30 Jun 2007
Discriminación positiva (y 2)
Continuando con la anterior entrada, para entrar en el fondo de la cuestión, la discriminación positiva constituye una medida no ya contraproducente, sino lisa y llanamente injusta, dado que pretende disminuir la supuesta discriminación (racial en el caso de la resolución del Supremo de EE.UU, pero igualmente aplicable a la sexual, cultural, etc.) sacrificando a las personas concretas por valores abstractos, cuando no por meras cifras o estadísticas.
Es decir, las medidas discriminatorias positivas se toman a priori, con anterioridad a que suceda una supuestamente probable discriminación, en aras a una reducción de las malas estadísticas existentes en materia de integración racial, de participación de las mujeres, etc. No se sabe si las medidas surtirán efecto o no, a cuántas personas afectará positivamente, porque no se toman para favorecer a casos concretos en que se haya comprobado que se ha sufrido una discriminación social previa. Y sin embargo, se acuerdan, intentando compensar a bulto la discriminación pasada y probablemente futura de un grupo informe de población, compensándose por los supuestos pasados agravios e intentando evitar los futuros: la mejora de las estadísticas es casi segura y por ahí no erraremos.
El problema es que esas medidas tienen efectos secundarios, y no cualesquiera, sino unos tan relevantes como vulnerar derechos, algunos de ellos de los considerados fundamentales (de los protegidos por las Constituciones), de terceros, integrantes de los colectivos históricamente no discriminados, y derechos concernientes a personas concretas, no a grupos de población no demasiado determinados, como ocurre con los favorecidos potencialmente por este tipo de medidas. Es decir, no es seguro que obligar a que una Universidad norteamericana tenga un 30% de alumnos de raza negra compense por las supuestas mayores dificultades que parte de esos alumnos han encontrado en su vida social previa: puede que los hayan sufrido, puede que no; o puede que los hayan sufrido en un orden de cosas totalmente ajeno al campo de la educación. En cambio, lo que sí es seguro es que algunos alumnos de otras razas, casos concretos con nombres y apellidos, dejarán de ir a esa Universidad, aun poseyendo un currículum que en condiciones normales les hubiera hecho acreedores de ingresar en ella, como consecuencia directa de haberse favorecido a otra persona por su color de piel, o por su grupo étnico, o por su sexo, etc.
Para matizar o retorcer el principio de igualdad legal que casi toda Constitución recoge, los Tribunales constitucionales, entre ellos el español, suelen argumentar que las medidas de discriminación a favor de grupos históricamente marginados están justificadas en que el punto de partida social de sus integrantes en la carrera meritocrática que toda trayectoria laboral constituye no es el mismo, sino peor, y que a situaciones diferentes corresponden tratamientos diferentes. Sin embargo, no contemplan a las personas individualmente, sino por su mera adscripción a los colectivos a proteger, que es donde se produce la tropelía: hay muchos de ellos que no tienen por qué haber sufrido ninguna discriminación social con anterioridad a la medida de que se trate. Considerar que por ser gitano o negro, uno ha de haber sufrido todo tipo de maltrato social en la infancia o en el sistema educativo es una estupidez evidente, y sin embargo, dado que esto es un juego de suma cero (si entran tantos de tal colectivo, entran tantos menos de la población general o mayoritaria), los damnificados sí que acaban siendo discriminados en todo caso, y no precisamente de forma positiva.
Sobre este blog
Segundas impresiones
El AbueloUna mirada personal a la sociedad que nos rodea, a través de diversas áreas de interés: política, Derecho, asuntos sociales, nuevas tecnologías, lenguaje y literatura, cine y televisión, que se corresponden con las categorías en que se clasifican las entradas de esta bitácora.
Categorías
Mi Google Reader
Patxi se mira en Rubalcaba en su primer muerto como lehendakari | soitu.es
Shared by El Abuelo Pero la noticia es ... y cómo lo ha hecho. Nada q... seguir leyendo >>Chinos ociosos por las calles de Mataró · ELPAÍS.com
Shared by El Abuelo Add a notehttp://www.elpais.com/recorte/20090619e... seguir leyendo >>Conflicto de intereses · ELPAÍS.com
Shared by El Abuelo El derecho a la salud y el legítimo lucro de las ... seguir leyendo >> “Menudo pajín mental” debe ser la nueva expresión que utilicemos los ... seguir leyendo >>Spotify y la censura de la música
En el anterior Yendor hablamos sobre Spotify, la nueva revolución en el ... seguir leyendo >>Últimos Comentarios
- Tropelías lingüísticas: "puntual" (2) 2 comentarios El Abuelo proparoxitono
- Tropelías lingüísticas: "puntual" (1) 5 comentarios El Abuelo proparoxitono proparoxitono zeus57es proparoxitono
- De los propietarios, sus sirvientes... e Izquierda Unida / Ezker Batua 1 comentario Farmacia
- El Comunismo 9 comentarios marcelita El Abuelo Fran... andrés ramstein
- Antonio Vega. Preguntas 1 comentario Blueve
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Buscar
Secciones
Archivos
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007


2 comentarios · Escribe aquí tu comentario
errorcaotico dijo
La discriminación positiva es la espada de Damocles de la política. Cuando la utilizas mucho deja de funcional. Tambiñen tiene que ver, como sabrás, la curva de indiferencia.
El Abuelo dijo
Pues no lo sé. ¿Me podrías explicar ese concepto?
Escribe tu comentario