El lado oscuro
Nací en Cordoba...sí, esa ciudad maravillosa donde reside la tercera mezquita más importante del mundo. A diferencia de las demás mezquitas, que mi... más
La realidad de una historia ficticia Hace hoy más de un año que tres amigos, que se había conocido a través de largas charlas literarias en un chat, decidieron poner en marcha una idea que les pareció novedosa y atrevida. Se trataba de una especie de experimento literario que les diera como resultado la necesaria inspiración para poder ser autores de una obra literaria que si bien no les hiciera famosos, al menos les reportara la tranquilidad de haber escrito algo con un mínimo de cali...
Habla de: novela
La Cabria de Matacabras da la bienvenida a los que llegan a Linares (Jaén) y, de paso, les recuerda el inmenso patrimonio minero que toda la comarca tuvo durante buena parte del siglo XX. Pero ese vestigio no es más que un símbolo de lo que fue un pasado esplendoroso, hoy en día las minas de Linares son tan sólo recuerdos mudos en un paisaje singular.
Habla de: minas
Himilce sintió la frialdad de las piedras que atravesaba sus suaves sandalias. La ciudad de Cástulo amanecía gélida en aquella primavera recién estrenada. Los pies de la princesa apenas dejaban nota sobre los suelos de aquella ciudad callada y dormida. Nadie adivinaría, en aquella mañana aletargada, que los castulonenses se preparaban para despedir a la hija de su rey. Mucro que se aliaba con el reino cartaginés mediante la boda de su querida hija Himilce con aquél joven general que hereda...
Víctor se sentó en aquél butacón del jardín en el que podía recostar la cabeza y mirar el enorme almeso que se elevaba delante del castillo de Nohant. Sobre todo hacia fines del otoño, cuando los oscuros nubarrones cuelgan profundamente sobre el paisaje de colinas de la región de Berry, en el centro de Francia, los inmensos robles, hayas y olmos tienen un aspecto sombrío y amenazante. Por eso George Sand le decía “Vallée noire“, el “valle negro“, a esta zona alejada 260 kilómetros de Pa...
Las manos de Amandine se aferraban a aquella sombrilla con la que paseaba por las calles de un bullicioso París. Los años no habían sido generosos con sus piernas y el largo paseo hasta Saint Lazare la estaba agotando. Atrás quedaron aquellos días en los que el paso rápido y el caminar intenso le hacía ganarse las críticas de quienes la consideraban poco femenina. El tiempo había pasado y la poca frecuencia de sus visitas a París hacía que se sorprendiese con cada cambio de aquella ci...
© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900