17 Jun 2008
¿Quién sabe escuchar?
El Sr. Osaki está sentado frente a un gran edificio de apartamentos. Algunas tardes, cuando se pone el sol, el Sr. Osaki se sienta en este banco y deja vagar su mente mientras observa como se van iluminando, una a una, todas las ventanas.
El edifico es una torre inmensa, aislada del entorno, situada en un lugar estratégico, en un barrio de lujo del centro de la ciudad. Al Sr. Osaki le gusta imaginar la impresionante vista que disfrutan sus propietarios desde esas ventanas. El parque que está situado enfrente, la línea del horizonte dibujada por las copas de los árboles, el lago, sobre el que la puesta de sol acude a su cita al acabar el día, las montañas al fondo del paisaje, y luego, por la noche, las luces de la ciudad bajo un cielo espléndido cubierto de miles de estrellas.
El Sr. Osaki piensa que la gente que vive aquí es afortunada. Los imagina allá arriba, en sus casas, dominándolo todo, en medio de un silencio mágico, pasando, confortables, los días de sus vidas. Y se imagina también cómo sería su vida en uno de esos apartamentos, escribiendo detrás de una de esas ventanas, tan cerca del cielo, rodeado de libros, mientras, bajo él, se desarrolla la vida.
¡Quién fuera uno de ellos! -dice en voz baja.
Ahora ha salido una mujer del portal. De pronto se da cuenta que es la primera persona que ve salir de ese edificio. La mujer cruza la acera -suenan los tacones de sus zapatos-, y se sienta en el banco junto a él. Mira hacia las ventanas. Suspira. Durante un rato los dos permanecen muy juntos, en silencio, cada uno perdido en sus pensamientos, los dos contemplando la inmensa torre ahora iluminada por los últimos rayos dorados de sol. Una tras otra se van encendiendo las luces de las ventanas.
Inesperadamente, la mujer se vuelve hacia el Sr. Osaki y dice: ¿usted sabe escuchar? Y ella misma contesta: ya nadie sabe escuchar en nuestros días.
El señor Osaki no responde, se limita a escuchar. Está escuchando con todos sus sentidos. Mira a los ojos de esa mujer: desde ellos afloran un par de lágrimas que descienden despacio por su rostro, dibujando una fina línea de agua que acaba en sus labios pintados de color rojo.
La mujer le mira intensamente. Va vestida con un traje negro, elegante, que la distancia de un modo irremediable del banco y de la acera. Sus ojos empapados atrapan los colores azules de un letrero de neón y los lanzan al cielo de la noche. Debió ser una mujer muy hermosa -piensa el Sr. Osaki.
-Mi hijo se ha suicidado -dice.
El Sr. Osaki escucha. Se limita a escuchar y a contemplar sus ojos.
La mujer va a decir algo más, pero un coche llega apresuradamente y se detiene en doble fila justo detrás de ellos. Se baja un hombre bien vestido.
-¡Vamos! -le dice el hombre-, y la toma del brazo. ¿Quién es? -murmura-. ¿No te he dicho mil veces que no hables con extraños? La mujer no dice nada. Tan sólo se deja llevar, como ha hecho siempre.
Sobre este blog
POLVO SUDOR Y CARDOS
Angel Pasos© 2.008 – textos – Ángel Pasos
© Los textos de este blog están protegidos bajo derechos de autor © Ángel Pasos Galiano.
Se permite el uso personal de los textos, datos e informaciones contenidos en estas páginas. Se exige, sin embargo, permiso del autor para publicarlas en cualquier soporte o para utilizarlas, distribuirlas o incluirlas en otros contextos accesibles a terceras personas.
Últimos Comentarios
- Lo difícil 2 comentarios Fede Rosita Remedios
- Gestos de amor 1 comentario pi
- La eternidad 2 comentarios Angel Pasos NuriaNómada
- Perdidos 1 comentario pi
- Un cuento de Navidad 2 comentarios Alis 26 de diciembre
Enlaces
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Mayo 2013
- Abril 2013
- Marzo 2013
- Febrero 2013
- Enero 2013
- Diciembre 2012
- Noviembre 2012
- Octubre 2012
- Septiembre 2012
- Agosto 2012
- Julio 2012
- Junio 2012
- Mayo 2012
- Abril 2012
- Marzo 2012
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007









5 comentarios · Escribe aquí tu comentario
odisea dijo
Yo creo que si alguien lo que quiere es dejarse llevar, por lo menos que elija un río interesante.
Un beso.
Angel Pasos dijo
Odisea: tienes toda la razón.
Un abrazo
kovalam90 dijo
Este post me recuerda a algunas películas de Isabel Coixet, que durante la mayoría del tiempo transitan por lentos meandros recreándose en cada paso, haciendo río poco a poco, para luego dar sentido a todo mostrando en dos escenas (o en dos frases) el delta espléndido donde desemboca.
Un hermoso post.
Angel Pasos dijo
Hola kovalam: muy hermoso eso que dices. No dejes de escribir.
Un abrazo.
(Sigue leyendo como una escritora).
Replica Watches dijo
Ulysse Nardin watch is famous brands watch all over the world.Each replica Ulysse Nardin watch's design makes every effort to surmount the boundary of the space and time.
Escribe tu comentario