad económica o bélica. Cómo entender si no los movimientos estratégicos de EE.UU. en el Medio Oriente, como por influencia anglosajona nos hemos acostumbrado a denominar al Oriente Próximo. De ahí también que algo tan común como el cambio de titularidad de unas acciones, en este caso de Repsol, nuestra (?) querida petrolera, haya levantado tanta polvareda.

Ya en 1927 el casi entrañable dictador –en comparación con el que le imitara diez años después– Primo de Rivera creó CAMPSA (Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos S.A.) con la intención de poner en manos del Estado un sector que se había revelado ya como estratégico en la guerra y en la paz. Así vivió y creció durante 65 años hasta que en el 92 el gobierno socialista de Felipe González, siguiendo las directrices antimonopolistas de la UE, la troceó y privatizó parcialmente. Ese fue el origen de Cepsa y Repsol del que el Estado se reservaba el 10% de las acciones, suficiente para seguir controlándola. Los gobiernos de Aznar llevaron al paroxismo la orgía privatizadora, siguiendo con fe de neófito la moda del momento y porque de ese modo se liquidaba el déficit, lo que permitiría entrar en el euro; entonces cayó lo que quedaba de Repsol, privatizada por completo y, desde ese momento, dejó de ser nuestra.

No entiendo los términos del debate planteado a propósito de las pretensiones de la petrolera rusa Lukoil de adquirir el 20% de las acciones, puestas a la venta por Sacyr en un intento de aliviar su deuda, a lo que se añade una oferta de la Caixa. Todas son empresas privadas que cotizan en el mercado global y que están con frecuencia vinculadas unas a otras; no se ve cómo podría impedir el gobierno una acción legal de venta o adquisición de acciones, aunque cambie la titularidad o la influencia entre ellas. Por otra parte, cuando hablamos de la nacionalidad de estas grandes corporaciones en realidad sólo indicamos el país en donde está residenciada su sede social, no a quien pertenece el capital; por ejemplo, Conoco Phillips (USA) es el accionista mayoritario de Lukoil con el 11% del capital, lo que, de paso, puede tranquilizar a los que sienten alergia nada más pronunciar el nombre de Rusia, ¿reflejo del franquismo?

Argumentar que ese país es intervencionista con sus empresas, mientras se está pidiendo al gobierno español que haga justamente eso, es de un cinismo más que notable. Que los que privatizaron a Repsol se escandalicen ahora de que alguien compre sus acciones es tomarnos por imbéciles. Que se pida al gobierno que compre las acciones de la discordia, años después de haberlas vendido, es cómico.

Que alguien se dispare con la manguera en la sien lo entendería, la polémica que se ha desatado no.

_______________

Cliqueando en los enlaces que propongo se pueden ver las vinculaciones económicas entre estas grandes empresas.

11 Nov 2008

Cine de verano

Escrito por: arco el 11 Nov 2008 - URL Permanente

Conservo el recuerdo de cuando era niño en el pueblo –entonces casi todos teníamos un pueblo– e íbamos al cine de verano con un botijo y la silla, para ver indefectiblemente una folclórica o una de vaqueros. Las cosas han cambiado mucho, pienso yo que casi todo para bien –ni los que disfrutan echando pestes de la situación presente estarían dispuestos a regresar al supuesto paraíso–; pero la denodada lucha diplomática del gobierno español por conseguir sentarse en la reunión del G20 en Washington me ha hecho añorar la funcionalidad de la silla bajo el brazo.

Hay como una maldición para España con los ges. Los hay de todas las tallas: 4, 7, 8, 12, 20, pero ninguna es la nuestra. En esta del G20 sólo vamos a entrar gracias al hábil manejo del calzador por parte de nuestro vecino Sarkozy. Somos un país de quiero y no puedo y lo que muchos hacen con naturalidad todos los días, sentarse en cualquiera de esos corrillos, a nosotros nos cuesta Dios y ayuda, si es que lo conseguimos. Por eso tenemos unas ganas irresistibles de estar allí, me temo, no porque tengamos algo que decir que los demás se callen o no sepan.

Tanto ajetreo acaba despertando unas expectativas que luego es dificilísimo satisfacer. Por ejemplo, es muy probable que la reunión no sea decisiva, no se puede olvidar que la convoca un presidente, cuya gestión es responsable del origen de la catástrofe y que está en trance de abandonar la Casa Blanca; Además las decisiones a tomar espero que no sean ocurrencias de unos u otros, sino resultado del estudio de equipos de expertos, que necesitarán su tiempo, que requerirán puestas en común, etc. Muy probablemente habrá otras reuniones posteriores. Para entonces Francia habrá abandonado la presidencia europea y nuestra silla se habrá volatilizado. ¿Seguiremos entonces con la lucha? A mí me parece muy cansado y poco práctico. Si lo que tenemos que decir es tan importante el esfuerzo diplomático podría hacerse para buscar a alguien que asuma nuestras propuestas. Pero ¿realmente tenemos un programa diferenciado que deba conocer el Mundo, o simplemente buscamos una foto que oponer a la de las Azores?

De acuerdo, esta silla es más bonita y lucida que aquella del archipiélago atlántico, pero me da que el esfuerzo por conseguirla tiene exactamente la misma motivación que tuvo Aznar en su día, con el plus añadido de poder restregarla por las narices de los que blandieron aquella como un exitazo de nuestra política exterior. Bueno, quizás el presidente Zapatero esté en su derecho, pero me da grima que este arduo trajín no sea para obtener mejores frutos.

Ojalá fuera verano, tuviera un botijo y una silla plegable a mano y un cine al aire libre al alcance. Me encantaría una de vaqueros.

Sobre este blog

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Tutti frutti

Como presiento que no sabré centrarme en un tema y la mezcolanza de argumentos será la tónica de este blog, he buscado para él el nombre que me pareció más adecuado a esa circunstancia.
He pasado mi vida enseñando historia en algunos institutos y, ahora, ya casi me he convertido en historia yo mismo. Tratando de evitarlo he pensado hacerme notar publicando aquí cuanto se me ocurra, con la esperanza de que le interese a alguien.
Mi nombre es Arcadio y por hacerlo más breve y asequible lo he dejado en Arco, con ese alias firmo mis entradas.

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